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	<title>juan radhames fernandez &#8211; El Amanecer de la Esperanza Ministry</title>
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	<description>Cumpliendo el propósito profético de testificar el señorío de Cristo y la restauración de todas las cosas, siendo Dios el todo en todo.</description>
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	<title>juan radhames fernandez &#8211; El Amanecer de la Esperanza Ministry</title>
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		<title>Mensaje profético 2024: Año de las Dos Varas (Sacerdocio y Gobierno) y de la Buena Voluntad del Señor</title>
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		<dc:creator><![CDATA[El Amanecer de la Esperanza - MM]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 06 Jun 2024 21:40:51 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Pastor Juan Radhamés Fernández Cada año siempre hago una aclaración pertinente a este mensaje, y es que nosotros no somos adivinos ni tampoco de esos que viven anunciando cosas que van a suceder, sino que somos profeta. Un profeta no necesariamente es aquel que anuncia las cosas y se cumplen, aunque el profeta lo hace,...]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="row "><div class="wpv-grid grid-1-1  wpv-first-level first unextended" style="padding-top:0px;padding-bottom:0px" id="wpv-column-23c387d40de36dc152e68801a88d2d29" ><p>Pastor Juan Radhamés Fernández</p>
<p>Cada año siempre hago una aclaración pertinente a este mensaje, y es que nosotros no somos adivinos ni tampoco de esos que viven anunciando cosas que van a suceder, sino que somos profeta. Un profeta no necesariamente es aquel que anuncia las cosas y se cumplen, aunque el profeta lo hace, sino que un profeta es aquel que tiene una palabra de Dios para el pueblo. En el año 2000, recibimos de parte del Señor que desde el año dos mil hacia adelante todos los años que seguían iba a ser años proféticos, por lo que nos ha dado un mensaje profético cada año. Estamos profetizando, siguiendo lo que la Biblia revela acerca de los números ya que Dios está en el tiempo y usa siempre el tiempo para marcar también sus <em>kairos</em>, sus tiempos. Usamos lo que la Biblia revela acerca de los números dependiendo el año y sustraemos el mensaje de la misma Palabra.</p>
<p>La Escritura está llena de la multiforme sabiduría de Dios, y hay dimensiones desconocidas, porque la Biblia no solamente es letras sino que es Espíritu. Es <em>logos</em>, porque es una palabra escrita para Dios comunicar a los hombres en cada idioma sus pensamientos, pero la Biblia también posee una dimensión espiritual, que es el <em>rhema. </em>Por eso, por miles de años se ha estado predicando la Palabra y entre más sustraemos de ella más encontramos los <em>rhemas</em>, esas palabras iluminadas de Dios, para darnos el mensaje oportuno. El año pasado (2023) Dios nos habló hermosamente, nos trazó pautas, y yo bendigo a Dios porque todos hemos tomado en serio la palabra, quizás más que en años anteriores, y vi tantos hermanos haciendo esfuerzos para poder reparar las grietas como el Señor nos instruyó. Y así hemos visto cada año cómo se cumple la palabra. Algunos me han enviado segmentos, pedacitos de mensajes, de videos, donde me muestran cosas que Dios dijo en los años pasados y como se han cumplido, increíblemente. Hubo un año que terminó la profecía y lo que salió en el periódico en el día siguiente fue exactamente lo que Dios había dicho, así hace Dios.</p>
<p>Lo que Dios dice aquí no necesariamente marca todas las pautas, porque posiblemente otros profetas en otros lugares y a otros predicadores el Señor les muestra otras cosas, pues ¿quién puede decir lo que va a suceder en trescientos sesenta y cinco días? Imposible. Yo puedo tocar en el contexto, dependiendo lo que Dios quiere, la manera que estamos interpretando los números y aplicándolos al año correspondiente, y puedo decir algo que otros no han dicho, pero no voy a decir todo lo que otros van a decir. En muchas iglesias, el último día del año (31 de diciembre) lo separan para tener un servicio especial y se proclama el año venidero como “el año de tal cosa”, según el Espíritu los haya guiado. Y damos gracias a Dios por el don profético y yo me maravillo, porque para mí hay una evidencia muy grande que Dios los ama a ustedes como casa espiritual, y es por la palabra que brota, que surge en medio nuestro. Por ejemplo, estamos entrando al año 2024, y por los años anteriores que han escuchado ya saben lo que significa el veinticuatro usando los números, pero el mensaje es más de lo que dicen los números, pues aunque consultamos la numerología bíblica, nuestra aplicación profética está basada en otras cosas que dicen las Escrituras, y damos gracias a Dios por la manera que él nos ha guiado.</p>
<p>Antes de comenzar a estudiar el significado del veinticuatro, para aplicarlo proféticamente, quiero decirle que le dije al Señor: «Señor dime ¿este año en qué se va a distinguir?» Y el Señor me dijo, luego me fui a la Biblia y lo vi y me maravillo de la consistencia de lo que Dios dice. El número veinticuatro posiblemente de todos los números que hasta ahora hemos estudiado y aplicado es el que más significados tiene, y lo pluralizo porque son muchos. Hay números que hemos estudiado en el pasado, años que han sido gloriosos en cuanto a la esencia, la sustancia, a la amplitud de significados proféticos, pero este año, este número veinticuatro, amados, es un año de embarazo, es un año sustancioso, es un año de amplitud, es un año que no hay manera de describirlo. Primeramente, vamos a ver las cinco combinaciones del número veinticuatro:  1) 6X4; 2) 3X8; 3) 14+10; 4) 12+12; 5) 20+4. Ningún número que hemos estudiado hasta ahora ha tenido cinco combinaciones, y el cinco es número de gracia, y ya verán que este es un año de gracia. Nunca he visto un año con tanto significado, que Dios nos ayude, pongan mucha atención mis amados, porque mientras veamos las combinaciones también voy a ir haciendo la aplicación proféticamente.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>El 24 en diferentes combinaciones</strong></p>
<ul>
<li><strong>La primera combinación del veinticuatro: 6X4</strong>. El seis es número de hombre (Génesis 1:27,31), pero también expresa o está asociado con el pecado del hombre y su oposición hacia Dios, la independencia del hombre de Dios (Apocalipsis 13:18). Por su parte, el número cuatro tiene relación con el mundo creado; es el número de las cosas que tienen un comienzo, y de las cosas hechas, la materia misma. En resumen, el cuatro es el número de la plenitud material, o sea de la materia. Ejemplo, cuatro es el número de los cuatro elementos materiales de este planeta: tierra, aire, fuego y agua. Otro ejemplo, cuatro son los puntos imaginarios en el que está dividida las regiones de la tierra: norte, sur, este y oeste, eso nos habla de la plenitud de la tierra geográficamente. En Apocalipsis se habla de cuatro ángeles en pie sobre los cuatro ángulos de la tierra (Apocalipsis 7:1). Asimismo, cuatro son las divisiones del día, mañana, medio día, la tarde y la noche. Jesús se refirió a estas cuando hablo de la segunda venida y dijo: <em>“</em><em>Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana”</em> (Marcos 13:35), cuatro tiempos. Cuatro son las variaciones de las fases de la luna: luna nueva, cuarto creciente, luna llena y cuarto menguante.</li>
</ul>
<p>Proféticamente, el número cuatro es rico en significado, porque todas sus combinaciones están cargadas de contenido tipológico y profético; es un numero preñado (yo le llamo así). Hay una relación entre el seis y el cuatro con relación al hombre, pues ambos números tienen que ver con el hombre y con la materia.  El veinticuatro es doblemente gobierno, y cuando es doblemente se hace más intenso el número y por consiguiente su significado, porque lo amplía. Por tanto, puedo interpretar proféticamente que <strong>el año veinticuatro será de intensa actividad en el reino de los hombres, donde se manifestará plena y visiblemente la oposición del gobierno humano al propósito del Reino de Dios.</strong> Veo a Satanás airado, muy enojado como el que sabe que le queda poco tiempo; lo veo presionando a su ejército infernal para que apresuren su obra maligna en contra de Dios, de su Reino y de su propósito; lo veo desesperado, angustiado, presionando a los demonios en el veinticuatro. Puedo oír el clamor del apóstol Juan y puedo interpretar su lamento cuando dijo: <em>“</em><em>¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo”</em> (Apocalipsis 12:12).</p>
<p>El archienemigo o sea Satanás lo hará de una manera tan abierta, descarada y desesperada que no ocultará su gran angustia y su insoportable miedo. Tanto los creyentes como los inconversos se asombrarán al ver el colmo de la conducta extrema de los demonios en el 2024. Veo a muchos poniendo su mano en la boca manifestando su asombro por lo que ven sus ojos y oyen sus oídos, como diciendo: «¡Aaah, esto es lo último, esto es un extremo!». El diablo se ha atrevido por milenios a hacer cosas terribles, pero nos va a sorprender este año. Dios me mostró que el diablo va a blasfemar a Dios de muchas maneras y lo verán este año como nunca; será tiempo de angustia y dolor en muchas partes de la tierra. Los principados de los reinos de las naciones se opondrán a los ángeles del Señor como lo hicieron los príncipes de Persia y de Grecia en tiempo de Daniel (Daniel 10:20), se van a confabular los principados de las naciones en contra del Reino de Dios. Habrá una guerra titánica y visible en el ámbito espiritual (abran los ojos porque lo van a ver), y aumentarán los conflictos entre las naciones, y la violencia en algunos lugares será extrema, porque Satanás soltará demonios que estaban guardados para esta hora, para hacer daño a los hijos de los hombres.</p>
<p>Las persecuciones de los cristianos en muchas naciones aumentarán considerablemente. En algunos países se van a promulgar leyes contra los valores y principios de la fe cristiana; eso está sucediendo, pero se va a aumentar este año, porque el diablo ha usado al hombre como lo ha usado siempre en contra de Dios, este año. El diablo sacará a la luz pública en este año próximo los pecados de algunos líderes de la iglesia, produciendo escándalos para dañar la fe de muchos. Eso ha ocurrido, pero va a aumentar y va a ser muy notable este año. En muchas iglesias habrá apostasías y divisiones, y eso se va a publicar. La guerra será frontal y despiadada; veo grandes confrontaciones raciales, sociales y políticas en el mundo y en Estados Unidos. Los demonios poseerán a los hijos de los hombres y los conducirán a las protestas violentas, y a crímenes irracionales; el odio se hará muy patente y visible.</p>
<p>Veo que tendremos que orar como nunca por los Estados Unidos, esta Nación será sacudida y zarandeada desde sus cimientos. Veo que el espíritu de confusión se desatará en esta nación como nunca. Yo vi a “Babilonia” en el aspecto político en esta nación; la lucha ideológica y política dividirán más a la nación (más de lo que está dividida) y será difícil controlar a muchos, y preservar el orden en esta nación (y en otras naciones, pero ahora estoy hablando de Estados Unidos). Algunos políticos van a ser avergonzados y desenmascarados, como muchos ministros de la iglesia, porque el diablo, así como dice la Biblia, ha sido suelto para hacer daño a las naciones. Después voy a hablar del Gobierno de Dios, pero eso es lo que me indica el veinticuatro en esta combinación de seis por cuatro.</p>
<ul>
<li><strong>Veinticuatro es la suma de 10+14.</strong> El diez está asociado con la perfección del orden de Dios o el orden Divino, implica que nada falta y que nada sobra, es el número de lo que está completo; por eso nos habla de lo completo y de la totalidad. Por ejemplo, los diez mandamientos contienen todo lo necesario y no más que lo necesario de lo que Dios moralmente demanda del hombre. Los diezmos representan la totalidad de lo que Dios demanda de los hombres en el aspecto económico, o sea en la mayordomía. ¿Recuerdan las diez plagas? Éstas hablan de la totalidad del juicio de Dios contra Egipto. De hecho, en Éxodo 9:14, dice: <em>“</em><em>Porque yo enviaré esta vez <strong>todas mis plagas</strong> a tu corazón, sobre tus siervos y sobre tu pueblo, para que entiendas que no hay otro como yo en toda la tierra”</em> (Éxodo 9:14). Las diez vírgenes representan la totalidad de la nación hebrea, entre otros ejemplos, el diez habla de lo que está completo.</li>
</ul>
<p>El número catorce, por su parte (lo vimos en el mensaje del 2014), es el múltiplo de siete, y representa lo que es perfecto, pero cuando lo estudiamos en aquella ocasión, yo no me concentré tanto en ese aspecto del significado de la suma de siete más siete, sino en otros textos de la Biblia, y vimos por ejemplo algo muy importante, hablamos de que Salomón cuando dedicó el templo iba a celebrar en siete días y lo aumento a catorce (1 Reyes 8:65). Ahora esto es para darle más solemnidad y perfección a la fiesta, pero lo que más nos ayudó a interpretar en ese tiempo, porque puedo mostrar muchos ejemplos, fue lo que dice Mateo 1:14: <em>“</em><em>De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, catorce”,</em> y divide en generaciones tiempos de mucha importancia desde Abraham hasta llegar a David. Con David todo cambia, y de David hasta que Judá fue llevada a la cautividad es un tiempo muy importante, y desde ahí hasta que llego Jesús. Aplicando lo que dijimos del catorce en el 2014 es el año que habla de la demarcación del tiempo, Dios marca los tiempos con el número catorce. De Abraham a David, de David a Babilonia, de Babilonia a Cristo; y posiblemente la venida de Cristo va a tener que ver con el catorce, porque si Dios ha dividido así de catorce en catorce, pues posiblemente desde Cristo hasta su venida tenga que ver con tantas generaciones relacionadas al múltiplo de catorce. Por tanto, el diez habla de lo que está completo y el catorce habla de una demarcación de los tiempos de Dios.</p>
<p>Ahora vamos a aplicar proféticamente estos pensamientos al número veinticuatro ¿qué significa eso? Si el número diez habla de totalidad, de lo que está completo y el número catorce habla de la demarcación del tiempo, entonces este año 2024 va a ser un año de demarcación. Mientras estudiaba, Dios me mostró un reloj (varias veces) y hace un ratito estaba ahí, meditando, mientras cantábamos y me vino otra vez la imagen del reloj y me dijo: «Aplica la demarcación del tiempo, el veinticuatro en el reloj, dos veces doce. Jesús dijo: <em>“</em><em>¿No tiene el día doce horas?”</em> (Juan 11:9), y si el día tiene doce horas, la noche tiene también doce horas, así también los hombres más o menos dividen el tiempo de doce de la noche a seis de la mañana, de seis de la mañana al medio día y del medio día otra vez, doce horas y doce horas. El veinticuatro es una demarcación de tiempo y está representado en el reloj. Así que la única diferencia entre el veinticuatro y el 2014 es que ahora está relacionado otra vez con el diez y eso lo hace más intenso el significado.</p>
<p>Entonces yo puedo concluir que ha habido muchos años que han demarcado el tiempo como pasó en el catorce, pero el veinticuatro va a ser doblemente la demarcación. <strong>Este es un año que va a marcar muchas cosas en el reloj profético de Dios</strong>, tantas cosas que Dios lo va a revelar en el transcurso de los días del año, pero todo aquel que se mantenga mirando el reloj profético va a ver muchas cosas este año. Este año va a demarcar así como pasó de Abraham a David, de David al cautiverio, del cautiverio a Cristo así como el catorce demarca. Pero ahora combinado con el diez que habla de lo completo, de la totalidad esto tiene una connotación profética increíble que yo no lo puedo decir con palabras, solamente Dios me dijo, mira el reloj tiene veinticuatro horas y así es el veinticuatro con relación a marcar el tiempo. El reloj es lo que usa el hombre para marcar los días y los días marcan las semanas, los meses, etc., etc., de hecho ustedes saben que un año tiene doce meses, y un día tiene veinticuatro horas, y una relación tremenda con el tiempo.</p>
<ul>
<li><strong>El número veinticuatro es la multiplicación de 8X3.</strong> El número ocho está asociado con reinicio, resurrección, con regeneración, reinicio o el comienzo de una era, de un orden. La palabra ocho en hebreo (<em>shemoneh</em>) nos habla de lo grueso, de lo grasoso, de lo abundante, de lo sustancioso o de lo suculento; significa hacer grueso, lo que es super abundante. El ocho significa uno que abunda en fuerza, también significa fertilidad. El tres, en cambio, es el número que denota la perfección divina; denota aquello que es sólido, real, sustancial, completo y entero. Todas las cosas que están completas están marcadas con el número tres, los atributos de Dios que es Omnipresente, Omnisciente, Omnipotente; tambien el tres representa las dimensiones del tiempo: presente, pasado y futuro.</li>
</ul>
<p>Aplicando en el aspecto profético, al combinar los significados de ambos números (8X3), podemos ver que el 2024 será un año de super abundancia, de solidez; se distinguirá por lo sustancial y por lo que está entero. Será un año de las vacas gordas, administraremos abundancia como José; cosecharemos al ciento por uno. Muchas cosas que se sembraron en años anteriores y no vimos resultados lo cosecharemos en el 2024. Será un año muy fructífero, y los frutos no solamente serán super abundantes, sino sólidos; habrá cantidad, pero también calidad. El ocho nos habla de cantidad, de súper abundancia, y el tres nos habla de lo que es sólido, de la calidad, porque habla de la perfección divina. El 2024 será una cosecha no solamente caracterizada por la cantidad que es lo que representa el ocho, sino por la calidad y la solidez que representa el número tres. Dios trae palabra de consolación a aquellos que sembraron con lágrimas en los años anteriores, el Señor les garantiza que en el 2024 segarán con alegría.</p>
<p>Este año es un año que marca el reloj de Dios, en gobierno y perfección. Veo, proféticamente, fiestas en los lagares de la casa de Dios. ¿Sabes lo que eran los lagares en los tiempos bíblicos? Eran recipientes donde se prensaban algunos frutos para sacarle el néctar, como las olivas y las uvas. Y veo fiestas en los lagares de la casa de Dios, porque la vid dará su fruto con exuberancia; disfrutaremos del mosto de Dios y degustaremos con suprema alegría del vino nuevo. Habrá gozo en la casa de Dios, porque habrá ofrendas de libación. La libación es el líquido (agua, aceite o vino) que se derramaba sobre una ofrenda, por lo cual, habrá ofrendas de libación en abundancia debido a que tanto el vino como el aceite abundarán en los campos de Dios. El vino nos habla del pacto, y dice el salmista que el vino alegra el corazón del hombre (Salmos 104:15), cierto, pero Dios me enfatizó mientras escribía, que este va a ser un año donde va a exceder la unción, así que la prosperidad no solamente va a ser económica, sino tambien en el área espiritual.</p>
<p>Pueblo de Dios, el Señor dice: «Os restituiré los años que comió la oruga, la langosta, el pulgón y el revoltón, mi ejército que envié contra vosotros». En otras palabras, aquellos que como está escrito en Joel 2;25, por alguna razón en la disciplina y el trato de Dios, sufrieron “plagas”, escasez, situaciones difíciles, complicadas, donde hubo pérdidas, el Señor les dice: «Yo voy a restituir toda pérdida, y ahora van a obtener ganancias. Todo lo que esas “plagas” se comieron y destruyeron en los campos, yo lo voy a restituir. Como dice Joel, yo castigué a mi pueblo, pero ahora vengo con bendición para mi pueblo». Habrá gozo en la casa de Dios, porque habrá ofrenda de libación, Dios va a restituir. Habrá gran recompensa para aquellos que le creyeron a Dios en el 2023 y se esforzaron para reparar las grietas. Ellos han quitado los impedimentos y le han preparado el camino al Señor para que él se pueda manifestar en sus vidas, en sus casas y en sus ministerios, por eso se va a manifestar en ellos la gloria y el poder.</p>
<p>Dios me trae las voces consoladoras de Isaías 40: <em>“</em><em>Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane. Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; porque la boca de Jehová ha hablado”</em> (Isaías 40:4-5). Aquellos hermanos que tomaron en serio y comenzaron a trabajar para reparar las grietas en sus hogares y relaciones, no saben que estaban preparando el camino para lo que viene en el 2024.      Reparar las grietas constituyó nuestro sacerdocio (que más adelante vamos a hablar de eso), y estamos bajando lo que esta elevado, lo que está muy altivo lo bajamos, lo que está muy apocado más bien lo subimos, lo torcido lo enderezamos, lo que está sucio lo limpiamos para que pase la gloria de Dios. Todos ellos han facilitado con su obediencia y esfuerzo que Dios pueda no solamente bendecirlos, sino cumplir su propósito en sus vidas. Bienaventurados aquellos que trabajaron para reparar las grietas, este año van a ver la gloria y el poder de Dios en sus vidas, como si Dios dijera: Yo Jehová.</p>
<p>El Padre galardonador de aquellos que le aman y le creen y le obedecen recompensará con lo mejor del cielo en el 2024 aquellos que han oído su palabra y la han obedecido con temor reverente. El Señor dio una instrucción en el 2023 y su significado acerca de un tiempo límite. Y cuando el Señor nos habló de los limites no fue para amenazarnos, sino porque Dios sabía lo que venía en el 24 y por eso dijo: «Apresúrense, trabajen, tienen hasta que termine el año para hacer lo que deben hacer, porque ustedes no pueden andar con grietas, con debilidad para lo que viene, porque lo que vamos a administrar es la pura y exuberante gloria de Dios».</p>
<p>En el otro significado acerca de la combinación del ocho y el tres, podemos decir que el número ocho está asociado con reinicio, resurrección, regeneración y comienzo de algo. Pero también el número tres significa resurrección. Jesús resucitó en el día tercero, o sea tres días en la semana que es el octavo día, ¿por qué? Porque el domingo es el día que sigue después del séptimo, el séptimo día es el sábado, y el domingo es el primer día de la semana que viene siendo ocho, así que tanto el ocho como el tres representan resurrección. Mira lo que dice en Oseas: <em>“</em><em>Nos dará vida después de dos días; en el tercer día nos resucitará, y viviremos delante de él”</em> (Oseas 6:2). ¿Crees que es una casualidad que el ocho que es reinicio y resurrección se junte con el tres que también es resurrección? Esto es resurrección al cuadrado. Aplicando proféticamente, el 2024 también será un año de resurrección, regeneración y reinicio. El Señor impartirá vida a su pueblo; los desalentados, desfallecidos y moribundos recibirán el aliento de la vida del Espíritu Santo de Dios, el poder que operó en Cristo (Colosenses 2:12) levantándolo de entre los muertos, se manifestará para vivificar y activar las indolentes energías del pueblo de Dios. Todo lo que es desfallecimiento, desaliento, desánimo, doble ánimo (que significa debilidad espiritual o muerte espiritual) todo eso será superado si le creemos a Dios.</p>
<p>Muchos que durmieron espiritualmente por años se levantarán y despertarán con ánimo, vida, poder, de tal manera que no los vamos a reconocer. Ellos que por años necesitaron ser animados, ahora ministraran ánimo a los otros. Este año está preñado de palabra, es un embarazo de Dios; por todos los ángulos que analizamos el veinticuatro hay plenitud de todo en Dios. El Señor levantará la cabeza a muchos que vivían cabizbajos por sus vergüenzas y su fracaso, y así como dijo el salmista: <em>“</em><em>Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí; Mi gloria, y el que levanta mi cabeza”</em> (Salmos 3:3), Jehová va a levantar las cabezas de muchos. Ya tú no vas a andar mirando al piso, escondido, sino que vas a andar erguido, resucitado, porque resurrección significa vida de levantamiento, así anuncia el Espíritu del Señor. El 2024 será un año de energía, victoria, levantamiento para todos aquellos que creen a la palabra de Dios y se disponen para su obra poderosa, porque esto hay que creerlo, esto no se va a cumplir si tú no lo crees, como dijo el Señor Jesucristo: <em>“</em><em>¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?”</em> (Juan 11:40).</p>
<p>Dios está hablando aquí de sus planes, de lo que él quiere hacer; como pasó en el libro de los Hechos de los apóstoles, que ellos preguntaron: “Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo?” (Hechos1:6), y el Señor les contestó: <em>“</em><em>No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”</em> (Hechos 1:7-8). Si ustedes analizan el libro de los Hechos veremos que el Espíritu les estaba diciendo: «Este es el camino: primeramente Jerusalén, después pasarán a Samaria (ahí mandó a Felipe), y después a toda Judea (ahí mandó a Pedro donde Dorcas (Hechos 9:36-42), donde Eneas (vv. 32-35), y finalmente a la casa de Cornelio, un gentil (Hechos 10); lo que luego completó el apóstol Pablo con todos sus viajes, hasta lo último de la tierra (Hechos 13). En otras palabras: «Estos son mis planes, síganme; si ustedes me siguen llegaremos a Roma que en ese tiempo era el fin para ellos, y allá termina el libro de los Hechos con Pablo en Roma (Hechos 28:16, 30-31). Y Dios ahora nos está diciendo: «Esto es lo que yo quiero hacer en el año que viene, ¿me siguen? ¿Me creen?  ¿Van a andar conmigo o van a ser incrédulos? Yo les estoy diciendo cual es la ruta, caminen conmigo y verán mi gloria».</p>
<p>El 2024 será un año de restauración para muchos que se habían apartado del camino, pero que este año regresaran al redil del Señor. Los pródigos vendrán a la casa, no solamente a esta casa, estoy profetizando para las iglesias de Cristo en las naciones. Los caídos se levantarán, los tristes serán consolados, los apartados se acercarán y los apagados se encenderán con el fuego poderoso del Espíritu Santo. Habrá consolación, se acercarán, se encenderán. El Dios de la restauración les dará otra oportunidad a todos los fracasados y estos tendrán un reinicio en sus vidas, la restauración será tal que olvidarán las derrotas y la condición pasada y vivirán como cristianos victoriosos e invictos.</p>
<p>La palabra ocho es la palabra hebrea <em>shemoneh </em>que significa “uno que abunda en fuerza”, y como sustantivo significa fertilidad. Este significado combinado con el significado del 3 que es solidez de lo que está entero, lo fructífero, lo fértil junto con lo completo Dios me reveló que dará fuerza y poder a los que por alguna debilidad no han podido ser fructíferos. Nos conviene este año. Algunas mujeres que no han tenido fuerzas para parir, este año Dios anuncia que recibirán la fuerza para concebir, retener el embarazo y ser fructíferas. Las Saras, la Rebecas, las Raquel, las Ana y las Elizabet parirán; y esto se aplica a las iglesias que no han sido fructíferas. En el año 2024 Dios termina con la infertilidad en muchos y en muchas en el aspecto físico, material y espiritual (el que tenga oído, oiga lo que espíritu dice a la iglesia).</p>
<ul>
<li><strong>Ahora llegamos al número 24 que es 12+12. </strong>El doce es uno de los números perfectos, su significado es gobierno o la perfección del gobierno, por ejemplo, las doce tribus de Israel, los doce apóstoles; Jesús dijo: <em>“</em><em>¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles?”</em> (Mateo 26:53). Toda la Biblia nos dice que el doce representa gobierno, y siendo que el veinticuatro es doce más doce quiere decir que el significado se expresa de una manera más elevada, y hace doblemente intensivo y concentrado al número doce; gobierno al cuadrado. Cuando apliqué proféticamente el significado del veinticuatro en la combinación seis por cuatro, hablé del aumento de las actividades del gobierno de los hombres y de Satanás en contra del Reino de Dios, ahora voy a hablar del Gobierno de Dios, y esto es lo que Dios anuncia:</li>
</ul>
<p>El Señor en su autoridad soberana le permitirá al diablo, como príncipe de este mundo humano y pecador, que se mueva con cierta libertad para que se manifieste su iniquidad y se revele su maldad, pero simultáneamente esto le permitirá al Señor cumplir lo profetizado en su Palabra acerca de los días finales, además le concederá la oportunidad de realizar (o sea al Señor) los planes de su Reino y su voluntad. Les voy a decir algo que he dicho en otras ocasiones pero que no muchos han oído: el diablo es un siervo de Dios, solamente que él no quiere que Dios lo use, pero Dios lo usa, y por eso le llamo un siervo involuntario en las manos de Dios, porque él no quiere servir a Dios y él no sabe que Dios usa todo lo que él hace para luego glorificarse.     Como lo vieron en el libro de Job, él acabó con Job, hizo de todo, pero al final vino Dios y acabó con el diablo, reveló el corazón de Job, de los amigos de Job y el que triunfó fue Dios. Dios estaba oculto mientras todos hablaban y discutían, pero al final apareció Dios y puso las cosas en el orden suyo, así va a pasar con el diablo, él lo deja actuar, porque dice que Dios tiene al diablo para un día, y cuando quiere disciplinar y lo usa. Cuando el Señor anunció todas las cosas de los últimos días eran las obras del hombre y de Satanás, y como el mal se iba a multiplicar en todas sus formas, pues está anunciando las obras de Satanás, pero Dios aprovecha para lograr su propósito.</p>
<p>La obra de Satanás es la oportunidad de Dios para manifestar su sabiduría, su poder y Salvación. Mientras le da la oportunidad al diablo de que manifieste su maldad e iniquidad para que se revele quién es él y las consecuencias de sus hechos, entonces simultáneamente Dios usa al diablo y es una oportunidad para manifestar todo lo que es su Reino (sabiduría, poder, salvación, santidad, bondad, amor, etc.). Como el 2024 significa doblemente gobierno así será la operación e intervención de Dios con autoridad suprema en los asuntos humanos. En otras palabras, si Dios actuó de cierta manera en años anteriores, esta vez Dios va a multiplicar su actividad suprema, soberana en este mundo en el próximo año. El Dios todo Poderoso y Soberano no solo trabajará en el 2024 para combatir y neutralizar las obras y actividades satánicas, sino que obrará para cumplir lo que de antemano había determinado hacer en estos trescientos sesenta y cinco días de este año. Dios no puede ser vencido de lo malo así que este año será evidente que su autoridad es soberana, es suprema y que los designios de su voluntad se realizarán con eficacia y perfección, sin impedimentos, porque nadie puede obstruir los caminos rectos del Señor.</p>
<p>El año 2024 es un año donde <strong>prevalecerá</strong> el dominio y el poder del Dios del Evangelio. Todo hijo de Dios y todo ministro suyo que se someta este año al dominio del Gobierno de Dios recibirá una poderosa unción de autoridad. Tiene autoridad el que vive a Dios y el que se somete a Dios. Veía en mi espíritu, mientras escribía, una impartición de una unción de autoridad y poder en los ministros que se sometan al régimen del Espíritu Santo. (Les dije que Dios me ha mostrado en diferentes momentos: unción, unción, unción en este año próximo). La palabra será predicada con unción, no solamente con revelación, sino que va a haber unción. Va a haber tanta unción que muchos van a ser compungidos de corazón, y dirán como aquellos que le dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: <em>“Varones hermanos, ¿qué haremos?” </em>(Hechos 2:37). O como aquel carcelero que se tiró a los pies de Pablo y Silas y temblando les dijo: <em>“Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?”</em> (Hechos16:30). Otros dirán como los discípulos camino a Emaús que se decían el uno al otro: <em>“¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?”</em> (Lucas 24:32). Cuando hablemos la palabra van a arder los corazones de las gentes y serán compungidos de corazón y dirán: «Hermanos ¿qué hay que hacer para ser salvos?» De lo que la iglesia ha carecido por años, por descuidos y por la decadencia espiritual es posible que se haga este año si nos sometemos a Dios y seguimos a Dios en sus caminos y en sus propósitos.</p>
<p>La palabra será predicada con unción de autoridad, las almas se convertirán constreñidas por el poder del Evangelio, los demonios no solamente serán echados fuera, sino que nos obedecerán como lo hicieron en el ministerio de Jesucristo; correrán los demonios. La fe se impondrá a la duda, el amor tomará dominio sobre el odio y el resentimiento; la debilidad será subyugada por la fuerza del Poder de Cristo; lo divino prevalecerá y vencerá las obras infructuosas de las tinieblas; el reino de Satanás se tambaleará, el infierno será estremecido por la autoridad ungida de los siervos que vivan al vida del Reino. Esto es lo que el Espíritu anuncia a la iglesia.        La luz disipará las tinieblas, la muerte se ahuyentará para ceder lugar a la vida, la enfermedad será sustituida por la salud. ¿Lo creen? Verán la gloria de Dios. Los débiles serán fuertes, los caídos se levantarán y la iglesia volverá a vivir la victoria de Cristo. Esa es la intención del Padre con nosotros en el 2024 si lo creemos y lo seguimos.</p>
<p>El Señor comunica a su amada iglesia sus deseos y sus planes para el 2024, todo el que cree a esta palabra la verá cumplida en su vida. El Señor Jesucristo se levanta de su trono, y vuelve a decir a la iglesia: <em>“</em><em>Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; […] Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” </em>(Mateo 28:18-19; Marcos 16:15). Si recibimos con fe esta palabra y la atesoramos en nuestros corazones y la vivimos en el espíritu se cumplirá este año 2024 en nuestras vidas las palabras del apóstol Juan en Apocalipsis cuando dijo: <em>“</em><em>El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos”</em> (Apocalipsis 11:15). Unción, unción, unción, poder, unción de autoridad sobre la iglesia; ¡levántate tú que duermes, levántate tú que duermes, levántate de entre los muertos y te alumbrará Cristo! Esta es la victoria que vence al mundo, nuestra fe. Tiempo de gloria, tiempo de la presencia del Señor. Eso es lo que anuncia el Espíritu de Dios. El fuego del Pentecostés, las lenguas de fuego caerán sobre nuestras cabezas y volveremos al celo, a la pasión, nada va a sustituir a Dios, nada va a competir con el amor de Dios en nuestras vidas.</p>
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<li><strong>El número 24 es la suma de 20+4. </strong>Veinte es el doble de diez; el diez es el número de la perfección del orden divino, implica lo que está completo, donde nada falta y donde nada está de más; nos habla de totalidad (p. ej. los diez mandamientos, los diezmos, las diez plagas, las diez vírgenes, etc.). Entonces, el número veinte es el doble del diez lo cual lo hace más intenso, lo hace más concentrado y se aumenta el significado doblemente. Esto significa que el orden divino, lo completo, lo total se duplica en su significado, connotación y trascendencia. Eso es el número veinte. Pero cuando en el 2020 (atención) estudiamos el significado del número veinte, vimos que la Biblia lo usa para revelar un tiempo de liberación, o sea donde se completa el proceso disciplinario de Dios para liberarnos. Puse el ejemplo de cómo veinte años esperó Jacob para conseguir la posesión de sus mujeres y sus propiedades en casa de su suegro Labán, ¿recuerdan? Lo afligió Labán, trabajó catorce años por las dos mujeres, y el resto para completar veinte años por su ganado, y Jacob le dijo: <em>“</em><em>Así he estado veinte años en tu casa; catorce años te serví por tus dos hijas, y seis años por tu ganado, y has cambiado mi salario diez veces”</em> (Génesis 31:41). Duró veinte años, pero en esos veinte años Dios lo estaba procesando, y al cabo de los veinte años Dios completó la disciplina con él. Veinte años esperó Israel un libertador que pusiese fin a la opresión de Jabín (Jueces 4:3, 22). Veinte años esperó Israel su liberación por medio de Sansón (Jueces 16:1,30). Veinte años esperó el Arca del Pacto en Quiriat-jearim antes de que David la llevara al lugar de su reposo (1 Samuel 7:2). Veinte años esperó Salomón para construir las dos casas, la de Dios y la suya (1 Reyes 9:10). En el año veinte de Artajerjes, Nehemías se levantó a reconstruir los muros (Nehemías 5:14). Estoy citando todos estos ejemplos que ya vimos el año 2020 solamente para decir que en veinte años Dios completó el proceso, lo terminó.</li>
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<p>Ya dijimos que el cuatro es el número de la creación del hombre en su relación con el mundo como creado; es el número de las cosas que tienen un comienzo, y de las que son hechas y de las cosas materiales, y de la misma materia, representa la plenitud material. Atención a este paréntesis (el Espíritu revela que el Señor no ha concluido la obra que comenzó en el 2020, sino que esa obra o proceso se extenderá del 20 al 29; eso lo estoy repitiendo, lo dije en el 20, 21, 22 y lo dije el año pasado hablando del veinte, en otras palabras, aplicamos lo de Jacob, lo de Jabín, el Arca, etc., que se terminó. Mas, lo que yo veo proféticamente es que en el veinte Dios terminó algo, en el veintiuno terminó otra cosa, en el veintidós terminó otra cosa, en el veintitrés terminó y quitó las grietas, en el veinticuatro va a hacer todo lo que está diciendo, en el veinticinco hará lo que determine, así sucesivamente, y cuando llegue al veintinueve, antes de llegar al treinta, Dios habrá completado todas las cosas que se ha propuesto en tu vida y en la mía). Esto lo estoy repitiendo y lo voy a repetir el año que viene para que me entiendan; es que esta aplicación del veinte no terminó en el veinte, sigue hasta el veintinueve porque es algo que Dios está completando, es un proceso; él completa una cosa primero y pasa a la otra, e irá completando hasta llegar a la culminación total, por eso iremos de gloria en gloria y de poder en poder hasta llevarnos a la plenitud. ¡Aleluya!!</p>
<p>El veinte representa lo doblemente completo, pero también es el número de la liberación. Diez representa una década, así que en el veinte sigue Dios completando, y por diez años va a completar. Cuando llegue el treinta, tres veces diez, Dios seguirá completando y perfeccionando. Esta es la década de la completación y de la totalidad, del veinte al veintinueve. De acuerdo con el significado del número veinte, en los diez años de esta década (del veinte al veintinueve) el Señor irá completando tanto en las diferentes áreas de nuestras vidas (personales, familiares) como en lo ministerial, pero sobre todo en nuestro sacerdocio. En este punto es preciso explicar lo que significa sacerdocio, porque nosotros hemos limitado el sacerdocio a la adoración y estamos equivocados. La adoración, el canto, es solo un aspecto de lo tanto que implica el sacerdocio. El sacerdocio —lo voy a describir más adelante— rige todo lo que es atender a Dios, la relación con Dios, etc., así que sacerdocio es el cántico, la oración, la obediencia, el servicio, la relación con los hermanos, la santificación, todo lo que rige el agradar a Dios.</p>
<p>Esta es la década del perfeccionamiento y la consumación. En el 2024 (ahora viene la aplicación a este año) él se ha propuesto completar su obra en ciertas áreas sobre todo en nuestro sacerdocio. Van a ver que esto no es una aplicación arbitraria mía, sino que la Biblia lo dice. El número veinte significa lo que está doblemente terminado o concluido, pusimos diferentes ejemplos, pero además el número cuatro es el número de la plenitud. La palabra plenitud significa cualidad de pleno, implica totalidad, integridad, apogeo, lo culminante. De manera que el 2024 será un año de suma totalidad, no totalidad, suma totalidad, de plenitud de totalidad, de plenitud de culminación, de apogeo y de logros. Fíjense el significado de este número, amados, en cualquier ángulo que lo vemos representa lo grandioso, estamos en tiempos de Dios; de manera que el 2024 será un año de suma totalidad, de plenitud de totalidad, de plenitud de culminación, de plenitud de apogeo y de plenitud de logros consumados. Los que crean esta palabra profética y la reciban como palabra y promesa de Dios al verla cumplida en ciertas áreas de sus vidas se sentirán tan realizados en Dios que clamarán triunfantes como el salmista David: <em>“… </em><em>Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando”</em> (Salmos 23:5), porque eso es lo que significa lo pleno. El veinte significa lo completo, lo pleno y el cuatro plenitud, lo mismo. Entonces este año mi copa va a estar rebosando ¿cómo va a estar la copa mía? Rebosando, ¿por qué? Porque el bien y la misericordia me seguirán este año (Salmos 23:6). ¿Cómo estará nuestra copa en el 2024? Rebosando. Mi copa en este año estará rebosando ¿sabes por qué? Porque Jesús es aquel que lo llena todo. Jesús es la plenitud de aquel que lo llena todo (Colosenses 2:10). ¿Cómo estamos en Cristo? En Cristo somos el 10, en Cristo somos el 20 y en Cristo somos el 24. ¿Por qué? Porque en él estamos completos, no nos falta nada, él es que nos llena y nos rebosa.</p>
<p>[Yo no sé si ustedes todavía tienen apetito, porque acuérdense que el número veinticuatro habla de lo sustancioso, de lo jugoso, así que trata de digerir todo esto]. Dije que en el área donde el Señor más trabajará para completar su obra y su propósito en nosotros es en nuestro sacerdocio. El sacerdocio incluye todo lo que abarca nuestro servicio a Dios: adoración, koinonía, diaconía, mayordomía, enseñanza, proclamación del Evangelio, gobierno de Dios, dominio propio, todo lo que demanda la santidad, amar a Dios con todo nuestro corazón, con toda la mente, toda el alma. Incluye toda nuestra relación con Dios, cómo le agradamos y todo lo que hacemos para agradarlo. Sacerdocio es toda mi relación con Dios.</p>
<p>El número cuatro está muy relacionado con nuestro sacerdocio. Dice en el libro de Éxodo: <em>“</em><em>Harán también un arca de madera de acacia, cuya longitud será de dos codos y medio, su anchura de codo y medio, y su altura de codo y medio.</em> […] <em>Fundirás para ella cuatro anillos de oro, que pondrás en sus cuatro esquinas; dos anillos a un lado de ella, y dos anillos al otro lado”</em> (Éxodo 25:10,12). El arca era donde se manifestaba la gloria de Dios, y ahí está el cuatro en los anillos del arca. <em>“</em><em>Harás asimismo una mesa de madera de acacia; su longitud será de dos codos, y de un codo su anchura, y su altura de codo y medio. […] Y le harás cuatro anillos de oro, los cuales pondrás en las cuatro esquinas que corresponden a sus cuatro patas”</em> (vv. 23,26). Ahí está el cuatro en la mesa de los panes. <em>“… </em><em>y en la caña central del candelero cuatro copas en forma de flor de almendro, sus manzanas y sus flores”</em> (v. 34), ahí está el cuatro en el candelero. <em>“</em><em>La longitud de una cortina de veintiocho codos, y la anchura de la misma cortina de cuatro codos; todas las cortinas tendrán una misma medida. […] La longitud de cada cortina será de treinta codos, y la anchura de cada cortina de cuatro codos; una misma medida tendrán las once cortinas”</em> (Éxodo 26:2,8). Tambien el cuatro estaba en los velos: <em>“… y lo pondrás sobre cuatro columnas de madera de acacia cubiertas de oro; sus capiteles de oro, sobre basas de plata”</em> (v. 32) Tambien en el altar de bronce: <em>“Y le harás cuernos en sus cuatro esquinas; los cuernos serán parte del mismo; y lo cubrirás de bronce. […] Y le harás un enrejado de bronce de obra de rejilla, y sobre la rejilla harás cuatro anillos de bronce a sus cuatro esquinas”</em> (Éxodo 27:2, 4). Estoy hablando cómo también el cuatro está relacionado con sacerdocio, ya lo vimos en el velo, mírelo también en el atrio cuando estuvo terminado: <em>“</em><em>Sus columnas eran cuatro, con sus cuatro basas de bronce y sus capiteles de plata; y las cubiertas de los capiteles de ellas, y sus molduras, de plata”</em> (Éxodo 38:19). Igualmente en el pectoral del sumo sacerdote: <em>“</em><em>Y engastaron en él cuatro hileras de piedras. La primera hilera era un sardio, un topacio y un carbunclo; ésta era la primera hilera…” </em>(Éxodo 39:10), y así sucesivamente prevalece el cuatro.</p>
<p><strong>Lo que la Biblia revela acerca del 24</strong></p>
<p>Ahora entramos a donde Dios va a definir lo más importante de este año. Ya hemos hablado de las combinaciones, de los números que son múltiplos del veinticuatro, ahora vamos a ver lo que la Biblia revela en cuanto al número veinticuatro, no en cuanto a las combinaciones numéricas, sino la revelación que envuelve la Palabra cada vez que menciona el número veinticuatro. De todos los textos de la Biblia que yo leí que hablan del veinticuatro y del veinticuatro mil que tiene que ver con el veinticuatro, todos, todos con excepción de uno hablan de sacerdocio, y ese también se puede concluir que tiene que ver con gobierno. Veremos que el número veinticuatro está relacionado con sacerdocio y gobierno en la Biblia. Por ejemplo, en 1 Crónicas dice <em>“</em><em>Y de los hijos de Eleazar había más varones principales que de los hijos de Itamar; y los repartieron así: De los hijos de Eleazar, dieciséis cabezas de casas paternas; y de los hijos de Itamar, por sus casas paternas, ocho”</em> (1 Crónicas. 24:4). ¿Cuánto son 16 + 8? Veinticuatro. Quiere decir que quedaban dos generaciones de los hijos de Aarón, Eleazar e Itamar, pues los otros dos (Nadab y Abiú) murieron cuando introdujeron fuego extraño en el altar (Levítico 10:1-2). Hecho así, los turnos de los sacerdotes en tiempos de David y Salomón estaban divididos en veinticuatro turnos, dieciséis de Eleazar y ocho de Itamar.</p>
<p>Otro ejemplo está en el libro de Números en donde todo un capítulo habla de las ofrendas que los príncipes de Israel, uno de cada tribu, trajo a Dios en la dedicación del altar: <em>“</em><em>Ésta fue la ofrenda que los príncipes de Israel ofrecieron para la dedicación del altar, el día en que fue ungido: doce platos de plata, doce jarros de plata, doce cucharas de oro. Cada plato de ciento treinta siclos, y cada jarro de setenta; toda la plata de la vajilla, dos mil cuatrocientos siclos, al siclo del santuario. Las doce cucharas de oro llenas de incienso, de diez siclos cada cuchara, al siclo del santuario; todo el oro de las cucharas, ciento veinte siclos. Todos los bueyes para holocausto, doce becerros; doce los carneros, doce los corderos de un año, con su ofrenda, y doce los machos cabríos para expiación. Y todos los bueyes de la ofrenda de paz, veinticuatro novillos, sesenta los carneros, sesenta los machos cabríos, y sesenta los corderos de un año. Ésta fue la ofrenda para la dedicación del altar, después que fue ungido”</em> (Números 7:84-88). Nota como prevalece el doce y el 24, y aun el sesenta, pues si sumas los sesenta carneros, con sesenta machos cabríos y los sesenta corderos de un año, hacen un total de 180 que son 12&#215;15. En conclusión, aquí se nos habla de la dedicación del altar, las ofrendas de los doce príncipes que representan el gobierno de Israel, el sacerdocio de los que gobernaron, y ahí se juntan las dos varas “La vara del Sacerdocio y la vara del Gobierno”, porque son los príncipes dándole su ofrenda a Dios como sacerdotes.</p>
<p>Otro texto, 1 Reyes 15:33: <em>“</em><em>En el tercer año de Asa rey de Judá, comenzó a reinar Baasa hijo de Ahías sobre todo Israel en Tirsa; y reinó veinticuatro años”,</em> ahí dice que reinó Baasa veinticuatro año, eso nos habla de gobierno. En Nehemías 9:1: <em>“</em><em>El día veinticuatro del mismo mes se reunieron los hijos de Israel en ayuno, y con cilicio y tierra sobre sí”,</em> o sea se humillaron delante de Dios desde el día 24, pero todo el capítulo habla de la humillación del pueblo delante del Señor, por lo que se destaca la relación del veinticuatro y el doce con gobierno y sacerdocio. También vemos en el libro de Daniel que dice: <em>“</em><em>Y el día veinticuatro del mes primero estaba yo a la orilla del gran río Hidekel”</em> (Daniel 10:4). Ese fue el día en que Daniel tuvo la visión, y que el ángel de Jehová se le apareció para fortalecerle (v. 12).  Es decir, que desde el día en que Daniel comenzó a orar (porque estaba en ayuno y oración) mientras él ministraba al Señor en su sacerdocio, había una batalla en el cielo donde los ángeles de Dios, Miguel y Gabriel estuvieron luchando contra la oposición del príncipe de Persia y del príncipe de Grecia (v. 13). Quiere decir que había gobierno ahí, la batalla del gobierno del cielo con el gobierno del reino de Satanás; pero Daniel estaba en su sacerdocio, orando y ayunando delante del Señor, en el día veinticuatro.</p>
<p>Ahora veamos el libro de Hageo que dice<em>: “</em><em>Y despertó Jehová el espíritu de Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y el espíritu de Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y el espíritu de todo el resto del pueblo; y vinieron y trabajaron en la casa de Jehová de los ejércitos, su Dios, en el día veinticuatro del mes sexto, en el segundo año del rey Darío”</em> (Hageo 1:14-15), cuando Jehová envió al profeta a alentar a los sacerdotes a continuar la reedificación del templo; y lo hizo el veinticuatro. Tambien dice más adelante hablándoles a los sacerdotes sobre las ofrendas e interrogándoles acerca de la ley: <em>“A los veinticuatro días del noveno mes, en el segundo año de Darío, vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo, diciendo: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Pregunta ahora a los sacerdotes acerca de la ley, diciendo: Si alguno llevare carne santificada en la falda de su ropa, y con el vuelo de ella tocare pan, o vianda, o vino, o aceite, o cualquier otra comida, ¿será santificada? Y respondieron los sacerdotes y dijeron: No” </em>(Hageo 2:10-12), y así sucesivamente los fue confrontando cuando ellos traían a la casa de Jehová cosa inmunda y por eso Jehová no bendijo sus graneros y fueron arruinados. Pero ahora dice Jehová: <em>“Meditad, pues, en vuestro corazón, desde este día en adelante, desde el día veinticuatro del noveno mes, desde el día que se echó el cimiento del templo de Jehová; meditad, pues, en vuestro corazón. ¿No está aún la simiente en el granero? Ni la vid, ni la higuera, ni el granado, ni el árbol de olivo ha florecido todavía; mas desde este día os bendeciré” </em>(Hageo 2:18-19). En otras palabras, ustedes han sembrado no han cosechado, todo se ha reducido, vuestro sacerdocio ha estado mal, pero cuenten desde este día veinticuatro en adelante, desde que echaron el cimiento del templo y comenzaron a hacer mi obra, lo que va a suceder.</p>
<p>Luego el profeta se dirige a Zorobabel: <em>“</em><em>Vino por segunda vez palabra de Jehová a Hageo, a los veinticuatro días del mismo mes, diciendo: Habla a Zorobabel gobernador de Judá, diciendo: Yo haré temblar los cielos y la tierra, y trastornaré el trono de los reinos, y destruiré la fuerza de los reinos de las naciones; trastornaré los carros y los que en ellos suben, y vendrán abajo los caballos y sus jinetes, cada cual por la espada de su hermano” </em>(Hageo 2:20-22). ¿Quién era Zorobabel?  El gobernador de Judá. Es decir, ya Dios habló a los sacerdotes el día veinticuatro, ahora ese mismo día le habló al gobierno, a Zorobabel. Dios habla a los sacerdotes y habla a su gobierno en el veinticuatro, y el pueblo respondió al llamado profético en ese día. Y aplicando esta palabra proféticamente digo: en el año 2024 el Señor despertará el espíritu de los líderes o gobierno de la iglesia, como despertó el espíritu de Zorobabel; también el espíritu de los sacerdotes, o sea los adoradores, juntará las dos varas (la vara del sacerdocio y la vara del gobierno) y viviremos un tiempo de gloria, el cumplimiento del propósito con la ofrenda agradable de los sacerdotes del Señor. El Señor complacido levantará su poder y eficacia con la vara de su gobierno, habrá dirección, resultados en los ministerios de la iglesia y del Señor.</p>
<p><strong>Dios este año va a juntar las dos varas: la vara del gobierno y la vara del sacerdocio.</strong> Con la vara del sacerdocio se agrada a Dios, y Dios agradado envía la unción de autoridad como ya hemos profetizado. Si no hay sacerdocio no hay autoridad. Cuando Dios está agradado con el sacerdocio, con nuestra manera de vivir, es que Dios envía su autoridad, su bendición y vida eterna. No andaremos cojeando ni dando traspiés como Israel en el desierto, que vagaba en sus propios caminos, sino que nuestros pies estarán firmes sobre la roca y andaremos por sendas derechas y por caminos rectos. ¿Qué le dice Dios a Zorobabel después de aquel día?  Que por medio de Zorobabel, su gobierno, hará temblar los cielos, la tierra, trastornará los tronos de los reinos, destruirá las fuerzas de los reinos, de las naciones, trastornará los carros y los que en ellos suben y vendrán abajo los caballos con sus jinetes como profetizó. ¿Y saben ustedes como termina ese capítulo de Hageo? <em>“</em><em>En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, te tomaré, oh Zorobabel hijo de Salatiel, siervo mío, dice Jehová, y te pondré como anillo de sellar; porque yo te escogí, dice Jehová de los ejércitos”</em> (Hageo 2:23). ¡Oigan ancianos, pastores, líderes! En Zorobabel Dios nos está hablando a nosotros, a él en el día veinticuatro y a nosotros en el año 2024 y dice que desde ahora en adelante no va a haber cosecha escasa y los enemigos no nos van a gobernar, algo va a suceder en el día veinticuatro, en el año veinticuatro. Dios este año va a honrar su gobierno dándole honra, poder y autoridad. Como mostró Jehová al profeta Zacarías que a los enemigos que habían acosado a Jerusalén, Dios levantó cuatro carpinteros que representaban a cuatro cuernos que vinieron a derribar el poder de las naciones que se levantaron contra su pueblo (Zacarías 1:7-21).</p>
<p>Asimismo, vemos el 24, el gobierno en el Nuevo Testamento<em>: “</em><em>Y alrededor del trono había veinticuatro tronos; y vi sentados en los tronos a veinticuatro ancianos, vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas”</em> (Apocalipsis 4:4). Nota: veinticuatro tronos, gobierno. Los veinticuatro ancianos, cumple lo que Dios promete en Apocalipsis 1:6, donde dice que Dios nos hizo reyes y sacerdotes para Dios su Padre. Ellos eran reyes y sacerdotes, y noten sus vestiduras, estaban vestidos de blanco (efod), representando la pureza. Y estos veinticuatro ancianos con coronas y tronos reinaban (gobierno). Continuemos leyendo: <em>“</em><em>Y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete espíritus de Dios. Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y junto al trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás”</em> (Apocalipsis 4:5-6). ¿Cuántos seres vivientes? Cuatro, un numero simbólico que ya hemos visto en los muebles del tabernáculo, en el arca, en la mesa, también en el pectoral de los sacerdotes, etc.  (leer Ezequiel 1 y10 donde habla de los cuatro seres vivientes).</p>
<p>Continuemos: <em>“</em><em>Y los cuatro seres vivientes tenían cada uno seis alas, y alrededor y por dentro estaban llenos de ojos; y no cesaban día y noche de decir: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir. Y siempre que aquellos seres vivientes dan gloria y honra y acción de gracias al que está sentado en el trono, al que vive por los siglos de los siglos, los veinticuatro ancianos se postran delante del que está sentado en el trono, y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y echan sus coronas delante del trono…</em>” (Apocalipsis 4:8-10). Más adelante vemos tambien: <em>“Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos; […] Los cuatro seres vivientes decían: Amén; y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos” </em>(Apocalipsis 5:8,14).  El veinticuatro está representando por ancianos que a su vez representan al gobierno y al sacerdocio, pues vemos que tenían tronos y coronas, pero al mismo tiempo se postraban adorando al Señor, porque también eran sacerdotes. En el veinticuatro se une el gobierno y el sacerdocio; con la vara del sacerdocio se agrada a Dios y con la vara del gobierno Dios responde para hacer poderosamente lo que se ha propuesto. Y veo aquí que todos los que gobiernan tiran sus coronas y adoran al Señor. La autoridad no es para yo jactarme, engrandecerme, destacarme, sino que todo lo que Dios me da, toda corona de gloria, me paro del trono del gobierno, me quito la corona de mi gobierno y la tiro a los pies del Rey reyes y Señor de señores. Como el fondo y la forma usted no puede separar gobierno de sacerdocio.</p>
<p>El número veinticuatro mil al igual que el veinticuatro siempre está relacionado con sacerdocio y gobierno. Por ejemplo, en la rebelión de Baal-peor, donde hubo mortandad en el pueblo de Dios por causa de haber dejado vivas a la mujeres de Moab, quienes por consejo de Balaam indujeron al pueblo a prevaricar contra Jehová (Números 25:9; 31:16), ahí Dios mató a veinticuatro mil del pueblo. En 1 Crónicas 23:1-4 leemos: <em>“</em><em>Siendo, pues, David ya viejo y lleno de días, hizo a Salomón su hijo rey sobre Israel. Y juntando a todos los principales de Israel, y a los sacerdotes y levitas, fueron contados los levitas de treinta años arriba; y fue el número de ellos por sus cabezas, contados uno por uno, treinta y ocho mil. De éstos, veinticuatro mil para dirigir la obra de la casa de Jehová, y seis mil para gobernadores y jueces”.</em> Nota como David llama a los príncipes y a los sacerdotes a unirse para dirigir el nuevo tiempo. Más adelante dice: <em>“</em><em>Éstos son los principales de los hijos de Israel, jefes de familias, jefes de millares y de centenas, y oficiales que servían al rey en todos los negocios de las divisiones que entraban y salían cada mes durante todo el año, siendo cada división de veinticuatro mil”</em> (1 Crónicas 27:1). David dividió su reino en doce divisiones de veinticuatro mil, siendo doce jefes que entraban y salían una vez por mes, resultando doce líderes por doce meses; y eran veinticuatro mil en cada grupo, doce grupos, en todo ciento cuarenta y cuatro mil (poderosísimo eso). Quiere decir que tanto los sacerdotes como los príncipes de Israel estaban divididos en veinticuatro ¿una casualidad? No creo, gobierno y sacerdocio.</p>
<p>Cada vez que en Israel había sacerdocio había gobierno, y cuando se juntaban las dos varas había prosperidad y bendición en el pueblo. Dios le dio a Moisés la vara que hizo tantos milagros (Éxodo 7:15), la vara del gobierno, y a Aarón la vara que reverdeció, la vara del sacerdocio (Números 17:23), y unió las varas en esos dos hermanos. En el tiempo de Josué, mientras vivió Josué, Josué era gobierno y Eliazar que vivía en ese tiempo era el sacerdote, y entre los dos conquistaron a Canaán, las dos varas juntas (Josué 14:1). Pasó el tiempo, vino una generación que no conoció al Señor, que fue el tiempo de los jueces (Jueces 2:10). Los jueces no buscaban a Dios, el gobierno estaba desbandado, tampoco había sacerdocio, por lo cual fueron trescientos años de ruinas porque no estaban juntas las varas. En tiempo de Samuel, Samuel era juez (gobierno) y también era sacerdote y profeta, así que él tenía las dos varas (1 Samuel 3:20). Saúl, por su parte, como rey de Israel fue un fracaso, pues a pesar de ser un tremendo líder, no tuvo sacerdocio y no le obedeció a Dios. Aunque Samuel lo quiso ayudar como sacerdote, pero él no se dejó y no obedeció (1 Samuel 15:28). Luego vino David, y con él todo cambió. David aunque no tenía el título de sacerdote, tenía el afecto en la casa de Dios; él cambió el culto en Israel, y Dios lo usó para muchas disposiciones dice la Biblia. David tenía una tremenda relación con Natán que era profeta (1 Crónicas 17:2), y también con Samuel. Aun cuando lo perseguían se iba donde el sacerdote a consultar a Jehová antes de tomar cualquier decisión (1 Samuel 16:13). El tiempo de David fue de gloria, porque tanto él como gobierno se llevaba bien con Sadoc el sumo sacerdote, y también con Natán el profeta, había gloria en Israel (1 Reyes 1:32).</p>
<p>Después Salomón es elegido rey para sustituir a su padre David. Salomón continuó la relación que tuvo su padre con Sadoc y al principio le fue muy bien (1 Crónicas 29:22), pero después se prostituyó cuando se apartó de Dios y ya no había sacerdocio, y en consecuencia fracasó su gobierno (1 Reyes 11:6). Cuando Salomón muere se divide Israel en dos reinos, reino del norte (Israel) y reino del sur (Judá) (1 Reyes 11:31). El reino del norte o Israel le fue dado a Jeroboam e inmediatamente este hizo dos altares, por miedo a perder el trono, prostituyendo así el sacerdocio y separando al pueblo de Dios (1 Reyes 12:26-30). Por 209 años ninguno de los reyes del reino del norte le sirvió al Señor. Eso significa que la vara del gobierno estuvo divorciada de la vara del sacerdocio, y aunque Dios mandó a Elías, a Eliseo y a muchos otros profetas, nunca escucharon a Dios, hasta que Jehová los envió a las naciones, y los dispersó. El reino del sur o Judá, por su parte (los hijos de David) tuvo algunos reyes que fueron fieles, pero no todos hicieron lo recto ante los ojos de Jehová, como David su padre (1 Reyes 15:3; 2 Reyes 14:3; 16:2; 2 Crónicas 28:1). Entre los hijos de David hubo algunos que se destacaron, como Asa, Ezequías entre otros. Este último hizo una reforma religiosa tremenda, y volvió el pueblo a Dios, y ahí se juntaron las dos varas. Josías hizo lo mismo juntó las dos varas, y hubo prosperidad (2 Reyes 22, 23). Luego, en el tiempo que terminó la cautividad, también Esdras y Zorobabel, sacerdote y gobernador respectivamente, unieron las dos varas. Luego se añade Josué, el sumo sacerdote. Y vemos que cuando había gobierno y sacerdocio unidos, cuando las dos varas se juntaban había prosperidad y bendición en el pueblo.</p>
<p>En el Nuevo Testamento vemos lo mismo. El día de Pentecostés estaban juntos ministrándole al Señor, y de repente vino del cielo una explosión y muchas almas fueron salvadas. Y si seguimos leyendo en el libro de los Hechos vamos a ver que todo se hizo con oración. En el capítulo 10, estaba Pedro orando en la azotea, y Cornelio estaba ministrándole al Señor en su casa, y Dios los juntó a los dos, y ahí comenzó el Evangelio a favor de los gentiles. Pedro estaba preso en la cárcel, pero la iglesia hacía oración sin cesar por él, capítulo 12. En el capítulo 13 leemos que estaban los apóstoles, maestros y profetas orando y ministrando al Señor, y el Espíritu Santo dijo: <em>“</em><em>Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado”</em> (Hechos 13:2). Cada vez que la iglesia tiene sacerdocio viene el poder, porque Dios extiende la vara de su autoridad.</p>
<p><strong>Aplicación profética del 2024</strong></p>
<p>Finalmente, quiero compartirles algo muy tierno, y con esto termino. De la manera que el número veinticuatro es muy rico en significados, así será el cumplimiento profético del 2024. El año 2024 será un año glorioso en acontecimientos y cumplimiento profético. El Espíritu anuncia que excederá en gloria a todos los años anteriores que hemos vivido hasta ahora. 2024 va a exceder a todos los años anteriores. En mi visión profética puedo ver el corazón del Padre (y Dios me reveló su corazón) y él desea manifestar su buena voluntad como lo hizo en el anuncio de los pastores de Belén: <em>“</em><em>¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!”</em> (Lucas 2:14) ¿Sabes lo que es buena voluntad? Cuando usted hace algo con agrado, con satisfacción, voluntariamente; y Dios con gran satisfacción obrará a favor de su iglesia y su propósito este año.</p>
<p>El Señor dice: «Mi corazón está lleno de gracia y misericordia. Deseo bendecir y honrar a mis hijos como nunca. Mi buena voluntad en mi Hijo Jesucristo se dispone a favor de mi pueblo». Ahora nota las preguntas de Dios: «¿Dónde está el pueblo que me anhela? ¿Dónde están los santos que me buscan? ¿Dónde están las ovejas que me reclaman y me necesitan? ¿Dónde están los hijos que tienen hambre y tienen sed del Padre? ¿Dónde están los que aman la verdad, celan la justicia y prefieren más mi gloria que los placeres temporales y mundanales? ¿Dónde están?, pregunta Dios. ¿Dónde están los siervos que desean ver el Reino de su Señor? ¿Dónde se encuentran los que apetecen lo eterno y no se conforman con este siglo? ¿Dónde están?, pregunta el Padre. ¿Dónde moran los que cansados de los deseos y las vanidades ilusorias del mundo claman con desesperación la manifestación de la gloria eterna, los que no se sacian con nada material ni temporal, sino que buscan los celestial y lo perenne? ¿Dónde están?, pregunta el Padre, ¿dónde están?</p>
<p>¿Saben tú por qué pregunta? El Padre celestial responde antes que tú respondas: «Yo el Padre los llamo, y salgo en vuestra búsqueda en el 2024. ¿Dónde están? Yo los voy a buscar y los voy a llamar en el 2024. [Pongan atención a cada palabra, porque a mí me enterneció esto; nunca he profetizado algo tan tierno como esto]. Llamo <em>“</em><em>A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche”</em> (Isaías 55:1). Grande y divino es mi deseo de bendecir a mi pueblo; es más que un anhelo, es una necesidad urgente y apremiante, se me estremecen las entrañas», dice el Padre. «Tiembla mi corazón, mi buena voluntad está servida como un banquete delicioso y suculento para vosotros. Venid y comed son dinero y sin precio». ¡Aleluya!</p>
<p>En el 2024 nos favorece la buena voluntad de Dios. Es más que un anhelo, es un impulso glorioso, le tiemblan las entrañas de tanto amor, como sucedió con Efraín cuando dijo: <em>“</em><em>¿No es Efraín hijo precioso para mí? ¿no es niño en quien me deleito? pues desde que hablé de él, me he acordado de él constantemente. Por eso mis entrañas se conmovieron por él; ciertamente tendré de él misericordia, dice Jehová”</em> (Jeremías 31:20). Escuchen, porque estas son palabras mayores: «Yo siento lo mismo en el 2024 que sentí cuando llamé a mi Hijo, y le dije después de su victoria en la cruz: “Siéntate a mi diestra…” (Salmos 110:1). Siento lo mismo que ese momento. ¡Qué placer fue volver a ver mi Hijo después de nuestra separación! ¡Cuán grande fue mi gozo al volverlo a ver y sentirlo a mi lado, cerca de mi divino pecho. En otras palabras, lo mismo que yo sentí cuando le dije a mi Hijo, ven siéntate a mi diestra, y se sentó que yo lo sentí tan cerca; es lo mismo que siento por vosotros en el 2024». Estas palabras son demasiado sublimes para mí no las entiendo.</p>
<p>Y miren lo que sigue diciendo: «¿Lo pueden comprender? Eso es lo que estoy sintiendo en mi Hijo a favor de vosotros; aprovechen el tiempo de vuestra visitación en el 2024, aprovechen el movimiento del agua, la manifestación de la gracia divina y los tiempos de refrigerio en la presencia de Dios». Aprovechemos que Dios quiere, aprovechemos que Dios lo desea, aprovechemos que Dios siente urgencia de hacerlo. ¡Dios mío! Esto es demasiado, y miren lo que dice Dios: «Los reto y les digo, prepárenme el camino en el 2024 y les aseguro por mi Santidad como juré a David, que se manifestará mi gloria y miles y miles lo verán, porque mi boca lo ha hablado. Este es el año de mi sacerdocio y de mi gobierno, me he propuesto en mi Santo Hijo juntar en el 2024 las dos varas: la vara del sacerdocio y la vara de mi gobierno, y de mi autoridad. Si me agradan con vuestro sacerdocio, yo complacido obraré poderosamente con la vara de mi poder y dominio. Con vuestro sacerdocio me preparan el camino, y yo con mi autoridad y Señorío paso para manifestar mi gloria y mi poder». Dios nos reta, prepárenme el camino con nuestro sacerdocio y yo pasaré con mi gloria haciendo milagros, señales, prodigios y voy a hacer temblar el reino de Satanás y de los hombres.</p>
<p>Escuchen, Dios dice: «Le quité mi gobierno y autoridad a Adán, porque perdió su sacerdocio, pero concedí a mi Hijo Jesucristo toda autoridad y señorío en los cielos y en la tierra, porque él me honró y complació perfectamente por medio de su vida sacerdotal. Por eso, lo hice sumo sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec, en él y por él los he hecho a vosotros reyes y sacerdotes para siempre. En otras palabras, la vida de Cristo fue una vida de sacerdocio, en la manera que le honró a Dios y le sirvió a Dios. Y ¿qué hizo Dios después? Le dijo, ven siéntate a mi diestra y vamos a poner a los enemigos por estrado de los pies (gobierno). Escuchen bien y con atención, dice Dios: «No hay gobierno y autoridad si el sacerdocio no es digno de mí. El sacerdocio es lo que mueve mi corazón para que entonces se mueva mi mano toda poderosa a vuestro favor y a favor de mi propósito». En otras palabras, el sacerdocio mueve el corazón y se mueve entonces la mano de Dios para imponer su autoridad en la tierra. «Si quieren mover mi mano para que yo obre con poder a favor vuestro y de mi propósito, entonces ejerzan con santidad, verdad e integridad vuestro sacerdocio». ¿Quieren ver el poder y la autoridad de Dios manifestarse en vuestras vidas, en la iglesia, el mundo y en Israel? Amados, siempre ha sido con la adoración que nos hemos reconciliado con Dios en toda la historia del pueblo de Dios.</p>
<p>La vara del sacerdocio es la que mueve la vara del gobierno, la vara de la autoridad y del poder. La autoridad no radica en nuestra posición (soy anciano, soy profeta, soy super intendente, etc.), y nombramiento, sino en una vida semejante a la de Cristo.  En otras palabras, tiene autoridad el que vive a Dios. Hay personas aquí en la iglesia que no son ministros en el sentido de ser un anciano, pero son personas que tienen una autoridad espiritual, porque pasan noches y días en la presencia de Dios y viven de tal manera que el diablo tiembla, y Dios se acerca a ellos. La autoridad no radica en nuestra posición o nombramiento sino en una vida semejante a la de Cristo, el que vive conforme a Dios obrara conforme a Dios, en otras palabras, va a tener poder como Dios. La vida de Dios en nuestro sacerdocio es lo que hace manifiesta la autoridad de Dios en nuestra vida.     Sin sacerdocio solo hay debilidad, con sacerdocio habrá poder, vida, honra y autoridad. Dios dice que este es el año del Sacerdocio y del Gobierno.</p>
<p>Cada vez que la Biblia habla del 24 habla de sacerdocio y de gobierno, y ente tantas maravillas que Dios nos dijo con todas las combinaciones numéricas, Dios quiere resumir todo en lo dicho anteriormente: lo que Él va a hacer depende si hay un sacerdocio fiel. Dios dijo cuando la casa de Elí le deshonró, dijo: <em>“</em><em>Y yo me suscitaré un sacerdote fiel, que haga conforme a mi corazón y a mi alma; y yo le edificaré casa firme, y andará delante de mi ungido todos los días”</em> (1 Samuel 2:35). Eso es lo que Dios quiere hacer este año, quiere hacer un sacerdocio conforme a su corazón para él mover su corazón, como lo dijo, a favor de nosotros. Falta un minuto para que veamos el año de la buena voluntad de Jehová, el año donde se juntan las dos varas. Ahí está la gloria, ahí está la primicia. Miren todos, faltan segundos y mirarán el año de la gloria de Dios, el año del sacerdocio. ¡Aleluya! ¡Aleluya! ¿Saben ustedes? Desde agosto para acá entramos en el año treinta, después que cruzamos el Jordán, el año del sacerdocio, y estamos terminando el libro que hemos titulado: “El Real Sacerdocio &#8211; la adoración según Dios” y está casi terminado.</p>
<p>Mientras yo corría, hace un momento, con las dos varas, Dios me reveló algo. Esta vara me la dio un joven, el hijo de Bernarda. Él la preparó hace unos años para que fuera la vara del poder, de la autoridad; y con esta vara, como un símbolo, el pastor Hugo anduvo por muchos países del mundo llevando la autoridad de Dios. Pero Dios me dijo, vamos a hacer una vara más representativa, porque esto de las dos varas me lo dijo el viernes. Entonces, llamé a Hugo y le dije: ¿Tú tienes una vara por ahí? Sí —me contestó—, yo tengo una chiquita. Y esta es la que ahora sostengo en mis manos, pero vamos a hacer una semejante a esta, bonita, igual a la vara del sacerdocio. Por muchos años el pastor Hugo anduvo viajando con esta, extrañamente en un avión, haciendo el trabajo espiritual. Y este año Dios lo mandó al centro de la tierra, y al norte, a diferentes lugares con la vara llevando un altar a Jehová. Y me dijo Dios: «Él en el lugar de Dios y de nosotros llevó las dos varas, llevó una y luego llevó la otra; ahora las llevaremos las dos, juntas son las gemelas de Dios. ¡Iglesia! Sacerdocio para que haya Gobierno. Preparen el camino con el sacerdocio y manifestaré mi gloria y toda carne la verá, dijo el Señor. Por eso nos mandó a reparar las grietas para que no haya impedimento, eso es sacerdocio.</p>
<p>«Padre, en el nombre bendito de Jesucristo. ¡Ay, Padre! Qué bueno es decir en nombre de todos, sino gracias, gracias por esta palabra. ¡Cómo tú nos hablas Señor! Esto no puede venir de hombre alguno, es la revelación de las Escrituras; este lenguaje no es extraño, este es lenguaje bíblico, es el lenguaje de tu corazón, conocemos este lenguaje Señor. Perdónanos, la iglesia por veinte siglos se ha divorciado del Sacerdocio y ha prevalecido la carnalidad y la humanidad, y por eso nos ha faltado el poder y hemos sido avergonzados delante de las naciones.      La primera iglesia tenía sacerdocio, tenía gobierno, tenía autoridad; el ministerio de Cristo fue de sacerdocio y de autoridad, y tú hiciste milagros extraordinarios y Satanás temblaba, así pasó en el tiempo de los apóstoles. Después la iglesia perdió su sacerdocio y se prostituyó el sacerdocio y caímos en religión y en formalismo religioso, ¡ay, Señor, hasta el día de hoy! Y ahora tú abres nuestros ojos para ver que por toda la Biblia cuando hubo sacerdocio tu corazón se complacía entonces venía la gloria tuya a favor de su pueblo, Señor y también a favor de tu propósito santo.</p>
<p>»Gracias por todas las cosas que tú has anunciado para el próximo año, Señor queremos vivir contigo esas cosas. Por eso tú preguntaste ¿dónde están?  Y nosotros decimos: henos aquí, habla que tus siervos oyen, habla que tus hijos oyen. Si preguntas ¿quiénes son esos que están dispuestos a dejarlo todo por ti? Aquí estamos, habla que tus hijos oyen, henos aquí, tómanos como enteramente tuyos, úsanos en tu servicio, tómanos, Señor, y danos el sacerdocio de Cristo para que tengamos la autoridad de Cristo. Cristo es el sumo sacerdote, pero es el Rey de reyes y Señor de señores, y en él se juntan las dos varas. Como dice en el salmo 110: <em>“</em><em>Juró Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre Según el orden de Melquisedec”</em> (Salmos 110:4). Y después dice que tu pueblo se va a someter a ti en el día de tu poder, y le entrega el Reino hasta que todos tus enemigos sean puestos por estrado de sus pies.</p>
<p>»Señor Dios, gracias por hablarnos, te damos el corazón para que tú hagas lo que tú te has propuesto. Hoy dejamos nuestras actitudes carnales en el altar, nuestras debilidades, nuestras torpezas, y nuestra dureza de corazón, altivez, orgullo, arrogancia, todo lo que sea un impedimento. Hoy Señor lo traemos al altar y te decimos: Señor obra en nosotros; Señor queremos vivir en el Espíritu; Señor queremos vivir en el hombre nuevo que nos diste, en el corazón nuevo que nos distes, en el espíritu nuevo que nos diste. Queremos ser hombres y mujeres espirituales; queremos ser lo que tú quieres que seamos en este tiempo. Señor si tú quieres no te avergonzaremos más, queremos honrarte como nunca. Henos aquí, Dios, termina ya con esto, por favor no lo haremos con nuestra debilidad, lo haremos con tu fortaleza, no lo haremos con nuestros recursos, lo haremos con la gloria de Cristo. Señor danos ese sacerdocio y pon en nosotros la vara del poder de Cristo. Declaramos el 2024 el año de la buena voluntad del Señor, el año del Sacerdocio y del Gobierno de Dios. Gracias por hablarnos».</p>
<p>¡Feliz Año Nuevo en la Palabra de Dios!</div></div>
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		<title>Mensaje Profético 2022: Año de unidad, decisión y definición</title>
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		<dc:creator><![CDATA[El Amanecer de la Esperanza - MM]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Apr 2022 20:25:13 +0000</pubDate>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Mensaje Profético 2022:</strong><br />
<strong>Año de la unidad, decisión y definición</strong></p>
<p>¡Qué honra tan inmensa y cuán indecible bendición el poder estar en la casa de Dios un día como éste, en el último culto del año, en el último día de este año! Por la gracia de Dios hemos visto el final de este año donde muchos comenzaron y no lo terminaron, porque Dios se los llevó, pero si nos deja vivos, no es porque somos mejores que ellos, sino porque nuestra obra y propósito no han terminado.</p>
<p>Cada año, antes de comenzar el mensaje profético, me es necesario hacer la siguiente aclaración, pensando en aquellos que no han escuchado los mensajes anteriores. En el año dos mil, el Señor nos dijo que los años de este milenio iban a ser años proféticos, y hemos visto desde entonces como el Señor ha usado la numerología bíblica para revelarnos el aspecto profético cada año. Aclaro que la profecía que ministramos todos los años no es doctrinal, ni tampoco dogmática ni escatológica, ni se aplican a todo el mundo, sino que son una manera de Dios orientar a su pueblo, y destacar lo que para él es lo más importante durante el año. La Biblia es la Palabra de Dios, y es letra y es Espíritu, es logo y es rhema, y en ella hay tantos mensajes que están ocultos en cada letra de la Escritura, por eso constituye una fuente inagotable para los predicadores y para los hijos de Dios que se sumergen y buscan la revelación de Dios. No nos proponemos decirlo todo, sino lo que Dios quiere decirnos.</p>
<p>Dios cada año elige una palabra para orientarnos, y destacar aquello que él va a hacer o quiere hacer. Como ya hemos aclarado, esta palabra no se aplica a todo el mundo, porque no es una regla universal, sino una palabra que se aplica a aquellos que la creen. Los que están ajenos a esta palabra, no la han escuchado, no la creen, pues no llega a ellos, pero si tú la crees se hará vida en ti. Es como lo que ocurre en la predicación, los predicadores tomamos una porción bíblica y por lo que dice el Espíritu, aplicamos esa palabra, y en cada día de culto recibimos una palabra que es sustraída de la Biblia, así sucede en este caso. Usando el significado de los números y su connotación espiritual, cuántas cosas maravillosas hemos podido descifrar y ver luego su cumplimiento. Hecho así, procedemos con este mensaje.</p>
<p>&nbsp;</p>
<blockquote><p>EL 2022 EN LA NUMEROLOGÍA BÍBLICA</p></blockquote>
<p>El número correspondiente al año que inicia, 2022, es un número muy peculiar e interesante. Hay muchos dígitos que al sumarlos totalizan 22, pero por el Espíritu he escogido tres combinaciones (a las que he llamado fórmulas) para sustraer la enseñanza profética que Dios tiene para nosotros correspondiente a este año que inicia, 2022.</p>
<ul>
<li><strong>Primera fórmula: 10+12</strong></li>
</ul>
<p>Si tomamos la primera fórmula o combinación, la suma del diez y el doce, veremos que el número 10 es uno de los números perfectos, porque su significado nos habla de la perfección del orden divino. Por ejemplo: Noé completó la era antediluviana en la décima generación, porque pasaron diez generaciones desde Adán hasta Noé hasta que Dios decidió destruir al mundo por medio del diluvio, lo que nos habla de la totalidad de los juicios de Dios sobre aquella generación (Génesis 5:1-29; 6:17-18). Asimismo, los diez mandamientos nos hablan de una demanda absoluta o completa del deber moral del hombre para con Dios y para con su prójimo (Éxodo 20:1-17). Otro ejemplo es el diezmo, el cual representa la totalidad de la demanda de Dios sobre todo lo suyo puesto bajo la administración del hombre. La palabra diez nos habla de la totalidad de lo que Dios requiere, la parte que él le provee al hombre en su administración (Levítico 27:30). Las diez plagas en Egipto eran representativas del ciclo completo de los juicios de Dios por aquel imperio de los egipcios, por eso Jehová las llama: “todas mis plagas” (Éxodo 9:14), por eso es 10 el número de la totalidad. Las diez rebeliones de Israel en el desierto, según Números 14: 22 marcan la serie completa de las perversiones de Israel. Labán cambió el salario de Jacob diez veces en veinte años (Génesis 31: 7), y diez representa en este contexto la totalidad del engaño o de la deshonestidad, completo engaño, total deshonestidad.</p>
<p>Otro ejemplo del 10 es el poder mundial del anticristo que comprenden los diez reinos simbolizados en los pies de la imagen del sueño de Nabucodonosor, según Daniel 2:41; y por los diez cuernos de la cuarta bestia, según Daniel 7: 20, 24 y Apocalipsis 12: 3, 13:1, 17: 3,7 y 12. Así que en la Biblia es muy claro y enfático el significado del diez que representa el orden divino, la perfección del orden divino, de lo que está completo, de lo que tiene totalidad. Daniel dijo al eunuco Melsar en Babilonia, cuando quería obligarlo a comer las comidas inmundas de la corte: “Te ruego que hagas la prueba con tus siervos por diez días, y nos den legumbres a comer, y agua a beber” (Daniel 1:12). El número diez habla de una prueba absoluta. Así que como hemos visto, el número diez nos habla del orden divino, de lo que está completo, de lo total, aquello donde no falta nada.</p>
<p>Por otra parte, el doce es uno de los números, según la numerología bíblica, llamados perfectos. El 12 significa perfección de gobierno o perfección gubernamental. Por ejemplo: las doce tribus de Israel (Génesis 49); los ciento cuarenta y cuatro mil (12&#215;12) los que fueron redimidos de la tierra y están con el Cordero (Apocalipsis 14:1-3); doce fueron los jueces libertadores en Israel, desde el primero que fue Otoniel (Jueces 3:9) hasta el último que se menciona que fue Sansón (Jueces 13:24). Obviamente, el último fue Samuel, pero en la narrativa de Jueces solo entran estos diez, Samuel entra ya en 1 Samuel. Otro ejemplo es Salomón que tuvo doce gobernadores sobre todo Israel, obligados cada uno a abastecer su reino y su casa por un mes en el año desde sus doce provincias (1 Reyes 4:7). Jesús eligió doce discípulos (Mateo 10:1; Juan 6:70), así como Israel estaba constituido por doce tribus, los que posteriormente serían los doce apóstoles que gobernarían sobre las doce tribus de Israel (Apocalipsis 21:14). Jesús le dijo también a Pedro en el huerto cuando quiso sacar la espada: “Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecerán. ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles?” (Mateo 26:52-53). Ahí vemos como Jesús está hablando del gobierno de los ángeles.</p>
<p>También lo vemos en lo natural, y en ciertas unidades de medida, por ejemplo: la circunferencia se gradúa usualmente en 360º (12&#215;30); un pie tiene 12 pulgadas; el año está dividido en doce meses; el día tiene 24 horas (12&#215;2); cada hora se divide en 60 minutos (12&#215;5); y cada minuto en 60 segundos (12&#215;5). Hay muchas pruebas tanto bíblicas como en la naturaleza de que el número doce representa gobierno. Jesús dijo: “¿No tiene el día doce horas? El que anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él” (Juan 11:9-10). Los hebreos dividían el día de esa manera, de seis de la mañana a seis de la tarde; a la parte clara llamaban doce horas, y a la noche doce horas también (de seis de la tarde a seis de la mañana); así que tanto el año como el día estaban dividido de esa manera. Es lo que dice la Biblia que Dios hizo las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche (Génesis 1:16), lo cual nos habla de gobierno, de señorearse, de hacerse dueño y señor de una cosa, dominarla. Así que el veintidós es la suma de dos números llamados en la Biblia perfectos; el diez que habla de totalidad, de lo completo, del orden divino, y el doce que nos habla de gobierno. Al final veremos su a aplicación.</p>
<ul>
<li><strong>Segunda fórmula: 11+11</strong></li>
</ul>
<p>Veamos ahora el significado del número veintidós en esta segunda combinación, como el doble de once (11+11). La duplicación de este dígito en el veintidós tiene la significación de aquel número, el 11, de manera intensiva. El once representa desorganización, desintegración, especialmente con relación a la Palabra de Dios, y su duplicidad le da más intensidad al significado del veintidós. Cuando decimos “desintegración”, pensemos en el ejemplo de José, el hijo undécimo de Israel. José fue un hijo muy amado por Jacob, su padre (Génesis 37:3), porque le había nacido en su vejez, pero fue vendido por sus hermanos, por envidia, a unos mercaderes madianitas que lo llevaron a Egipto (Génesis 37:28). El nombre José significa “Dios añade”, pues su madre era estéril, y cuando Jehová le permitió concebir le llamó su nombre José, diciendo: “Añádame Jehová otro hijo” (Génesis 30:24), y más adelante tuvo a Benjamín en cuyo parto falleció (Génesis 35:16-19). Así que José es alguien que puede muy bien hablarnos del significado del número once.</p>
<p>En el número once encontramos la suma del diez, que nos habla de la perfección del orden divino pero que al añadirle el uno se convierte en once y subvierte ese orden. Así que el once deshace el orden divino del diez y tampoco expresa la perfección del orden divino que el doce denota. Por lo cual, si consideramos el once como diez más uno o como doce menos uno, expresa desorden, desorganización, imperfección y desintegración. Nota que cuando los hijos de Israel llegan a Egipto a comprar alimentos, no reconocen ni se percatan que es su hermano José, y cuando éste los interroga y acusa de espías, ellos le responden: “Tus siervos somos doce hermanos, hijos de un varón en la tierra de Canaán; y he aquí el menor está hoy con nuestro padre, y otro no parece” (Génesis 42:13). Es decir, la desaparición de José representa la desintegración y desorganización de los doce hermanos, por lo que cuando él aparece entonces se completa el número, siendo José un instrumento para unir y unificar. Otro ejemplo de once lo vemos entre los doce discípulos de Jesucristo (Juan 6:71). Cuando Judas vendió al Señor, fue cortado y quedaron once discípulos, luego Pedro echa suerte en Hechos 1 y entonces eligen a Matías. Así que Judas, al igual que José, descompleta o desorganiza el gobierno de los doce.</p>
<p>Si tomamos el significado del once con relación al veintidós veremos que en él se expresa esa misma desorganización e imperfección, pero ahora de una doble manera. Vemos que, en las historias bíblicas, el veintidós está relacionado con los peores reyes, y jueces de Israel. Consideremos primeramente a Jair galaadita quien gobernó en Israel por veintidós años (Jueces 10:3). Él tuvo treinta hijos, quienes se apoderaron de treinta ciudades en Israel, lo que revela el espíritu que había en ellos, de enriquecimiento y nepotismo, pues reinaban para lo suyo. A esas ciudades las llamaron “las ciudades de Jair”, pues al igual que Caín y Lamec (Génesis 4:23-24), sus vidas eran un culto al ego. La Biblia no habla mucho de este juez, pero lo que dice es suficiente para entender que su vida era un desorden. En un tiempo en el que todo el mundo hacía lo que bien le parecía (Jueces 17:6), por lo que no es difícil imaginar las cosas más insólitas e indignas de Dios que ellos pudieron hacer.</p>
<p>Otro rey fue Amón, el hijo de Manasés, quien comenzó a reinar a los veintidós años (2 Reyes 21:19). Éste reinó solo dos años en Jerusalén, pero su reinado fue una absoluta apostasía, o sea, desintegración, desorden e imperfección, justamente lo que significa el once. También en 2 Reyes 8:25-27, leemos sobre Ocozías, hijo de Atalía, de la casa de Acab (porque Omri era el padre de Acab, así que él procede de una mezcla que hizo Judá casándose con la casa de Acab), quien empezó a reinar a los 22 años, pero solo pudo gobernar uno, y todo su reinado fue un desorden, desintegración y desorganización, todo lo contrario, a lo que es de Dios.</p>
<p>Y hablando de Acab, veamos el relato bíblico de su reinado: “Comenzó a reinar Acab hijo de Omri sobre Israel el año treinta y ocho de Asa rey de Judá. Y reinó Acab hijo de Omri sobre Israel en Samaria veintidós años. Y Acab hijo de Omri hizo lo malo ante los ojos de Jehová, más que todos los que reinaron antes de él. Porque le fue ligera cosa andar en los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, y tomó por mujer a Jezabel, hija de Et-baal rey de los sidonios, y fue y sirvió a Baal, y lo adoró. E hizo altar a Baal, en el templo de Baal que él edificó en Samaria. Hizo también Acab una imagen de Asera, haciendo así Acab más que todos los reyes de Israel que reinaron antes que él, para provocar la ira de Jehová Dios de Israel. En su tiempo Hiel de Bet-el reedificó a Jericó. A precio de la vida de Abiram su primogénito echó el cimiento, y a precio de la vida de Segub su hijo menor puso sus puertas, conforme a la palabra que Jehová había hablado por Josué hijo de Nun” (1 Reyes 16:29-34). Como vemos, Acab reinó por 22 años, y su reino se caracterizó por su desorganización, desintegración, desorden e imperfección. Una de la característica más destacada de su reinado fue que se casó con Jezabel quien representa la manifestación y usurpación del gobierno, la idolatría y la inmoralidad. Ella introdujo y sustentó el culto a Baal en Israel, tenía hasta profetas asalariados, le hizo la guerra al culto a Jehová, a parte que manipulaba a Acab.</p>
<p>En ese mismo tiempo de rebelión, apostasía, desorden y desintegración en los veintidós años de Acab, Hiel de Bet-el reedificó a Jericó. Dice la Palabra que “A precio de la vida de Abiram su primogénito echó el cimiento, y a precio de la vida de Segub su hijo menor puso sus puertas, conforme a la palabra que Jehová había hablado por Josué hijo de Nun” (1 Reyes 16:34). Este hombre desdeñó la palabra de la maldición de Josué, y lo hizo sacrificando a sus dos hijos, para reedificar a Jericó, desafiando la Palabra de Jehová. Eso es un dato que nos ayuda a tener una idea de lo que pasó en esos veintidós años del gobierno, anarquía y rebelión contra Dios del pueblo de Israel.</p>
<p>Lo que pasó con Elías en el Carmelo, cuando Dios hizo descender fuego del cielo, por la oración del profeta, revela en realidad la forma de Dios contrarrestar ese gobierno idólatra, que casi le cuesta la vida al profeta Elías. La manera en cómo Jezabel manipuló todo para apropiarse de la viña de Nabot, y cómo lo mataron, simplemente para cumplir el capricho de su esposo Acab, un rey desleal y cruel, que no le importó destruir la vida de un hombre justo aferrado a la palabra de Dios, quien llegó a ser una persona simbólica en cuanto a valorar y a apreciar lo que Dios le dio (1 Reyes 21). El hecho de que Dios mandó dos profetas del calibre de Elías y Eliseo en ese tiempo muestra en realidad como fueron esos veintidós años del gobierno de Acab.</p>
<p>Ahora entremos a la figura más importante, que dejé de último porque en la Biblia es una figura emblemática, veamos el caso de Jeroboam, cuyo reinado duró 22 años (1 Reyes 14:19-20). De los doscientos años de Israel (del reino del norte, de las diez tribus, llamadas Efraín) no hubo un solo rey que sirviera a Jehová con corazón recto. Cuando Salomón se hace indigno de Dios y peca, dice la narrativa bíblica que Jehová le levanta un sin número de enemigos y entre ellos Jeroboam (1 Reyes 11:14,23). Jah decidió dividir el reino, y por amor a David dejar dos tribus a la casa de David, la tribu de Judá y la de Benjamín, y dio diez tribus a este hombre a Jeroboam. Leamos ese momento:</p>
<p>“Aconteció, pues, en aquel tiempo, que saliendo Jeroboam de Jerusalén, le encontró en el camino el profeta Ahías silonita, y éste estaba cubierto con una capa nueva; y estaban ellos dos solos en el campo. Y tomando Ahías la capa nueva que tenía sobre sí, la rompió en doce pedazos, y dijo a Jeroboam: Toma para ti los diez pedazos; porque así dijo Jehová Dios de Israel: He aquí que yo rompo el reino de la mano de Salomón, y a ti te daré diez tribus; y él tendrá una tribu por amor a David mi siervo, y por amor a Jerusalén, ciudad que yo he elegido de todas las tribus de Israel; por cuanto me han dejado, y han adorado a Astoret diosa de los sidonios, a Quemos dios de Moab, y a Moloc dios de los hijos de Amón; y no han andado en mis caminos para hacer lo recto delante de mis ojos, y mis estatutos y mis decretos, como hizo David su padre. Pero no quitaré nada del reino de sus manos, sino que lo retendré por rey todos los días de su vida, por amor a David mi siervo, al cual yo elegí, y quien guardó mis mandamientos y mis estatutos. Pero quitaré el reino de la mano de su hijo, y lo daré a ti, las diez tribus. Y a su hijo daré una tribu, para que mi siervo David tenga lámpara todos los días delante de mí en Jerusalén, ciudad que yo me elegí para poner en ella mi nombre. Yo, pues, te tomaré a ti, y tú reinarás en todas las cosas que deseare tu alma, y serás rey sobre Israel. Y si prestares oído a todas las cosas que te mandare, y anduvieres en mis caminos, e hicieres lo recto delante de mis ojos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, como hizo David mi siervo, yo estaré contigo y te edificaré casa firme, como la edifiqué a David, y yo te entregaré a Israel. Y yo afligiré a la descendencia de David a causa de esto, mas no para siempre. Por esto Salomón procuró matar a Jeroboam, pero Jeroboam se levantó y huyó a Egipto, a Sisac rey de Egipto, y estuvo en Egipto hasta la muerte de Salomón” (1 Reyes 11:29-40)</p>
<p>Nota que la acción de romper en doce pedazos aquel manto, fue un acto profético que señalando que Dios estaba rompiendo el reino de Israel en dos, como castigo a la casa de David por los pecados de Salomón (1 Reyes 11:11). Jeroboam reinó por 22 años, dos veces once, lo que nos habla de desorden y desintegración. Este es aquel hombre que hizo dos becerros de oro, y puso uno en Dan, en la parte norte, y otro en Bet-el, en la parte sur, por temor a que la casa de Israel se volviera a la casa de David, cuando fuera a adorar a Jehová a Jerusalén (1 Reyes 12:26-28). Desde entonces, estos becerros prostituyeron a Israel, pues las doce tribus dejaron de adorar a Dios, para adorar a dos becerros, y dejaron de adorar en Jerusalén para adorar en los altares que Jeroboam les había edificado. Leamos ahora un poco acerca de su apostasía para que entendamos un poco.</p>
<p>“Entonces reedificó Jeroboam a Siquem en el monte de Efraín, y habitó en ella; y saliendo de allí, reedificó a Penuel. Y dijo Jeroboam en su corazón: Ahora se volverá el reino a la casa de David, si este pueblo subiere a ofrecer sacrificios en la casa de Jehová en Jerusalén; porque el corazón de este pueblo se volverá a su señor Roboam rey de Judá, y me matarán a mí, y se volverán a Roboam rey de Judá. Y habiendo tenido consejo, hizo el rey dos becerros de oro, y dijo al pueblo: Bastante habéis subido a Jerusalén; he aquí tus dioses, oh Israel, los cuales te hicieron subir de la tierra de Egipto. Y puso uno en Bet-el, y el otro en Dan. Y esto fue causa de pecado; porque el pueblo iba a adorar delante de uno hasta Dan. Hizo también casas sobre los lugares altos, e hizo sacerdotes de entre el pueblo, que no eran de los hijos de Leví. Entonces instituyó Jeroboam fiesta solemne en el mes octavo, a los quince días del mes, conforme a la fiesta solemne que se celebraba en Judá; y sacrificó sobre un altar. Así hizo en Bet-el, ofreciendo sacrificios a los becerros que había hecho. Ordenó también en Bet-el sacerdotes para los lugares altos que él había fabricado. Sacrificó, pues, sobre el altar que él había hecho en Bet-el, a los quince días del mes octavo, el mes que él había inventado de su propio corazón; e hizo fiesta a los hijos de Israel, y subió al altar para quemar incienso” (1 Reyes 12:25-33).</p>
<p>Roboam era el hijo de Salomón que había quedado en el sur. Nota cómo Jeroboam cambió la fecha de la pascua, la fecha del año séptimo o sea de los tabernáculos y demás. Todos esos reyes que gobernaron (Jair, Ocosías, Amón), en este caso Acab y Jeroboam, comenzaron a reinar a los veintidós años o reinaron por veintidós años, y no hubo uno solo que fuese bueno. Después de eso, la Biblia no menciona el veintidós para referirse a nadie más, sino para describir reyes que gobernaron fuera de la voluntad del Señor, en desintegraron y desorganizaron, porque la rebelión es eso, quitar el orden de Dios para establecer su propio orden.</p>
<p>En la Biblia, en los doscientos años del reino que comenzó con Jeroboam, él es un referente. Por ejemplo, la expresión “e hizo lo malo ante los ojos de Jehová” empieza con Salomón en 1 Reyes 11:6, y se repite desde entonces en casi todos los reyes que sucedieron en los dos reinos, en la mayoría de los reyes del norte, y gran parte de los reyes del sur. Así mismo, también se repite: “… en el camino de Jeroboam hijo de Nabat, que hizo pecar a Israel” (1 Reyes 22:52), sobre sí y sobre los reyes que le precedieron: “E hizo lo malo ante los ojos de Jehová; no se apartó de los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar a Israel” (2 Reyes 15:24). Jeroboam es un referente de alguien que se rebeló contra Dios y rompió el orden. Por ejemplo, él fue elegido por Dios para castigar la apostasía y la rebelión de Salomón, y con él se divide el reino de Israel, que significa división y desintegración. Y así mismo fue su gobierno de desorganización y desintegración espiritual. Él cambió el culto a Dios, el lugar de adoración y la adoración. Algo tan importante para Dios. Jehová había dicho por medio de Moisés: Dios dijo a través de Moisés: “Cuídate de no ofrecer tus holocaustos en cualquier lugar que vieres; sino que en el lugar que Jehová escogiere, en una de tus tribus, allí ofrecerás tus holocaustos, y allí harás todo lo que yo te mando” (Deuteronomio 12:13). El pueblo de Israel tuvo que esperar que se les señara el lugar dónde ellos le debían adorar, hasta que Dios estableció el lugar del templo, el lugar de adoración, Jerusalén. Mas, este hombre cambió no solo el lugar, los tiempos, el sacerdocio y las fechas de adoración, sino el objeto de la verdadera adoración (Deuteronomio 10:21). Jeroboam cambió cuatro cosas sagradas y establecidas como mandamientos de Dios: a quién debían adorar, dónde tenían que adorar, cuándo debían adorar, cómo debían adorar y quiénes deben dirigir la adoración. Todo esto se llama desorganización, desintegración. En otras palabras, se perdió el orden y el gobierno, y es lo que la Biblia revela acerca del veintidós.</p>
<p>¿No es curioso que siendo el veintidós la suma de once más once, que todo lo que diga del veintidós es lo que significa el once? Eso es lo interesante de la numerología bíblica, hay muchas verdades en los números y de ahí sustraemos las aplicaciones espirituales en el contexto de este año que inicia. Creo que hasta aquí hemos visto lo que significa el once, diez más uno rompe el orden divino, y al ser también doce menos uno, rompe el gobierno, porque el doce lo representa. Por tanto, estamos listo para considerar la última formula.</p>
<ul>
<li><strong>Tercera fórmula: 20+2</strong></li>
</ul>
<p>Concentrémonos ahora en esta parte que considero sumamente importante, y que anhelaba llegar a ella para compartirla con ustedes. En mi meditación de varios días, estudiando sobre el tema, el Señor me hizo ver que de las tres fórmulas o significados de estas combinaciones del número 22, la más importante y la que en realidad revela lo que Dios quiere decirnos para este año es la suma de veinte más dos. Ya vimos que el 20 es el producto de diez por dos, y que el veinte hace más intensivo el significado del diez, o sea, el orden divino de manera intensa. El 10 representa la totalidad y el orden de Dios, de lo que está completo, que no le falta nada, y que, al ser doble en el 20, su significado adquiera más intensidad.</p>
<p>El significado del veinte en la Biblia es expectativa y liberación. En el año dos mil veinte, cuando buscamos el significado fuera de lo que enseñan los expertos en numerología, fuimos a lo que la Biblia dice del veinte y con qué lo relaciona, y esto fue lo que encontramos: veinte años esperó Jacob para conseguir la posesión de sus mujeres y propiedades en la casa de Labán (Génesis 31:28–41); veinte años esperó Israel por un libertador que pusiera fin a la opresión de Jabín (Jueces 4:3); veinte años esperó Israel por la liberación por medio de Sansón (Jueces 16:30); veinte años esperó el arca del pacto en Quiriat-Jearim (1 Samuel 7:2), antes de ser conducida al templo en la ciudad de David, después de pasar por varias estancias; veinte años esperó Salomón para la finalización de las dos casas, la casa del Señor y la casa del rey (1 Reyes 9:10; 2 Crónicas 8:1); veinte años esperó Jerusalén por su conquista y su destrucción de acuerdo a los veinte años que profetizó Jeremías acerca de ese acontecimiento (Jeremías 20:1-5; 2 Reyes 25:8-10); y en el año veinte, Nehemías fue enviado a Jerusalén por Artajerjes a construir el muro (Nehemías 1, 2). También el veinte es número de expectación y liberación.</p>
<p>Ahora veamos al número dos, después que consideremos el número uno que es parte del dos. El uno en su significado excluye toda diferencia, y denota que es soberano. En otras palabras, el uno no se puede dividir, es algo único, solo, sin otro igual de su especie, por eso no se diferencia a nada, porque es uno, único. El mensaje: “Oye Israel, el Señor tu Dios, el Señor uno es” nos muestra que Dios es incomparable, Soberano, único. El uno nos habla de unidad, del latín unus, que significa uno, algo que es lo mismo, una sola y misma cosa, ese es Dios. Uno más uno es dos, pero aquí el dos establece diferencia, ya que se pude comparar el primero con el segundo, este con aquel, por eso nos habla de diferencia, por lo tanto, ya no hay uno, sino dos. Mientras que uno afirma que no hay otro, el dos afirma que sí lo hay, y si hay otro hay diferencia. Esta diferencia puede ser para bien o para mal. Una cosa puede diferir del mal y ser buena, o puede diferir del bien y ser mala, por ello el número dos asume un diferente color en base al contexto que estudiamos. El dos es el primer número que se puede dividir, compara dos cosas y muestra la diferencia que hay entre las dos.</p>
<p>Por ejemplo, cuando al principio, como dice Génesis 1:2, la tierra estaba desordenada y vacía, su condición era de caos, ruina y tinieblas, es lo primero que dice. Lo segundo que se registra con relación a la creación es la introducción de una cosa: la luz. “Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz” (v. 3). Lo primero ruina, caos; lo segundo Dios ordena y declara la luz. Ahí se pueden comparar las dos cosas, primero oscuridad y luego luz, y de inmediato hubo una diferencia y división, pues “… vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas” (v. 4). Desde el principio en el mismo Génesis se ve que el número dos nos habla de una diferencia, en este caso entre dos cosas, pero también veremos que representa diferencia entre dos personas, enemistad entre dos cosas. Nota que Dios separa: separó la luz de las tinieblas, y quitó el caos y puso el orden. Así que el segundo día de la creación hubo división (Génesis 1:8). Aquí tenemos separación y división relacionado con el segundo día. Quiere decir entonces que ya comenzando el dos nos habla de diferencia entre dos cosas y también habla de división entre esas dos cosas.</p>
<p>Sigamos con los ejemplos de las diferencias y divisiones del número dos. En 1 Corintios 15, el apóstol Pablo nos habla de dos hombres: el primer Adán y del segundo Adán. El primer Adán “alma viviente”, y el segundo Adán “espíritu vivificante” (v. 45). Ahí están los dos con su diferencia, mientras uno era alma, el otro era espíritu. Por tanto, el dos nos solo nos muestra una diferencia que contrasta dos cosas, sino que las mismas llegan a oponerse la una a la otra. A veces es enemistad, otras es carácter o naturaleza como en este caso. El primer hombre es animal, el segundo es espiritual, los está contrastando (1 Corintios 15:45-50).</p>
<p>Pensemos en Caín y Abel, los dos primeros hijos de Adán (Génesis 4:1-2). Ellos representan y describen dos caminos: el camino de Dios, según Hechos 18:26, y el camino de Caín, según Judas 11. El primero es el de la fe, el segundo el de las obras; el primero es de la gracia, el segundo método es humano; el primero es vida el otro es muerte. Como vemos, hay diferencia entre los dos caminos, que a la vez representa a dos adoradores con dos espíritus diferentes. Asimismo, lo vemos en Génesis 3:15, la sentencia de Dios a la serpiente: “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar”. La iglesia siempre ha interpretado este pasaje como referencia a Cristo, como sucedió (1 Corintios 15:54), pero ahí se muestran primeramente esas dos simientes, en las cuales comienza la enemistad, así como se manifestó en el altar la enemistad entre aquellos dos adoradores, Caín y Abel (Génesis 4:3-5). Uno muere por causa de su ofrenda y el otro es echado de la presencia de Dios siendo un homicida.</p>
<p>Otro caso es el de Abraham y Lot. Ellos dos estaban emparentados como tío y sobrino (Génesis 11:27). Los dos salieron juntos de Ur de los caldeos a Aram en Mesopotamia (Génesis 11), luego fueron juntos de Aram a Canaán (Génesis 12: 4); e igualmente salieron juntos de Egipto (Génesis 13:1). Mas, se manifestó la diferencia entre los dos, al llegar a la tierra prometida. La Biblia registra que hubo contienda entre los pastores de Abram y los pastores de Lot, y Abram tuvo que decirle: “No haya ahora altercado entre nosotros dos, entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos. ¿No está toda la tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de mí. Si fueres a la mano izquierda, yo iré a la derecha; y si tú a la derecha, yo iré a la izquierda” (Génesis 13:8-9). Lot —el segundo de este par— levantó sus ojos y escogió su propia porción, poniendo sus ojos hacia el valle del Jordán rumbo a Sodoma, porque vio Lot que era fértil, como el huerto del Señor (vv. 9-10, 12). Abram, por su parte, le fue escogida por Dios su porción (v. 14). Así quedaron apartados estos dos (Génesis 13:11).</p>
<p>Otro ejemplo, Isaac e Ismael los hijos de Abraham. Isaac nacido según el espíritu, Ismael nació según la carne (Gálatas 4:29–30), sin embargo, el apóstol Pablo dijo que ni por ser descendencia de Abraham son todos hijos (Romanos 9:7). En el caso de Jacob y Esaú, la relación es aún más estrecha, no solo eran hijos del mismo padre (o sea Isaac) y de la misma madre, Rebeca, sino que eran mellizos. Mas, la diferencia espiritual era aún mayor, pues su enemistad se manifestó desde antes de nacer, en el vientre de su madre (Génesis 25:22). Los niños no habían nacido aun pero ya había sido dicho: “… ¿No era Esaú hermano de Jacob? dice Jehová. Y amé a Jacob, y a Esaú aborrecí” (Mal. 1:2-3). La Biblia dice que Esaú era fornicario y profano y menospreció su primogenitura (Hebreos 12:16; Génesis 25:34). Jacob, en cambio, amó la primogenitura y aún engañó por ella, y pecó por obtenerla (Génesis 27:1-36). Ellos, dijo el Señor, representan dos naciones, dos pueblos, pero también vemos que entre los dos hubo enemistad de tal manera que Esaú juro matar a su hermano (v. 41), y desde entonces se formaron dos caminos.</p>
<p>Otro ejemplo del número dos son las dos vasijas del alfarero que habla Jeremías 18:1-4. La primera vasija se le echó a perder, la segunda, la “otra vasija” fue hecha tal como le pareció al alfarero hacerla. En contexto se refiere a la ruina de Israel por sus pecados, pero que sería restaurado; quebrantado, pero volvería a ser injertado, auto destruido, pero encontraría la ayuda divina. Dos vasijas, una que se quiebra en las manos del alfarero y otra que es hecha nueva. Podemos ver también los dos pactos; el primer pacto dañado, envejecido y quitado (Hebreos 8:7-8, 13; 10: 9). El segundo pacto mejor que el primero, un nuevo pacto con mejores promesas y establecido eternamente (Hebreos 8: 6- 8; 10:9, 16-17). Los dos hombres que entraron al templo a orar, el publicano y el fariseo. Uno salió justificado y otro no, el primero se humilló, el segundo se justificó a sí mismo (Lucas 18:10-14). El dos nos habla de diferencia. En resumen, el dos nos habla de diferencia y división, separación, enemistad. En esas diferencias que hay entre los dos vemos realmente separación, enemistad y pleito. Esto es lo que dicen los expertos en los números bíblicos. Ahora, quiero compartirte lo que el Señor me mostró a mí acerca del significado del número dos.</p>
<p>El otro significado del dos es unidad, es cuando el uno y el otro piensan y sienten de la misma manera. En otras palabras, todos los contrastes que hemos hecho entre la luz y las tinieblas, el caos y el orden, Caín y Abel, Abraham y Lot, Isaac e Ismael, Jacob y Esaú etc., etc., vimos como el dos, generalmente, trae división, separación y enemistad. Mas, el Señor me revela la otra parte, que el dos significa unidad, por las Escrituras. Pero ¿cuándo significa unidad? Cuando el uno y el otro, o sea el primero y el segundo que se están comparando, piensan y sienten de la misma manera, cuando no son diferentes sino iguales o semejantes, entonces en lugar de enemistad hay amistad, en lugar de separación hay unidad. Veamos algunos ejemplos.</p>
<p>En el caso del matrimonio, Dios lo instauró de manera que dos sean uno (Mateo 19:4-6). Si los dos son iguales nunca se van a separar, el divorcio es cuando no son iguales, pues nadie se divorcia por ser iguales o ser semejantes. La causa común del divorcio es incompatibilidad de caracteres, pero no cuando dos llegan a ser uno; ahí no hay división, no hay enemistad, no hay pleito, no hay rencillas, porque son una sola cosa. ¡Qué hermosa es la Palabra de Dios! Nota que en el Génesis dice que la mujer es sacada del hombre, y Adán al entender esto exclamó: “Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada” (Gen. 2:23). El hombre y la mujer son distintos en el sentido de que son dos géneros diferentes, pero cuando se unen en matrimonio ya no son más dos, sino iguales, una sola carne, y, por tanto, nadie puede separar lo que Dios juntó. El divorcio viene cuando no se vive de acuerdo con Dios, cuando los dos dejan de ser uno, y al mantener sus diferencias se establece la división, y hay separación, enemistad, pleitos y contiendas.</p>
<p>Otro ejemplo es lo que dijo el Señor Jesús en cuanto a la unidad en la oración: “Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mateo 18:19-20). Ya no son más dos, sino una unidad que trasciende a lo espiritual, pues hace descender el cielo. En otras palabras, si dos dejan de pensar diferentes, si dos dejan de orar cosas distintas (porque tienen sus propias preferencias y criterios distintos, ideas distintas, prioridades distintas), su petición no prosperará, porque estará debilitada y limitada a un individualismo. Pero si los dos se ponen de acuerdo y comienzan a pensar de la misma manera para ir juntos a Dios, con el mismo corazón, el mismo sentir, la misma petición, la misma necesidad, la misma intensidad en la oración, cualquiera cosa que pidieran les será hecho. Nota “si dos se pusiesen de acuerdo”, la palabra acuerdo es el término griego sumfonéo, de donde viene la palabra sinfonía (sumfonía gr.) que significa ser armonioso o estar en armonía, en concordia. Si dos están cantando tienen que hacerlo en armonía, pues no puede estar uno dando la nota sol y el otro en la luna o en las estrellas, sino estar los dos en armonía, dando la misma nota. La palabra sumfonéo se traduce como: concordar, ponerse de acuerdo, armonizar, convenir, y proviene de la palabra súmfonos que significa “sonando juntos”, dar el mismo tono, el mismo sonido, sonando juntos, mutuo consentimiento. Ya no son más dos, como el publicano y el fariseo de Lucas 18, que tenían actitudes y motivaciones diferentes, sino como dos que son uno, con el mismo corazón, la misma mente, la misma intensidad, la misma necesidad, el mismo gemir delante de Dios. Entran dos, pero la unidad los hace uno.</p>
<p>También podemos ver otro ejemplo de unidad es en Efesios 2:12-18: “En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades. Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca; porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre” (Efesios 2:12-18). Pablo está contrastando a judíos con gentiles, dos pueblos. Ese pueblo gentil era diferente a los judíos, porque los gentiles estaban sin promesa, por consiguiente, sin esperanza ni Dios en el mundo. Por cuanto eran distintos había separación. Mas, ahora, como Dios hace de los dos pueblos un solo pueblo, ya no hay separación, ya no están lejos el uno de otro.</p>
<p>Dos pueblos distintos, uno con esperanza otro sin esperanza, uno con Dios el otro sin Dios, uno cerca, el otro lejos, pero ¿qué hizo el Señor? Quitó toda pared de separación entre judíos y gentiles y de los dos hizo un solo pueblo, haciendo la paz. Acuérdense que la diferencia produce separación, por eso las naciones tienen una frontera para decir: «Este es mi zona territorial; somos distintos, somos una nación independiente, somos una nación soberana, este es nuestro territorio y este nuestro espacio aéreo». Las diferencias separan, por eso las naciones entran en pleitos y guerras cuando son violados sus “límites”, que en cierta manera son como una línea imaginaria que delimita el territorio de un estado. Incluso los solares y casas tienen una demarcación, por eso vemos que algunos pelean porque le tomaron un pie al tirar la verja o cerca. Vemos cómo muchos van a los tribunales de tierra a presentar a la Jurisdicción Inmobiliaria sus quejas, cuando ha sido violado su delimitación o demarcación territorial. Pero cuando ya no son más dos, sino uno; cuando dos llegan a ser uno es porque piensan de la misma manera, ya no hay diferencia, ya no hay separación, ya no hay enemistad.</p>
<p>Jesús asió con su mano derecha a los judíos y a los gentiles con la mano izquierda, y en su cuerpo llevó todo lo que los separaba, uniendo en él a todos los creyentes para llevarlos a Dios. En el cuerpo de Cristo tú y yo somos uno, en el cuerpo de Cristo judíos y gentiles que han aceptado a Jesús son un solo pueblo. Por eso dice la Palabra que en la nueva creación “… no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos” (Colosenses 3:11). En Cristo no hay ninguna diferencia ni de ciudadanía, ni de señales antiguas, ni estatus migratorio, ni de clases sociales, sino que Cristo es el todo en ese hombre nuevo. En otras palabras, toda diferencia desaparece cuando llega la igualdad de Dios. Si hemos nacido de nuevo, todos compartimos que nacimos del mismo Dios, del mismo espíritu, de la misma palabra, tenemos la misma fe, tenemos la misma esperanza, tenemos el mismo bautismo y tenemos todo lo de Dios compartido, así que toda diferencia queda superada y ya no somos más dos, somos uno en Cristo. Donde hay unidad se destruyen las enemistades, las separaciones, porque cuando los dos tienen la misma mente, el mismo corazón, entonces no hay diferencia y llegan a ser una misma cosa, hay unidad.</p>
<p>El profeta Amós se preguntó: “¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?” (Amós 3:3). O sea, ¿andarán dos juntos si no piensan de la misma manera? Esa pregunta no es retórica, es muy profunda y verdadera. Hay otra versión, de la Reina Valera del 1909, que trata de acercarse aún más al sentir del escritor: “¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de concierto?” Habla de un concierto, porque donde los músicos de una orquesta están tocando, todos tienen que estar de acuerdo para tocar la misma sinfonía, tienen que estar todos coordinados, en armonía. El proverbista dijo: “Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; mas ¿cómo se calentará uno solo? Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto” (Eclesiastés 4:9-12). Dos es mejor que uno porque cuando hace frío y se acurrucan, se juntan tanto que llegan a ser uno (eso es lo que significa uno ayudar al otro), ya no son más dos, son uno. Y la connotación es que esos dos llegan a ser uno porque se ayudan mutuamente, si se cae el otro lo levanta, si uno tiene frío el otro lo arropa, lo cubre, esa es la idea.</p>
<p>El ejemplo más sublime de esa unidad espiritual está en Juan 17:21, donde Jesús está orando al Padre y le dice: “… para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste”. El Padre y el Hijo son una misma cosa. Recuerdo cuando yo estaba en la universidad que cambiaron la administración y llegó un nuevo presidente, y un nuevo administrador. Estos hombres provenían de países diferentes e hicieron notorias sus diferencias y contradicciones, pues se les veía discutiendo en los pasillos. A veces en el tablón de anuncios ponían cosas que se notaba que estaban refiriéndose el uno al otro. Entonces, hubo una ocasión en que recuerdo que el administrador, para justificar sus conflictos y discrepancias, puso en su boletín un pensamiento que nunca olvidé: “Si dos piensan de la misma manera, uno de los dos está de más”, como diciendo: «Si este que es el presidente quiere que piense como él ¿qué hago yo aquí?» Tiene una lógica desde el punto de vista carnal, pero no es verdad que si dos piensan de la misma manera uno de los dos está sobrando, todo lo contrario, caminan por el mismo camino, se levantan, se cuidan, se arropan, se ayudan, no pelean, no hay enemistad y hacen maravillas juntos.</p>
<p>Jesús dijo: “Yo y el Padre uno somos. Yo y el Padre una sola cosa somos” (Juan 14:11). Y el apóstol Pablo dijo: “Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él” (1 Corintios 6:17). En otras palabras, el Señor y yo somos dos, pero entre nosotros no hay diferencia ni enemistad, porque Dios me dio su corazón, Dios me dio su espíritu, Dios me dio su naturaleza, Dios me dio su imagen, Dios me dio su carácter, me hizo como él, soy uno con él, así como tú eres también uno con él. Por eso, es que se nos advierte: “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo” (2 Corintios 6:14-16). Es decir, no te unas con los que son diferentes a ti, únete con los que son iguales a ti. ¿Qué concordia hay entre Cristo y Belial? ¿Qué armonía? No pueden caminar juntos. Cuando tú tienes más armonía con los inconversos que con los creyentes es porque tú no compartes la misma naturaleza que los creyentes, por eso te identificas más con los incrédulos. Pero Dios habita en la unidad.</p>
<p>&nbsp;</p>
<blockquote><p><strong>APLICACIÓN PROFÉTICA DEL 2022</strong></p></blockquote>
<p>De las tres combinaciones que hemos estudiado y que forman el número veintidós: (1) diez más doce; (2) once más once; (3) veinte más dos, recibí en mi espíritu que la tercera fórmula (20+2) se encuentra la esencia del mensaje profético del dos mil veintidós. Los números del veinte al veintinueve constituyen una década (20-29), de manera que el veintidós es parte de esa década. El 2022 es una continuación del 2020 y de los demás años, los cuales representan esa década, me explico: pensemos en el número veintidós, donde el 2 es parte del veinte, como el veintiuno, veintitrés, veinticuatro etc. Cuando el Señor nos dio el mensaje profético del 2020 entre las cosas que nos dijo es que la obra que él comenzó en ese año se extenderá hasta el fin de la década, esto es hasta el 2029. El Espíritu revela que el Señor no ha concluido la obra que comenzó en el 2020 donde nos habló de liberación (Jacob de Labán; Israel para librarse de Jabín; de los filisteos por medio de Sansón; el arca para llegar al lugar donde iba a ser establecida). Dios comenzó una obra de liberación, de restauración que comenzó en el veinte, pero Dios lo extiende a toda la década, la cual incluye el veintiuno y veintidós. Hemos visto a través de la lectura bíblica que el número veinte significa expectativa de liberación o salida de una situación. En todos esos diferentes contextos que hemos estudiado (y en mensajes proféticos de años anteriores), vemos que todos estaban humillados, en aflicción, esperando la liberación del Señor. Mas, bienaventurados los que esperan en Jehová, no serán chasqueados ni avergonzados, ni confundidos. ¿Estás tú esperando en el Señor? No serás avergonzado.</p>
<p>Si el número veinte es doblemente orden divino y doblemente totalidad, y el número dos significa diferencia, división, separación, enemistad, al mismo tiempo que unidad e igualdad, cuando el primero y el segundo son uno (que es lo que hemos estudiado) el significado del número veinte determinará o afectará el significado del dos con relación a la aplicación profética del año 2022. ¿Qué quiero decir? Como el número veinte nos habla de totalidad o de lo completo, y el número dos de diferencia o unidad, entonces el 2022 será de total diferencia o de la total unidad. Esta bipolaridad del año 2022 dependerá de ti y también de mí, porque la parte de Dios está asegurada, de manera que el año 2022 será un año “de decisión y definición”: o eres igual a Dios y a su pueblo, o eres igual al mundo (diferencia-unidad); o eres unido a Dios y a su pueblo y diferente al mundo (definición).</p>
<p>Recuerda que el significado es que el 2022 o somos del grupo que son distintos y que están divididos, o del grupo que son iguales, semejante y que está unidos. Hay que definir en qué grupo estamos; este año es un año de decisión y definición. En otras palabras, tú no puedes ser anfibio, como esos animales que viven bien en el agua y fuera del agua también, no. Tú te tienes que decidir: te tiras al agua y vives en el agua o vives en la tierra y te mantienes en ella, pero no puede estar en los dos lugares a la vez. “El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama” (Lucas 11:23), dijo el Señor. Este año somos diferentes o somos iguales; tú tienes que decidir con quiénes eres iguales y con quiénes tú eres diferente. Tienes que decidirlo porque este es un año de decisión, de determinación al cuadrado, a la divina potencia, porque el número veinte hace que sea doble orden, doble totalidad. En otras palabras, Dios quiere llevar a la iglesia a una total unidad, a una total igualdad, a una total relación con él, Dios no quiere a nadie a medias o a la mitad o a tres cuartos, no; es total entrega, total compromiso, total unidad, total santidad, total participación; es ser consecuentes totalmente, no a medias. Entonces, somos diferentes o somos iguales. Tenemos que decidir este año si somos o no somos, no te podrás quedar en el medio, o somos fríos o somos calientes, pero no seremos tibios, que es el estado neutral. Nos hacemos uno con el mundo, o nos hacemos uno con Dios; este es el año que hay que decidirlo.</p>
<p>2022 es el año de total decisión, total determinación, total entrega, total definición. Este año nos constituimos enemigos del mundo o enemigos de Dios; hay que decidirlo, hay una decisión que tienes que tomar: nos constituimos amigos del mundo o enemigos de Dios. Este año tomamos el camino de Dios o el camino del diablo, pero este es un año de total decisión. Dios requiere y demanda de nosotros una total decisión, definición no ambigüedad. Este año nos decidimos por la vida del Espíritu o continuamos el camino de la carne, eso hay que decidirlo totalmente este año; este año andamos en la luz o seguimos en la ruta de las tinieblas. En el 2022 viviremos la vida de Cristo o la muerte de Satanás, porque Cristo es vida, Satanás es muerte. Decidamos: somos de la verdad o pertenecemos a la mentira. Este año tenemos que decidir si amamos el bien o lo aborrecemos; decidamos, nos conformamos a este siglo o renunciamos totalmente a él, esa es la decisión. Tenemos que decidir: somos libertos o libertados en Cristo o somos esclavos del infierno; eso hay que decidirlo ya, porque falta como media hora para que comience el año 2022, ojalá que lo decidamos antes de que entre el año.</p>
<p>El 2022 es también el año de la totalidad, ¿somos totalmente libres o somos esclavos? Hay una urgencia, hay un reclamo, hay una insistencia, hay una confrontación de Dios este año, no va a haber desentendidos que anden por ahí, como que esto no es conmigo, tendrás que decidirte, este es un año de decisión. El 2022 el Señor anuncia que como hizo diferencia entre los hebreos y los egipcios, así este año diferenciará entre sus santos y los que no lo son; separará las ovejas de las cabras, los que son de él y los que no son de él. Dios va a hacer separación este año; va a poner a un lado los que son diferentes y los que son iguales. El año 2022 será un año de demarcación, el Señor establecerá los límites de las fronteras entre los hijos de la justicia y los esclavos del pecado.</p>
<p>Dios va a poner una demarcación de manera que no podrás estar cruzando de aquí para allá, y de allá para acá, no, no, no, vas a tener que definirte: si soy de aquí me establezco aquí; y si soy de allá estará allá, porque habrá una demarcación, un límite, una definición. En el 2022, el Señor nos obligará a decidirnos. Has visto personas indecisas que comienzan a decir: «No mañana, pasado, cuando tenga tiempo; dame un tiempo, déjame pensarlo». ¡Eso se acabó ya! Dios dice: no hay tiempo, tienes que decidir o eres mío o no eres mío, o me sigues o me dejas. De muchas maneras va a ver este año y tendrás que decidirte. El Señor nos obligará a decidirnos; él nos probará, nos someterá a situaciones y circunstancias que nos revelarán a nosotros mismos lo que en realidad somos. Dios hará circunstancias, situaciones que te va a revelar a ti y a mí, y tendremos que decir: «Oye, yo pensaba que yo era, pero la verdad no soy». El Señor nos va a presionar con pruebas y situaciones que vamos a tener que decidir.</p>
<p>En el 2022 el Señor terminará con las ambivalencias y las ambigüedades. El Señor exige en el 2022 que dejemos de claudicar entre dos pensamientos, si Jehová es Dios seguidle, si Baal id en pos de él (1 Reyes 18:21). Se acabó el claudicar. De la manera que ilustramos el significado del número 2, mostrando la diferencia entre las dos partes y el conflicto que resulta de la diferencia (los ejemplos la luz y las tinieblas, Caín y Abel, etc.) cuando nos decidimos a vivir a Dios inmediatamente se manifiesta y se hace visible la diferencia entre nosotros y el mundo, entre nosotros y los que sirven al reino de Dios, entonces vamos a ver que nuestra identidad está con los que sirven a Dios, que nuestro parecido es con los que le sirven a Dios, que nuestra igualdad y nuestro compromiso es con los que siguen a Dios. En otras palabras, cuando nos decidimos a vivir a Dios es que se nos hace manifiesto o visible la diferencia que tenemos con el mundo y la afinidad que tenemos con los que son de Dios.</p>
<p>El otro significado del número dos es unidad o semejanza, unidad y semejanza, esto quiere decir que entre los unos y los otros no hay diferencia porque comparten la misma identidad, la misma naturaleza y el mismo carácter, aunque se llamen primero y segundo (porque está hablando de dos); también comparten la misma fe, el mismo Dios, la misma esperanza y el mismo espíritu. El Señor hará que 2022 sea un año de unidad entre su pueblo, y será como un total Pentecostés, una total unidad, porque veinte habla de totalidad, de lo que está completo. No va a ser a medias, ni algo ficticio ni aparente, será genuina, auténtica como es Dios. Un viento de unidad soplará desde el cielo hacia la tierra y los que son de Dios se van a alinear con él, y van a buscar la demarcación, y van a entrar con él en el territorio santo, y van a estar en la ciudad de Dios, en la ciudad de la verdad, para servir al Dios de la verdad.</p>
<p>El Señor intervendrá poderosamente para hacer que los esposos y las esposas sean una sola carne. En el hogar va a haber un viento de unidad que va a soplar y todo lo que era enemistad, pleitos, celo, rencilla, divisiones, contradicciones se va a acabar en el nombre de Jesús; y todo aquel que lo crea verá la gloria de Dios, el que lo dude no lo verá, como sucedió aquella vez en Samia que el profeta dijo: “Mañana a estas horas, a la entrada de Samaria, podrá comprarse una medida de flor de harina con una sola moneda de plata, y hasta una doble medida de cebada por el mismo precio. Y un El ayudante personal del rey replicó: —¡No me digas! Aun si el SEÑOR abriera las ventanas del cielo, ¡no podría suceder tal cosa! —Pues lo verás con tus propios ojos —le advirtió Eliseo—, pero no llegarás a comerlo” (2 Reyes 7:1-2 NVI). Y eso mismo sucedió, se cumplió la palabra del profeta y este hombre no pudo verlo porque el pueblo le atropelló a la entrada, y murió (vv. 19-20). Ojalá que Dios no nos haga eso a nosotros. Él obrará para lograr el milagro del Pentecostés, que todos sean de un mismo corazón y de una misma alma, él hará el milagro en aquellos que lo creen. No estoy anunciando un Pentecostés para todo el mundo, no. Estoy hablando de un Pentecostés para aquellos que le creen a Dios, que se someten a Dios, que buscan a Dios, que cuando Dios los llamen van a oír la voz de Dios.<br />
También digo que el Señor está anunciando lo que él desea con todo su corazón hacer con sus hijos en el 2022: todos los que se dispongan con sinceridad de corazón serán juntados debajo de las alas del Señor como la gallina junta a los polluelos. Dios va a juntar a su pueblo, Dios va a abrazar a los que son suyos, y los que son suyos vendrán al abrigo del Altísimo y morarán bajo la sombre del Omnipotente.</p>
<p>El Señor expresa su intención y su plan para este nuevo año, él tocará su trompeta y convocará a los que aman su nombre y el pueblo de su heredad, los que llamó para la alabanza de su gloria. Este pueblo oirá su voz y dirá: «Heme aquí Señor, habla que tu siervo oye». Así como la columna de fuego separó a Israel de los egipcios frente al mar Rojo, en el 2022 el Señor hará separación entre los que le sirven y los que no le sirven, entre los que son sinceros y los que no son sinceros, entre los que están decididos por él y los que no está decididos por él, en aquellos que son iguales o semejantes a él, tienen el mismo corazón, el mismo espíritu y aquellos que difieren de él. Este 2022 será de separación entre los que son diferentes y los que son semejantes. No se trata del deseo de pertenecer a un grupo de “iguales” (ah no, yo soy de este grupo) no se trata de eso, de pertenecer a un grupo. Eso no lo determina un simple deseo o necesidad, sino tener la naturaleza y el espíritu de los que son semejantes, los cuales como son ovejas del Buen Pastor oirán su voz y le seguirán. Es cuestión de naturaleza, de un mismo espíritu, de un mismo sentir; es saber oír la voz de Dios, es distinguirla.</p>
<p>Los que son de Dios oyen su voz y aman su corazón, y aunque estén en una condición perdida, como el hijo pródigo (Lucas 15:12, 17-20), regresarán este año a la casa del Padre, humillados, arrepentidos, dispuestos a ser restaurados en la relación con el Padre. Eso sucederá este año, verán a muchos hermanos extraviados que vendrán y entrarán por esas puertas (Poughkeepsie) y por las puertas en el Bronx porque oirán la voz del Señor. Volverán en ellos, volverán en sí como el hijo pródigo; los dormidos oirán la voz fuerte, pero tierna, del que llama, y despertarán de su letargo, de su sueño, y regresarán al Señor del Padre, al redil del Buen Pastor, oirán su voz. A los confundidos, el Señor les mostrará el camino de regreso, este año les va a decir: «Regrésate, ese es el camino», él le va a señalar el camino; y a los que están turbados les va a decir: «Este es el camino»; y a los que están dormidos en un sueño, sumidos en un letargo, él los va a despertar con su voz tierna como llama el Padre. El Señor hará una obra de amor y de misericordia pocas veces vista en 2022, una obra de misericordia. Será tiempo de gracia y de oportunidad, y de cielos abiertos. Y el que es de Dios, la Palabra de Dios oye. Yo veo en mi espíritu la movilización de una fuerza divina y poderosa enviada del cielo por decreto del Señor para reunir a su pueblo y libertar a los cautivos. Lo vi mientras yo lo escribía. Un decreto de Dios, voz de trompeta de Dios. Los que crean verán la gloria de Dios. El 2022 es el año de la diferencia y de la semejanza, de la diferencia y de la unidad, es el año de decisión y definición.</p>
<ul>
<li><strong>APLICACIÓN FINAL</strong></li>
</ul>
<p>El 10 más el 12 nos habla del orden y de gobierno de Dios. El significado del 11 más 11 nos habla de desorden, de desorganización, imperfección y desintegración. El significado de 20 más 2 nos sugiere diferencia por un lado y semejanza por el otro. ¿Cómo se armoniza todo esto? El cumplimiento está acondicionado a la decisión de oír la voz de Dios y obedecerla. En otras palabras, va a haber orden y gobierno si los que son semejantes se alinean por la palabra de Dios, y ellos verán en sus vidas orden y gobierno. El significado de once más once que habla de desorden, desorganización, imperfección y desintegración se va a cumplir para aquellos que son diferentes, que están desunidos de Dios y de su pueblo; ellos van a ser desorganizados, desintegrados como Dios profetizó de las naciones con la pandemia: «Voy a turbar a los reyes de la tierra», pues este va a ser un año de desintegración, de desorden, de caos, de muchas cosas que van a acontecer para aquellos que no quieren oír a Dios. Pero para los que oyen a Dios va a haber orden y va a haber gobierno, y va a haber también unidad, armonía y todo lo bueno.</p>
<p>¿Cómo armonizamos esos tres significados? Por un lado, el diez más doce “orden y gobierno”, once más once “desorganización, imperfección, desintegración” y ¿cómo lo armonizaremos con el significado de veinte más dos que nos sugiere “unidad y semejanza”? Pues eso lo determinaremos tú y yo dependiendo si oímos o no la voz de Dios. El cumplimiento está condicionado a la decisión de oír la voz de Dios y obedecerla, los que lo hagan participarán del bien de Dios a favor de sus hijos, y los que no lo hagan vivirán en su extravío yendo en desorden, desorganización, desintegración, perteneciendo al grupo de los que son diferentes con relación a los que son semejantes, los cuales serán uno y vivirán en la unidad de los hijos del Padre.</p>
<p>El fin de todo discurso es que el año 2022 es el año de la “Diferencia y de la Semejanza, de la Diferencia y de la Unidad”. Será un año de “Decisión y Definición”. Habrá orden donde nos sometamos a Dios, y gobierno donde le obedezcamos a Dios, mas desorden y desintegración cuando no sigamos su voz. Va a haber diferencia cuando nos identifiquemos con aquellos que no piensan como Dios, pero tendremos unidad y armonía con aquellos que piensa y son como Dios, que ya no son más dos, sino uno con Dios y uno entre ellos. Año de Unidad, año de Semejanza, año de Decisión, año de Determinación, este es el año 2022.</p>
<ul>
<li><strong>ORACIÓN</strong><br />
«Padre, en el nombre de Jesús, te damos gracias, Dios, eres generoso, eres bueno, eres fiel; gracias porque me diste la Palabra y me diste la fuerza para exponerla a mis hermanos. Gracias, oh Dios,, esta palabra está siendo oída en el mundo entero, y los que son tuyos van a escuchar la voz, aunque para los demás será un mensaje más y esta palabra no se va a cumplir en ellos. Esa palabra va a pasar por el lado de ellos, van a oír, pero no van a escuchar, porque tienen ojos y no ven, tienen oídos y no oyen. Pero Señor, hay un pueblo que tiene tu corazón, que piensa como tú, un pueblo que vive el Pentecostés donde todos eran de un mismo corazón y una misma alma, donde ya no son más dos, sino uno solo.<br />
» Desata, Padre, en el nombre de Jesús, esa palabra, yo quiero ver la movilización de esa fuerza a favor de tu pueblo de la cual tú hablaste; moviliza, habla Señor, es necesario; nos humillamos delante de ti. Vamos a levantar clamor, en el nombre de Jesús, para que el pueblo sea preparado, para que lo alto se baje y lo que está apocado se suba, y lo torcido se enderece y lo sucio se limpie, para que pase la gloria del Señor. Oh, Señor, te vamos a preparar el camino como Juan el bautista, para que todas estas palabras que tú hablaste se cumplan este año, porque ese es el deseo de tu corazón. Tu corazón está ansioso, deseoso, no sólo de hacerlo este año, sino que hace tiempo quieres hacerlo, pero tú andas buscando un pueblo que se te disponga, un pueblo que se someta a ti en el día de tu Gobierno, en el día de tu Autoridad. Yo y mi casa serviremos a Jehová, yo y mi casa tomamos decisión por ti Señor.<br />
» Yo te pido que tú me ayudes a tomar decisiones firmes en las áreas donde tú quieres que yo tome decisiones, y lo haga con firmeza, con determinación; que nada me ate y que nada ate a este pueblo. Padre habla, toca, llama, moviliza, intervén, glorifica tu nombre, es tiempo de obrar, toca trompeta, llama a los tuyos, separa la paja del trigo. Como fue escrito: “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?” (2 Corintios 6:14-15). Es necesario la separación.<br />
» Obra Señor, trae la unidad de tu pueblo, el milagro de Pentecostés. Sopla viento fuerte del Pentecostés sobre la iglesia, une a tus ministros, acaba con toda separación denominacional. Nada es imposible para ti, veremos tu gloria, lo creemos. No estamos aquí tratando de entusiasmarnos, no, ya estamos entusiasmados, porque te creemos, porque Palabra, porque te conocemos, porque conocemos el deseo de tu corazón. Eso es lo que tú quieres hacer con tu pueblo hace muchos años, y tú lo harás con todos aquellos que oigan tu voz, te obedezcan, te sigan y estén decididos a pagar el precio contigo, ellos verán tu gloria en el 2022. Yo quiero ser de ellos y este pueblo también. Habla que tu siervo oye, habla Señor, comenzamos el año contigo».</li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p>Hermanos hagamos un acto de fe, demos un paso al frente diciendo: Señor, comienzo el 2022 contigo, no se haga mi voluntad, sino la tuya. Háblame, quiero oír tu voz, estoy dispuesto a que tú hagas conmigo lo que tú quieras. Yo soy uno contigo, yo soy semejante a ti, tengo tu espíritu, tu naturaleza, tengo tu imagen, soy tu pueblo. Aquí estoy, me dispongo para ti, gracias, oh Dios,, termina tu obra en mí y en nosotros, en el nombre de Jesús, amén y amén.</p>
<p>JRF/mm</p>
<p>Photo by Ivan Aleksic on Unsplash</p>
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		<title>Mensaje profético 2020: Año de la Liberación</title>
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		<dc:creator><![CDATA[El Amanecer de la Esperanza - MM]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 19 May 2020 17:20:44 +0000</pubDate>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="row "><div class="wpv-grid grid-1-1  wpv-first-level first unextended" style="padding-top:0px;padding-bottom:0px" id="wpv-column-6761bb37c42eec024c928be73eafec02" ><p><strong>Introducción</strong></p>
<p>Antes de iniciar este mensaje profético, se hace necesario que hagamos un breve repaso del mensaje del año anterior y que hablemos un poquito del significado de los números. Cuando les hablé a ustedes del diecinueve, el Año de Cumplimiento y Terminación, les dije que el nueve es un número que está incompleto, donde necesita uno para ser diez, o en el caso de diecinueve, diecinueve más uno es veinte. Consultando información de personas que son expertas en numerología, vimos su significado, aunque en realidad los mensajes que les expongo no tienen nada que ver con lo que ellos dicen, sino con lo que la Biblia dice. Aunque yo estudio, Dios me revela [bendita la gracia de Dios]. No es suficiente tener los significados del número, hay que ver cómo la Biblia usa esos números y qué significan a la luz de la revelación de Dios, como lo vamos a ver ahora.</p>
<p>Dios ama lo que está completo, <em>“… </em><em>estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo”</em> (Fil 1:6). Dios nunca llega tarde, él tiene una manera perfecta de computar el tiempo y va a insistir hasta que logre lo que se propuso. Él no va a dejar nada inconcluso, aunque dure milenios para cumplirlo, tarde o temprano lo va a cumplir. Y lo podemos ver en el caso de Abraham que agonizó por veinticinco años, desde los setenta y cinco que recibió el mensaje de Dios hasta los cien, pasaron veinticuatro años, y es en el año noventa y nueve cuando Dios hace el pacto con él y los circuncida a él y su casa. JAH le dice a Abram en su año noventa y nueve: <em>“</em><em>Ciertamente Sara tu mujer te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Isaac; y confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo para sus descendientes después de él. […] Mas yo estableceré mi pacto con Isaac, el que Sara te dará a luz por este tiempo el año que viene” (</em>Gén 17:19,21). Y dicen las Escrituras que de cien años era Abraham cuando nació Isaac (Gen 21:5), lo cual son cinco veces veinte.</p>
<p>El año pasado hablamos más del número veinte que del mismo diecinueve, porque el diecinueve espera el veinte, espera lo que está completo. Ahora hemos llegado al año veinte, y nosotros hemos tomado el mensaje del diecinueve como una ilustración profética muy bonita, pero Dios no está jugando a la profecía con nosotros. Él ha visto que hemos tomado livianamente los mensajes proféticos, y por eso Él dice: «Yo no voy a seguir dando mensajes hasta que ustedes no tomen en serio este asunto». Y yo, como profeta e instrumento de Dios, estoy enfermo, por eso estoy en debilidad, y no solamente yo, algunos ancianos y líderes han tenido que ir al doctor con piedras en los riñones, otros por diferentes enfermedades, y como yo, han sido impedidos de estar aquí. Dios ha dado señal y de ahora en adelante no vamos a jugar a los números ni a las profecías. Créanme que Dios está en serio. Yo no quiero más seguir siendo señal profética porque he pagado un precio muy fuerte estas siete semanas en mi casa, como un pájaro que ha perdido el nido… muy complicado… Pero ahora entiendo lo que está sucediendo y lo verán al escuchar este mensaje.</p>
<p><strong>El significado de los números</strong></p>
<p>El significado del veinte está muy ligado al diecinueve. El diecinueve es igual a veinte menos uno; significa que falta una unidad, una etapa u obra para llegar al cumplimiento, a lo completivo o al fin del proceso. Usamos la palabra <em>teleios</em> o <em>telos</em> que significa fin. En el mensaje profético del 2019, vimos la parábola de aquellas cien ovejas, que al perderse una, el buen pastor dejó en el redil las noventa y nueve para ir a buscar la oveja que se había perdido (Mat 15:1-6). De noventa y nueve, faltaba una para llegar a cien, que es cinco veces veinte. También sobre la historia de la dracma perdida, eran diez dracmas y se perdió una; la mujer barrió la casa de arriba abajo para buscar la dracma perdida, para completar el número diez (vv. 8-9). El número 10 significa totalidad y lo completo. Veinte es igual a dos veces diez, esto es doble totalidad; el veinte aumenta el significado del diez porque lo duplica, dando a entender que el mensaje es concentrado.</p>
<p><img decoding="async" class="wp-image-20322 alignleft" src="https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/51876530_m-262x127.jpg" alt="" width="385" height="187" srcset="https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/51876530_m-262x127.jpg 262w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/51876530_m-600x290.jpg 600w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/51876530_m-768x371.jpg 768w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/51876530_m-480x232.jpg 480w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/51876530_m-615x297.jpg 615w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/51876530_m-400x193.jpg 400w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/51876530_m-292x141.jpg 292w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/51876530_m.jpg 996w" sizes="(max-width: 385px) 100vw, 385px" /></p>
<p>En la Biblia cuando algo se repite dos veces implica que requiere atención y urgencia. Por ejemplo: Josué interpreta a Faraón los dos sueños que tenían un solo significado, era uno solo en cuanto a la interpretación. Pero dice en Génesis 41:32 <em>“</em><em>Y el suceder el sueño a Faraón dos veces, significa que la cosa es firme de parte de Dios, y que Dios se apresura a hacerla”</em>. Entendemos entonces que cuando algo se repite más de una vez significa que es firme delante de Dios. Igualmente, cuando Jesús dice: <em>“en verdad, en verdad os digo”</em> o cuando se dice <em>“</em><em>Amén y Amén”</em> que es la misma palabra de cierto. En el Salmo 62:11 dice: <em>“</em><em>Una vez habló Dios; Dos veces he oído esto: Que de Dios es el poder…”, </em>así que el duplicar la expresión o el mensaje, eso lo intensifica.</p>
<p>Sabemos que el diez es uno de los números llamados perfectos, representa el orden perfecto. El diecinueve es una combinación de diez y nueve, lo cual denota la perfección del orden divino en su relación con el juicio, porque el diez es el número de la totalidad, de lo que está completo, y nueve es número de juicio. El nueve significa que falta una unidad para llegar al diez a lo completo, pero ya el diez significa que algo llegó a su totalidad, llegó a lo máximo, a lo completo, implica que no falta nada, llegó al orden perfecto en su ciclo. Por ejemplo: Noé completó la era antediluviana en la décima generación. Los diez mandamientos contienen todo lo necesario y no más que lo necesario tanto en cuanto a su número como su orden, contienen el completo deber moral del hombre para con Dios y para con su prójimo, por eso los diez mandamientos. Los diezmos (diez) representan la totalidad de lo que debía el hombre a Dios, como marcando y reconociendo la demanda de Dios como dueño y Señor de todo. Las diez plagas eran representativas del ciclo completo de los juicios de Dios sobre Egipto. En Éxodo 9:14 dice Dios: <em>“</em><em>Porque yo enviaré esta vez todas mis plagas a tu corazón, sobre tus siervos y sobre tu pueblo, para que entiendas que no hay otro como yo en toda la tierra”;</em> es decir, esas todas eran diez.</p>
<p>El poder mundial del anticristo se comprende en los diez reinos simbolizados por los diez dedos en los pies en la imagen del sueño de Nabucodonosor (Daniel 2:41). Para que puedan contextualizar lo que significa el diez, deben estudiar todo el capítulo 2, por los diez cuernos de la cuarta bestia de la visión de Daniel según Daniel 7: 7,20 y 24; Apocalipsis 12: 3, 13: 1, 17:3, 7 y 12. Diez naciones significan la totalidad que han de ser la escena de las posesiones pactadas de Abraham (Génesis 15:19). Dios habla de las diez naciones cananeas que Él iba a sacar de Canaán para poder cumplir el pacto de dar esa tierra a su pueblo. Las diez rebeliones de Israel en el desierto según Números 14:22 marcan la serie completa de las perversiones de Israel. Dios dice en Números 14:22-23: <em>“</em><em>… me han tentado ya diez veces, y no han oído mi voz”,</em> es decir que diez veces le provocaron y se rebelaron diez veces contra Dios. Labán le cambió el salario a Jacob diez veces (Gén 31:7). La décima generación completa y representa toda la existencia de una familia o nación: <em>“</em><em>No entrará amonita ni moabita en la congregación de Jehová, ni hasta la décima generación de ellos; no entrarán en la congregación de Jehová para siempre”</em> (Deuteronomio 23:3). Las diez vírgenes, por su parte, representan la totalidad de la nación de Israel en distinción al remanente elegido que es la esposa; mientras cinco denota a aquellas que por gracia podrán decir: <em>“</em><em>He aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; éste es Jehová a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación</em><em>”</em> (Isa 25:9). Como vemos, el diez sigue hablando de totalidad, y hay un sin número de ejemplos que pudiera dar, pero creo que a este punto ya lo hemos entendido.</p>
<p>Ahora estudiemos el número veinte. Veinte es el doble de diez y puede en algunos casos significar su sentido concentrado (algunos lo relacionan con el veintiuno). El veinte era un ciclo importante en la vida de un hombre porque representaba la edad para el servicio militar (Números 1:1-3; 30:1-16). Asimismo, el voto especial que alguno realizara según el siclo de santuario que era de 20 siclos para los que tenían más de veinte años en adelante. Y según Números 14:26-30 (especialmente el versículo 29) todo el que tenía veinte años en adelante moriría en el desierto por causa de la desobediencia. ¡Ojalá que no se muera nadie aquí de veinte años o más!</p>
<p>Veinte años esperó Jacob para conseguir la posesión de sus mujeres y propiedades (Génesis 31). Ahí está el diez otra vez, como la totalidad del engaño, pero duró veinte años trabajando (vv. 38-41). ¿Cuándo mandó Dios a salir a Jacob? En el año veinte. Dios aparece a Jacob en el año veinte y le dice: «Se completó el abuso, se completó la explotación, terminó tu prueba; yo te traje aquí para mi propósito y convertirte de un Jacob (que significa engañador) a un Israel». Y aunque Jacob estuvo pagando el engaño que hizo a su hermano (Gén 27:36) con uno diez veces más engañador que él (Labán), se estaba cumpliendo un propósito. Y mientras vemos todo el proceso que Jacob pasó, pensemos cuál fue la experiencia de Jacob en el año diecinueve. Él no sabía que en el veinte venía la liberación. Y por lo que se ve en el contexto las cosas se complicaron en el año diecinueve, volviéndose insoportable la situación. Solamente Dios sabía que en el año veinte se iba a completar la prueba y venía la liberación, solo Dios lo sabía. Por eso, como nosotros no sabemos el plan de Dios, hay que vivir cada día esperando lo que sigue hasta que Dios termine lo que comenzó. Dios es fiel, Dios te aflige hasta el día señalado, hasta que llega tu año veinte donde se completa doblemente el tiempo señalado.</p>
<p>El año veinte es un año de liberación. Veinte años esperó Jacob para ser librado del yugo de Labán. El año veinte fue el fin de su aflicción y de la explotación por parte de su suegro. Dios lo probó y lo aprobó. Era necesario que Jacob el engañador fuese procesado para Dios transformarlo en Israel. La casa de Labán fue simplemente la escuela de Dios para Jacob. A veces nos desesperamos y queremos que llegue nuestra liberación; pero Dios no enviará liberación hasta que aprendamos lo que tenemos que aprender en el lugar de la prueba.</p>
<p>Israel peregrinó en el desierto cuarenta años, y en cuarenta años vivió de cuarenta y ocho a cincuenta y dos estancias, y en cada lugar Dios enseñaba algo, y Dios no sacaba a Israel de esa estancia hasta que aprendieran lo que Dios quería enseñarles. El Señor en su soberanía determinó que veinte fueron los años para completar su obra de prueba en la vida de Jacob. En esos veinte años Labán le cambió el salario diez veces; esto es equivalente a cada dos años, entiendo que cada dos años en lugar de aumentarle le reducía, o lo que le aumentaba, por ejemplo, cien dólares —en moneda actual—, y se lo rebajaba el año próximo, así que siempre se quedó con el mismo salario. La situación era insoportable, intolerable, pero era necesaria esa situación para enseñar a Jacob: honradez, rectitud y carácter. Dios es un Dios de propósito, y no aflige innecesariamente a los hijos de los hombres (Lam 3:33); cuando él lo hace es porque tiene un plan mejor. En Génesis 32:28 vemos que Dios llevó a Jacob a Peniel donde tuvo el encuentro con el Señor, y ahí se reconcilió con su hermano. Así que el año veinte fue una escuela de preparación y liberación, y también de restauración. Por lo cual, el que camina con Dios debe conocerlo para no tropezar, no angustiarse y no atribuirle despropósito alguno.</p>
<p>Cuando ya Jacob sale de la casa de su suegro le mandó recado a su hermano de su regreso, dice la Palabra que Esaú también venía a recibirle y trajo cuatrocientos hombres con él (Gen 32:6). Algo que da cierto recelo y gran temor, pues nadie viene a saludar con tantas personas, especialmente si la relación no es la mejor. Parecía que la intención no era buena, pero Jacob un hombre muy astuto, separó el campamento y preparó embajadas, enviando una serie de siervos con regalos, que pasaran adelante después de cierto tiempo y a cierta distancia, para ablandar el corazón de su hermano, y cuando llegara a su encuentro estuviera ya manso y tranquilo (vv. 7-20). Si estudiáramos la relación que tienen esos regalos con el veinte veremos que Jacob envió: doscientas cabras (20&#215;10); veinte machos cabríos (20&#215;1); doscientas ovejas (20&#215;10); veinte carneros (20&#215;1); treinta camellas paridas con sus crías (20&#215;3); cuarenta vacas (20&#215;2); diez novillos (la mitad de veinte, 20); veinte asnas (20&#215;1); y diez borricos (la mitad de veinte, 10), que unidos los novillos y borricos son 20. Por tanto, los animales que le regaló Jacob a su hermano más que un aparente presente, fueron también una compensación, es decir juicio y consumación. En otras palabras, si usted no ve que en el año veinte Dios lo restaura en su relación con su hermano, los regalos del engaño de él son una compensación. Jacob le está pagando al hermano por el engaño de la primogenitura. Dios es justo.</p>
<p>Ahora miremos el tiempo de los jueces, trescientos años donde Dios trató con Israel. Ellos se extraviaban, Dios los afligía, los entregaba en manos de un pueblo enemigo, clamaban a Dios en su aflicción y Dios oía su oración, los liberaba, hasta que caían nuevamente en cautiverio. En una de esas ocasiones, volvió Israel hacer lo malo delante de los ojos de Jehová, y él los vendió en mano de Jabín rey de Canaán quien los oprimió por 20 años (Jueces 4:2-3). Entonces el pueblo clamó, y Dios usó a Débora y a Barac para derrotar a Sísara capitán del ejército de Jabín. Este salió corriendo y llegó a pie a la casa de Jael, para esconderse. Esta mujer le dio albergue en su casa, lo escondió y después con una estaca lo mató (vv. 17-22). Veinte años esperó Israel un libertador que pusiera fin a la opresión de Jabín. Así que a los veinte años vino la liberación. Una vez más el año veinte aparece aquí como el año de la liberación, donde se completa la opresión y viene la liberación. Del diecinueve al veinte se completa la opresión, llega al clímax, a lo máximo, a lo que Dios ha determinado como necesario para lograr su propósito.</p>
<p>Dios quiere liberar, pero todavía hay esclavitud, porque aún no se ha entendido. ¿Cómo va Dios a sacar a Jacob antes de tiempo? Es como cuando usted saca del horno un pan que no está todavía cocido. Dios no te puede sacar de la opresión o de la escuela de la aflicción hasta que tú no estés listo, entonces tiene que aumentar el fuego, tiene que manifestarte que todavía no ha llegado el tiempo. En el caso nuestro, aplicando, el tiempo llegó de dar a luz, pero nosotros estamos muy entretenidos pensando que esto de los años proféticos es una manera linda de Dios de estimularnos al final del año para comenzar el otro. Pero Dios no está jugando a la profecía. Dios permitió que Jabín rey de Canaán oprimiese cruelmente a Israel por veinte años, esto lo hizo como castigo o disciplina por su idolatría y por hacer lo malo delante de los ojos de Jehová. Pero en el año veinte se completó el tiempo de la disciplina del Señor y vino el año de la independencia, de la liberación. Cuando se completa el tiempo de la escuela de Dios, del trato, de lo que Dios nos quiere enseñar, siempre en el año veinte llega la liberación.</p>
<p>Veinte años esperó Israel su liberación por medio de Sansón, pero su obra nunca llegó a ser completada. Sansón fue un hombre que Dios lo eligió para liberar a su pueblo en el año veinte, pero debido a su mala administración de la unción y la carnalidad, solamente comenzó la liberación y no la terminó, por lo cual, en el año que Israel debió ser libertado, no fue libertado porque él no fue idóneo ni consecuente. Él comenzaba, pero no terminaba. ¡Qué triste cuando llega el año de la liberación y tenemos que seguir siendo esclavos, y Dios tiene que extender los años porque llegado el cumplimiento del tiempo y no estamos listos!</p>
<p>En 1 Samuel 7, vemos que el arca estuvo presa, la presencia de Dios estuvo retenida veinte años, porque Israel como Sansón no conoció el tiempo de su visitación. Dice la palabra: <em>“</em><em>Desde el día que llegó el arca a Quiriat-jearim pasaron muchos días, veinte años; y toda la casa de Israel lamentaba en pos de Jehová” </em>(1Sa 7:2). La palabra hebrea para lamentar es <em>nahah</em> que significa gemir, llorar; de aquí la idea de llorar a gritos, no es simplemente llorar, es llorar a gritos, con gemidos. Se traduce también como endechar que es un canto triste. Es muy común de nosotros, el pueblo de Dios, cuando no vivimos consecuentemente de acuerdo con la voluntad de Dios, no entendemos el tiempo de nuestra visitación y vivimos ajenos al propósito de Dios; que cuando Dios abre nuestros ojos y vemos las consecuencias de nuestro extravío, de lamentarnos y llorar. Llorar como mujeres lo que no pudimos defender como hombres, como dice aquella famosa frase española, es muy común en nosotros lamentarnos. Dios exhorta, llama, insiste, habla, dice, pero lo tomamos livianamente, y cuando llega el momento de la verdad, y llega la aflicción por causa de desoír a Dios, entonces vienen los lloros y las lamentaciones.</p>
<p>El arca duró en Silo trescientos años. Todo ese tiempo inestable de la historia de Israel, Silo llega a ser la casa de Dios, pero ¿qué sucedió en Silo? El pueblo de Israel salió a la guerra contra los filisteos, y como estaban siendo derrotados, decidieron traer el caer con ellos al campo de batalla (1Sa 4:1-8). Sin embargo, los israelitas fueron derrotados y los filisteos se llevaron a su campamento el arca (v. 17), y la introdujeron en el templo de Dagón su dios, junto a Dagón (1Sa 5:2). Estudiando la peregrinación del arca desde que salió de Silo a Eben-ezer, donde se realizó la batalla y fue tomada, hasta retornar nuevamente al lugar de su morada veremos las siguientes estancias: Silo (1), Eben-ezer (2),  Asdod (3), Gat (4), Ecrón (5), Bet-semes (6), Quiriat-jearim (7) en el séptimo reposó por veinte años; en el (8) llega a la casa de Obed-edom (reinicio), y en el (9) llega a Jerusalén. Cuando Salomón hace el templo la lleva a su reposo en la estancia número (10) donde se completa la peregrinación.</p>
<p>Luego vemos que la construcción se tomó veinte años (1Re 9:10; 2Cr 8:1). Construir el templo era un propósito santo de Dios, tener un lugar de morada en medio de Israel. El arca fue trasladada del lugar donde la había puesto David, la estancia número 9, al lugar santísimo en el templo, su lugar permanente. Dios decide morar en la estancia número 10 del recorrido del arca como su final reposo. Y dice la Palabra que cuando estaban ahí adorando, Dios estaba tan contento que hizo descender su gloria y llenó toda la casa con ella, y dijo: <em>“</em><em>Yo he oído tu oración y tu ruego que has hecho en mi presencia. Yo he santificado esta casa que tú has edificado, para poner mi nombre en ella para siempre; y en ella estarán mis ojos y mi corazón todos los días”</em> (1Re 9:3). Entonces ya el arca no estaba matando gente, ahora llegó la bendición de Dios al lugar de la morada de Dios luego de diez estancias. Cuando se hacen las cosas como Dios manda, Dios bendice, y esa es la estancia 10 lo completo, lo total.</p>
<p>En el tiempo de los restauradores, vemos que en el año veinte del rey Artajerjes, Nehemías le habla al rey de la condición de su pueblo, que todo estaba en ruinas, y el rey lo deja ir a hacer la obra de restauración junto a otras ayudas. Nehemías no cobró salario todo ese año (Neh 5:14). El muro fue terminado en el mes de Adul (esto viene siendo agosto o septiembre de nuestro calendario) en cincuenta y dos días. El muro se terminó el 21 de septiembre de 444, posiblemente todavía era el año veinte de Artajerjes. En otras palabras, la ida de Nehemías y la reconstrucción del muro terminó la afrenta, el oprobio y el lloro (Neh 1:1–7; 2:17–18) en el año 20.</p>
<p>Ahora entramos en una parte muy importante en esta profecía, que bien la ilustra este incidente de Nehemías de los veinte años. Mientras Daniel estaba orando, humillado delante de Dios al ver que se habían cumplido ya los setenta años de las desolaciones de Israel como había profetizado Jeremías (Dan 1:2), se le acerco Gabriel y le dijo: “Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos” (Dan 9:24). Esta profecía interpretada desde que salió el decreto para edificar a Jerusalén que fue este mismo año 445 hasta Jesús el Mesías, donde habla de la fecha que fue bautizado y fue ungido, y la fecha en que fue crucificado dice, a la mitad de la semana le quitarán la vida al Mesías. Una profecía poderosísima diciendo cuándo Cristo iba a ser bautizado y cuando iba a morir en la cruz del Calvario. Y en la interpretación de aquella visión las setenta semanas la dividen así: siete semanas, 62 semanas y una semana (Dan 9:25-27). Pasan siete semanas desde el decreto al muro; desde la salida del decreto para reedificar a Jerusalén hasta el Mesías príncipe pasan siete semanas; pero la fecha que se comienzan las siete semanas es exactamente cuando Artajerjes da el decreto para reedificar a Jerusalén o sea en el 445, pues se está hablando del mismo incidente en el año veinte de Artajerjes, cuando el rey da el decreto para que se reconstruyera el muro de Jerusalén y se terminara la reconstrucción, y pasaron siete semanas.</p>
<p>Ahora entenderemos cuando hace dos semanas atrás yo estaba en angustia, enfermo, como el pájaro que le quitan el nido diciendo ¿cuándo va a terminar esta situación Señor? El mensaje profético estaba listo desde la última semana de diciembre, para ser predicado el 31, pero no había podido compartirlo debido a una afección en mis bronquios y una gran debilidad en mi cuerpo. Mi esposa sabe la angustia que he vivido, porque he tenido problemas serios con mi sueño, pues no encuentro un lugar que me acomode por el asunto de la respiración, y muchas otras cosas. Y orando, sin poder dormir, le digo: «¡Señor, por favor!» Entonces me duermo y oigo una voz que dice: «Dos semanas, faltan dos semanas», y ahí despierto. ¡Dos semanas! Entonces me fui a calcular la fecha de cuándo me comenzó este malestar, y recuerdo que era jueves, 26 de diciembre, 2019, y habían pasado cinco semanas exactamente, porque ese día era jueves, 30 de enero, 2020. Faltaban dos semanas, y cuando conté caen justamente hoy, 13 de febrero (número de rebelión) cuando se cumplen las siete semanas.</p>
<p>Pensando sobre estas siete semanas, me acuerdo de que el decreto fue dado justamente en el año veinte de Artajerjes (445), donde se inician las primeras siete semanas de las setenta semanas. Dice que el muro sería edificado en tiempos angustiosos, miren todo lo que pasó Nehemías. Esta etapa de las siete semanas que se cumplen hoy, para mí y para aquellos que aman el propósito de Dios que sufrieron conmigo fueron tiempos angustiosos. Y Dios me dice: «Pero ustedes van a vivir setenta semanas, y estas setenta semanas van a ser de humillación delante de mí». Personalmente yo no sé lo que va a pasar, puede ser que tenga que ver con la construcción del templo que tenemos proyectado, o para el tiempo cuando se termine de construir, pues ese es otro tiempo de gloria, no lo sé, porque hasta ahí sé. Pero Dios me acordó algo, cuando vivimos la experiencia del propósito en la ciudad Nueva York.</p>
<p>Unos años atrás, no sé si muchos de ustedes recuerdan, Radio Visión Cristiana se propuso completar los trece millones (faltaban cuatro) para comprar la emisora; y duraron cuatro años de programación pidiendo dinero a los radioescuchas, era terrible aquello. Al final ya la gente estaba cansada, hastiada y no daba nada, pero el asunto se seguía extendiendo. Entonces, el director ejecutivo de aquel tiempo de la emisora, David Greco, yo y unos hermanos nos fuimos a orar a un lugar, y estando allá humillados delante de Dios pidiendo a favor del propósito, Dios habló a través de mí y dijo: «Setenta semanas están determinadas sobre este pueblo». Y le dije a David Greco: «Comienza a contar setenta semanas desde hoy, y en abril tanto termina esto». Y yo recuerdo que ya solo faltaban cincuenta mil dólares y nadie daba nada y al final un hermano dijo: «Para terminar esto yo mando los cincuenta mil». El día señalado me llamó David y me dijo: «Radhamés esto es tremendo, hoy mismo acabamos de pagar el dinero al banco, y ya terminamos, ¡la emisora es nuestra!», porque justamente pasaron setenta semanas. Así Dios me dijo: «Ellos en la ciudad vivieron setenta semanas, ustedes vivirán también setenta semanas». Por tanto, amados, calculen desde el día de mi enfermedad, 26 de diciembre, hasta el 29 de abril de 2021 se cumplen las 70 semanas. Y Dios me dijo que este va a ser un tiempo de humillación delante del Señor, vamos a estar humillados todo este tiempo. Como dicen los dominicanos: «¡Se acabó el relajo!</p>
<p>Dios anuncia en el año veinte, liberación. Es el año de la liberación y la hemos esperado desesperadamente. El pastor Marcos y yo, que estamos bregando con esto de la construcción, sabemos que necesitamos una gran liberación. Hacer un plano dura un año, en el último ya tenemos seis años, y seguimos batallando todavía, eso dice todo, porque no es un edificio, sino lo que significa, que viene un tiempo de gloria. En tiempo de Nehemías el pueblo estaba oprimido, los enemigos hollaban la ciudad, destruida, porque sus puertas fueron quemadas, y el muro hecho ruinas. Pero en el año veinte Dios manda a Nehemías y comienzan setenta semanas que se cuentan también para Israel. En el año veinte viene la liberación.</p>
<h2>Aplicación profética del 2020</h2>
<p><div id="attachment_20324" style="width: 327px" class="wp-caption alignright"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-20324" class=" wp-image-20324" src="https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/62429906_m-260x195.jpg" alt="" width="317" height="238" srcset="https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/62429906_m-260x195.jpg 260w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/62429906_m-600x450.jpg 600w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/62429906_m-768x576.jpg 768w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/62429906_m-480x360.jpg 480w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/62429906_m-615x461.jpg 615w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/62429906_m-400x300.jpg 400w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/62429906_m-292x219.jpg 292w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/62429906_m.jpg 799w" sizes="(max-width: 317px) 100vw, 317px" /><p id="caption-attachment-20324" class="wp-caption-text"> </p></div></p>
<p>Hasta aquí el estudio bíblico en cuanto al 20, ahora voy a la aplicación del mensaje en el que voy a repetir algunas cosas, pero para aplicar. Ahora vengo a profetizar basado en la misma palabra. La profecía mía no es un invento, sino que es sustraída de la misma palabra aplicada a nosotros. Que, así como la agudeza visual efectiva es catalogada 20/20, nosotros mejoremos la visión en este año 2020.</p>
<p>El año veinte fue el fin del tiempo señalado por el Señor a Jacob en la casa de Labán. Dios completó su obra de prueba en la vida de su siervo, era necesario que viviese lo que vivió. Ese era el plan o propósito de Dios para procesar a Jacob y prepararlo para transformarlo en Israel. En lo natural y circunstancial, el año veinte fue no solo el entrenamiento de Dios, sino el año de la liberación; fue liberado del engaño y la explotación y también el fin de la vergüenza, la afrenta y el oprobio. En lo humano Jacob no se atrevía a abandonar la casa de Labán por el temor de perder su familia (Gén 31:31). En el año 20 Dios liberará a muchos que se encuentran cautivos por temor a perder cualquier cosa que ellos valoran y se encuentran obligados a permanecer oprimidos en una relación de amistad, laboral o de cualquier otra naturaleza, no han decidido a tomar una decisión valiente y osada. Por eso están oprimidos, no se atreven a tomar una decisión. Otros no lo han decidido por temor a quebrantar la voluntad de Dios, de salirse del yugo antes de tiempo. Pero el Señor te dice como dijo a Jacob: «Vuélvete a la tierra de tus padres y a tu parentela y yo estaré contigo». Llegó el momento de salir, llegó el éxodo de esa situación. No temas a nada, Dios te dice, sal de ahí; cuando Dios mete, Dios saca.</p>
<p>Dios metió a Noé en el arca, pero luego dice la Escritura: <em>“</em><em>Y se acordó Dios de Noé… Y se cerraron las fuentes del abismo y las cataratas de los cielos; y la lluvia de los cielos fue detenida”</em> (Gen. 8:1,2) y Noé pudo salir del arca. Cuando Dios te envía él va contigo, y cuando él te mete te saca, él no te deja en el lugar, él te saca. Así que no tengas temor, no digas: «Es que yo no me atrevo, porque puedo quebrantar la voluntad de Dios». Llegado el cumplimiento del tiempo, Dios te dice: «¡Vuélvete de esa esclavitud y sigue tu marcha hacia el propósito! ¡Ven a Peniel, ven hacia el rostro, ven a buscar el rostro!» No es una casualidad que Jacob sale de la opresión de los veinte años a Peniel, a la presencia de Dios. Si tú no te decides por temor a quebrantar la voluntad de Dios, el Señor te dice como le dijo a Jacob: «Vuélvete a la tierra de tus padres y a tu parentela y yo estaré contigo, yo soy el Dios de Bet-el, donde tú ungiste la piedra y donde me hiciste voto; levántate ahora, sal de esta tierra y vuélvete a la tierra de tu nacimiento» (Gén 31:3,13).</p>
<p>EL SEÑOR ANUNCIA QUE EN EL AÑO VEINTE SE COMPLETÓ EL TIEMPO DE TU PRUEBA, DE TU OPRESIÓN, DE TU AFLICCIÓN Y DE TU VERGÜENZA. Este es el año de la liberación de Jehová. El Señor nos dice: «No teman salir o decidir. ¡Salgan, marchen, atrévanse yo estoy con ustedes! El tiempo es ya cumplido, basta ya, no más», dice el Señor. «Mi pueblo no será más avergonzado y explotado».  Dios dice: «Como saqué a Jacob de casa de Labán te sacaré a ti en el año veinte, con honra, con protección y prosperidad». Dice Dios: «Atrévete a soltar tu yugo de opresión, ya no estás obligado a servir a tus opresores. Solamente eran veinte años». Dios te manda a salir de la casa de Labán, el propósito de tu prueba está ya cumplido y terminado; marcha en el nombre del Señor.</p>
<p>Eres casa profética, Dios te hace vivir las cosas, te aplica la Palabra, vívela.   ¿No te he dicho que si creyeres verás la gloria de Dios? «Camina conmigo —dice Dios— y verás mi gloria, tengo cosas maravillosas y gloriosas que mostrarte, pero quiero un pueblo obediente, sujeto, humilde que tenga ojos para ver, oídos para oír y corazón para entender». ¡Salga la rebelión de la casa de Jehová! ¡Salga la indiferencia y la apatía! Jacob fue carnal y engañador por un tiempo, pero Dios se le apareció después de haberlo procesado en casa de Labán en Aram y lo llevó a Peniel donde vio el rostro de Dios, y Dios le cambió el nombre y por ende la naturaleza.</p>
<p>Sigo profetizando: ATRÉVETE A SOLTAR TU YUGO DE OPRESIÓN, YA NO ESTÁS OBLIGADO A SERVIR A TUS OPRESORES. DIOS TE MANDA A SALIR DE “CASA DE LABÁN”; EL PROPÓSITO DE TU PRUEBA ESTÁ YA CUMPLIDO Y TERMINADO. Cuando Dios sacó a Israel de Egipto despojó a los egipcios, hizo que estos pagasen a Israel los años de su servicio. Egipto se enriqueció con el servicio de Israel por cuatrocientos treinta años, ahora el Dios justo recompensa a su pueblo. Dice que salieron con grandes riquezas y despojaron a Egipto. Dios despojó a Labán y a Egipto, y también va a despojar a tus enemigos, y te va a enriquecer y te va a recompensar, y te va a devolver lo que te robaron. Nadie se quedará con la bendición de Dios en tu vida, nadie, absolutamente lo que Dios te dio a ti es tuyo. Lo mismo pasó cuando el Señor sacó a Jacob de la casa de Labán, lo despojó e hizo que las bendiciones que pertenecían a Jacob por su servicio volvieran a su siervo.</p>
<p>Profetizo que EL SEÑOR TE SACARÁ DE ESA RELACIÓN O ESE YUGO, O SITUACIÓN CON UNA RECOMPENSA Y UNA HONRA. YO NO SÉ QUÉ TIPO DE RELACIÓN, PUEDE SER FAMILIAR, PUEDE SER COMERCIAL, LABORAL, PERO NO IMPORTA, DIOS TE VA A SACAR DE ESA OPRESIÓN, CON HONRA. Así dice Jehová: nadie se apropiará de lo que por pacto de Dios es tu bendición. El Señor te devolverá lo que te pertenece. El que tiene oídos oiga lo que el Espíritu dice a la iglesia en el año del cumplimiento, en el año de lo completo. En el año veinte nadie se apropiará de lo que por pacto es tuyo. Dios te dice: libérate de toda relación o situación abusiva. ¿No te lo ordeno yo? dice el Señor. Si hubieras hecho esto antes yo no lo hubiera aprobado dice Dios, porque todavía no era el tiempo, pero en el año 2020 se cumplió el período de tu prueba, llegó tu liberación, corre de tu opresor como lo hizo Jacob y sal al lugar de tu nacimiento, a la tierra de tus padres y tu parentela, vuélvete a los que te aman, donde está el propósito del Padre con tu vida.</p>
<p>Se va toda debilidad, se va toda enfermedad, se va toda opresión; llegó el tiempo del cumplimiento de Dios. Dios sale a defender a su pueblo… Dios sale a defender a su pueblo. [¡Sergio este es tu año te dice Jehová, el año de tu liberación!] Este es el año de la liberación y de la restauración. Dios es Padre, Dios disciplina por un tiempo hasta que nos restaura, luego no más. El propósito de la disciplina no es un castigo, no es un juicio. No hay juicio para los hijos, hay disciplina hasta que aprendamos lo que el Padre quiere que aprendamos, terminado de aprender lo que quiere que aprendamos, nos saca de donde nos metió, y nos saca con honra, prosperidad y honor. Los hijos de Dios no sufren en vano, aún nuestro sufrimiento es con propósito. Sufrimiento con propósito. Escriba en el próximo libro: En la iglesia con propósito, hay sufrimiento con propósito. Nosotros no sufrimos en vano; no hay una sola lágrima que baje por estas mejillas que sean en vano. Dios no aflige voluntariamente a los hijos de los hombres, lo hace porque tiene que hacerlo. No era el 31 de diciembre, era el 13 de febrero, según Dios (refiriéndose a esta palabra).</p>
<p>Escucha palabra de Jehová pueblo, Dios peleará contra tu Labán, y le hará saber quién eres tú para él, porque llegó el año veinte, el año que se completó tu prueba y llegó tu liberación, ni un día más después del día señalado en la soberanía del propósito eterno del Padre. Ya te dijo que, si antes no te atrevías por temor a violar su voluntad, ahora es él que te envía a salir. El Señor reprenderá tu Labán como lo hizo con el suegro de Jacob, y no permitirá que te siga haciendo daño. Nadie más abusará de ti, si tú lo crees, en el nombre de Jesús.</p>
<p>Cuando Jehová el Dios del cielo me daba este mensaje para todos nosotros, me dio una visión y digo aquí: Veo a muchos hermanos escapando de iglesias donde los abusaron y explotaron por muchos años, usaron sus dones, talentos, liderazgo y dinero para enriquecer a ministros o líderes que eran Labanes y Faraones, pero este año llegó su liberación. ¿Cuántos hermanos están oprimidos? ¿En cuántas organizaciones hay faraones y Labanes explotando al pueblo? Lo dejan sin leche y sin lana, usan sus dones para propósitos de ellos, para hacer infraestructuras, para hacerse un nombre, y mientras ellos se exhiben en los medios, el pueblo paga para que ellos quieran ocupar el lugar de Dios. Dios dice: «Salid de en medio de ellos pueblo mío» dice el Señor. «Salid de la confusión de Babilonia y de la opresión de Egipto; escapad de la explotación de la casa de Labán. Les proveeré de pastores conforme a mi corazón que los pastorearán con amor desinteresado, que solo verán en ustedes el precio de la redención, lo que el Señor pagó por vuestro rescate con la sangre preciosa de su Hijo». ¡Celébralo iglesia! Año de la liberación… Año de la liberación.</p>
<p>Vivo yo, dice Jehová, que sacaré a mis ovejas de las manos de los opresores, oportunistas y comerciantes de los púlpitos y las traeré a mi redil, a mi rebaño donde serán cuidadas, alimentadas y protegidas. Hay pastores como Jacob, sirviendo a sistemas religiosos abusivos y explotadores, pero este año Jehová los saca de allí. ¿No te he dicho que si creyeres verás la gloria de Dios? Esto se cumple para todo aquel que lo cree; esto no se va a cumplir para todo el mundo, sino para aquel que lo cree.</p>
<p>Sigo aplicando la palabra: Veinte años esperó Israel a un libertador que pusiera fin a la opresión de Jabín. La opresión de Jabín contra Israel era diferente a la opresión de Labán con relación a Jacob. Ésta era una opresión militar no familiar, laboral o económica, esta opresión fue el resultado de dejar al Señor y servir a los dioses cananeos. La Biblia dice que Jehová los vendió en mano de Jabín, rey de Canaán (Jueces 4: 2). Vender es la palabra hebrea <em>makar</em> que significa vender como mercadería; entregar, someter. Un ejemplo es una hija que se da en matrimonio para esclavitud. Es decir, como cuando un padre tenía que dar una hija en matrimonio porque no podía pagar una deuda, y la daba como esclava, la vendía. Así vendió Dios a Israel en mano de los enemigos. Dios permitió que Jabín oprimiese a Israel por veinte años. Esto lo hizo como castigo, como disciplina por su idolatría y por hacer lo malo delante de sus ojos. Pero en el año veinte del dominio de Jabín sobre Israel, Dios levantó tres libertadores, estos fueron: Débora, Barac y Jael, y liberaron a Israel de la mano de su poderoso opresor.</p>
<p>El año veinte una vez más es usado por Dios como el año de la liberación o el fin de la opresión de los enemigos. En el año veinte se completó el tiempo señalado y determinado por la soberanía de Dios como disciplina para su pueblo. El Señor lo convierte en el año de su liberación. Jabín significa inteligente; Sísara significa orden de batalla. Quiere decir que la inteligencia y la destreza militar se estaban usando en contra del pueblo de Dios. Pero Dios levantó a Débora. Débora significa abeja, avispa. Dios le dijo a Israel: <em>“</em><em>Enviaré delante de ti la avispa, que eche fuera al heveo, al cananeo y al heteo, de delante de ti”</em> (Éxo 23:28) Débora es como una avispa que cuando te muerde, deja el aguijón. Barac significa relámpago. Dios usa los relámpagos para destruir y mostrar su gloria (Sal 18:14; 144:6; Zac 9:14). Jael significa cabra montés (la idea es que se trepa), y se trepó sobre Sísara y le metió la estaca en la cabeza.</p>
<p>En el año veinte Dios liberó a Jacob de un problema de relación familiar y laboral, pero la liberación contra Jabín y Sísara era diferente, era liberación de un enemigo opresor. Esta opresión fue el resultado de la desobediencia, de la rebelión contra el Señor por haber dejado sus caminos. Hay muchos hermanos que se han apartado del Señor y han tenido que sufrir el yugo de los Jabines y de los Sísaras por haberse apartado del Señor. Pero en este año 2020 el Señor anuncia que terminó su opresión, serán libertados de la tiranía de sus enemigos, los verán entrar por esa puerta y por las puertas de las iglesias diciendo: «Hermanos, perdónenme, me aparté de Jehová y he tenido que sufrir mucho, pero Jehová me vuelve a su casa». El Señor enviará este año a las Déboras o sea las avispas, y a los Barac los relámpagos y también a las cabras monteses los Jaeles. El Señor se suscitará libertadores que te liberarán del dominio de los opresores. El Señor tiene lista la estaca y el mazo para traspasar las sienes de tu opresor, tu Sísara.</p>
<p>Escucha palabra de Jehová: Terminó tu culpabilidad por haberle fallado al Señor. Libérate de la culpabilidad, ya Dios te perdonó, ya Dios te rescató en este año, porque ya cumplió el propósito. Te humilló, te quebrantó, te hizo ver tu error, ya, ya no te culpes más, tus pecados te son perdonados, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús. Terminó tu culpabilidad por haber fallado al Señor, Dios tu Padre que te ha disciplinado. Por veinte años (estoy usando el veinte como cuando se completa un ciclo) hoy te dice, canta con Débora el cántico de tu liberación (léanse a Jueces 5 y lean el canto de Débora) porque ese cantico hay que cantarlo este año.</p>
<p>Jabín significa inteligente, y Sísara campo de batalla, esto contrasta con las armas naturales que Dios uso: Débora avispas, Barac relámpago, y Jael cabra montés. Las armas de Dios son espirituales poderosas en Dios para destruir fortalezas. En el año 2020 los débiles de Dios vencerán a los fuertes del mundo. Escucha palabra de Jehová, la debilidad se impondrá a la fortaleza del mundo, porque vuestra fe ha vencido al mundo. Veo que el Señor nos va a sorprender en el 2020, porque usará cosas pequeñas y personas insignificantes para liberarnos de personas poderosas y diestras e inteligentes. Se van a maravillar cómo Dios con lo sencillo, con las armas sencillas vencerá a los poderosos. Los yugos de los opresores se romperán con el poder de la unción, se harán pedazos. Veo (mientras escribía lo veía) salir del fuego intactos como los jóvenes hebreos, el fuego sólo logrará quemar tus ataduras para que sean librados del mismo y de sus enemigos. El fuego solamente quemará tus ataduras este año. Así terminamos con Jabín.</p>
<p>Veinte años esperó Israel su liberación por medio de Sansón, pero su obra nunca llegó a completarse de la manera como el Señor esperaba. Sansón, por su carnalidad e insensatez, no logró terminar el propósito de Dios. El ángel anunció a su madre: <em>“</em><em>He aquí que tú eres estéril, y nunca has tenido hijos; pero concebirás y darás a luz un hijo. Ahora, pues, no bebas vino ni sidra, ni comas cosa inmunda. Pues he aquí que concebirás y darás a luz un hijo; y navaja no pasará sobre su cabeza, porque el niño será nazareo a Dios desde su nacimiento, y él comenzará a salvar a Israel de mano de los filisteos</em>” (Jue 13:3-5). Nota que el escritor dice “comenzará a salvar a Israel de mano de los filisteos” (v. 5), no dice que terminará. También dice más adelante: <em>“</em><em>Y el Espíritu de Jehová comenzó a manifestarse en él en los campamentos de Dan, entre Zora y Estaol”</em> (v. 25). Es decir, que desde el principio el autor bíblico nos deja ver que el nazareo no terminará lo que había comenzado.</p>
<p>Con su fuerza física, Sansón mató un león, también a muchos de los filisteos que como pueblo eran más fuertes que Israel, pero fue vencido por sus propias debilidades. La mujer que usaron los filisteos para vencerlo se llamaba Dalila que significa languidecer. El nombre Dalila viene de la raíz hebrea <em>dalál</em> que significa aflojar o ser débil, de manera figurada ser oprimido, opresión, abatir, afligir, agotar, atenuar. Es increíble que una mujer cuyo nombre significa debilidad venció al fuerte. En la vida de Sansón ocurrió lo más extraño, la fuerza fue vencida por la debilidad. Como Dios no pudo usar su fuerza para vencer a los enemigos, usó su debilidad.</p>
<p>Sansón se pasó la vida jugando con la unción y su fuerza, haciendo apuestas, proponiendo enigmas, diciendo mentiras y declarando falsas revelaciones. Lo hizo varias veces, y al final a él lo usaron como un juguete (Jueces 16:21-25). Mas, lo peor de todo es que esto fue usado para deshonrar a Dios. Cuando lo trajeron ciego para burlarse de él y darle culto a su dios, porque según ellos había entregado a Sansón en sus manos, la oración de Sansón revela el grado de su inmadurez. Aun muriendo no supo orar. Sus últimas palabras fueron: <em>“¡Muera yo con los filisteos!”</em> (Jue 16:30). Con su muerte, Sansón mató a los adversarios y también a su peor enemigo, él mismo, pues murió con los filisteos. El año veinte de su nazareato no fue para Sansón el año de la liberación, sino el año de su tragedia. El plan de Dios era que fuera el año de la liberación de su pueblo, pero se convirtió en el año de la tragedia, justamente porque no supo administrar su vida y no fue consecuente con Dios; ¡cuidado! Su patética historia termina con una aseveración: <em>“</em><em>Así que los que mató al morir fueron más que los que había matado durante su vida”</em> (Jue 16:30). El propósito de Dios con Sansón no consistía solamente en matar filisteos, sino en liberar completamente a su pueblo Israel del dominio de sus enemigos. Él comenzó la obra, pero no la terminó; Israel no fue liberado totalmente de sus enemigos. Veinte años esperó Israel su liberación por medio de Sansón, pero su obra nunca llegó a ser terminada.</p>
<p>En la aplicación profética, el Espíritu anuncia que algunos como Sansón, por su debilidad de carácter, perderán la oportunidad de liberar y de ser liberados en el año de la liberación. Por ser indolentes e inconsecuentes, desaprovecharán la oportunidad de terminar con honra, y su fin será deshonra; fueron llamados a salvar a otros, pero ni a ellos mismos podrán salvarse. El año veinte significa lo que doblemente está completo, implica que no falta nada, por eso representa una liberación terminada absolutamente, no parcialmente o casi completa. Lo único que Sansón completó fue su muerte, venció a muchos enemigos, pero no a todos, su victoria fue parcial. Como su victoria fue parcial no logró concluir la liberación de su pueblo. El año veinte en el caso de Sansón fue un fin sin fin, terminó con su vida, pero no con el propósito. El que no vive para el propósito muere sin propósito. La vida de Sansón fue tan extraña y contradictoria que en el año veinte que siempre representa lo doblemente terminado o completado, pierde su simbología, porque su obra quedó inconclusa.  Éste fue elegido para liberar, y en el año veinte donde debió completarse la liberación, no se logró, sino parcialmente, lo único que se terminó fue su vida.</p>
<p>Cuando estaba escribiendo, tuve que terminar con esta triste advertencia. Por varios días he rehusado a decirlo, pero hoy debo hacerlo, y es que lo sucedido con Sansón se repetirá en un sin número de personas este año 2020; sus vidas terminarán, pero sus obras no, otros tendrán que reemplazarlos porque ellos por su debilidad de carácter no podrán concluirlas. Dios quiere que mueran los enemigos, no nosotros con ellos. Este mensaje no debe intimidarnos, asustarnos o acondicionarnos, sino retarnos. Dios dice a estos hermanos: Dejen ya de jugar con la unción, el llamado y el propósito de Dios con nuestras vidas. No tienes que morir este año con tus enemigos, dice tu Dios. Vuelve a la seriedad y al compromiso con tu Dios. Tú eres débil como Sansón, pero yo soy fuerte, yo soy el fuerte de Jacob, te dice Dios. No seas como Sansón que puso su confianza y seguridad en el poder de su unción y no en el Dios de su llamamiento. Dios quiere que este año sea el año de tu liberación, pero no el fin de tu vida.</p>
<p>Veinte años esperó el Arca del pacto en Quiriat-jearim estancada allá, estacionada. Israel lamentaba y gritaba a voces endechando, preguntando ¿por qué? El Arca estuvo en Silo por trescientos años, el período de los Jueces, este tiempo fue horrible en la relación de Israel con Dios; fue un tiempo de rebelión y apostasía, al final el pecado de la casa de Elí colmó la copa. Dios por los pecados de los hijos de Elí usó la locura de Israel de traer el Arca de Silo a Eben-ezer al campo de batalla contra los filisteos. El propósito era revelar que él iba a someter su gloria a cautividad por los pecados de Israel (Salmo 78:56-61) ¿Saben que hizo Dios? Sometió su gloria a esclavitud cuando la llevó a la tierra de los filisteos; Jehová prefirió estar en un templo pagano, siendo humillado, que quedarse en una casa donde el sacerdocio estaba corrompido.   El Arca estuvo en cautividad no solo en la tierra de los filisteos, sino también los veinte años que estuvo en Quiriat-jearim. Yo interpreto que su cautividad comenzó antes. Pero vemos luego que <em>“</em><em>… despertó el Señor como quien duerme, Como un valiente que grita excitado del vino, E hirió a sus enemigos por detrás; Les dio perpetua afrenta. Desechó la tienda de José, Y no escogió la tribu de Efraín, Sino que escogió la tribu de Judá, El monte de Sion, al cual amó”</em> (Sal 78:65-68). O sea, él dijo: ¡Ya basta! Y se levantó Dios y gritó, y salió en defensa de su presencia, de su gloria y poderío. Dios se despertó como quien duerme profundamente y despierta a la realidad que le circunda y destruyó a sus enemigos; desechó a Efraín y eligió a Judá la casa de David, a donde llevó su Arca.</p>
<p>El Arca representa la gloria de Dios en Israel, y su cautividad representa el enojo de Dios, quien apartó su diestra de su pueblo. Mas, cuando llegó el fin de los veinte años, Dios usó a David para llevar el Arca a Jerusalén, y luego a Salomón para llevarla al lugar de su permanente reposo, y ahí Dios puso su nombre, sus ojos y su corazón (2Cr 7:16). Y lo que veo e interpreto es que, en la vida de muchos hermanos, iglesias y ministros, la gloria de Dios ha estado en cautividad. Éstos ya no sienten la presencia, ni la dirección de Dios; no se pueden concentrar en lo espiritual, no son efectivos en su tiempo de oración y comunión. Tampoco están fluyendo en la palabra y sienten que su lámpara se está apagando, están turbados y neutralizados, tienen la sensación de que Dios se ha apartado de ellos, que no oye ya sus oraciones como antes; sus vidas están agotadas, son ineficaces.</p>
<p>Mientras escribía mis notas de este mensaje profético, recibí un texto de uno de los ministros con quien caminamos juntos, y compartimos en un chat en WhatsApp, con la noticia sobre el pastor estadounidense, Howard-John Wesley, de la iglesia Bautista de Alfred Street en Alexandria (Virginia, USA). Este ministro sorprendió a su congregación al anunciar su renuncia temporal al ministerio explicando que “se sentía cansado, vacío y lejos de Dios”. La gente piensa —decía él el día de su renuncia— que porque trabajas para Dios siempre estás cerca de Dios, y que cuando más ocupado estás más importante eres, eso no es así. Alfred Street Baptist Church es una iglesia histórica con más de diez mil miembros, y es pastoreada por Wesley desde el 2008. Es muy peligroso tratar de llenar —dijo él— las vidas de las personas cuando tu propia vida está vacía. Expresó el pastor que se va a retirar por un tiempo sabático para recuperarse emocional y mentalmente. Él dijo: «Estoy tan cansado de una manera tal que con una noche de sueño no se arreglará, estoy cansado en mi alma». Esta noticia ha producido diversas reacciones de asombro, pero también como sucede en estos casos, de juicios y comentarios sobre las posibles causas, pero yo veo en el pastor Wesley un referente profético. En él Dios está revelando una condición espiritual prevaleciente en esta generación. Los afanes de esta vida, los engaños de las riquezas y las otras cosas, entretenimiento etc. están ahogando la semilla de la palabra en la iglesia y en nosotros los ministros.</p>
<p>Volviendo a nuestra aplicación, vemos el Arca de Jehová, cautiva en tierra de los filisteos, mal administrada por los levitas de Bet-semes y estacionada por veinte años en Quiriat-jearim. Pero Dios anuncia que su presencia y su gloria saldrá de la cautividad y no estará más estacionada ni paralizada, él moverá la nube de su presencia y de su gloria. Cuántos tienen su “arca” en Quiriat-jearim estacionada, estancada por muchos años, lamentándose delante de Dios. ¡Qué triste es orar y no ser efectivo! Decir: «Antes yo adoraba y sentía la presencia, la palabra, la revelación, todo flotaba en mí, andaba en el espíritu, pero ahora estoy seco como el monte de Gilboa». Por lo cual, profetizo que viene gloria, manifestación de su presencia, búsqueda sincera y profunda de Dios. Volveremos a la intimidad y a la comunión con Dios. El cielo se percibirá cerca, experimentaremos lo eterno, Dios soplará vida sobre su pueblo; él terminará con el cansancio, el sueño, el letargo, la apatía, la indiferencia, el conformismo etc., y con todo estado decadente. El tabernáculo de Dios se verá otra vez en la vida y el ministerio de la iglesia. Seremos saciados con lo mejor del trigo, del mosto y del aceite. Habrá abundancia de todo don celestial en la casa de Dios. Se cumplirán las palabras del profeta Zacarías: <em>“</em><em>En aquel día Jehová defenderá al morador de Jerusalén; el que entre ellos fuere débil, en aquel tiempo será como David; y la casa de David como Dios, como el ángel de Jehová delante de ellos”</em> (Zac 12:8).</p>
<p>Dios anuncia que en el año 2020 el Arca sale de Quiriat-jearim y es trasladada a la ciudad de Dios y al templo de Dios. En otras palabras, el Arca llegará al lugar de su reposo donde Dios pondrá “su nombre, sus ojos y su corazón”. Termina la cautividad de la gloria de Dios en vuestras vidas, viene un tiempo de gloria, de presencia y de manifestación del espíritu, de comunión; las trabas son quitadas y los impedimentos. Dios soplará vida, el Señor despertará como quien duerme, como un valiente que grita excitado del vino, viene el río de Dios, él producirá hambre y sed de su presencia. Volveremos a la gloria, volveremos a la comunión, volveremos a la presencia, volveremos al año del refrigerio de la presencia de Dios. Eso es lo que Dios quiere hacer este año. Y el año veinte no es necesariamente 365 días, es un tiempo que comienza ya. [Les confieso que iba a dejar esto para el domingo porque estaba perdiendo la fuerza, pero de momento vino la fuerza para testificar que esta palabra es fiel y verdadera] ¡Celebra la gloria de Dios! ¡Celebra la gloria de Dios! Yo me fortalezco en Dios y en el poder de su fuerza. Tendré fuerza de búfalo, seré ungido con aceite fresco. Terminará Dios en ti y en mí lo que comenzó, corramos bien, corramos bien.</p>
<p>Estamos en tiempo de cumplimiento y liberación. Pero como dice la palabra de Dios, el quebrantamiento y la humillación precede a la gloria. Jacob fue afligido en gran manera antes de su liberación, también Israel antes de liberarse del yugo de Jabín, dice que clamaron a Jehová con gran aflicción. Lo mismo aconteció a la casa de Israel en los veinte años de cautividad del Arca, todo Israel lamentaba y endechaba en pos de Jehová. Fíjense que antes del año veinte hubo aflicción, humillación, quebrantamiento, y eso sucederá con nosotros y ya comenzó. Por eso han pasado siete semanas y restan sesenta y tres.</p>
<p>David fue humillado, afligido y quebrantado cuando no llevó correctamente el Arca. ¿No fue afligido David a tal punto que hasta dijo: yo voy a dejar esto?  Fue afligido y después ¿qué hizo? Danzó con gran fuerza. Nehemías se humilló por tres meses, nosotros estaremos hasta abril del 2021. En este tiempo va a haber ayuno, oración, clamores, prepárense que no va a haber aplausos, va a haber rodillas; buscaremos a Dios. Nehemías por tres meses estuvo humillado, pero en todos los casos, en el año veinte terminó la opresión, la vergüenza, y el oprobio, entonces vino el gozo de la liberación. Débora canto su cántico de victoria; David danzó con todas sus fuerzas; Jacob levantó un altar que llamó El-Elohe-Israel (Gen 33:20) que significa el Dios-el Dios de Israel; Nehemías celebró la construcción del muro con una gran fiesta y algarabía.</p>
<p>Los enemigos se burlaron de Nehemías, y Tobías amonita dijo: <em>“</em><em>Lo que ellos edifican del muro de piedra, si subiere una zorra lo derribará”</em> (Neh 4:3). Pero en Nehemías 12 se narra que en el día de la dedicación del muro, que fue construido en cincuenta y dos días, dice Nehemías: <em>“</em><em>Hice luego subir a los príncipes de Judá sobre el muro, y puse dos coros grandes que fueron en procesión; el uno a la derecha, sobre el muro, hacia la puerta del Muladar […] El segundo coro iba del lado opuesto, y yo en pos de él, con la mitad del pueblo sobre el muro, desde la torre de los Hornos hasta el muro ancho”</em> (Nehemías 12: 31,38). Así que no fueron zorras, sino príncipes y sacerdotes, y dos coros de levitas cantando ¡para siempre es su misericordia! El hombre metió a todo el pueblo, todos los cantores, todos los levitas, todos los príncipes y el pueblo entero, y formaron dos coros cruzándose entre sí.  ¡Ah! Si a este muro una zorra lo va a derribar, qué pasará cuando todo el pueblo dance sobre el muro. Y eso es lo que viene, eso es lo que viene…</p>
<p>¿Ven ustedes por qué este mensaje tenía que ser predicado en debilidad? Para representar que Dios vencerá con debilidad a los fuertes. Tú eres débil, pero Dios es fuerte. Nunca el pueblo de Dios ha ganado por sus fuerzas y sus armas, siempre con la fortaleza de Dios. No se burlarán más de ti diciendo: una zorra va a derribar lo que tú hiciste, porque tú le vas a decir: yo voy a danzar sobre ese muro. Este es el año donde vamos a danzar sobre el muro ¿por qué? Porque el muro es un emblema de este año. ¿Por qué? Porque dice las setenta semanas que en las primeras siete el muro será edificado en tiempos angustiosos; y ya Dios nos está mostrando las primeras siete semanas en tiempos angustiosos, pero para edificar el muro.</p>
<p>El pueblo fue quebrantado, Nehemías también, los enemigos se burlaron: ¿en cincuenta y dos días? Yo le pregunté a un arquitecto: ¿Crees que se puede hoy construir un muro en cincuenta y dos días? Él dijo: Yo lo dudo. En China hicieron un hospital en dos semanas, pero no es lo mismo un hospital que un muro, ya que en ese tiempo no había máquinas, sino piedra y madera, ¡ay! era difícil amados. Pero nada es imposible para Dios. Nehemías se humilló por tres meses, pero en todos los casos en el año veinte terminó la opresión, la vergüenza, el oprobio y vino el gozo de la liberación. Dios se burló de los enemigos ¿cuántas zorras cantaron sobre el muro? El muro representaba el fin de toda la obra de la reconstrucción de Jerusalén, fue lo último que se hizo, el muro.</p>
<p>Aconteció después que el rey Artajerjes dio el decreto en el año veinte de su reinado. Es muy notable que tanto Nehemías como Esdras se humillaron delante de Dios e hicieron que el pueblo hiciese lo mismo. El año veinte será un año de humillación, pero también de gloria. El fin de la opresión y la vergüenza será el resultado de la humillación y el quebrantamiento. Termino diciendo: <em>“</em><em>si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”</em> (2Cr 7:14). Seremos más grandes de rodillas… Seremos más grandes de rodillas. Los enemigos nos provocan y nos llevan a humillarnos, y humillados delante de Dios, expresando y revelando nuestra pobreza, nuestras limitaciones, nuestra impotencia, entonces recibimos la asistencia de nuestro Dios.</p>
<p>¡Viene gloria! ¡Viene gloria! Pero antes viene humillación, viene quebrantamiento. Los cristianos solamente somos grandes cuando nos humillamos delante del grande. Vienen tiempos gloriosos. El año veinte es el año de la liberación, de la completación, de la finalización de todo lo que es opresión y vergüenza; es el año de liberación.</p>
<p>«Padre bendito y Dios eterno, yo veo una señal en mi cuerpo. No solamente vi por siete semanas la señal de debilidad, sino que hoy tú permitiste que fuese el día peor. Tú sabes el conflicto que yo viví por siete semanas, pero más el día de hoy… ¡Señor! ¿Qué le diré al pueblo si yo no predico este mensaje, cuando me dijiste en sueño, faltan dos semanas? Hasta vine diciéndole a un predicador: «Prepárate porque yo no sé si voy a llegar», porque hoy fue el peor día de las siete semanas, en cuanto a debilidad. Cosas que no había sentido otros días, algo muy extraño. Dije: quizás doy la introducción y luego terminaré después, y he terminado con más fortaleza. Señor Dios, porque soy una señal profética.</p>
<p>[Amados, Dios quiere que no olvidemos lo que dijo al principio; todo el año diecinueve nos dijo que el año veinte iba llegar lo completo, pero cuando llegó el año veinte no estábamos listos, por eso Dios nos privó del mensaje por siete semanas, y nos humilló y nos quebrantó para enseñarnos con una experiencia lo que él dijo: Llegó el momento del alumbramiento y la que va a parir no tiene fuerzas. Llegó el año veinte ¿estamos listos? ¿Estamos preparados? ¿Recibiremos este mensaje con la misma liviandad que otros o lo vamos a tomar en serio?]</p>
<p>» Por eso usaste el ejemplo de Sansón, para dejar una nota. Las demás narraciones y ejemplificaciones son de triunfos, pero Sansón cuando llegó el año veinte dejó inconclusa su obra porque jugó con la unción, no fue consecuente. Señor que a nadie le suceda esto este año, a nadie Señor. Yo encomiendo a ti mi vida, la de mi casa, la vida de los ancianos, de los líderes, de los intercesores, de los ministros del altar, de todos los niños, jóvenes, todos no solamente de El Amanecer de la Esperanza, sino de la iglesia tuya en general en el mundo Señor.</p>
<p>» Yo sé que viene un 911 muy fuerte, que vienen días complicados y difíciles Señor. Esta nación será sacudida y el mundo será sorprendido y no va a haber solución, no va a haber una vacuna para las plagas que vienen, va a ser algo terrible Dios mío, ayúdanos a levantar nuestras cabezas. Tú decidiste hacerlo por medio de la iglesia. Que despertemos, que velemos, que seamos sobrios; despierta nuestro espíritu, que venga ese tiempo de refrigerio, despiértanos, Dios, del sueño en que estamos, del entretenimiento, por favor que nos volvamos a ti, por favor…</p>
<p>» Gracias. Yo te doy gracias por darme la fuerza para exponer esta palabra, he terminado la obra que me diste que hiciese, no nos negaste la palabra, nos mantuviste en una santa expectación. El pueblo ha respondido hoy, ha venido Señor. Nos llevamos la palabra, creemos a la palabra, nos saturamos de la palabra. Salimos de aquí para vivir toda palabra que ha salido de la boca del Señor. Señor llegó la liberación la vamos a celebrar, nos humillaremos delante de ti y celebraremos juntos la gloria de Dios.</p>
<p>» Yo bendigo a tu pueblo en tu nombre, en tu palabra y en tu pacto y al resto de tu pueblo en las naciones. Benditos sean tus ministros, que sean llamas de fuego, que se despierte la iglesia, danos el milagro de Pentecostés, que todas las denominaciones lleguen a ser el cuerpo de Cristo, lo que son y nos unamos todos y como una sola voz profética Señor, podamos predicar este Evangelio al mundo entero. Hoy terminamos diciendo “Venga tu Reino y hágase tu voluntad en la tierra como se hace en el Cielo” habla Señor que tus siervos oyen. En el nombre de Jesús.  ¡Aleluya! Amén.</p>
<p>JRF/mm</div></div>
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		<title>Preservemos la Vida de Dios</title>
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		<dc:creator><![CDATA[El Amanecer de la Esperanza - MM]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 09 May 2018 11:55:02 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[aliento de Dios]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Hemos dedicado una ofrenda al Señor y está humeando y ascendiendo al cielo. Mirémosla en la tipología de lo que es un holocausto, una ofrenda del todo quemada, una ofrenda que asciende al Señor. Y el Señor olfatea el olor de la grosura, el olor de la carne quemada, de la sangre, y ese aroma de una vida que fue sacrificada asciende. Lo que ocurrió en el calvario, eso representa una ofrenda. ¿Por qué Dios demanda la vida? Es algo muy elevado, lo mas preciado, porque la vida es el soplo del Dios que representa la totalidad el ser. Por eso el Señor demandaba la vida, porque cuando el hombre pecó perdió la vida, perdió el aliento; siguió respirando, pero no tenía alma espiritual delante del Señor; existía, pero no vivía, porque Él es nuestra vida y en Él está la vida. Y Dios sopló sobre Adán y le dio el aliento de su nariz, el aliento de su vida. Pero el pecado deshizo ese soplo y el hombre perdió la vida espiritual y se quedó solamente con la vida física, adánica, existiendo nada más. Por eso a través de la representación del culto antiguo, el culto de los patriarcas, del pueblo de Israel, Dios pedía que se sacrificasen los animales en una representación de la vida del hombre.</p>
<p>Es incomprensible, y ahora lo podemos entender porque tenemos la representación de la vida de Jesús en el calvario, pero los antiguos entendían limitadamente. Ellos veían solamente un animal que moría en representación de ellos, pero no veían nada más. El pecado hizo separación entre Dios y los hombres; el pecado es todo lo que es contrario a la naturaleza de Dios, es lo más ajeno y lo más distante de lo que es el carácter perfecto de Dios. Es más que rebelión a Dios; es sustituir a Dios, es quitarle el lugar a Dios, es suplantar al Creador. No hemos entendido todavía la dimensión del pecado, lo que significa para Dios. El pecado no es solamente una ofensa que lastimó el corazón de Dios, es más que eso. No se puede explicar con palabras lo que significa. No es que Dios como castigo quiso retirarse, es que Él no puede habitar donde hay pecado, como dijo Habacuc: “Muy limpio eres de ojos para ver el mal, ni puedes ver el agravio” (Hab 1:13), y ese es el pecado. A través de las representaciones tipológicas el Señor quiso hacer entender o anunciar lo que venía con la muerte de su Hijo. Ahora puedes entender porque Jesús entregó el Espíritu al Padre, cuando dijo: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” (Luc 23:46); presérvalo, guárdalo, porque no es el espíritu de Adán que pecó, ni el espíritu del hombre, espíritu que actuó indignamente, vilmente, contrario a lo que Tú eres, no solamente ofendiéndote sino dañándote la creación y obligándote, en cierto sentido, a separarte del hombre aun con el dolor de la separación». Y el Hijo sintió en la cruz del calvario el gran dolor de separarse del Padre.</p>
<p>Aquel que dijo: “… y me dejaréis solo; mas no estoy solo, porque el Padre está conmigo […] Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada” (Jua 16:32; 8:29 R60), ahora con un grito que salió de lo más profundo de su corazón, un gemir, un clamor, dice: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Mat 27:46). Ese no solamente sea el sentir del hombre sufriendo el dolor de ser separado del Creador, sino el mismo dolor que el Creador sintió cuando Adán lo traicionó vilmente cambiando su lealtad para dársela a una serpiente, dudando de la palabra eterna, fiel y verdadera de Dios. El grito de Jesús, Dios lo quiere hacer entender hoy, porque no solamente es el grito de la criatura separada del Creador, sino en grado divinamente superlativo el dolor del Creador al separarse de su criatura. La relación del hombre con Dios no era una relación mecánica, no era una relación separada de Él, todo lo contrario, era el mismo aliento de su boca.</p>
<p>El hombre es el aliento de la boca de Dios, eso fue lo que se perdió. Vemos un aliento simplemente como una vida física, pero Dios no plasmó en el hombre únicamente una vida física. El libro de Job dice: “Ciertamente espíritu hay en el hombre, Y el soplo del Omnipotente le hace que entienda” (Job 32:8). Es el soplo del Omnipotente que hace entender al hombre, porque en ese soplo hay más que respiración para que funcionen los pulmones y a la vez ellos puedan llevar a la sangre el oxígeno, para que la sangre oxigenada llegue a los tejidos, como funciona fisiológicamente el cuerpo. Es más que eso, es la vida misma del Creador. Lo que los hombres llaman alma, la voluntad, los afectos, las emociones, todo lo que es el alma humana, pero perfecta, como salió del aliento del Creador, era más que una existencia, era la representación de la vida del autor de la vida en el hombre.</p>
<p>Así como Dios enseñó a Adán cuando sacó a Eva de su costado para que entienda que Eva era parte de él; así, en esa representación, Dios nos sacó de Su costado, nos sacó de Su aliento, nos sacó de Su vida. Y así como la mujer procede del varón, así el hombre genéricamente tiene la esencia del Creador. En ese aliento está la esencia misma del Creador, y eso es lo que se pierde cuando el hombre peca y por eso Dios tuvo que sacrificar animales. Me imagino aquel primer animal que sacrificó para tomar la piel de ese animal y vestir a nuestros padres, cuando Adán y Eva vieron por primera vez la vida perderse, y vieron aquel cordero (o el animal que fuese), morir en un altar y ver aquel animal gemir porque el aliento se le iba. Por eso Adán y Eva le pusieron a Abel su nombre que significa soplo, quizás haciendo alusión a ese soplo, el soplo que se perdió que es la vida de Dios en el hombre, y eso es lo que Cristo viene a representar.</p>
<p>Por eso, el Señor nunca permitió que se usase la sangre, lo prohibió aun en tiempo de los patriarcas, en el tiempo de Israel, y también en el Nuevo Testamento es lo único que los apóstoles pidieron a los gentiles, que se apartasen (Hch 15:20). Nosotros lo hemos tomado livianamente, y algunos interpretan que fue simplemente porque los judíos tenían ese mandamiento, para que no se sientan ofendidos con los gentiles. Pero yo sigo creyendo que la vida sigue siendo sagrada para Dios, y que no fue una casualidad que se le haya advertido: absténganse de usar la sangre, es santa, representa la vida. Eso no se trata de un rito, sino que es una enseñanza espiritual, porque en la sangre está la vida. Y después que Cristo derramó su sangre mucho más se hace entender por qué Dios dijo que no toquen la sangre, porque en ella está la representación de la vida.</p>
<p>Sé que nosotros sabemos la importancia que tiene la sangre en el cuerpo humano, y lo que representa fisiológicamente para el cuerpo. Es la representación de la vida de Dios, es el aliento. ¿Has visto una vida cuando se va? Entrega el aliento y la respiración se va cortando, se va perdiendo hasta que desaparece totalmente y se le va el aliento al hombre y deja de ser. Así Dios lo quiere hacer entender, pueblo de Dios, abre el entendimiento porque la palabra de Dios es más que una doctrina, como se usa religiosamente. No es un dogma que hay que guardar, es vida de lo que es la naturaleza del Padre, la esencia del Padre, la esencia de su reino, el cimiento de su trono, su manera de pensar.</p>
<p>Por eso el Señor a través de la adoración nos enseña lo más elevado. Hay un vínculo indisoluble entre la salvación lograda por Cristo y la adoración, más que entender que fuimos salvados para estar en su presencia y adorarle, es que en la representación de la ofrenda está la manera de pensar de Dios, está recuperado lo que se perdió, el aliento. Por eso el adorador debe traer la vida. “Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas” (Deu 6:5). Ahí está el aliento. Lo físico representa la energía del cuerpo, pero cuando se habla de con todo el corazón, significa poner la disposición y la voluntad al Señor, y con ánimo pronto, darle a Dios lo que es digno de Él. Es mejor no darle una ofrenda al Señor que dársela malograda, coja, tuerta, inservible, como enseñó Dios en la tipología (Mal 1:8). Que el Dios del cielo derrame Su temor en nosotros; que el Dios del cielo nos haga entender, para que le sirvamos con entendimiento. Y cuando digo con entendimiento no es simplemente entender teológicamente o doctrinalmente algo, sino entenderlo con el corazón. Porque una cosa es entenderlo con la mente, eso es intelecto, y otra cosa es entender con el corazón.</p>
<p>La Biblia dice que con el corazón se entiende. “No saben ni entienden; porque cerrados están sus ojos para no ver, y su corazón para no entender” (Isa 44:18). El corazón representa la esencia del ser en el sentido elevado, el espíritu del hombre que está en el hombre, donde mora el Espíritu Santo que rige todo el ser y la voluntad de Dios en la vida del redimido. Que el Señor nos haga entender, porque Dios quiere un pueblo entendido, que entienda con el corazón, no con el intelecto. La iglesia ha entendido con el intelecto y ha peleado por la doctrina, haciendo literalmente guerras, y ha peleado apologéticamente para defender la doctrina, pero no es eso. La doctrina no se defiende argumentando, sino viviendo. La doctrina se defiende viviéndola porque es la única manera de preservar la palabra, viviéndola. Aún más que la iglesia ha predicado por veinte siglos y la verdad es que no hemos avanzado. Tristemente lo tenemos que decir, si la iglesia hubiera seguido predicando con el mismo tono, la misma entrega y el mismo entendimiento y el mismo avasallamiento, como un fuego que se propaga veinte siglos después, ¡ay! ¡Dónde estaría esa nota que comenzó a dar Jesús y los apóstoles! ¡Dónde estuviera esa nota!</p>
<p>Definitivamente hemos menguado. Estamos perdiendo la vida, y yo no estoy hablando de la vida eterna, estoy hablando de la vida espiritual. Y hago una diferencia porque lo de Dios no se muere, pero la Biblia dice que hay que ser vivificados en el Espíritu (1Co 15:22). También la Biblia habla de andar en el Espíritu, y usa semánticamente la palabra renovaos en el hombre nuevo (Efe 4:22-29). El hombre nuevo no se renueva, porque como lo dice la Palabra es algo nuevo, valga la redundancia; lo nuevo es nuevo. Y el hombre nuevo ya es nuevo, no necesita renovarse, es un término para hacernos entender que cuando la carne muere el Espíritu toma su lugar, toma la hegemonía, toma la autoridad en nuestro ser, el gobierno de Dios en nuestras vidas por la decisión voluntaria de alguien que ama a Dios, eso es renovación. Cuando la carne ocupa el lugar del Espíritu y comenzamos a callar al Espíritu que constantemente nos está diciendo: «Levántate temprano, ponte a orar, no te dediques tanto al trabajo y a los afanes de este mundo, y a los afanes de las riquezas. No permitas que te ahoguen».</p>
<p>No permitas que este mundo te ahogue —dice Dios—, retén lo que tienes, no pierdas la vida (2Ti 1:13). Hay una vida que tú vas a perder, porque ya está perdida y es la vida de Adán. El hombre nace, crece, se reproduce y se va a morir. Todos morimos y vamos a morir, y esta vida natural se acaba, eso es ineludible. Pero hay una vida que es eterna que hay que vivirla acá, en la tierra, que es un soplo espiritual. Es lo que representó Moisés cuando dice que Dios tomó de Moisés su dignidad y se la impartió con imposición de manos a Josué y a los setenta ancianos, y todos tuvieron el espíritu de Moisés para servir con el mismo corazón (Núm 11:25). Lo mismo hizo Jesús representativamente cuando sopló sobre los doce, y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo” (Jua 20:22). Y eso no es el Pentecostés. El Pentecostés es la persona del Espíritu Santo —como lo hemos entendido en todas las dimensiones— la Presencia llevándonos a toda verdad. Ese soplo significa, en otras palabras” «Reciban lo mismo que yo recibí de mi Padre; reciban mi resurrección; reciban mi Espíritu; recíbanme en lo que yo soy». Juntamente con los doce, también nosotros recibimos ese soplo. En otras palabras, el Señor dijo: «Aquí está mi vida, recíbanla. Esto es más que el soplo que perdió Adán, es un soplo en el Espíritu que ahora te lo devuelvo iglesia, te doy mi Espíritu, te doy mi corazón, te doy mi manera de pensar, mi manera de ser, mi manera de amar al Padre; que haya en vosotros el mismo sentir que hubo en Cristo Jesús, reciban mi Espíritu».  A aquellos que reciben ese soplo jamás el Señor les va a decir: “Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad” (Mat 7:23). Los que reciben ese soplo tienen el aliento, tienen la vida de Dios, la vida espiritual y la están viviendo, y la retienen porque en Adán somos un alma viviente, pero en Jesús somos un Espíritu vivificante (1Co 15:45). Un Espíritu que tiene vida, que retiene la vida, que imparte vida. Mas, solamente la iglesia viviendo en el Espíritu puede vivir ese aliento, y no lo puede perder.</p>
<p>El Espíritu revela, y ojalá tú lo puedas entender (porque Dios te lo revele a ti), para que tú veas la iglesia como cuerpo, y percibas desde hace veinte siglos como respiraba la iglesia. Si recordásemos aquellas diez primeras generaciones desde Adán, eran hombres longevos. Mas, ¿por qué vivieron tantos años? Se hablaba de ochocientos, novecientos y tantos años (Gén 5:5, 14, 17,27). ¿Por qué aquellos hombres vivieron tantos años? Porque estuvieron muy cerca del soplo, de aquel momento cuando Dios sopló sobre Adán, que, aunque el hombre pecó, estuvo ahí la fuerza de ese aliento. Ahora piensa en los doce cuando Cristo sopló sobre ellos. ¿Por qué la iglesia duró como tres siglos respirando el aliento de la vida de Dios? Ellos fueron, de alguna manera “longevos en el Espíritu”. En ellos había, ánimo, perseverancia, resurrección, señales, ¡no se cansaban de Dios! Pablo predicaba un sermón hasta la madrugada, y hacía una santa cena, y estaba la iglesia ahí, con él, hasta el alba (Hch 20:7, 11). Y el joven que estuvo allí, atento, sentado en la ventana, que se durmió sin darse cuenta, y se cayó, el apóstol fue, lo levantó y lo resucitó con la vida de Dios (vv. 9-10). ¿Por qué? Porque el aliento de Jesús todavía estaba latente, y ellos mantuvieron el aliento.</p>
<p>Mas, ¿cómo se mantiene el aliento? Hay que estar conectados con el respirador que es Cristo: “… para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. […] Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. […] Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer” (Jua 17:21, 23; 15:5). Por tanto, es ahí conectados, adheridos, siendo una sola cosa, respirando a través de la respiración de Cristo que mantendremos el aliento espiritual divino. La Biblia dice: “En él estaba la vida” (Jua 1:4), y él nos dio su vida. Tenemos la vida del Cristo resucitado, hay que respirar con esa vida, debemos respirar con esa vida. En la vida física cuando estás saludable, tienes ánimo de hacer ejercicios, de comer, de trabajar, de hacer las cosas que necesitas, porque te sientes bien. Te sientes feliz porque el cuerpo te responde, y tienes energía, fuerzas, te sientes robusto, porque estás sano. Pero qué triste cuando se pierde la salud, no quieres comer, y aun aquellos que gustan tanto de comer pierden el apetito. Pues cuando estás enfermo, postrado en una cama, no tienes apetito, pierdes el sueño, y no tienes ánimo para nada y te falta el aliento. Y es que cuando se deteriora un miembro del cuerpo o un órgano, los demás miembros también se afectan, porque el cuerpo es un organismo, y aunque sus miembros tienen funciones distintas —como dice Dios (Rom 12:4)— cuando uno se enferma, se enferma todo el cuerpo, porque los miembros son una sola cosa.</p>
<p>Ahora pensemos en la iglesia desde cuando Jesús sopló. ¿Qué vino el día de Pentecostés? Un soplo, ahora sobre los ciento veinte, como un viento recio que soplaba (Hch 2:2). Era el mismo Espíritu sobre los doce, ahora sobre los ciento veinte trayéndoles vida de Dios. Tres siglos más o menos duró ese Espíritu, y poco a poco comenzó a perderse. Y muchas veces Dios mandaba avivamiento, pero se volvía a menguar el aliento divino, hasta que el Espíritu volvía a traer un soplo de la vida de Dios. Pero yo no puedo estar dependiendo como los moribundos en un hospital, que tienen conectado a sus cuerpos un respirador artificial. Yo veo a la iglesia moribunda y veo a muchos que le ponen a la iglesia esos aparatos para que respire y viva artificialmente, porque si le quitan el respirador deja de ser. Así está la iglesia, con un respirador artificial. Hay muchos que dependen del entusiasmo del predicador, de las actividades, y por eso algunos siempre están animando, y diciendo que viene el evangelista tal, que no te lo pierdas; que hay un músico famoso, etc., y usan la fama para llenar la iglesia y la motivación es el don que el hombre puede mostrar o el espectáculo o show que pueda dar. Cuántas cosas se usan para que la iglesia respire, pero no está respirando, es artificial. Solamente el Espíritu Santo hace respirar a la iglesia, pero el “Espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida” (Jua 6:63). La palabra es soplo, la palabra es vida, por eso hay que vivir de toda palabra que sale de la boca de Dios (Mat 4:4).</p>
<p>Hay una iglesia sabia, una iglesia entendida, hay una iglesia que no se conforma a este siglo, hay una iglesia que entiende que es peregrina. No tome esto como palabras bonitas, hay una preocupación en el corazón de Dios y yo lo veo proféticamente, y no solamente en este momento. Dios no solo está preocupado por ti Amanecer de la Esperanza, sino por toda la iglesia. Por eso te tiene orando veinticuatro horas, orando por el aliento de la iglesia. ¡Gime intercesor! ¡Dile a Dios: retén tu vida en la iglesia! Porque hay miles y miles de edificios donde la iglesia adoraba que ya están vacíos, pero fue porque primeramente se vació el corazón, dejaron de respirar, dejaron de respirar…</p>
<p>Templos vacíos vemos, porque el templo espiritual dejó de ser, y Dios dice: «Culpabilizo a los ministros», y los culpa porque ellos le quitaron la devoción al pueblo diciéndole que una hora de devoción cansa a la gente. No hay una mentira más diabólica que esa. Cuando un culto te cansa significa que tú estás enfermo, estás perdiendo el aliento. Es una gran realidad cuando te es pesado, gravoso levantarte a servirle al Señor, y pones excusas y peros, porque hay otras cosas que son más importantes para ti, es muerte espiritual, te lo dice el Espíritu, es muerte espiritual. Toma conciencia y toma una decisión importante en tu vida hoy, porque no sabes si Dios te lo va a repetir mañana, porque te lo ha dicho muchas veces iglesia, muchas veces. Dios no quiere que dependamos de un aliento que llegue un día. Y ese aliento no es el que recibe alguien porque estaba ahogándose y le dieron respiración boca a boca, no es eso. Eso fue lo que hizo Eliseo sobre el niño, y también Elías, para devolver la vida boca a boca (2Re 4:34; 1Re 17:21). Ya tú recibiste la vida de Dios, no permitas que nadie te dé vida, ya tú tienes vida, solo retenla, ¡retén la vida! El Espíritu es el que da vida. El Espíritu es el soplo fuerte, y está en la Palabra: “El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida” (Jua 6:63). Ahí está, la Palabra es la vida, y la comunión es la vida espiritual tuya.</p>
<p>Hay tristeza en el corazón de Dios, te lo digo proféticamente, porque la iglesia está muriendo paulatinamente. Tú puedes ver iglesias llenas los domingos, pero es un espectáculo nada más, están bien vacíos. Cuando Dios es un asunto de domingo significa que la vida se ha perdido ya, no que se va a perder, ya está perdida, porque ese no es el Reino de los cielos. Dios no es un asunto de un momento, ni tampoco es un espectáculo; Dios no es un entretenimiento ni un hobby o pasatiempo. ¡Dios es la vida! ¡Sin Dios no se puede respirar, sin Dios no se puede vivir! Si caíste en la mentira, le hemos acortado la vida a Dios.</p>
<p>Hace cuatro o cinco días atrás que el Espíritu me conmovió con la muerte de Billy Graham (1918-2018), y me acordé del mensaje profético de este año 2018 de las dos llaves, pues con una llave comenzó su vida en el 1918, y con otra llave la cerró en el 2018. Me conmoví, y me puso a meditar en la vida de este varón de Dios, su dedicación al Señor. Y aunque yo he estado dedicado a Dios desde los dieciséis años, y solamente he vivido para Dios, me cayó un quebranto tan grande que mi esposa llegó y se le pegó el quebranto también, y lloramos en la presencia, como el que se le muere un hijo. Y yo lloraba diciendo: «Perdóname Señor que te robé tu tiempo, el tiempo redimido», porque Dios me dio una revelación del tiempo redimido. Cristo compró mi vida y mi tiempo, y cuando yo, en ocasiones, lo malgasto en cualquier otra cosa, aun escuchando noticias, me dice Dios: «Tú estás robando el tiempo redimido». Y me quebrantó Dios, pues, aunque he estado entregado a Él desde mi mocedad, me sentí un ladrón, porque me hizo ver que cada minuto de mi vida Cristo lo compró con su sangre y yo no debo dedicarlo a otra cosa salvo a Dios. Y ahí entendí una dimensión que no había entendido antes, y así te lo transmito por el Espíritu a ti: tu tiempo fue redimido. Hay que redimir el tiempo porque el tiempo fue ya redimido.</p>
<p>Hay que redimir el tiempo, no porque los días son malos, sino porque tu tiempo es sagrado, Cristo lo compró con su aliento de su vida, no lo malgastemos. Que Dios nos ayude a no perder el tiempo en cosas vanas; que Dios nos perdone tantas horas perdidas viendo televisión y haciendo tantas cosas triviales, y cosas que Dios no nos ha mandado, que Dios nos perdone mis hermanos. Podemos justificarnos en tantas cosas, pero el tiempo es de Dios, usémoslo en algo útil, démoselo a la familia, a los hijos. Haga algo con su tiempo, redímalo, redímalo porque el tiempo es vida, el tiempo es el material del cual está hecho la vida. Ayúdanos Dios y ten misericordia de nosotros. Yo pido misericordia porque al que más se le da, más se le demanda (Luc 12:48), y esa demanda la veo en mi vida cada día más, más y más. Pero no me importa, eso es vida, tener demanda de Dios es vida, tener la exigencia de Dios es vida. El que sientas una alarma del temor de Dios en tu corazón cuando haces algo incorrecto, cuando no actúas con amor con tu prójimo (tu cónyuge, tus hermanos, tus padres, tus hijos, tus vecinos, tu jefe, compañeros de trabajo, etc.), y te das cuenta de que fallaste, pide perdón, humíllate y di: «No, esta no es la vida que yo recibí de mi Dios».</p>
<p>Cuando el Espíritu nos constriñe, y nos hace ver que fallamos, que, por ejemplo, hemos murmurado a un hermano, y sin saber su vida lo hemos criticado, porque hemos visto solamente lo que está enfrente a nuestros ojos y no entendemos la realidad de esa vida, si está enferma, si tiene alguna situación, no sabemos nada, pero estamos murmurando. Hoy el Señor nos dice: «Cuando sientas la reprensión del Espíritu no te pongas a analizar, arrepiéntete de una vez, póstrate, porque es el Espíritu hablándote y ahí está la vida. Cuando tú sientes demanda de levantarte temprano a orar, de leer la Palabra, de venir a los cultos, a los jubileos, a las fiestas, esa demanda de congregarte y apoyar todo lo de Dios, no calles la voz del Espíritu, no calles la alarma interna. Es como que hay un fuego y suena la alarma y tú la apagas. No apagues la alarma, es la vida de Dios en ti; es el trabajo del Espíritu Santo para guiarte a toda verdad. No silencies al Espíritu porque ahí ésta la vida». Eso que tú sientes, que lo puedes llamar culpabilidad posiblemente, si no tienes una conciencia dañada por la religión, esa es la voz del Espíritu diciéndote: «Eso no me gusta, eso está incorrecto, eso no es digno de mí», ahí está la vida.</p>
<p>¡Qué no se pierda la vida! Es sencillo retener la vida. Es mejor guardar la salud que tener que recuperarla. ¿Y cómo se guarda la salud? Hay que tener ciertos hábitos en la vida natural, por ejemplo, dormir ocho horas, tomar mucha agua, descansar bien, tener una buena nutrición, etc., eso contribuye a tener salud. Lo mismo pasa espiritualmente, hay que dedicar tiempo a leer la Palabra, hay que dedicar tiempo con Dios, tiempo para adorarle, para cantarle, para tener comunión con el Señor. También hay que tener tiempo para asistir a los cultos de la iglesia, para congregarnos con nuestros hermanos, eso lo dice el Señor, no lo inventó nadie (Heb 10:25). Si sacaras un tizón del fuego, y lo pusieras al aire, durará un tiempo encendido, pero luego se apagará. Así pasaría contigo se dejas de congregarte, te apagarías, aunque ores en su casa y veas mensajes y prédicas por la TV o la Internet. Nadie ha podido mantener el fuego solo, porque nosotros somos un altar de Dios donde cada uno es un leño encendido que arde en la presencia del Señor. Entiéndelo, nadie solo es una iglesia. Tú nunca has visto un riñón en la oficina de un médico esperando su turno mientras el resto del cuerpo está en el trabajo. Cuando el riñón se enferma va todo el cuerpo. ¡Venga con el cuerpo, con sus hermanos! Eso no es simplemente una forma, ni un estímulo, es que ahí está la vida espiritual. Retén el aliento viviendo en el Espíritu Santo.</p>
<p>¡Oh! ¿Hasta cuándo se va a escuchar la voz de Dios? ¿Hasta cuándo la voz de Dios va a ser el canto hermoso de un trovador? ¿Hasta cuándo la voz de Dios será como la de Juan el bautista? Voz que clama en el desierto (Jua 1:23). ¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo? Israel se cansó de Dios (Isa 43:22) y vino la cautividad varias veces. Lo que Dios no pudo enseñarles vinieron los enemigos, con la opresión, y les enseñaron a los hijos de Israel. Que no tenga Dios que mandarnos aflicción para que entendamos, porque en Su soberanía puede usarla y usar la tribulación. Mas, una cosa es tribulación porque hay un propósito, y otra cosa es tribulación porque Dios quiere llamar tu atención, hacerte ver la necesidad de Él. Hay que ser sabio, hay que ser entendido. Hay cosas que están programadas en la mente de Dios, en Su soberanía, y la vamos a vivir porque son obras preparadas desde la fundación del mundo (Efe 2:10). Pero muchas veces Dios manda aflicción a tu vida y a la mía para que levantemos nuestras cabezas, para que digamos: Pero ¿qué estoy haciendo? ¿Hacia dónde voy? ¿Cuán equivocada está mi marcha y el rumbo de mi vida? Me he convertido simplemente en una máquina del sistema económico de este país. Soy una máquina, trabajo de día y de noche y vivo solamente para trabajar; he sacrificado mi salud, mi familia y sobre todo al Señor». No debe ser así, pues el trabajo es un medio, no el fin. El fin es Dios, el fin es Dios, la vida es Dios.</p>
<p>El Espíritu nos dice a mí y a ti, óyelo bien [y ahora te hablo a ti Amanecer de la Esperanza], tú tienes ya treinta y un años desde que Dios te hizo cuerpo o te hizo iglesia. Y desde el principio Dios te ha revelado que tú eres una casa espiritual, un sacerdocio santo, una casa sacerdotal profética. Por lo cual, el Señor nos ha dado fiestas, nos ha dado jubileos y nos ha enseñado a tener ese compromiso con Él, esta santa demanda. No es solamente hoy que Dios lo dice, lo ha dicho antes, a mí me lo está diciendo todos los días, y últimamente me lo reitera:</p>
<blockquote><p>«Has que este pueblo entienda porque yo hablo de esa manera. La mayoría de mi pueblo ha perdido la vida; ya no son iglesia, ya no tienen vida, están en un hospital con máquinas, así respiran artificialmente. Pero yo no quiero que tú pierdas el aliento Amanecer de la Esperanza, quiero conservar tu aliento por eso pido de ti, no te canses de oír mi voz, no la menosprecies. Una vez menospreciaste la palabra que te di el 25 de septiembre del 1999, no le hiciste caso, y pagaste muy caro por ello. Te avergoncé y avergoncé a los ministros. Yo no quiero hacer eso, y aunque te lo advertí que iba a hacer eso para guardarte y preservarte como un recurso de mi amor, no quiero hacerlo de nuevo. Yo quiero que tú me representes como una embajadora del reino. No quiero enseñar a los demás a través de tu vergüenza, sino a través de tu honra».</p></blockquote>
<p>Que Dios revele a los recién convertidos y a los demás hermanos que se unieron a esta congregación en todos estos años, esta visión de Dios de lo que somos. Te van a decir: —En todas las iglesias el culto dura una hora o dos— Y tú dirás: —Pero eso son ellos que están moribundos, yo no estoy moribundo, así respiran los que están artificialmente, los que se cansan de Dios. Nosotros no, nosotros tenemos vida espiritual y andamos en el Espíritu Santo—. Por eso desde el principio Dios no ha escatimado tiempo. Yo mismo como pastor, hacía un tiempo que Dios me decía: «Tienes que hacer los dos cultos, es necesario». Y yo mismo me rehúse a ellos, y ¿sabes por qué me rehusaba? Porque iba a tener una tensión en el culto, y el culto es de Dios. Hacerle un culto a Dios no es “vamos a hacer esto, corre que ya se va a terminar la hora”. A Dios no se le sirve de esa manera. Una ofrenda arde en el altar hasta que se consuma. Ni el sacerdote, ni el adorador ponía un holocausto y se iban a su casa, como diciendo: ‘que se queme ahí hasta el final, el que sigue después lo apaga’, no, no, no. El sacerdote estaba ahí hasta que el último humito, hasta que se apagaba.</p>
<p>El culto en nuestra iglesia comienza siempre a tiempo para poner una ofrenda a Dios. ¿Por qué nosotros comenzamos siempre rayando la hora? Porque Dios nos enseñó desde el principio que la ofrenda es de Dios. Si tú llegas tarde, y solo le quieres dar un pedazo de ofrenda a Dios, problema tuyo; dale la tercera parte, eso es un asunto tuyo como adorador, ese es tu amor a Dios. Si consideras que está largo el servicio, llega al final, llega expresamente al sermón, eso es un asunto tuyo con Dios. Pero aquí la ofrenda es de Dios y se la vamos a dar completa, y se la vamos a dar sin prisa, sin tensión, porque amamos y respetamos a Dios, y porque es un deleite en el Espíritu. En la carne es una molestia, un disgusto, pero en el Espíritu es una gran satisfacción alabar a Dios. Por eso cuando hay vida espiritual tú no te cansas.</p>
<p>Cuando Dios quiso hacer respirar una iglesia moribunda les mandó avivamiento, pues así le llamo yo a los avivamientos: recurso de Dios para dar vida a una iglesia moribunda. ¿Para qué avivamiento? Yo no necesito avivamiento si ando en el Espíritu. Lo que necesitamos es vivir en el Espíritu para estar siempre avivados. El que anda en el Espíritu no tiene que estar pidiendo avivamiento. ¿Para qué tener que esperar que llegue un momento o una situación específica, como el del paralítico de Betesda, que se mueva el agua, para yo zambullirme y sanarme, cuando tengo un Dios sanador (Juan 5:1-5)? ¿Por qué tengo yo que depender de que llegue un soplo que me eleve y dure tres meses avivado? No, esto no es un asunto de tres meses avivado, si ya me convertí para siempre, tengo la vida de Dios. Tú y yo decidimos cambiar la vida espiritual cuando nos convertimos; escogimos la vida de Dios por la de Adán. La vida de Adán va a terminar, pero la de Cristo no termina. La de Adán es efímera, pasajera, la de Cristo perpetua; la de Adán es vana, la de Cristo es esencial, honrosa. Jesús es el todo del hombre espiritual.</p>
<p>¡Dios mío has algo por nosotros! ¡Por amor a Tu nombre Señor! ¡Por favor Dios! Es tiempo de decir ¡basta ya! No podemos estar diciendo que en el Espíritu hay poder, y vivimos en debilidad; diciendo que todo lo puedo en Cristo que me fortalece y seguimos siendo los mismos esclavos del pecado y del desánimo, del desaliento y del doble ánimo, no, no, ¡basta! Los apóstoles no vivieron así, la primera iglesia no vivió así, porque tenía soplo y retuvieron el soplo de vida. Acuérdate que la vida está en el Espíritu, el Espíritu es el que da vida. ¿Qué es lo que Dios te está dando ahora? La Palabra, óyela. ¿Qué es andar en el Espíritu? Es imponerle la vida espiritual al cuerpo, es imponerla.</p>
<p>Nosotros hemos idealizado tanto la ofrenda de Dios y hemos entrado en un tiempo donde adorar es un romanticismo. Y yo no estoy en contra de eso, creo que debemos ser expresivos en la presencia del Señor, pero quiero decirte iglesia, no te engañes, la ofrenda no es solamente eso. La ofrenda que más agrada a Dios no es tanto estar en un momento con una experiencia religiosa y estar cantándole bonito a Dios. Por toda la Biblia, cuando se habla de ofrenda implica algo más. “Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma; que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad?” (Deu 10:12-13). Y en el libro de Miqueas dice: “Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios” (Miq 6:8). En otras palabras: «Oh hombre, tú sabes lo que pide Dios de ti. No vengas aquí con veinte mil litros de aceite, no, eso no es. Tú sabes qué Jehová pide de ti: que hagas justicia, que tengas misericordia del pobre y te humilles delante de su presencia, entonces ven y entra a cuentas con Él». Limpiémonos primero, y luego entremos a cuenta. No es venir a cantar bonito. Y no estoy en contra de cantar bonito, no. No nos engañemos creyendo que eso es tener intimidad con Dios, pues mira lo que el Espíritu revela. Al final de cuenta no es a Dios que buscamos, sino una experiencia con Dios, para sentirnos elevados. Y Dios conoce el corazón y mira que tú vienes aquí a elevarte, como el que toma una droga.</p>
<p>¿Por qué los drogadictos consumen drogas? Las razones más profundas de su adición son tan individuales como cada consumidor, pero generalmente aquellos que experimentan con drogas alucinógenas lo hacen para sentir que son fuertes, que ya no son tímidos, que se atreven, porque están high, y se sienten en las alturas. Y así hay gente que usa la adoración como una droga, inclusive la usa para liberarse, para tener poder, porque dicen que hay poder en la alabanza. Mas, no hay ningún poder en la alabanza, donde hay poder es en Dios. Cuando se alaba a Dios naturalmente tú recobras ánimo, recibes energía espiritual, pero eso es un resultado de estar en la Presencia. No es en la alabanza ni en la oración que está el poder, sino en el Dios a quién tú oras, en el Dios a quien tú adoras, ahí está el poder. Así que no cantes a la oración, ni te apoyes en alguna particular alabanza, hazle culto a Dios con entendimiento y Él te responderá.</p>
<p>El Santo Espíritu nos revela que muchos andamos detrás de una experiencia con Dios, y no detrás del Dios de la experiencia. ¿Entiendes la diferencia? Queremos durar un rato para elevarnos, porque vivimos tan cansados, tan abrumados, que queremos en la Presencia elevarnos, y si no sentimos nada pensamos que Dios ya no está con nosotros. Eso es religión, pues, aunque Dios no se sienta, Él está. Dice el evangelio que, en aquella grande tempestad, las olas cubrían la barca, y Cristo dormía, pero Él estaba allí (Mat 8:24). Estoy seguro también de que Él estuvo con Noé y con todos los animales en el arca. Posiblemente no sintieron calambres ni se les erizaron los pelos, pero Dios estaba ahí, porque lo prometió. El justo vivirá por la fe, y sin fe es imposible agradar a Dios (Heb 10:38; 11:6). Esa es la palabra bendita del cielo; no estoy diciendo nada que ya no se haya revelado o que nadie sepa. Lo que sucede es que hemos aprendido tanto de la cultura religiosa y de los hombres, que ya lo de Dios nos resulta bien extraño, es raro lo de Dios.</p>
<p>Me sigue insistiendo el Espíritu Santo y comunico lo que recibo del Espíritu, y como mensajero y profeta de Dios no les negaré la palabra de Dios mientras viva. Yo he de comunicar lo que diga el Espíritu a la iglesia. No podemos estar contentos mientras el resto del cuerpo se muere. Hay ochenta millones de americanos que van a la iglesia los domingos, y te digo una cosa sin juzgar a nadie, lo digo por el Espíritu, eso solo es una costumbre dominical, cultural y familiar. Van a la iglesia con su familia, pero después que salen no hay ningún compromiso con Dios: engañan, mienten, tienen doble vida, viven en adulterio, en fornicación, en robo, en todo; acaban con los demás, pero el domingo no faltan a su congregación. En el tiempo de la esclavitud de esta nación, durante los siglos XVIII y XIX, los cristianos en todo el sur sometían a los esclavos negros a toda clase de humillación y vejámenes inhumanos. Les destruían las espaldas con azotes, les tomaban sus mujeres, les vendían los hijos, le negaban todo derecho, trataban mejor a una bestia que a ellos. Muchos de esos esclavos eran cristianos y los ponían a adorar aparte, allá en la granja, mientras ellos adoraban en sus iglesias. Y los podías ver que parecían santos cantando al Señor: «Sublime Gracia del Señor que, a mí, pecador, salvó; Fui ciego mas hoy miro yo, Perdido y él me halló», y los esclavos allá, como bestias, maltratados, algunos quizás todavía sangrando, amarrados a algún tronco… ¿Ese es el Dios del cristianismo? ¿Ves por qué la gente ya no cree en nada? ¿Ves por qué la gente nos ve con odio, con aborrecimiento y aborrece la hipocresía de la religión?</p>
<p>Y eso le pasa a la iglesia cuando se mete en política también, defendiendo políticos, dejándose embaucar de los políticos. Mi hermano, los políticos siempre nos están engañando, cada día es una mentira, un engaño, una invención. ¿Puedo yo seguir a un adúltero, a un ladrón, a un asesino, a alguien que no le importa nada la justicia ni mucho menos Dios? ¡Por amor a Dios, abre los ojos iglesia! Tu reino no es de acá iglesia. Dios te manda a amarlos, a orar por ellos, a someterte a ellos, pero no les des tu corazón a ninguna ideología, están podridas. Y te pregunto, ¿si no se puede creer en los ministros cristianos, ¿vas a creer tú en los políticos? ¡Abre los ojos iglesia! ¿Cómo te atreves a defender la mentira si todo es un engaño? Los medios de comunicación son un engaño, la política es un engaño, Hollywood es un engaño, todo es un engaño, solo la verdad ésta en Dios. Esto no es fanatismo religioso ni misticismo, es la verdad, si lo analizas verás que todo es una mentira. Los que nos gobiernan están prostituidos. Para ellos reinan los beneficios, no tienen ningún interés en la gente, sino mantenerse en el poder para seguir siendo lo que son. Ellos defienden lo de ellos, y no a ningún sistema humano. Dale tu corazón a Dios, solamente defiende a Dios, porque el único verdadero es Dios, el único que no engaña es Dios.</p>
<p>Estamos en un mundo de contradicción, un mundo de engaño. Ellos alegan que defienden la constitución, pero ¿acaso no dice la constitución que el matrimonio legal es entre un hombre y una mujer? ¿Y por qué la Corte Suprema legalizó el matrimonio entre parejas del mismo sexo? ¿No violaron con eso la Constitución? Ah, pero como interpretan la ley como les plazca… Dicen que hay que defender la Constitución, pero hacen negocios con los narcotraficantes, ¿o no lo hace la DEA (Administración para el Control de Drogas) todos los días, y sacan a los mafiosos y asesinos de las cárceles si colaboran con ellos? La justicia negociando con los delincuentes, ¿has visto algo semejante? ¿Ese es el respeto que tienen a las leyes? Perdónenme, todo ésta podrido.<br />
Se atreven a decir que no viola la Constitución el venderle un arma de fuego a un menor de 21 años. Pero ya se ha dado a conocer que el presidente de la nación recibió 30 millones de dólares de la Asociación Nacional del Rifle (NRA) para su campaña presidencial, y decenas de millones de dólares a muchos miembros del Congreso Nacional. Por tanto, no es de extrañarnos que el congreso interprete como les da la gana la Constitución, porque están vendidos. ¿Por qué un niño no puede comprar alcohol, sino hasta los veintiún años? Porque han establecido una ley controlando el alcohol. Entonces, ¿por qué no pueden controlar las ventas de las armas? ¿Por qué eso viola la Constitución? ¡No! Porque hay intereses mezquinos y no le importa nada la comunidad. ¿Cuántos niños tendrán que morir? Todo está podrido, perdóname, pero todo está podrido y dañado.</p>
<p>¿O no lo dijo el Señor que en los últimos días abra hombres amadores de sí mismos, “avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella” (2 Tim. 3:2-4)? Abre los ojos iglesia, no des tu corazón y tu simpatía a ningún político, no vale la pena, son mentirosos. Cada cuatro años nos engañan y volvemos a lo mismo, y sabemos que nos están mintiendo y seguimos defendiéndolos. ¡Oh Dios, hasta dónde llega el engaño! Algunos ven al presidente actual como un mesías, y al otro [expresidente] como un redentor, por favor, todos son iguales. Algunos creen que está a favor de la iglesia, ¡por favor! Solo era para ganar el voto, para que la iglesia le apoye a favor de muchas cosas, pero de cristiano no tiene ni la c. En las iglesias escasean los cristianos ¿en la política los vas a encontrar? ¡Por favor! Nosotros somos una casa profética, es tiempo ya de que asimilemos la verdad. Eso no significa que no vamos a respetarlos, ni tampoco que no vamos a orar por ellos. Eso no es lo que estoy diciendo, estoy diciendo que no le des tu corazón a una ideología podrida, que no te dejes engañar. Toda noticia está manipulada; todo guion de la televisión y del cine está prostituido por espíritus de demonios. Lo más bajo es la gente que tiene el control de los medios de comunicación masiva; cine, televisión todo está podrido. Levanta tu cabeza iglesia, tú eres la sal de la tierra.</p>
<p>¡Oh Dios! ¡Ten misericordia de nosotros Señor! Ten misericordia de nosotros. Que Dios tenga misericordia de nosotros, de la iglesia en general. Hay que despertar. ¿Hasta cuándo? La iglesia es el profeta de Dios en la tierra, la iglesia es la embajadora de Dios. Daniel sirvió en Babilonia porque lo nombraron ahí, pero nunca dio su corazón, todo lo contrario, le hicieron una trampa para pescarlo y los enemigos tuvieron que decir: “No hallaremos contra este Daniel ocasión alguna para acusarle, si no la hallamos contra él en relación con la ley de su Dios” (Dan. 6:5). Entonces decidieron ponerle una trampa para que él eligiera entre serle fiel a Dios o serle fiel al rey; y él siguió orando igualito, aunque sabía que el rey había firmado aquel edicto (vv. 6-10). Daniel nunca se engañó, y cuando él tuvo que confrontar al rey Belsasar —que le ofrecía la mitad del reino al que interpretara la escritura en la pared (Dan 5:7)— le dijo: <em>“Tus dones sean para ti, y da tus recompensas a otros. Leeré la escritura al rey, y le daré la interpretación”</em> (Dan 5:17). En otras palabras: «Quédate con tu dinero y quédate con tus honores, porque tú eres un hombre que prostituiste los vasos de Jehová, se los diste a beber a prostitutas. Yo de ti no quiero nada». Y le dijo: <em>“El Altísimo Dios, oh rey, dio a Nabucodonosor tu padre el reino y la grandeza, la gloria y la majestad. Y por la grandeza que le dio, todos los pueblos, naciones y lenguas temblaban y temían delante de él. A quien quería mataba, y a quien quería daba vida; engrandecía a quien quería, y a quien quería humillaba. Mas cuando su corazón se ensoberbeció, y su espíritu se endureció en su orgullo, fue depuesto del trono de su reino, y despojado de su gloria. Y fue echado de entre los hijos de los hombres, y su mente se hizo semejante a la de las bestias, y con los asnos monteses fue su morada. Hierba le hicieron comer como a buey, y su cuerpo fue mojado con el rocío del cielo, hasta que reconoció que el Altísimo Dios tiene dominio sobre el reino de los hombres, y que pone sobre él al que le place. Y tú, su hijo Belsasar, no has humillado tu corazón, sabiendo todo esto; sino que contra el Señor del cielo te has ensoberbecido, e hiciste traer delante de ti los vasos de su casa, y tú y tus grandes, tus mujeres y tus concubinas, bebisteis vino en ellos; además de esto, diste alabanza a dioses de plata y oro, de bronce, de hierro, de madera y de piedra, que ni ven, ni oyen, ni saben; y al Dios en cuya mano está tu vida, y cuyos son todos tus caminos, nunca honraste. Entonces de su presencia fue enviada la mano que trazó esta escritura. Y la escritura que trazó es: MENE, MENE, TEKEL, UPARSIN. Ésta es la interpretación del asunto: MENE: Contó Dios tu reino, y le ha puesto fin. TEKEL: Pesado has sido en balanza, y fuiste hallado falto. PERES: Tu reino ha sido roto, y dado a los medos y a los persas”</em> (Dan. 5:25-28). ¿Crees que una persona política podía decirle eso a un rey? Pero eso hace un hombre de Dios, no le importa decirle: «Si tú quieres destitúyeme de mi función, has lo que quieras, pero el que es enemigo de Dios es enemigo mío». El que tiene la gracia de Dios, aunque no quiera saber de mí tiene mi favor también, esa es la integridad para con Dios, así hicieron los profetas. ¿Por qué pudo Daniel hablar así al rey? Porque su lealtad a Dios primaba por encima de la lealtad a su rey humano.</p>
<p>Natán era muy amigo de David, tan amigo que sus hijos eran cancilleres y ocupaban puestos importantes en su reino. Y cuando David le dijo a Natán que deseaba construirle una casa a Jehová, él le dijo: “Haz todo lo que está en tu corazón, porque Dios está contigo” (1Cr 17:2). Pero cuando, esa misma noche, Jehová le dijo: “Ve y di a David mi siervo: Así ha dicho Jehová: Tú no me edificarás casa en que habite” (V. 4), Natán obedeció fielmente. Y cuando David pecó, Natán lo llevó a realizar su gran injusticia a través de una historia, y mientras el rey, henchido de furor contra tal hombre que actuó sin misericordia dictaba sentencia, el profeta le dijo: “Tú eres aquel hombre” (2Sa 12:7). Si hubiera sido más amigo de David que de Dios no se hubiera atrevido a hablarle así al rey, pero como su compromiso era con Dios se fue a pique el amigo, el padre, la madre quien sea. Cuando se trata de Dios no tenemos amigos, ni esposa, ni esposo, ni nadie. Por eso debemos ser cuidadosos en comprometernos con los hombres, no sea que, en el momento de la prueba, el compromiso con los hombres nos haga ser desleales a Dios.</p>
<p>Daniel sirvió al rey y a su reino. Si el presidente de esta nación me llamará, yo iría adonde él y lo honro de acuerdo con su autoridad, pero jamás voy a darle una lealtad que le pertenece a Dios, ni me voy a auto engañar porque me hizo un favor, no mis amados. Me ministra, y por eso medité mucho en la vida de Billy Graham, un hombre que sirvió a Dios con integridad fue consejero de los presidentes desde Truman hasta una docena más mientras tuvo fuerzas. Todavía el presidente Trump lo visitó allá en su casa, ya casi moribundo, ancianito, en su lecho. En medio de la guerra fría predicó en Rusia en un estadio; estuvo con Gorbachov, con la reina de Inglaterra Elizabeth II, con toda esa gente grande, era un embajador de Dios. También fue consejero de demócratas y republicanos, nunca salió defendiendo a ningún político públicamente, y todos lo respetaron a él. Y cuando hubo que decirles la verdad y el consejo de Dios, se los dio, eso es un hombre de Dios. Te puedes mover en medio de los excrementos sin ensuciarte si tu corazón es limpio delante de Dios.</p>
<p>Hay que pedirle a Dios que no se dañe nuestro corazón: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida” (Pro 4:23). Hay muchas decisiones que yo he tomado en mi vida para que no se me dañe mi corazón. Es raro el día que yo no le diga a Dios: líbrame del orgullo, de la autosuficiencia, líbrame de injusticia, de murmuración, líbrame de crueldad, líbrame Señor de incredulidad, guarda mi corazón de avaricia, porque son pecados que Dios aborrece y que todos tenemos tendencia. Solamente Dios guarda el corazón ¿o está de más lo que Jesús dijo en el Padre Nuestro? “… no nos metas en tentación, mas líbranos del mal” (Luc 11:4). Nadie es fuerte por sus propias fuerzas, nadie. Estamos aquí por la pura misericordia de Dios. Mi vida es un testimonio vivo de la intervención de Dios a aquellos que le aman, salvándome, librándome, protegiendo mi familia, mi esposa, mis hijos, y a mí mismo, que tuve varias ocasiones (desde niño) en que pude haber perdido la vida. Cómo no voy a amar al que me amó y me ha preservado para que yo le sirva, para que yo sea de Él.</p>
<p>Nuestras vidas están escondidas en Dios. Debemos preservar la vida como iglesia de Dios, y ese es el mensaje. Últimamente veo la imagen de la iglesia histórica perder la vida con el engaño que lo de Dios cansa, que es muy largo, etc. Dios tenga misericordia de nosotros, cuando somos bienaventurados que podemos adorarle con libertad, con ánimo pronto. Somos privilegiados que podemos sentarnos a recibir una palabra, un testimonio de Su fidelidad en nuestras vidas. Lo mismo puedo decir hablando de El Amanecer de la Esperanza como congregación, por veintiún años cómo Dios nos has guardado de tantas cosas. Cada uno puede testificar, todos tenemos una experiencia con Él, todos tenemos una historia que hemos vivido con el Señor. Abramos nuestros ojos para mirar Su fidelidad en nuestras vidas y no seamos arrogantes, ni prepotentes, ni pensemos que nos merecemos nada, todo es parte de la misericordia de Dios para con nosotros. Oremos:</p>
<blockquote><p>«Señor que esta palabra de guardar la vida, guardar el aliento la tomemos en el corazón, que guardemos el aliento de vida. Ya nos dijiste que es a través de la Palabra, guiados por el Espíritu Santo cultivando y cautivando la relación contigo Señor, viniendo a los servicios, estudiando la Palabra, orando constantemente, testificando de Jesucristo, teniendo el corazón en Ti. Padre pido por Tu iglesia en las naciones, por tus ministros. Amamos a Tu iglesia, aunque no negamos su condición. Tú sabes que amamos a la iglesia y queremos verla levantada como un ejército en orden, todos leales a Ti; todos íntegros a Ti con aquella piedad primitiva. Venga a nosotros Tu reino con toda manifestación. Cuida nuestros niños, Dios; cuida nuestros jóvenes en el nombre de Jesús, guárdalos del presente siglo malo, ayúdanos.</p>
<p>» Guarda esa iglesia perseguida en las naciones. Guarda Señor a los que están descuidados; despierta a los dormidos. Padre que salga la iglesia del letargo, sopla vida, da mandamiento para salvar, añade a los que han de ser salvados. Afirma, confirma, establece, ten misericordia Dios. Guárdanos de tentación, de caída, de nosotros mismos Señor, guárdanos de malas noticias a nosotros y los nuestros. Presérvanos para Tu reino de gloria, llévanos de gloria en gloria y de poder en poder, danos perseverancia en la fe, ayúdanos a vivir el propósito de tu corazón, que cada uno cumpla ese propósito, que no se detenga la obra de Tus manos en nuestras vidas, que estemos gozosos en la esperanza, sufridos en la tribulación, constantes en la oración y en lo que requiere diligencia no perezosos, fervientes en Espíritu, sirviendo al Señor. Gracias Padre, en el nombre de Jesús. Amén».</p></blockquote>
<p>Notas tomadas de la ministración dada por el pastor Juan Radhamés Fernández en el 2° jubileo del año (marzo, 10, 2018). Para escuchar la ministración completa, por favor visite nuestro canal YouTube: https://youtu.be/jIBlTOoIABk</p>
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		<title>Mensaje Profético 2018: Año de las Dos Llaves: Liberación &#038; Nuevo Comienzo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[El Amanecer de la Esperanza - MM]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 18 Jan 2018 20:09:55 +0000</pubDate>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="row "><div class="wpv-grid grid-1-1  wpv-first-level first unextended" style="padding-top:0px;padding-bottom:0px" id="wpv-column-bc9c8a74ebce81f7e2a5611db445787b" ><p>En los últimos años el Señor nos ha venido hablando proféticamente por medio de mensajes sustraídos de su Palabra, y hemos visto el cumplimiento preciso de cada uno de ellos. Al entrar en este milenio, Dios ha utilizado el significado de los números para traernos el mensaje profético. Nadie que conozca la Biblia es capaz de contradecir la verdad de que Dios habla a través de los números. En los números, Dios descifra por cifras su voluntad y nos revela aquellas cosas que nos es necesaria tomar en cuenta en esta vida. Veamos a continuación la palabra profética revelada por el Señor al pastor Juan Radhamés Fernández, para este año 2018.</p>
<h4><strong><u>El Lenguaje de Dios a través de los Números</u></strong></h4>
<p>Todos los años de este milenio, ya Dios nos ha dicho, son proféticos. Recordamos cómo la iglesia esperó el año 2000, con mucha incertidumbre e inseguridad, por lo que la Biblia dice: <em>“</em><em>Nos dará vida después de dos días; en el tercer día nos resucitará, y viviremos delante de él”</em> (Oseas 2:11). En el caso de nosotros, estos años han sido proféticos y lo hemos visto cumplirse estos 17 años, donde se han cumplido cosas maravillosas profetizadas, locales para nosotros, y cosas que profetizo para la iglesia en general, y para las naciones. Dios ha usado la misma Palabra para profetizar, especialmente la numerología, o el uso de los números en la Palabra de Dios.  Es más allá de lo que nosotros hemos entendido. Yo me he dedicado a estudiar y es asombroso y maravilloso lo que Dios habla en la Palabra a través de los números; cosas que nos dejan perplejos, es para caer en hinojos a los pies del Señor, porque los caminos de Dios son perfectos. Y no solo los números en el aspecto espiritual, sino también en lo material, en lo físico, pues en todo lo que hay en la naturaleza, los números tienen un significado increíble. Por ejemplo, que en la música haya siete notas musicales (naturales) no es causalidad; que el período de gestación de embarazo de una mujer dure nueve meses, y en otras especies otro número determinado no es una casualidad, y estudiarlo es glorificar al Señor. Así como los cielos cuentan la gloria de Dios, de la misma manera todo lo que hay en la naturaleza nos habla de Dios, en misterios, manifestados en un tiempo y en una hora.</p>
<p>Dios, también, en la Biblia insiste en hablarnos a través de los números. Por ejemplo, en la Palabra hay tres números que son muy importantes en la Biblia, llamados los números perfectos, el 3, el 7, y el 10. ¡Cuántas veces Dios nos habla a través de estos números! Hay cosas que podemos ver a simple vista, usando una concordancia, pero hay otras que están ocultas. Por ejemplo, el uso de la <em>gematría</em> (método que depende de la asignación del valor numérico de cada letra del alfabeto hebreo), que usan los judíos para descifrar e interpretar la Torá o la ley, y ver cómo, mediante el alfabeto, las cosas increíbles que Dios revela y nos habla, mediante muchas enseñanzas y códigos encerrados ahí. Toda escritura es inspirada por Dios (2Ti 3:16), y él nos habla también a través de los números. En el caso de Israel, es asombroso cómo Dios ha usado las fiestas, jubileos, etc., el número de ellas, los números de días en su celebración, para hablarnos y manifestar su voluntad. Por lo cual, hemos estudiado lo que Dios revela a través de los números y hemos sustraído la enseñanza, y cuando lo hemos aplicado, vemos que Dios habla de esa manera también.</p>
<h4><strong><u>El significado numerológico del 18</u></strong></h4>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-20322 alignleft" src="https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/51876530_m-262x127.jpg" alt="" width="262" height="127" srcset="https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/51876530_m-262x127.jpg 262w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/51876530_m-600x290.jpg 600w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/51876530_m-768x371.jpg 768w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/51876530_m-480x232.jpg 480w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/51876530_m-615x297.jpg 615w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/51876530_m-400x193.jpg 400w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/51876530_m-292x141.jpg 292w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/51876530_m.jpg 996w" sizes="auto, (max-width: 262px) 100vw, 262px" /></p>
<p>En cuanto a este nuevo año en que entramos, 2018, podemos decir que el 18 es un número cargado de significados en la Biblia, porque es múltiple de 6 (6&#215;3=18), y múltiple de 9 (2&#215;9=18) y también es la suma de dos números de suma importancia en la Biblia, como lo son el 10 y el 8. Todos los números que están relacionados con el 18 son números con significados muy extraordinarios, y Dios nos habla a través de ellos. Lo que exponemos a continuación es lo que hemos encontrado de los expertos en numerología, al estudiar el significado de estos números, lo cual nos servirá de fundamento para el mensaje profético correspondiente a este año, que Dios me ha revelado, y así podamos entender las aplicaciones proféticas después. Concentrémonos primeramente en la relación que tiene el 18 con estos dos números: 10 y 18. Estos números están marcando algo, están enseñando algo.</p>
<p>El número 10 en la Biblia es uno de los números perfectos, y nos habla del orden divino. El diez origina el sistema de cálculo decimal, y marca todo el circuito de cualquier cosa. El 10 implica que nada falta, en su significado, que el número y el orden son perfectos, que todo el ciclo está completo. En resumen, el 10 nos habla de los que está completo, de totalidad, cuando no falta nada, cuando algo llega a la plenitud; se refiere a un ciclo que termina, un período que concluye, algo que llegó ya a su clímax, a lo último a lo máximo, no hay nada más qué hacer, todo terminó. Por ejemplo, Noé completó la era antediluviana en la décima generación, desde Adán hasta Noé pasaron 10 generaciones, y vino el diluvio y se acabó todo. Y el 10 marca el final de un tiempo en el propósito de Dios. El, el tiempo de la gracia termina con el diluvio, después de diez generaciones.</p>
<p>Los 10 mandamientos representan la totalidad de lo que debía el hombre a Dios, como marcando y reconociendo la demanda de Dios sobre todo lo creado. Los diez mandamientos nos hablan de la totalidad de las demandas morales de Dios para el hombre. En el caso de las diez plagas, éstas eran representativas del juicio completo de Dios contra Egipto. Él dijo<em>: “</em><em>Porque yo enviaré esta vez todas mis plagas a tu corazón, sobre tus siervos y sobre tu pueblo, para que entiendas que no hay otro como yo en toda la tierra”</em> (Éxo 9:14 R60), totalidad. Para Dios en las diez plagas Él les dio a los egipcios lo que merecían. El poder mundial del anticristo se comprende en los diez reinos simbolizados por los diez dedos en los pies de la imagen del sueño de Nabucodonosor (Dan 2:41); y por los 10 cuernos de la cuarta bestia de la visión de Daniel, y también en el libro de Apocalipsis (Dan 7:7; Apo 12:3). Diez naciones implican la totalidad de las naciones que han de ser la escena de las posesiones pactadas de Abraham (Gen 15:19-21). Estas diez naciones son las que Dios iba a desarraigar de ahí para plantar allí a Israel.</p>
<p>Labán “lavó” (engañó) a Jacob diez veces: <em>“</em><em>Así he estado veinte años en tu casa; catorce años te serví por tus dos hijas, y seis años por tu ganado, y has cambiado mi salario diez veces”</em> (Gen. 31:41 R60), posiblemente eran más, pero al decir diez daba a entender que era el colmo, que la explotación llegó a lo máximo. Las diez rebeliones en el desierto según Números 14:22, Dios le dice a Israel: “todos los que vieron mi gloria y mis señales que he hecho en Egipto y en el desierto, y me han tentado ya diez veces, y no han oído mi voz…” (Núm. 14:22 R60). Esto marca una serie completa de las perversiones de Israel. Las diez vírgenes de la parábola representan la totalidad de la nación de Israel, en distinción del remanente elegido que es la esposa (Mat 25:1-13). Mientras cinco denotan a aquellos que por gracia podrán decir<em>: “</em><em>He aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará” </em>(Isa. 25:9 R60). Nosotros hemos interpretado o aplicado que las 5 vírgenes prudentes era la iglesia, pero Jesús no estaba hablando a la iglesia —que es la esposa—, sino de las vírgenes que estaban esperando al esposo que se viene a casar con la esposa. Así que no estaba hablando de la esposa, aunque no estaba mal aplicarlo, pero lo correcto es que se refiere a Israel.</p>
<p>La décima generación completa, y representa toda la existencia o nación. En Deuteronomio 23:3 dice<em>: “</em><em>No entrará amonita ni moabita en la congregación de Jehová, ni hasta la décima generación de ellos; no entrarán en la congregación de Jehová para siempre”</em> (Deu 23:3 R60), algo determinante, por diez generaciones no entrarán estos pueblos a mezclarse con el pueblo de Israel. Las parábolas del Reino son diez, en el evangelio de Mateo. Se dividen así: siete de ellas en el capítulo 13; y tres de ellas en los capítulos 22 y 25. Los injustos que no entrarán al reino de Dios son diez: <em>“</em><em>¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios”</em> (1Co 6:9-10 R60). Eso habla de algo que está completo, el colmo de la inmoralidad, y de cómo termina la gracia para los malos que no han aceptado la misericordia de Dios en Cristo Jesús.</p>
<p>En diez cosas se basa la seguridad de los santos, según el apóstol Pablo, cuando dice: <em>“</em><em>Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro”</em> (Rom. 8:38-39 R60). Esto nos habla de una completa seguridad en Cristo, una plena seguridad de que nadie nos apartará del amor de Cristo. ¡Amén! ¡Aleluya! Los diez “Yo Soy” de Jesús, en  el evangelio de Juan: 1. “Yo soy el pan de vida” (Jua 6:48); 2. “Yo soy el pan vivo que descendió del cielo” (Jua 6:51); 3. “Yo soy la luz del mundo” (Jua 8:12); 4. “Yo soy el que doy testimonio de mí mismo” (Jua 8:18); 5. “yo soy de arriba” (Jua 8:23); 6. “Yo soy la puerta de las ovejas” (Jua 10:7); 7. “Yo soy el buen pastor” (Jua 10:11); 8. “Yo soy la resurrección y la vida” (Jua 11:25); 9. “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida”  (Jua 14:6)1; y 10. “Yo soy la vid verdadera” (Jua 15:1).</p>
<p>Ahora hablemos del 8. La palabra hebrea “ocho” (<em>shemoneh</em>) viene de una raíz que significa hacer grueso, cubrir con grosura, sobre abundar. Como participio significa uno que abunda en fuerza; como nombre o sustantivo es fertilidad, sobreabundancia, aceite. En resumen, nos habla de lo que es sobreabundante, donde hay grosura, fertilidad. Así como siete se llama así, porque el séptimo día era el día de la consumación y reposo, de este modo, el ocho, que es el día que siga el siete, que estaba por encima, y era el primero de una nueva serie, además de ser el octavo. Representa a dos números en uno: al primero y al ocho. Dios hizo el mundo en 6 días y reposo el 7. Y dice la Biblia: <em>“</em><em>Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo”</em> (Gen. 2:1-2 R60). El séptimo nos habla de consumación, también, algo perfecto. El 7 representa la perfección espiritual, pero en este contexto cuando se consume algo. El día siguiente es el 8 por eso, el ocho es también primero. Siete denota aquello que está espiritualmente completo y satisfactorio, mientas el ocho denota lo que es sobreabundante, que colma, que sacia, que satisface completamente. Ocho es siete más uno, es por ello el número especialmente asociado con resurrección y la regeneración, y el comienzo de una nueva era u orden. Cuando toda la tierra quedó cubierta por el diluvio, Noé era la octava persona (2Pe 2:5), por eso está relacionado con una nueva tierra y un nuevo orden. Diez generaciones desde Adán hasta Noé, y terminó con todo, luego empezó con una nueva generación, la octava persona.</p>
<p>Jesús resucitó el domingo, murió el viernes, día sexto, día del hombre, como Adán que fue creado el sexto día, viernes. En la creación, Dios reposó el sábado, y Jesús también reposó el sábado en la tumba, y el séptimo día, el domingo por la mañana, comenzó la nueva creación, la resurrección, y se levantó de entre los muertos, para comenzar un nuevo ciclo, una nueva semana, una nueva creación. La vieja creación terminó cuando el cuerpo de Cristo —el segundo Adán— fue enterrado, sustituyendo a Adán (el primero), y cuando Cristo se levantó, el octavo día, representa un reinicio, un comenzar de nuevo. Dios destruyó todo y comenzó de nuevo con Noé; así también con Jesús, destruyó todo lo adánico, lo carnal, y empezó una nueva creación en Cristo. También la circuncisión se llevaba a cabo al octavo día, símbolo de un nuevo comenzar con un pacto con Dios (Gén 17:11-12). Cuando el niño era circuncidado en el octavo día, estaba comenzando a ser parte del linaje de Israel, y entraba hacer pacto con Dios, para disfrutar de los privilegios del pacto. El primogénito era dedicado al Señor en el octavo día (Éxo 22:29-30).</p>
<p>En la Biblia se registran 8 resurrecciones, aparte de la del Señor Jesús: tres en el Antiguo Testamento (1Re 17:22; 2Re 4:35; 13:21); y cinco en el Nuevo Testamento (3 en los evangelios (Mar 5:42; Luc 7:15; Jua 11:44), y dos en el libro de los Hechos -9:40; 20:9-10). Es decir que el ocho es numero de resurrección, cuando comienza algo nuevamente. La fiesta de los tabernáculos duraba ocho días (Lev 23:39). La transfiguración fue hecha en el octavo día (Luc 9:28-36), la cual representa la exhibición de la gloria que verían en su venida: <em>“</em><em>De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino”</em> (Mat 16:28 R60). Con la transfiguración, Jesús le dio evidencia y garantía de que él volvería, y al mostrarle su gloria, le anticipó su gloria en su venida. Los milagros de Elías fueron 8, y los de Eliseo 16, porque él pidió una doble porción del espíritu del profeta (2Re 2:9).</p>
<p>El nombre Jesús o <em>iesous</em> (Yejoshúa) en griego —en el sentido gemátrico— es representado por la trilogía del número ocho: 888. Si tomásemos las letras del nombre de Jesús en griego y le damos su valor numérico sería: 10 (iota) + 8 (eta) + 200 (sigma) + 70 (ómicron) + 400 (upsilon) + 200 (sigma) = 888. El ocho nos habla de lo superabundante y de lo que comienza, por lo que su énfasis triplicado nos habla de la expresión suprema de su significado. El número 18, también es la suma de 9 + 9 o 2 x 9. El nueve nos habla del fin, de lo que concluye, es el número del juicio, y también de finalidad. Por cuanto el juicio ha sido encomendado a Jesús, como el hijo del hombre (Juan 5:27; Hechos 17:31), marca lo completo el fin y el resultado de todas las cosas en cuanto al hombre: el juicio del hombre y de sus obras. Por ejemplo, 666 es 74 x 9, el nueve y el seis en la Biblia tienen una relación. Los asedios de Jerusalén han sido 27, o sea tres veces 9, y llevan el sello de la consumación divina que es 3 y el número 9 que es número de juicio. Muchos de esos asedios están registrados en la Biblia, y otros en la historia. Es interesante ver que en el 7 asedio hubo una intervención divina, y en el 14 también. Pero lo interesante es que Israel será rodeada otra vez con un 28avo asedio. Según apocalipsis, y ahí Jehová la librará ya eternamente. Dios la rodeo para castigarla.</p>
<p>Asimismo, 3 x 6 = 18, el 3 está relacionado con la deidad, por las 3 personas de la divinidad. La bendición Aarónica se divide en tres partes, representando al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo (Núm 6:24-26). Tres plenitudes:  la plenitud de Dios (Efe 3:19), la plenitud de Cristo (Efe 4:13), la plenitud de la Deidad (Col 2:9). Los atributos de Dios son 3: Omnisciente, Omnipresente y Omnipotente. Por su parte, el 6 está relacionado con el número del hombre: el hombre fue creado en el sexto día (Gén 1:26-27,31); y Dios asignó seis días de trabajo (Éxo 34:21).  Algo interesante es que la serpiente fue creada el sexto día también. Jesús murió por el hombre en el día sexto. El número de la bestia es 666 (Apo 13:18). Toma en cuenta que en los números solo buscamos el significado, ahora viene la aplicación. Es necesario leer toda la narración bíblica para poder entender la aplicación profética.</p>
<h4><u>La Enseñanza Bíblica del 18</u></h4>
<p>Como el mensaje que Dios me ha dado para compartir se concentra en la suma de 10 + 8 = 18, entremos ahora en tema, según la narración bíblica. La primera enseñanza la encontraremos en el libro de los jueces, donde se narra un tiempo en que los hijos de Israel hacían lo que cada cual le parecía. Debido a esta conducta, Israel se desviaba de Dios y se iba en pos de los ídolos, por lo que Jehová los hacía caer en cautiverios, para causar arrepentimiento en ellos, entonces clamaban a Jehová y él les levantaba un libertador que los libertara.</p>
<p><em>“Volvieron los hijos de Israel a hacer lo malo ante los ojos de Jehová; y Jehová fortaleció a Eglón rey de Moab contra Israel, por cuanto habían hecho lo malo ante los ojos de Jehová. Éste juntó consigo a los hijos de Amón y de Amalec, y vino e hirió a Israel, y tomó la ciudad de las palmeras. Y sirvieron los hijos de Israel a Eglón rey de los moabitas <strong><u>dieciocho años.</u></strong> Y clamaron los hijos de Israel a Jehová; y Jehová les levantó un libertador, a Aod hijo de Gera, benjamita, el cual era zurdo. Y los hijos de Israel enviaron con él un presente a Eglón rey de Moab. Y Aod se había hecho un puñal de dos filos, de un codo de largo; y se lo ciñó debajo de sus vestidos a su lado derecho. Y entregó el presente a Eglón rey de Moab; y era Eglón hombre muy grueso. Y luego que hubo entregado el presente, despidió a la gente que lo había traído. Mas él se volvió desde los ídolos que están en Gilgal, y dijo: Rey, una palabra secreta tengo que decirte. Él entonces dijo: Calla. Y salieron de delante de él todos los que con él estaban. Y se le acercó Aod, estando él sentado solo en su sala de verano. Y Aod dijo: Tengo palabra de Dios para ti. Él entonces se levantó de la silla. Entonces alargó Aod su mano izquierda, y tomó el puñal de su lado derecho, y se lo metió por el vientre, de tal manera que la empuñadura entró también tras la hoja, y la gordura cubrió la hoja, porque no sacó el puñal de su vientre; y salió el estiércol. Y salió Aod al corredor, y cerró tras sí las puertas de la sala y las aseguró con el cerrojo. Cuando él hubo salido, vinieron los siervos del rey, los cuales viendo las puertas de la sala cerradas, dijeron: Sin duda él cubre sus pies en la sala de verano. Y habiendo esperado hasta estar confusos, porque él no abría las puertas de la sala, tomaron la llave y abrieron; y he aquí su señor caído en tierra, muerto. Mas entre tanto que ellos se detuvieron, Aod escapó, y pasando los ídolos, se puso a salvo en Seirat. Y cuando había entrado, tocó el cuerno en el monte de Efraín, y los hijos de Israel descendieron con él del monte, y él iba delante de ellos. Entonces él les dijo: Seguidme, porque Jehová ha entregado a vuestros enemigos los moabitas en vuestras manos. Y descendieron en pos de él, y tomaron los vados del Jordán a Moab, y no dejaron pasar a ninguno. Y en aquel tiempo mataron de los moabitas como diez mil hombres, todos valientes y todos hombres de guerra; no escapó ninguno. Así fue subyugado Moab aquel día bajo la mano de Israel; y reposó la tierra <strong><u>ochenta años</u></strong>” </em>(Jue 3:12-30R60)</p>
<p>Israel se apartó de Dios y se había ido en pos de los ídolos y Dios los castigó por 18 años. El diez representa lo total, lo absoluto. Dios completó un ciclo de juicio, y con el 8 tuvo un reinicio. Dios usó a Aog para poner fin a 18 años de opresión, así que el 18 aquí representa el fin de la opresión (10) y el principio de la libertad y la liberación (8). Así que el 18 es el fin de la opresión de un tiempo malo de castigo, y el comienzo de algo glorioso. Se completó un ciclo de castigo de parte de Dios a su pueblo Israel, por sus pecados y por su rebelión (el 10). Al terminarse ese ciclo de juicio o disciplina de Dios a su pueblo, a la vez se abría otro ciclo de liberación, de gracia, de paz, de misericordia, de prosperidad, de restauración, de honra, y de buena voluntad de Dios para con su pueblo. En el año 18 de la esclavitud o de la opresión, Dios les entregó a los enemigos en sus manos, y no escapó ninguno (Jue 3:28-29), totalidad (10), el fin de todo. Este fue el fin de la opresión para el pueblo de Israel, y el inicio del juicio para sus enemigos. Mataron a 10 mil moabitas y no escapó ninguno, el fin de ellos, y la tierra reposó 80 años, 8&#215;10. El 18 nos habla de dos cosas: se termina o completa un ciclo de disciplina, de juicio (10), de Dios para su pueblo; y con el 8 Dios empieza un ciclo de misericordia, de paz, y de gracia para su pueblo. Ahora continuemos la aplicación estudiando este segundo relato, en Jueces 10:</p>
<p><em>“Pero los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová, y sirvieron a los baales y a Astarot, a los dioses de Siria, a los dioses de Sidón, a los dioses de Moab, a los dioses de los hijos de Amón y a los dioses de los filisteos; y dejaron a Jehová, y no le sirvieron. Y se encendió la ira de Jehová contra Israel, y los entregó en mano de los filisteos, y en mano de los hijos de Amón; los cuales oprimieron y quebrantaron a los hijos de Israel en aquel tiempo <strong><u>dieciocho años</u></strong>, a todos los hijos de Israel que estaban al otro lado del Jordán en la tierra del amorreo, que está en Galaad. Y los hijos de Amón pasaron el Jordán para hacer también guerra contra Judá y contra Benjamín y la casa de Efraín, y fue afligido Israel en gran manera. Entonces los hijos de Israel clamaron a Jehová, diciendo: Nosotros hemos pecado contra ti; porque hemos dejado a nuestro Dios, y servido a los baales. Y Jehová respondió a los hijos de Israel: ¿No habéis sido oprimidos de Egipto, de los amorreos, de los amonitas, de los filisteos, de los de Sidón, de Amalec y de Maón, y clamando a mí no os libré de sus manos? Mas vosotros me habéis dejado, y habéis servido a dioses ajenos; por tanto, yo no os libraré más. Andad y clamad a los dioses que os habéis elegido; que os libren ellos en el tiempo de vuestra aflicción. Y los hijos de Israel respondieron a Jehová: Hemos pecado; haz tú con nosotros como bien te parezca; sólo te rogamos que nos libres en este día. Y quitaron de entre sí los dioses ajenos, y sirvieron a Jehová; y él fue angustiado a causa de la aflicción de Israel. Entonces se juntaron los hijos de Amón, y acamparon en Galaad; se juntaron asimismo los hijos de Israel, y acamparon en Mizpa. Y los príncipes y el pueblo de Galaad dijeron el uno al otro: ¿Quién comenzará la batalla contra los hijos de Amón? Será caudillo sobre todos los que habitan en Galaad. […]  Jefté galaadita era esforzado y valeroso; era hijo de una mujer ramera, y el padre de Jefté era Galaad. Pero la mujer de Galaad le dio hijos, los cuales, cuando crecieron, echaron fuera a Jefté, diciéndole: No heredarás en la casa de nuestro padre, porque eres hijo de otra mujer. […] Y el Espíritu de Jehová vino sobre Jefté; y pasó por Galaad y Manasés, y de allí pasó a Mizpa de Galaad, y de Mizpa de Galaad pasó a los hijos de Amón. Y Jefté hizo voto a Jehová, diciendo: Si entregares a los amonitas en mis manos, cualquiera que saliere de las puertas de mi casa a recibirme, cuando regrese victorioso de los amonitas, será de Jehová, y lo ofreceré en holocausto. Y fue Jefté hacia los hijos de Amón para pelear contra ellos; y Jehová los entregó en su mano. Y desde Aroer hasta llegar a Minit, veinte ciudades, y hasta la vega de las viñas, los derrotó con muy grande estrago. Así fueron sometidos los amonitas por los hijos de Israel”</em> (Jue 11:6-18; 11:1-2, 29-33 R60)</p>
<p>Los hijos de Israel sirvieron a los filisteos y amonitas, los cuales los oprimieron y los quebrantaron por 18 años. En el año 18 de su quebrantamiento y opresión, los hijos de Israel clamaron a Jehová y el Señor se movió a misericordia y se angustió con su angustia (Jue 10:16). Dios uso a Jefté para ponerle fin al dominio de los enemigos, así que una vez más el 18 representa el fin de un tiempo ciclo de castigo y juicio de Dios a Israel (significado del 10), y a la vez, ese mismo año, cuando se ganó la victoria, comenzó un tiempo de paz, de liberación, de restauración, de gracia, de prosperidad (el 8). Una vez más el 18 nos habla del fin de un tiempo y el principio de otro tiempo. El fin de la opresión, de la apostasía, de la rebelión, la reconciliación con Dios, entrar en armonía con Dios, para empezar con Dios un nuevo caminar, el 18; <em>&#8220;las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” </em>(2Co 5:17 R60). En ambos casos se repite lo mismo, hubo reconocimiento, hubo humillación, y hubo quebrantamiento. El pueblo de Israel reconoció su pecado, se humilló, se arrepintió de corazón, entonces vino el tiempo de la gracia de Dios, y ese es el 18. Así nosotros, al terminar este año 2017, cuando llegue el último minuto, nosotros tenemos que terminar con toda rebelión, con toda obstinación, con toda dureza de corazón, con todo pecado, separación, todo lo que nos separó de Dios hay que enterrarlo este año, para comenzar entonces un nuevo ciclo de liberación, de restauración, de prosperidad, de resurrección, de una nueva relación con Dios. ¡Aleluya! ¡Amén!, porque ese es el significado del 18. Continuemos la aplicación con la siguiente narración bíblica:</p>
<p><em>“Cuando Josías comenzó a reinar era de ocho años, y reinó en Jerusalén treinta y un años. El nombre de su madre fue Jedida hija de Adaía, de Boscat. E hizo lo recto ante los ojos de Jehová, y anduvo en todo el camino de David su padre, sin apartarse a derecha ni a izquierda. A <strong><u>los dieciocho años del rey</u></strong> Josías, envió el rey a Safán hijo de Azalía, hijo de Mesulam, escriba, a la casa de Jehová, diciendo: Ve al sumo sacerdote Hilcías, y dile que recoja el dinero que han traído a la casa de Jehová, que han recogido del pueblo los guardianes de la puerta, y que lo pongan en manos de los que hacen la obra, que tienen a su cargo el arreglo de la casa de Jehová, y que lo entreguen a los que hacen la obra de la casa de Jehová, para reparar las grietas de la casa; a los carpinteros, maestros y albañiles, para comprar madera y piedra de cantería para reparar la casa; y que no se les tome cuenta del dinero cuyo manejo se les confiare, porque ellos proceden con honradez. Entonces dijo el sumo sacerdote Hilcías al escriba Safán: He hallado el libro de la ley en la casa de Jehová. E Hilcías dio el libro a Safán, y lo leyó. Viniendo luego el escriba Safán al rey, dio cuenta al rey y dijo: Tus siervos han recogido el dinero que se halló en el templo, y lo han entregado en poder de los que hacen la obra, que tienen a su cargo el arreglo de la casa de Jehová. Asimismo el escriba Safán declaró al rey, diciendo: El sacerdote Hilcías me ha dado un libro. Y lo leyó Safán delante del rey. Y cuando el rey hubo oído las palabras del libro de la ley, rasgó sus vestidos. Luego el rey dio orden al sacerdote Hilcías, a Ahicam hijo de Safán, a Acbor hijo de Micaías, al escriba Safán y a Asaías siervo del rey, diciendo: Id y preguntad a Jehová por mí, y por el pueblo, y por todo Judá, acerca de las palabras de este libro que se ha hallado; porque grande es la ira de Jehová que se ha encendido contra nosotros, por cuanto nuestros padres no escucharon las palabras de este libro, para hacer conforme a todo lo que nos fue escrito. Entonces fueron el sacerdote Hilcías, y Ahicam, Acbor, Safán y Asaías, a la profetisa Hulda, mujer de Salum hijo de Ticva, hijo de Harhas, guarda de las vestiduras, la cual moraba en Jerusalén en la segunda parte de la ciudad, y hablaron con ella.Y ella les dijo: Así ha dicho Jehová el Dios de Israel: Decid al varón que os envió a mí: Así dijo Jehová: He aquí yo traigo sobre este lugar, y sobre los que en él moran, todo el mal de que habla este libro que ha leído el rey de Judá; por cuanto me dejaron a mí, y quemaron incienso a dioses ajenos, provocándome a ira con toda la obra de sus manos; mi ira se ha encendido contra este lugar, y no se apagará. Mas al rey de Judá que os ha enviado para que preguntaseis a Jehová, diréis así: Así ha dicho Jehová el Dios de Israel: Por cuanto oíste las palabras del libro, y tu corazón se enterneció, y te humillaste delante de Jehová, cuando oíste lo que yo he pronunciado contra este lugar y contra sus moradores, que vendrán a ser asolados y malditos, y rasgaste tus vestidos, y lloraste en mi presencia, también yo te he oído, dice Jehová. Por tanto, he aquí yo te recogeré con tus padres, y serás llevado a tu sepulcro en paz, y no verán tus ojos todo el mal que yo traigo sobre este lugar. Y ellos dieron al rey la respuesta”</em> (2Re 22:1-20 R60)</p>
<p>Hay que reparar las grietas en la casa de Jehová, hay que reparar la casa en el 2018. También en el año 18 aparece el libro, en el año 18 lo lee el rey, en el año 18 el rey llama al pueblo al arrepentimiento. Siempre hay humillación en el año 18, siempre hay arrepentimiento en el año 18, porque para que se termine la opresión, la derrota y los fracasos, y el poder y el dominio de los enemigos de las debilidades, tiene que haber humillación, porque solo Dios puede liberarnos, Él solo es el Libertador. Cuando el pueblo oye a Dios, Dios oye al pueblo; cuando el pueblo de humilla, Dios lo levanta. Iglesia, para que termine el ciclo de opresión y comience el ciclo de liberación tiene que haber arrepentimiento, humillación y quebrantamiento en la presencia del Señor.</p>
<p><em>“Entonces el rey mandó reunir con él a todos los ancianos de Judá y de Jerusalén. Y subió el rey a la casa de Jehová con todos los varones de Judá, y con todos los moradores de Jerusalén, con los sacerdotes y profetas y con todo el pueblo, desde el más chico hasta el más grande; y leyó, oyéndolo ellos, todas las palabras del libro del pacto que había sido hallado en la casa de Jehová. Y poniéndose el rey en pie junto a la columna, hizo pacto delante de Jehová, de que irían en pos de Jehová, y guardarían sus mandamientos, sus testimonios y sus estatutos, con todo el corazón y con toda el alma, y que cumplirían las palabras del pacto que estaban escritas en aquel libro. Y todo el pueblo confirmó el pacto. Entonces mandó el rey al sumo sacerdote Hilcías, a los sacerdotes de segundo orden, y a los guardianes de la puerta, que sacasen del templo de Jehová todos los utensilios que habían sido hechos para Baal, para Asera y para todo el ejército de los cielos; y los quemó fuera de Jerusalén en el campo del Cedrón, e hizo llevar las cenizas de ellos a Bet-el. Y quitó a los sacerdotes idólatras que habían puesto los reyes de Judá para que quemasen incienso en los lugares altos en las ciudades de Judá, y en los alrededores de Jerusalén; y asimismo a los que quemaban incienso a Baal, al sol y a la luna, y a los signos del zodíaco, y a todo el ejército de los cielos. Hizo también sacar la imagen de Asera fuera de la casa de Jehová, fuera de Jerusalén, al valle del Cedrón, y la quemó en el valle del Cedrón, y la convirtió en polvo, y echó el polvo sobre los sepulcros de los hijos del pueblo. Además derribó los lugares de prostitución idolátrica que estaban en la casa de Jehová, en los cuales tejían las mujeres tiendas para Asera. E hizo venir todos los sacerdotes de las ciudades de Judá, y profanó los lugares altos donde los sacerdotes quemaban incienso, desde Geba hasta Beerseba; y derribó los altares de las puertas que estaban a la entrada de la puerta de Josué, gobernador de la ciudad, que estaban a la mano izquierda, a la puerta de la ciudad. Pero los sacerdotes de los lugares altos no subían al altar de Jehová en Jerusalén, sino que comían panes sin levadura entre sus hermanos. Asimismo profanó a Tofet, que está en el valle del hijo de Hinom, para que ninguno pasase su hijo o su hija por fuego a Moloc. Quitó también los caballos que los reyes de Judá habían dedicado al sol a la entrada del templo de Jehová, junto a la cámara de Natán-melec eunuco, el cual tenía a su cargo los ejidos; y quemó al fuego los carros del sol. Derribó además el rey los altares que estaban sobre la azotea de la sala de Acaz, que los reyes de Judá habían hecho, y los altares que había hecho Manasés en los dos atrios de la casa de Jehová; y de allí corrió y arrojó el polvo al arroyo del Cedrón. Asimismo profanó el rey los lugares altos que estaban delante de Jerusalén, a la mano derecha del monte de la destrucción, los cuales Salomón rey de Israel había edificado a Astoret ídolo abominable de los sidonios, a Quemos ídolo abominable de Moab, y a Milcom ídolo abominable de los hijos de Amón. Y quebró las estatuas, y derribó las imágenes de Asera, y llenó el lugar de ellos de huesos de hombres. Igualmente el altar que estaba en Bet-el, y el lugar alto que había hecho Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar a Israel; aquel altar y el lugar alto destruyó, y lo quemó, y lo hizo polvo, y puso fuego a la imagen de Asera. Y se volvió Josías, y viendo los sepulcros que estaban allí en el monte, envió y sacó los huesos de los sepulcros, y los quemó sobre el altar para contaminarlo, conforme a la palabra de Jehová que había profetizado el varón de Dios, el cual había anunciado esto. Después dijo: ¿Qué monumento es éste que veo? Y los de la ciudad le respondieron: Éste es el sepulcro del varón de Dios que vino de Judá, y profetizó estas cosas que tú has hecho sobre el altar de Bet-el. Y él dijo: Dejadlo; ninguno mueva sus huesos; y así fueron preservados sus huesos, y los huesos del profeta que había venido de Samaria. Y todas las casas de los lugares altos que estaban en las ciudades de Samaria, las cuales habían hecho los reyes de Israel para provocar a ira, las quitó también Josías, e hizo de ellas como había hecho en Bet-el. Mató además sobre los altares a todos los sacerdotes de los lugares altos que allí estaban, y quemó sobre ellos huesos de hombres, y volvió a Jerusalén. Entonces mandó el rey a todo el pueblo, diciendo: Haced la pascua a Jehová vuestro Dios, conforme a lo que está escrito en el libro de este pacto. No había sido hecha tal pascua desde los tiempos en que los jueces gobernaban a Israel, ni en todos los tiempos de los reyes de Israel y de los reyes de Judá. A los <strong><u>dieciocho años del rey Josías</u></strong> fue hecha aquella pascua a Jehová en Jerusalén. Asimismo barrió Josías a los encantadores, adivinos y terafines, y todas las abominaciones que se veían en la tierra de Judá y en Jerusalén, para cumplir las palabras de la ley que estaban escritas en el libro que el sacerdote Hilcías había hallado en la casa de Jehová. No hubo otro rey antes de él, que se convirtiese a Jehová de todo su corazón, de toda su alma y de todas sus fuerzas, conforme a toda la ley de Moisés; ni después de él nació otro igual”</em> (2Re 23:1-25 R60)</p>
<p>El 18 es el año de sacar toda inmundicia de la casa de Jehová, todas las cosas ocultas, todo tapujo vergonzoso. Tenemos que sacar de la casa de Jehová a todos los ministros deshonestos, los ministros idólatras, los ministros extraviados, y bajar del altar de Dios y de la casa de Dios a los cambistas, a todos los que desvían al pueblo, para que venga el tiempo de liberación. Es curioso que, buscando dinero para reparar la casa de Jehová, encontraron el libro de la Ley de Moisés, o sea, la Palabra de Dios. Y fue el hallazgo del libro el instrumento que usó Dios a través de Josías, para limpiar al pueblo y volverlo al orden. El reinado de Josías está lleno de enseñanzas espirituales y proféticas. Josías empezó a reinar a los 8 años lo que representa reinicio para la nación hebrea y el fin de un largo tiempo de apostasía de los reinados de su abuelo Manasés (el peor rey de Israel), y su padre Amón (perverso). Josías terminó con 57 años de divorcio con Dios y reinició un ciclo de tiempo de restauración en la relación de Israel con Dios, porque apareció el libro. Lo que provocó la gran reforma y el solemne avivamiento fue la experiencia de la aparición del libro el cual estaba escondido en el templo de Dios. En ese mismo año, el 18, de la aparición del libro, celebraron la pascua. La pascua representa la redención de Israel, su liberación de Egipto y su pacto con el Dios Redentor. El pueblo de Israel estuvo 450 años, esclavos en Egipto, y la pascua representa su liberación. Es el pacto de Dios con Israel. Por eso, cada vez que hubo un retorno a Dios, se celebraba la pascua, porque Israel entendía que era la manera de celebrar una reconciliación con Dios, y eso hizo Josías y eso va a pasar en el año 2018, va a ver una vindicación, una reconciliación con Dios. Volvamos al pacto con Dios.</p>
<h4><u>Aplicación Profética del 2018</u></h4>
<p>Este año 2018 será el fin de la apostasía, rebelión y dureza de corazón, porque VA APARECER EL LIBRO. Es un año para volvernos a Dios, y profetizo que en gran parte de la iglesia aparecerá el libro perdido, y traerá consigo luz para iluminar los corazones oscurecidos, y el resultado será humillación, quebrantamiento, escudriñamiento profundo de corazón, arrepentimiento y conversión. <span style="font-size: 16px;">Hay un pueblo que ha estado cautivo y oprimido por muchos años, como la tierra de Neftalí y la tierra de Zabulón, en Galilea de los gentiles, que luz les resplandeció (Mat 4:15-16), así va a suceder con esas iglesias y esos ministerios que luz les va a resplandecer, porque va aparecer el libro. Es un año que muchos pródigos regresarán a la casa del Padre, porque va aparecer el libro. ¿Cómo es posible que la iglesia tiene la Biblia, la predica todos los domingos, la leen en sus casas, pero el libro está desparecido en la misma casa de Dios? Pero apareció en el año 18, <img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-20323 alignleft" src="https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/41319902_l-221x195.jpg" alt="" width="221" height="195" srcset="https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/41319902_l-221x195.jpg 221w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/41319902_l-600x531.jpg 600w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/41319902_l-768x679.jpg 768w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/41319902_l-679x600.jpg 679w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/41319902_l-1000x884.jpg 1000w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/41319902_l-480x424.jpg 480w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/41319902_l-1260x1114.jpg 1260w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/41319902_l-615x544.jpg 615w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/41319902_l-400x354.jpg 400w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/41319902_l-292x258.jpg 292w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/41319902_l.jpg 1221w" sizes="auto, (max-width: 221px) 100vw, 221px" />¡apareció el libro! Porque cuando el pueblo se aparta, se aparta de la palabra de Dios, y cuando regresa, regresa por causa de la Palabra de Dios. Cuando Israel se fue a los ídolos se apartó de la Palabra de Dios, y cuando volvió a Dios, y celebró la pascua, señal de liberación, entonces fue la Palabra, porque el libro apareció.</span></p>
<p>El Señor le pone fin al engaño, la mentira, la hipocresía, en muchas vidas, en este año 2018. Es como si despertaran de un profundo sueño; acabará con la somnolencia, letargo e indiferencia hacia Dios y la verdad del reino de los cielos. Veo en visión a los cautivos soltar sus cadenas y liberarse de sus verdugos. Muchos que fueron engañados y seducidos por rebeldes, y fueron arrastrados al error, por el efecto de la luz de la Palabra y el trabajo amoroso del Espíritu, se percatarán de que fueron engañados y apartados del camino del propósito del Señor. Éstos regresarán contritos y humillados, y reconocerán su rebelión, y se integrarán al redil de Dios, de donde nunca debieron haber salido. El Espíritu anuncia, en este 2018, que el Señor enviará a sus emisarios los cuales tocarán las trompetas para llamar al despertamiento. Esta vez, muchos oirán la voz del Señor y distinguirán su llamamiento. Estas ovejas del Señor abandonarán las filas de iglesias y ministerios, y dejarán a sus líderes, los cuales se aprovecharon de su ignorancia e ingenuidad para despojarlos de sus bienes y recursos. La Palabra les va a abrir los ojos, y van abandonar esos ministerios donde solamente recibieron engaños, pues se aprovecharon de ellos y los explotaron; no buscaban su edificación espiritual, sino sus recursos para lucrarse. Toda casa que no fue edificada sobre la roca será desarraigada, dice el Señor Dios Todopoderoso. Dios hará ver y mostrará y manifestará los fundamentos de algunos ministros, y nos sorprendernos cuando veamos sobre qué podredumbre e inmundicia han edificado estos ministerios. Dios va a destapar el fundamento para que vean lo que hay debajo. Veremos cómo la apariencia de piedad y unción no eran más que un disfraz para seducir y engañar. Dios va desenmascarar a los llamados “ungidos”, que se llaman ungidos, pero son engañadores del pueblo de Dios.</p>
<p>Muchos que arrastrados por la avaricia y la fama cayeron en las tentaciones del archienemigo, el diablo, a los cuales el Tentador los subió al pináculo del templo, a la cúspide de la fama y del prestigio religioso y eclesiástico, desde allí los hará caer el Señor, en este año 2018. Así como el diablo quiso seducir a Jesús, con dos tentaciones: en una lo subió a un lugar alto y le dijo:  tirate (Mat 4:6); y en la otra le mostró los reinos del mundo y toda la gloria de ellos (Mat 4:8). Hay dos tentaciones: una dentro, en la iglesia, y otra fuera, en el mundo. Estos ministros usan la unción, los dones espirituales, para hacerse grandes en el templo, para elevarse a la cúspide allá arriba, pero desde allá los tirará el Señor, anuncia el Espíritu. Va a ver grandes escándalos en muchos ministerios este año. El impacto de su caída será súbito y trágico; tarde se percatarán que la altura que habían alcanzado no eran logros ni honra de Dios, sino una estratagema de error elaborada por Satanás para despeñarlo y causar sus ruinas. Ellos pensaban que era Dios que los estaban bendiciendo y los estaba honrando, y era el diablo que lo subió bien alto para desde allí empujarlos.</p>
<p>El impacto de su caída será proporcional a la altura a que fueron elevados: mayor altura, peor caída. Ellos extasiaron a las multitudes en la TV, en la radio, los tenían atónitos, como dijeron de Herodes: <em>“</em><em>¡Voz de Dios, y no de hombre!”</em> (Hch 12:22 R60)”, pero cuando Dios los haga caer, y lo veamos despeñados y vueltos pedazos en el suelo, nos daremos cuenta de que era tan solo una apariencia. Muy tarde sabrán que buscar su propia honra no es honra; comprobarán que los que rehúsan el peso de la cruz serán abrumados llevando las cargas pesadas de sus propias vergüenzas. En otras palabras, ellos no quisieron el mensaje de la cruz del reino de Dios, porque significa devoción, entrega, abnegación, vivir para Dios y no buscar lo nuestro, sino lo que es de Cristo; y lo cambiaron por lo otro, usaron los dones, las oportunidades de Dios para enriquecerse, y explotar a la iglesia. Y Jesús dijo: <em>“</em><em>ya tienen su recompensa”</em> (Mat 6:5 R60)”, esa es. Mas, los que son como el Señor Jesús no se avergüenzan de llevar los oprobios de la cruz cargarán en su sacerdocio el arca de la gloria de su presencia. Es decir, así como los sacerdotes asignados llevaban el arca de Jehová, los que llevan la cruz llevarán la gloria de Dios, porque la cruz, en último análisis, es la gloria de Dios, porque es la muerte al yo, para vivir para Dios.</p>
<p>El Espíritu continúa anunciando que en el 2018 viene la gran decepción, la cual traerá consigo la gran depresión. ¿Qué es la gran decepción? Pues es el resultado de todo lo que hemos dicho, porque va aparecer el libro y el libro va iluminar los corazones y a la gente se les va a caer las escamas de los ojos, y van a ver los engaños de los líderes. Dios va a exhibir desde las azoteas sus vergüenzas y los hará caer desde arriba, entonces va a venir, de pate de todos, una gran decepción, y van a decir: «Nosotros hemos dejado de Dios pensando que lo estamos siguiendo a través de estos, y ellos lo que hicieron fue alejarnos de Dios». Y sentirán una profunda decepción, y la decepción es lo que los traerá de nuevo a Dios. ¿Saben por qué yo estoy acá? Porque yo me decepcioné de la denominación donde estaba porque allí no se buscaba la gloria de Dios sin el engrandecimiento de un sistema religiosa, pero la iglesia no vino a la existencia del propósito de Dios para servir a ningún sistema. Dios manda a los Moiséses de hoy a decirle a Faraón: «Deja ir a mi pueblo para que me sirva». La iglesia no es para hacer ladrillos, la iglesia no es para hacer pirámides, la iglesia no es para hacer suntuosos palacios, la iglesia no es para hacer infraestructuras, para impresionar a la gente con soberbios momentos. La iglesia es para que le haga culto al Señor, para que le sirva al Señor, y Dios la va a sacar de todo sistema que la esté usando para engrandecer la gloria del hombre, ha dicho el Señor.</p>
<p>La iglesia fue salvada para la alabanza de la gloria de Dios, y no de ningún hombre. ¿Acaso no fue eso lo que hizo Josías, cuando sacó a todos los sacerdotes del templo que llevaban al pueblo a la idolatría? Un profeta verdadero no es tanto el que dice el futuro y se cumple, sino el que te lleva a Dios. Moisés dijo:  <em>“</em><em>Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te anunciare señal o prodigios, y si se cumpliere la señal o prodigio que él te anunció, diciendo: Vamos en pos de dioses ajenos, que no conociste, y sirvámosles; no darás oído a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños; porque Jehová vuestro Dios os está probando, para saber si amáis a Jehová vuestro Dios con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma. En pos de Jehová vuestro Dios andaréis; a él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis, y a él seguiréis. Tal profeta o soñador de sueños ha de ser muerto, por cuanto aconsejó rebelión contra Jehová vuestro Dios que te sacó de tierra de Egipto y te rescató de casa de servidumbre, y trató de apartarte del camino por el cual Jehová tu Dios te mandó que anduvieses; y así quitarás el mal de en medio de ti”</em> (Deu 13:1-5; 18:14-15 R60). Cuando leas un libro, o escuches el mensaje de un predicador, discierne, pesa los corazones y pregúntate: ¿Este predicador hacia dónde me lleva? ¿Me está llevando a su proyecto personal de construcción, me está llevando a que lo siga en su afán de hacerse grande y famoso? Hay muchas sutilezas que nos arrastran y nos impresionan con testimonios de grandes sanidades y milagros. Pero unción sin corazón es igual a defunción, y si no crees que tengo razón pregúntale a Sansón. Por eso viene la gran decepción que llevará a una gran depresión, porque la gente se decepciona de sus líderes no quiere escuchar a nadie, pero aparecerá el libro y recibirán sanidad y restauración. El Dios que a los suyos les dará doble honra y doble restauración, les dará doble juicio y castigo a los que usan el ministerio para lucrarse y buscar lo suyo en lugar de emplearlo para el propósito y honra del Señor. Lo que será un tiempo de juicio y castigo para los engañadores el pueblo de Dios, simultáneamente, será un tiempo glorioso para el remanente de los piadosos, pues los va llenar de honra. Será el final de un ciclo de opresión, tinieblas y parálisis espiritual, y el principio de un reinicio de un periodo de liberación restauración y armonía con el cielo, y un tiempo de crecimiento de todo lo que constituye el ministerio y el propósito eterno del reino de Dios.</p>
<p>Ahora entremos a la aplicación final, a través del evangelio de Lucas: <em>“En este mismo tiempo estaban allí algunos que le contaban acerca de los galileos cuya sangre Pilato había mezclado con los sacrificios de ellos. Respondiendo Jesús, les dijo: ¿Pensáis que estos galileos, porque padecieron tales cosas, eran más pecadores que todos los galileos? Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente. O aquellos <strong>dieciocho </strong>sobre los cuales cayó la torre en Siloé, y los mató, ¿pensáis que eran más culpables que todos los hombres que habitan en Jerusalén? Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente. Dijo también esta parábola: Tenía un hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló. Y dijo al viñador: He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿para qué inutiliza también la tierra? Él entonces, respondiendo, le dijo: Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone. Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después. Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo; y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar. Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios. Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo, dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados, y no en día de reposo. Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en el día de reposo su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber? Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo? Al decir él estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios; pero todo el pueblo se regocijaba por todas las cosas gloriosas hechas por él”</em> (Luc 13:1-17 R60)</p>
<p>En este relato vemos que Jesús hace un llamado al arrepentimiento, no a un grupo, sino a los dos grupos, a los que dieciocho galileos que fueron encontrados culpables, y al resto de los hombres que habitaban Jerusalén. Pero en realidad, el mensaje de la parábola de la higuera estéril era para los judíos, pues la higuera representa al pueblo de Israel. Israel según Jesús estaba inutilizando la tierra, pues una planta que no da frutos no solamente es infructuosa, sino que está ocupando el lugar, en esa misma tierra, de otra planta que sí puede dar frutos, por tanto, Dios, como el Señor de la tierra, ordena cortarla. El Espíritu Santo, representado en la parábola como el viñador, pide un año más. El Espíritu dice que este año va a hacer clave en el propósito de Dios con Israel. De hecho, este año se cumplen 70 años (en mayo) desde que Israel llegó a ser nación. La Biblia dice: <em>“</em><em>¿Quién oyó cosa semejante? ¿quién vio tal cosa? ¿Concebirá la tierra en un día? ¿Nacerá una nación de una vez? Pues en cuanto Sion estuvo de parto, dio a luz sus hijos”</em> (Isa 66:8 R60), pues así ocurrió, el 14 de mayo de 1948 cuando las Naciones Unidas proclamaron el establecimiento de un estado judío en Eretz Israel, Palestina, lo que ahora conocemos como el Estado de Israel. Y hay una serie de profecías que están relacionados con Israel, y yo creo que esta parábola, en este contexto de aquellos 18 que el Señor le estaba haciendo un llamado a Israel para el arrepentimiento, y Dios está anunciando un nuevo tiempo para la nación hebrea. El viñador pidió que se le diera un año más, un tiempo más, el año 18 es un año más de misericordia. Esta fue la aplicación para Israel, ahora, en la continuación del relato, encontremos el mensaje para la iglesia:</p>
<p><em>“Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo; y había allí una mujer que desde hacía <strong>dieciocho </strong>años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar. Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios”</em> (Lucas 13:10-13 R60)</p>
<p>Cristo le dice a la iglesia este año: «¡Mujer, eres libre de tu enfermedad!» El Señor le dice a la iglesia: ¡Mujer eres libre de tu enfermedad! Año de liberación, termina el tiempo de la enfermedad, de postración, de andar encorvados. En este año la iglesia se va a enderezar y va a glorificar a Dios. Hay una iglesia que tiene muchos años encorvada, aplastada, con la cerviz hacia abajo, derrotada, avergonzada, pero el salmista dijo: <em>“</em><em>Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí; Mi gloria, y el que levanta mi cabeza”</em> (Sal 3:3 R60), porque para estar erguido nos llamó Dios, y no para andar encorvada. Hay una iglesia que está encorvada y no se puede enderezar de ninguna manera, pero en este año se va a erguir, y saldrá de su postración con brazo extendido. Dieciocho años de opresión, dolor, sufrimiento y atadura, encorvada, jorobada, postrada, humillada, representa un tipo de iglesia que de ninguna manera se puede enderezar. Pero sucederán tres cosas: Jesús le verá, la llamará y le hablará. Había un grupo de enfermos esperando sanidad, pero Dios puso los ojos en ella, es decir el Señor la vio, la llamó y la sanó, porque tuvo misericordia de ella. En este año el Señor va a mirar el estado de postración y de dolor, la llamará y le dirá: «Mujer, ven, acércate, eres libre de tu enfermedad». Todo el que esté enfermo, encorvado o postrado en su impotencia, diga: ¡Soy libre de mi enfermedad! Eres libre de tu esclavitud, eres libre de tu depresión, eres libre de tu miedo, eres libre de tus opresores, eres libre de tus ataduras. Por años, no podía enderezarse, pero en el año 18 que significa el fin de un ciclo de opresión y el principio de un ciclo de restauración, de resurrección, ella será sanada. Aquellos que hasta el día de hoy no se han podido enderezar, Jesús este año los va a mirar, los va a llamar y les dirá: «Son libres de este azote del diablo». ¡Aleluya! El que tiene oído oiga lo que el Espíritu dice a la iglesia. Créelo. <em>“</em><em>¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?”</em> (Jua 11:40 R60). Amén, amén y amén. Tu opresión, tu enfermedad, tu miedo de morirte termina este año, porque Jesús te vio. Llegó tu turno, llegó tu oportunidad, el médico divino te llama. Decláralo, no tengas miedo, ni pienses en los años que has padecido, porque este año 2018 Dios lo va hacer. Porque Dios nos ama nos habla.</p>
<p><em>“Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo, dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados, y no en día de reposo. Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en el día de reposo su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber? Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta</em> <em>ligadura en el día de reposo? Al decir él estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios; pero todo el pueblo se regocijaba por todas las cosas gloriosas hechas por él” </em>(Luc 13:14-17 R60)</p>
<p>Ahora nota que los religiosos, legalistas, usan la opresión religiosa para mantener encorvada y postrada a la iglesia. Jesús en el día de reposo le da reposo a su pueblo, pero estos decían: «Quédate oprimida el sábado», pero Jesús decía: «No, el sábado es para que haya reposo para el pueblo, y nadie con una joroba puede reposar. <strong>Nota como los religiosos usan la misma Palabra para esclavizarte y Jesús usa la misma Palabra para liberarte. <em>“</em></strong><em>Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres”</em> (Jua 8:36 R60) Hay dos maneras de interpretar la Biblia: una para oprimir al pueblo y otra para liberar al pueblo. Este es el año de la liberación, iglesia, este es el año en que los religiosos serán avergonzados, y el pueblo se regocijará y aplaudirá por todas las cosas gloriosas que Dios hará. Ellos preferían desatar a la mula y al buey porque representaba dinero para ellos. Es interesante cómo en ese relato se repite la palabra atar, pero este es el año donde el Señor va a desatar, porque el 2018 será un año de reposo de nuestras ligaduras. El Señor desatará nuestras ataduras y quitará nuestros impedimentos y prisiones. Todo lo que por años no se podía enderezar, en el 2018 será enderezado —y no me refiero solo a una joroba— porque es un año de liberación, pues es el fin de la opresión y el principio de la liberación de los hijos de Dios.</p>
<p>Todo lo que antes era imposible, ahora será posible. Puertas que por muchos años no se podían abrir, el Señor las abrirá en el 2018. Lo que por años no se pudo construir, este año será construido. Problemas que por años no se pudieron resolver, en este año serán resueltos. Muchas cosas que por años han estado caídas, este año serán levantadas. Muchas relaciones que por años estaban dañadas, este año serán restauradas. Muchos pródigos que por años no pudieron regresar al redil, a la casa de Dios, este año regresará. Muchos proyectos que por años no pudieron realizarse, en el 2018 se llevarán a cabo y se lograrán. Muchas debilidades que por años no pudieron ser vencidas, este año serán sometidas por el Espíritu Santo. El que lo crea recibirá el poder de la gloria de Dios Enfermedades que por muchos años no pudieron ser sanadas, este año serán curadas. Cadenas y ataduras que por años eran cargadas y arrastradas, este año serán hechas pedazos. Traumas que por muchos años nos oprimieron, este año serán superados.</p>
<p>El diez nos dice que termina un ciclo, y el 8 nos habla de algo que empieza. Este es el año del fin de la derrota, y el principio de la victoria. Cerramos un ciclo de la derrota y abrimos uno de victoria. Este es el año del fin de lo imposible y el comienzo de lo posible. Este es el año del fin de la rebelión y el inicio de una nueva relación con Dios. Este es el año del fin de la debilidad y el principio de la fortaleza. Este es el año del fin del engaño y el inicio de lo verdadero. Este es el año del fin de la apostasía y el comienzo de la conversión, o sea regresar a Dios. Este el año del fin de lo temporal y el inicio de lo eterno. Este es el año del fin de lo mundanal y el principio de lo celestial. Este es el año del fin de lo carnal y el comienzo de lo espiritual. Este es el año del fin de lo vano, y el inicio de lo relevante. Este es el año del fin de lo trivial, y el inicio de lo trascendente. Este el año de del fin del reino de los hombres y el comienzo de la vida del reino de Dios en muchos ministros e iglesias. Este es el año del fin de la hipocresía y el inicio de la vida sincera y genuina. Este es el año del fin de lo diabólico y principio de lo divino. Este es el año del fin del odio, de la enemistad y la raíz de amargura, y el comienzo del reino del amor, del perdón y la reconciliación. Lo que hasta ahora no se había logrado, en este año se logrará, porque el 18 es el fin de lo malo y el inicio de todo lo bueno.</p>
<h4><u>Tomando las Llaves para Cerrar y Abrir</u></h4>
<p>En este año cerramos un ciclo de opresión y abrimos otro de liberación, por tanto, el 2018 es el año de las dos llaves: con el 10 cierro la opresión, y con el 8 abro la liberación. Por lo cual, el Señor me instruyó que trajera dos llaves, con las cuales vamos a cerrar un ciclo y abrimos otro. 2018 es el año de las dos llaves y con ellas:</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-20324 alignleft" src="https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/62429906_m-260x195.jpg" alt="" width="260" height="195" srcset="https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/62429906_m-260x195.jpg 260w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/62429906_m-600x450.jpg 600w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/62429906_m-768x576.jpg 768w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/62429906_m-480x360.jpg 480w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/62429906_m-615x461.jpg 615w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/62429906_m-400x300.jpg 400w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/62429906_m-292x219.jpg 292w, https://www.elamanecer.org/wp-content/uploads/2018/01/62429906_m.jpg 799w" sizes="auto, (max-width: 260px) 100vw, 260px" /></p>
<p>CERRAMOS un ciclo de opresión y ABRIMOS uno de liberación.<br />
CERRAMOS un ciclo de cansancio y fatiga y ABRIMOS otro de reposo.<br />
CERRAMOS un ciclo de fracasos y ABRIMOS otro de realizaciones en el propósito eterno de Dios. CERRAMOS un ciclo de mortandad y ABRIMOS otro de avivamiento.<br />
CERRAMOS un ciclo de decaimiento y ABRIMOS otro de  levantamiento.<br />
CERRAMOS un ciclo de conformismo y ABRIMOS otro de  aspiración e inspiración en Dios.<br />
CERRAMOS un ciclo de oscuridad y ABRIMOS otro de  luz.<br />
CERRAMOS un ciclo de ambición personal y ABRIMOS otro de  abnegación y altruismo, entrega a Dios<br />
CERRAMOS un ciclo de  vivir para el vientre y ABRIMOS el ciclo de  la cruz y el reino de Dios que es vivir para Dios.<br />
CERRAMOS un ciclo de agotamiento y ABRIMOS otro de  renovación espiritual.<br />
CERRAMOS un ciclo de la desobediencia y ABRIMOS otro de la obediencia a Dios.<br />
CERRAMOS un ciclo de lo parcial y ABRIMOS el ciclo de lo total.<br />
CERRAMOS un ciclo de lo relativo y ABRIMOS el ciclo de lo absoluto.<br />
CERRAMOS un ciclo de lo que es en parte y ABRIMOS lo que es la totalidad de Dios en nosotros.<br />
CERRAMOS un ciclo de la mediocridad y ABRIMOS el ciclo de la excelencia para el reino de Dios (en la adoración, en el servicio, en la relación, en la predicación, en la enseñanza, en la administración, en la mayordomía, en la excelencia).</p>
<p>CERRAMOS un ciclo de  lo externo y ABRIMOS el ciclo del corazón.<br />
CERRAMOS un ciclo de lo superficial y ABRIMOS el ciclo de las profundidades de Dios.<br />
CERRAMOS un ciclo de la frivolidad y trivialidad, y ABRIMOS el ciclo de la relevancia en Dios<br />
CERRAMOS un ciclo de la ociosidad, y ABRIMOS el ciclo de la diligencia y laboriosidad en Dios.<br />
CERRAMOS un ciclo de la frialdad, la indiferencia y la apatía, y ABRIMOS el ciclo de la devoción, el fervor y la piedad para Dios.<br />
CERRAMOS un ciclo del yo,  y ABRIMOS el de Dios.</p>
<p>Cristo es el que tiene la llave y le dice a la iglesia: «Yo te doy la llave y te doy una puerta abierta que nadie puede cerrar, porque donde Cristo abre nadie cierra, y donde él cierra nadie abre» (Apo 3:7-8). ¡Gloria a Dios! Escucho al Señor decirme como le dijo a Juan: <em>“Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas”</em> (Apo 21:5 R60). Así estas palabras no son una fantasía, sino que son fieles y verdaderas, y si la crees las verás en ti. Todo lo que Dios nos ha dicho lo hemos visto cumplirse, y si al final del año no se ha cumplido en ti, no es porque las profecías eran falsas, sino porque tú no las creíste, porque aquí dice que el pueblo cada vez que se arrepintió, recibió liberación. El que le da el corazón a Dios, tiene a Dios. Oremos:</p>
<h4><u>Oración Final</u></h4>
<p>«Padre bendito, de qué manera te agradecemos un día como hoy, qué más se puede decir. La Escritura es rica, es profunda, es reveladora. Dios mío, abriste los tesoros del reino para nosotros, para darnos a entender cuánto nos estás diciendo Señor. En la relación del 18 con el 9 va haber juicio para las naciones. Hace tres años o más que me muestras el 911, donde quiera que miro en diferentes momentos y lugares, me dices: «Mira el 911» y lo veo en el reloj, prendo el celular y veo 911, en la televisión 911, el reloj digital del horno de microondas 911, tiemblo ya cuando me sale. Esta semana por lo menos tres veces me pasó, y digo: ¡Dios mío que es lo que Tú me quieres decir! 911… Viene un 911, pero no sé si s para Israel, si para Estados Unidos, si es para alguna nación, si viene una guerra nuclear, o si es algo para la iglesia, pero viene un 911, viene dos veces 9, 18. El mensaje que nos diste es para nosotros, pero para los enemigos viene juicio, Señor. Ayúdanos a estar listos; prepáranos, capacitanos. Los ejemplos de los 4 relatos hubo arrepentimiento y hubo humillación, Padre, escudriñamiento profundo de corazón, y eso es lo que yo te pido para mí, para mi casa, y para El Amanecer del Esperanza como ministerio, y para todas las iglesias de Jesucristo, en el nombre de Jesús.</p>
<p>»Oro por los ministros para que sean llamas de fuego, y para que se vuelvan a ti, Dios mío, para que toda la iglesia se vuelve a ti. Que este año sea un año de gloria, donde se termine toda opresión. Lo que antes no se podía lograr que se logre. Levanta a la iglesia. La iglesia no puede andar jorobada, postrada, inclinada hacia abajo. Tú dices: <em>“</em><em>Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca”</em> (Luc 21:28 R60). Levántale la cabeza a esa iglesia, devuélvele la dignidad a esa iglesia, por amor a tu nombre, Señor. Yo digo consumado es. Yo digo consumado es. Yo digo consumado es. El que esté limpio, límpiese todavía más, y el que es inmundo quédese inmundo.</p>
<p>»¡Dios mío, nos limpiamos hoy, pedimos perdón, nos humillamos delante de ti! Lo primero que tú vas a enviar es un tiempo de avivamiento, pero va a ser precedido por un tiempo de humillación y quebrantamiento, como sucedió con los casos leídos. Antes que termine la opresión, debe haber reconciliación contigo. Aquí está nuestro corazón, Señor, lo humillamos delante de ti. Danos esa capacidad, por amor a tu bendito nombre. Nos exponemos a ti. Nos hemos gozado con tu Palabra, pero ahora queremos salir a vivir esa bendita Palabra, Dios mío, a comprometernos con la Palabra, hacer sinceros y genuinos con la Palabra. La Palabra no es una ilusión, es la verdad, Señor, no es una panacea, Dios mío, no es algo utópico, no Dios mío, es real, es verdadera. Danos un corazón que pueda cumplir la condición de la humillación y el quebrantamiento, para que venga ese tiempo de liberación. Cierra el ciclo de la opresión, que ya los enemigos no se enseñoreen más de la iglesia, por favor…</p>
<p>»Yo bendigo a tus ministros, yo bendigo a tu iglesia en tu nombre, en tu Palabra, y en tu pacto. Cumple tu Palabra en este año, que ni una jota ni una tilde perezca de tu Palabra. Que ninguna palabra tuya caiga en el suelo este año, sino que todo se cumpla y que nosotros participemos en esa obra que Tú vas a hacer, gracias por oírnos, gracias Señor, en el nombre de Jesús Empezamos este año 2018 contigo, dando un paso hacia al frente [dé un paso hacia el frente], en el nombre de Jesús. Comenzamos, en el nombre de Jesús, edificamos en el nombre de Jesús, y veremos la gloria de Dios en el nombre de Jesús, amén».</p>
<h5>Palabra profética dada al pastor Juan Radhamés Fernández, para el año 2018. Asimismo, el pastor Radhamés dio una instrucción final, la cual es opcional, para todos aquellos que han creído esta palabra, y es que adquieran una Biblia nueva, como una tipología de que apareció el libro. Que Dios añada bendición y revelación a su santa Palabra.</h5></div></div>
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		<title>El Eclipse Espiritual</title>
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		<pubDate>Mon, 21 Aug 2017 19:45:11 +0000</pubDate>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>La Biblia enseña que el Señor Jesucristo es el sol de justicia, el cual trae en sus alas salvación (Mal 4:2). Él es la luz que alumbra a todo hombre que viene a este mundo, según el evangelio de Juan (Juan 1:9). Los hombres viven en la tierra, y ésta es el estrado de los pies del Señor (Mat 5:35). La iglesia, tipológicamente, es la luna, porque ésta no tiene luz propia, sino que la recibe del sol y la proyecta a la tierra. La luna alumbra de noche, cuando el sol no emite su luz. Todo esto es aplicable a la iglesia.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Jesús es la luz del mundo (el sol) (Jua 8:12; 9:5). La iglesia, según el mismo Jesús, es también la luz del mundo (la luna) (Mat 5:14). La iglesia, como la luna, no tiene luz propia, sino que toma la de Jesús, el sol de justicia, y la proyecta a la tierra (a los hombres). La iglesia alumbra de noche, como la luna. La tierra está viviendo en la oscuridad de la noche, por causa del pecado y el reino de las tinieblas. Cristo se fue al cielo y dejó su luz a la iglesia para que ilumine la tierra con la luz del evangelio.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Cuando la iglesia no vive en luz, esto es, proyectando la luz que recibe de Cristo (el sol), se produce un eclipse. Este fenómeno consiste en que la luna se interpone entre el sol y la tierra e impide que la luz de éste llegue a la tierra. El resultado es absoluta oscuridad. Tristemente, eso es lo que está sucediendo hoy con la iglesia como la luna del reino de Dios, en vez de tomar la luz que recibe de Cristo, y alumbrar a tierra, se está convirtiendo en el obstáculo, se está interponiendo entre el cielo y la tierra. En lugar de ser luz, se está convirtiendo en la causa de las tinieblas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Este es el gran titular de los medios de comunicación en este día: ”<strong>LA LUNA ENTRE EL SOL Y LA TIERRA</strong>&#8220;.</p>
<p>Proféticamente esto se traduce: “La iglesia entre Cristo y el hombre&#8221;. El mensaje es éste: la que fue creada, llamada y capacitada para proyectar la luz, o dejarla pasar, la eclipsa o la obstruye. Este es el llamado a la iglesia o al remanente fiel de Dios: <em>“Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti. Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria. Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento&#8221;</em> (Isaías 60: 1- 3). Amén.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Revelación recibida por el pastor Juan Radhamés Fernández, hoy, 8/21/2017, día en que se produce un eclipse solar total, el cual cubrirá 14 estados, y una parte de él será visible en cincuenta estados de la unión americana. En otros países cercanos se podrá ver parcialmente.</p>
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