Estudio Bíblico # 13

 

Administradores de Dios

 Introducción

La Biblia enseña que todos los creyentes en el Señor Jesucristo somos administradores de los misterios y dones de Dios. (1 Cor. 4: 1). La palabra“administrador” es el vocablo griego “oikonomos”; etimológicamente se divide así: “oikos” (una casa) –  “nemo” (disponer); era una persona, generalmente un esclavo, que gobernaba una casa o una finca. Este término también se traduce en el Nuevo Testamento como mayordomo. Esta palabra se deriva del latín “major”: “mayor” y “domos” : la casa, criado principal de la casa grande o de una hacienda. Jesucristo es Señor y dueño de todo lo que somos y tenemos porque nos creó (Col. 1: 16-18), nos sustenta (Heb. 1: 3), y nos compró con su sangre (1 Cor. 6: 20).  El todo lo entregó a la iglesia, y ahora, como siervos principales en su casa, administramos sus dones de gracia con fidelidad como quienes hemos de dar cuenta (Heb. 13: 17).

 1. ¿Quién es el dueño de todo cuanto existe y por qué? 

Sal. 24: 1

“De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan”

 2. ¿Para quién fueron creadas todas las cosas? 

Col. 1: 16

“Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él”

 3.  ¿Cómo deben considerarnos los hombres, y qué se requiere de nosotros?

1 Cor. 4: 1-2

“Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios. 2 Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel”

 4. ¿Quiénes además de nosotros, son ministros y administradores de Dios?

Heb. 1: 13-14

“Pues, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies? 14 ¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?”

 5.  ¿De qué manera debemos administrar los dones que hemos recibido de Dios?

1 Pedro 4: 10,11

“Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. 11 Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén”

 

 6. ¿Cuáles son las cosas que Dios ha puesto en nuestras manos para administrar, y qué espera que hagamos con cada una de ellas?  Hay muchas otras cosas que Dios nos ha dado para administrarlas, pero éstas son las más importantes:

 A.  En la vida espiritual:

1) La gracia  –  Ef. 3: 1,2

2) La salvación  – Heb. 2: 1-4

3) Los misterios  – 1 Cor. 4:1

4) La Palabra  – Rom. 3: 2;  2 Tim. 2: 15;  2 Cor. 2: 17;  2 Cor 4: 2

5) Los dones, operaciones y ministerios del Espíritu Santo  – 1 Co. 12: 4-11

 B.  En la vida natural:

1) El cuerpo  – 1 Cor. 3: 16, 17;  6: 13-20;  Rom. 12: 1-2

2) La mente  – 1 Cor 2: 16;  Ef. 4: 22,23;  Fil. 4: 8

3) El tiempo  – Ef. 5: 15-17;  Col. 4: 5

4) Los talentos  – Mat. 25: 14-30

5) El dinero  – Hageo 2: 8;  Lev. 27: 30-32;  Mal. 3: 8-10

 C.  Las funciones de la iglesia:

1) Adoración  (“latria”)  – 1 Ped. 2: 5, 9;  Heb. 13: 15;  Luc. 24: 50-53

2) Enseñanza  (“didaskalia”)  – Mat. 28: 20;  1 Tim. 1: 3;  6: 3-6;  Tito 2: 1

3) Servicio o ministración  (“diaconía”)  Hech 6:1-7; 13: 2;  Rom.15: 16, 25-27; Gal. 5:13

4) Proclamación  (“kerigma”)  – Mar. 16: 15;  Hec. 5: 42

5) Comunión fraternal  (“koinonía”)  – Hec. 2: 42

7.  La Biblia nos enseña que un día, todos compareceremos delante de Dios (Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo”

(Rom 14: 10).

Los creyentes no tendremos que dar cuenta por nuestra salvación porque Cristo la ganó a través de su redención y está asegurada. Pero sí hay algo, según la Escritura por lo cual daremos cuenta. ¿Qué es?  Luc. 16: 1,2;   Heb. 13: 17;  Rom. 14: 10-12

“Dijo también a sus discípulos: Había un hombre rico que tenía un mayordomo, y éste fue acusado ante él como disipador de sus bienes. 2 Entonces le llamó, y le dijo: ¿Qué es esto que oigo acerca de ti? Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo”

“Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso”

“Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo. 11 Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, Y toda lengua confesará a Dios. 12 De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí”

 8. ¿Qué somos los creyentes en relación al servicio de Dios? 

1 Cor. 3: 5-9

“¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores por medio de los cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió el Señor. 6 Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. 7 Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento. 8 Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor. 9 Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios”

 9. ¿De quién recibiremos la recompensa por nuestra buena administración? 

Col. 3: 24

“sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís”

 10. ¿De qué manera va el Señor a recompensar a cada uno?

Apoc. 22: 12;  1 Cor. 3: 8

“He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra”

“Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor”

11.  ¿Con qué será probada la obra de cada uno, y cuál es la señal de que nuestra labor ha sido aprobada?

1 Cor. 3: 12-14

“Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, 13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. 14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa”

  1. 11 agosto, 2018

    Que Buena ense#ansa DIOS les continue bendiciendo.

  2. 6 diciembre, 2016

    Gracias. Un excelente y muy completo estudio

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