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	<title>gobierno &#8211; El Amanecer de la Esperanza Ministry</title>
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	<description>Cumpliendo el propósito profético de testificar el señorío de Cristo y la restauración de todas las cosas, siendo Dios el todo en todo.</description>
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		<title>Mensaje profético 2024: Año de las Dos Varas (Sacerdocio y Gobierno) y de la Buena Voluntad del Señor</title>
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		<dc:creator><![CDATA[El Amanecer de la Esperanza - MM]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 06 Jun 2024 21:40:51 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Pastor Juan Radhamés Fernández Cada año siempre hago una aclaración pertinente a este mensaje, y es que nosotros no somos adivinos ni tampoco de esos que viven anunciando cosas que van a suceder, sino que somos profeta. Un profeta no necesariamente es aquel que anuncia las cosas y se cumplen, aunque el profeta lo hace,...]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="row "><div class="wpv-grid grid-1-1  wpv-first-level first unextended" style="padding-top:0px;padding-bottom:0px" id="wpv-column-630612f3d338a50b9fcde19f885f4bc0" ><p>Pastor Juan Radhamés Fernández</p>
<p>Cada año siempre hago una aclaración pertinente a este mensaje, y es que nosotros no somos adivinos ni tampoco de esos que viven anunciando cosas que van a suceder, sino que somos profeta. Un profeta no necesariamente es aquel que anuncia las cosas y se cumplen, aunque el profeta lo hace, sino que un profeta es aquel que tiene una palabra de Dios para el pueblo. En el año 2000, recibimos de parte del Señor que desde el año dos mil hacia adelante todos los años que seguían iba a ser años proféticos, por lo que nos ha dado un mensaje profético cada año. Estamos profetizando, siguiendo lo que la Biblia revela acerca de los números ya que Dios está en el tiempo y usa siempre el tiempo para marcar también sus <em>kairos</em>, sus tiempos. Usamos lo que la Biblia revela acerca de los números dependiendo el año y sustraemos el mensaje de la misma Palabra.</p>
<p>La Escritura está llena de la multiforme sabiduría de Dios, y hay dimensiones desconocidas, porque la Biblia no solamente es letras sino que es Espíritu. Es <em>logos</em>, porque es una palabra escrita para Dios comunicar a los hombres en cada idioma sus pensamientos, pero la Biblia también posee una dimensión espiritual, que es el <em>rhema. </em>Por eso, por miles de años se ha estado predicando la Palabra y entre más sustraemos de ella más encontramos los <em>rhemas</em>, esas palabras iluminadas de Dios, para darnos el mensaje oportuno. El año pasado (2023) Dios nos habló hermosamente, nos trazó pautas, y yo bendigo a Dios porque todos hemos tomado en serio la palabra, quizás más que en años anteriores, y vi tantos hermanos haciendo esfuerzos para poder reparar las grietas como el Señor nos instruyó. Y así hemos visto cada año cómo se cumple la palabra. Algunos me han enviado segmentos, pedacitos de mensajes, de videos, donde me muestran cosas que Dios dijo en los años pasados y como se han cumplido, increíblemente. Hubo un año que terminó la profecía y lo que salió en el periódico en el día siguiente fue exactamente lo que Dios había dicho, así hace Dios.</p>
<p>Lo que Dios dice aquí no necesariamente marca todas las pautas, porque posiblemente otros profetas en otros lugares y a otros predicadores el Señor les muestra otras cosas, pues ¿quién puede decir lo que va a suceder en trescientos sesenta y cinco días? Imposible. Yo puedo tocar en el contexto, dependiendo lo que Dios quiere, la manera que estamos interpretando los números y aplicándolos al año correspondiente, y puedo decir algo que otros no han dicho, pero no voy a decir todo lo que otros van a decir. En muchas iglesias, el último día del año (31 de diciembre) lo separan para tener un servicio especial y se proclama el año venidero como “el año de tal cosa”, según el Espíritu los haya guiado. Y damos gracias a Dios por el don profético y yo me maravillo, porque para mí hay una evidencia muy grande que Dios los ama a ustedes como casa espiritual, y es por la palabra que brota, que surge en medio nuestro. Por ejemplo, estamos entrando al año 2024, y por los años anteriores que han escuchado ya saben lo que significa el veinticuatro usando los números, pero el mensaje es más de lo que dicen los números, pues aunque consultamos la numerología bíblica, nuestra aplicación profética está basada en otras cosas que dicen las Escrituras, y damos gracias a Dios por la manera que él nos ha guiado.</p>
<p>Antes de comenzar a estudiar el significado del veinticuatro, para aplicarlo proféticamente, quiero decirle que le dije al Señor: «Señor dime ¿este año en qué se va a distinguir?» Y el Señor me dijo, luego me fui a la Biblia y lo vi y me maravillo de la consistencia de lo que Dios dice. El número veinticuatro posiblemente de todos los números que hasta ahora hemos estudiado y aplicado es el que más significados tiene, y lo pluralizo porque son muchos. Hay números que hemos estudiado en el pasado, años que han sido gloriosos en cuanto a la esencia, la sustancia, a la amplitud de significados proféticos, pero este año, este número veinticuatro, amados, es un año de embarazo, es un año sustancioso, es un año de amplitud, es un año que no hay manera de describirlo. Primeramente, vamos a ver las cinco combinaciones del número veinticuatro:  1) 6X4; 2) 3X8; 3) 14+10; 4) 12+12; 5) 20+4. Ningún número que hemos estudiado hasta ahora ha tenido cinco combinaciones, y el cinco es número de gracia, y ya verán que este es un año de gracia. Nunca he visto un año con tanto significado, que Dios nos ayude, pongan mucha atención mis amados, porque mientras veamos las combinaciones también voy a ir haciendo la aplicación proféticamente.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>El 24 en diferentes combinaciones</strong></p>
<ul>
<li><strong>La primera combinación del veinticuatro: 6X4</strong>. El seis es número de hombre (Génesis 1:27,31), pero también expresa o está asociado con el pecado del hombre y su oposición hacia Dios, la independencia del hombre de Dios (Apocalipsis 13:18). Por su parte, el número cuatro tiene relación con el mundo creado; es el número de las cosas que tienen un comienzo, y de las cosas hechas, la materia misma. En resumen, el cuatro es el número de la plenitud material, o sea de la materia. Ejemplo, cuatro es el número de los cuatro elementos materiales de este planeta: tierra, aire, fuego y agua. Otro ejemplo, cuatro son los puntos imaginarios en el que está dividida las regiones de la tierra: norte, sur, este y oeste, eso nos habla de la plenitud de la tierra geográficamente. En Apocalipsis se habla de cuatro ángeles en pie sobre los cuatro ángulos de la tierra (Apocalipsis 7:1). Asimismo, cuatro son las divisiones del día, mañana, medio día, la tarde y la noche. Jesús se refirió a estas cuando hablo de la segunda venida y dijo: <em>“</em><em>Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana”</em> (Marcos 13:35), cuatro tiempos. Cuatro son las variaciones de las fases de la luna: luna nueva, cuarto creciente, luna llena y cuarto menguante.</li>
</ul>
<p>Proféticamente, el número cuatro es rico en significado, porque todas sus combinaciones están cargadas de contenido tipológico y profético; es un numero preñado (yo le llamo así). Hay una relación entre el seis y el cuatro con relación al hombre, pues ambos números tienen que ver con el hombre y con la materia.  El veinticuatro es doblemente gobierno, y cuando es doblemente se hace más intenso el número y por consiguiente su significado, porque lo amplía. Por tanto, puedo interpretar proféticamente que <strong>el año veinticuatro será de intensa actividad en el reino de los hombres, donde se manifestará plena y visiblemente la oposición del gobierno humano al propósito del Reino de Dios.</strong> Veo a Satanás airado, muy enojado como el que sabe que le queda poco tiempo; lo veo presionando a su ejército infernal para que apresuren su obra maligna en contra de Dios, de su Reino y de su propósito; lo veo desesperado, angustiado, presionando a los demonios en el veinticuatro. Puedo oír el clamor del apóstol Juan y puedo interpretar su lamento cuando dijo: <em>“</em><em>¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo”</em> (Apocalipsis 12:12).</p>
<p>El archienemigo o sea Satanás lo hará de una manera tan abierta, descarada y desesperada que no ocultará su gran angustia y su insoportable miedo. Tanto los creyentes como los inconversos se asombrarán al ver el colmo de la conducta extrema de los demonios en el 2024. Veo a muchos poniendo su mano en la boca manifestando su asombro por lo que ven sus ojos y oyen sus oídos, como diciendo: «¡Aaah, esto es lo último, esto es un extremo!». El diablo se ha atrevido por milenios a hacer cosas terribles, pero nos va a sorprender este año. Dios me mostró que el diablo va a blasfemar a Dios de muchas maneras y lo verán este año como nunca; será tiempo de angustia y dolor en muchas partes de la tierra. Los principados de los reinos de las naciones se opondrán a los ángeles del Señor como lo hicieron los príncipes de Persia y de Grecia en tiempo de Daniel (Daniel 10:20), se van a confabular los principados de las naciones en contra del Reino de Dios. Habrá una guerra titánica y visible en el ámbito espiritual (abran los ojos porque lo van a ver), y aumentarán los conflictos entre las naciones, y la violencia en algunos lugares será extrema, porque Satanás soltará demonios que estaban guardados para esta hora, para hacer daño a los hijos de los hombres.</p>
<p>Las persecuciones de los cristianos en muchas naciones aumentarán considerablemente. En algunos países se van a promulgar leyes contra los valores y principios de la fe cristiana; eso está sucediendo, pero se va a aumentar este año, porque el diablo ha usado al hombre como lo ha usado siempre en contra de Dios, este año. El diablo sacará a la luz pública en este año próximo los pecados de algunos líderes de la iglesia, produciendo escándalos para dañar la fe de muchos. Eso ha ocurrido, pero va a aumentar y va a ser muy notable este año. En muchas iglesias habrá apostasías y divisiones, y eso se va a publicar. La guerra será frontal y despiadada; veo grandes confrontaciones raciales, sociales y políticas en el mundo y en Estados Unidos. Los demonios poseerán a los hijos de los hombres y los conducirán a las protestas violentas, y a crímenes irracionales; el odio se hará muy patente y visible.</p>
<p>Veo que tendremos que orar como nunca por los Estados Unidos, esta Nación será sacudida y zarandeada desde sus cimientos. Veo que el espíritu de confusión se desatará en esta nación como nunca. Yo vi a “Babilonia” en el aspecto político en esta nación; la lucha ideológica y política dividirán más a la nación (más de lo que está dividida) y será difícil controlar a muchos, y preservar el orden en esta nación (y en otras naciones, pero ahora estoy hablando de Estados Unidos). Algunos políticos van a ser avergonzados y desenmascarados, como muchos ministros de la iglesia, porque el diablo, así como dice la Biblia, ha sido suelto para hacer daño a las naciones. Después voy a hablar del Gobierno de Dios, pero eso es lo que me indica el veinticuatro en esta combinación de seis por cuatro.</p>
<ul>
<li><strong>Veinticuatro es la suma de 10+14.</strong> El diez está asociado con la perfección del orden de Dios o el orden Divino, implica que nada falta y que nada sobra, es el número de lo que está completo; por eso nos habla de lo completo y de la totalidad. Por ejemplo, los diez mandamientos contienen todo lo necesario y no más que lo necesario de lo que Dios moralmente demanda del hombre. Los diezmos representan la totalidad de lo que Dios demanda de los hombres en el aspecto económico, o sea en la mayordomía. ¿Recuerdan las diez plagas? Éstas hablan de la totalidad del juicio de Dios contra Egipto. De hecho, en Éxodo 9:14, dice: <em>“</em><em>Porque yo enviaré esta vez <strong>todas mis plagas</strong> a tu corazón, sobre tus siervos y sobre tu pueblo, para que entiendas que no hay otro como yo en toda la tierra”</em> (Éxodo 9:14). Las diez vírgenes representan la totalidad de la nación hebrea, entre otros ejemplos, el diez habla de lo que está completo.</li>
</ul>
<p>El número catorce, por su parte (lo vimos en el mensaje del 2014), es el múltiplo de siete, y representa lo que es perfecto, pero cuando lo estudiamos en aquella ocasión, yo no me concentré tanto en ese aspecto del significado de la suma de siete más siete, sino en otros textos de la Biblia, y vimos por ejemplo algo muy importante, hablamos de que Salomón cuando dedicó el templo iba a celebrar en siete días y lo aumento a catorce (1 Reyes 8:65). Ahora esto es para darle más solemnidad y perfección a la fiesta, pero lo que más nos ayudó a interpretar en ese tiempo, porque puedo mostrar muchos ejemplos, fue lo que dice Mateo 1:14: <em>“</em><em>De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, catorce”,</em> y divide en generaciones tiempos de mucha importancia desde Abraham hasta llegar a David. Con David todo cambia, y de David hasta que Judá fue llevada a la cautividad es un tiempo muy importante, y desde ahí hasta que llego Jesús. Aplicando lo que dijimos del catorce en el 2014 es el año que habla de la demarcación del tiempo, Dios marca los tiempos con el número catorce. De Abraham a David, de David a Babilonia, de Babilonia a Cristo; y posiblemente la venida de Cristo va a tener que ver con el catorce, porque si Dios ha dividido así de catorce en catorce, pues posiblemente desde Cristo hasta su venida tenga que ver con tantas generaciones relacionadas al múltiplo de catorce. Por tanto, el diez habla de lo que está completo y el catorce habla de una demarcación de los tiempos de Dios.</p>
<p>Ahora vamos a aplicar proféticamente estos pensamientos al número veinticuatro ¿qué significa eso? Si el número diez habla de totalidad, de lo que está completo y el número catorce habla de la demarcación del tiempo, entonces este año 2024 va a ser un año de demarcación. Mientras estudiaba, Dios me mostró un reloj (varias veces) y hace un ratito estaba ahí, meditando, mientras cantábamos y me vino otra vez la imagen del reloj y me dijo: «Aplica la demarcación del tiempo, el veinticuatro en el reloj, dos veces doce. Jesús dijo: <em>“</em><em>¿No tiene el día doce horas?”</em> (Juan 11:9), y si el día tiene doce horas, la noche tiene también doce horas, así también los hombres más o menos dividen el tiempo de doce de la noche a seis de la mañana, de seis de la mañana al medio día y del medio día otra vez, doce horas y doce horas. El veinticuatro es una demarcación de tiempo y está representado en el reloj. Así que la única diferencia entre el veinticuatro y el 2014 es que ahora está relacionado otra vez con el diez y eso lo hace más intenso el significado.</p>
<p>Entonces yo puedo concluir que ha habido muchos años que han demarcado el tiempo como pasó en el catorce, pero el veinticuatro va a ser doblemente la demarcación. <strong>Este es un año que va a marcar muchas cosas en el reloj profético de Dios</strong>, tantas cosas que Dios lo va a revelar en el transcurso de los días del año, pero todo aquel que se mantenga mirando el reloj profético va a ver muchas cosas este año. Este año va a demarcar así como pasó de Abraham a David, de David al cautiverio, del cautiverio a Cristo así como el catorce demarca. Pero ahora combinado con el diez que habla de lo completo, de la totalidad esto tiene una connotación profética increíble que yo no lo puedo decir con palabras, solamente Dios me dijo, mira el reloj tiene veinticuatro horas y así es el veinticuatro con relación a marcar el tiempo. El reloj es lo que usa el hombre para marcar los días y los días marcan las semanas, los meses, etc., etc., de hecho ustedes saben que un año tiene doce meses, y un día tiene veinticuatro horas, y una relación tremenda con el tiempo.</p>
<ul>
<li><strong>El número veinticuatro es la multiplicación de 8X3.</strong> El número ocho está asociado con reinicio, resurrección, con regeneración, reinicio o el comienzo de una era, de un orden. La palabra ocho en hebreo (<em>shemoneh</em>) nos habla de lo grueso, de lo grasoso, de lo abundante, de lo sustancioso o de lo suculento; significa hacer grueso, lo que es super abundante. El ocho significa uno que abunda en fuerza, también significa fertilidad. El tres, en cambio, es el número que denota la perfección divina; denota aquello que es sólido, real, sustancial, completo y entero. Todas las cosas que están completas están marcadas con el número tres, los atributos de Dios que es Omnipresente, Omnisciente, Omnipotente; tambien el tres representa las dimensiones del tiempo: presente, pasado y futuro.</li>
</ul>
<p>Aplicando en el aspecto profético, al combinar los significados de ambos números (8X3), podemos ver que el 2024 será un año de super abundancia, de solidez; se distinguirá por lo sustancial y por lo que está entero. Será un año de las vacas gordas, administraremos abundancia como José; cosecharemos al ciento por uno. Muchas cosas que se sembraron en años anteriores y no vimos resultados lo cosecharemos en el 2024. Será un año muy fructífero, y los frutos no solamente serán super abundantes, sino sólidos; habrá cantidad, pero también calidad. El ocho nos habla de cantidad, de súper abundancia, y el tres nos habla de lo que es sólido, de la calidad, porque habla de la perfección divina. El 2024 será una cosecha no solamente caracterizada por la cantidad que es lo que representa el ocho, sino por la calidad y la solidez que representa el número tres. Dios trae palabra de consolación a aquellos que sembraron con lágrimas en los años anteriores, el Señor les garantiza que en el 2024 segarán con alegría.</p>
<p>Este año es un año que marca el reloj de Dios, en gobierno y perfección. Veo, proféticamente, fiestas en los lagares de la casa de Dios. ¿Sabes lo que eran los lagares en los tiempos bíblicos? Eran recipientes donde se prensaban algunos frutos para sacarle el néctar, como las olivas y las uvas. Y veo fiestas en los lagares de la casa de Dios, porque la vid dará su fruto con exuberancia; disfrutaremos del mosto de Dios y degustaremos con suprema alegría del vino nuevo. Habrá gozo en la casa de Dios, porque habrá ofrendas de libación. La libación es el líquido (agua, aceite o vino) que se derramaba sobre una ofrenda, por lo cual, habrá ofrendas de libación en abundancia debido a que tanto el vino como el aceite abundarán en los campos de Dios. El vino nos habla del pacto, y dice el salmista que el vino alegra el corazón del hombre (Salmos 104:15), cierto, pero Dios me enfatizó mientras escribía, que este va a ser un año donde va a exceder la unción, así que la prosperidad no solamente va a ser económica, sino tambien en el área espiritual.</p>
<p>Pueblo de Dios, el Señor dice: «Os restituiré los años que comió la oruga, la langosta, el pulgón y el revoltón, mi ejército que envié contra vosotros». En otras palabras, aquellos que como está escrito en Joel 2;25, por alguna razón en la disciplina y el trato de Dios, sufrieron “plagas”, escasez, situaciones difíciles, complicadas, donde hubo pérdidas, el Señor les dice: «Yo voy a restituir toda pérdida, y ahora van a obtener ganancias. Todo lo que esas “plagas” se comieron y destruyeron en los campos, yo lo voy a restituir. Como dice Joel, yo castigué a mi pueblo, pero ahora vengo con bendición para mi pueblo». Habrá gozo en la casa de Dios, porque habrá ofrenda de libación, Dios va a restituir. Habrá gran recompensa para aquellos que le creyeron a Dios en el 2023 y se esforzaron para reparar las grietas. Ellos han quitado los impedimentos y le han preparado el camino al Señor para que él se pueda manifestar en sus vidas, en sus casas y en sus ministerios, por eso se va a manifestar en ellos la gloria y el poder.</p>
<p>Dios me trae las voces consoladoras de Isaías 40: <em>“</em><em>Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane. Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; porque la boca de Jehová ha hablado”</em> (Isaías 40:4-5). Aquellos hermanos que tomaron en serio y comenzaron a trabajar para reparar las grietas en sus hogares y relaciones, no saben que estaban preparando el camino para lo que viene en el 2024.      Reparar las grietas constituyó nuestro sacerdocio (que más adelante vamos a hablar de eso), y estamos bajando lo que esta elevado, lo que está muy altivo lo bajamos, lo que está muy apocado más bien lo subimos, lo torcido lo enderezamos, lo que está sucio lo limpiamos para que pase la gloria de Dios. Todos ellos han facilitado con su obediencia y esfuerzo que Dios pueda no solamente bendecirlos, sino cumplir su propósito en sus vidas. Bienaventurados aquellos que trabajaron para reparar las grietas, este año van a ver la gloria y el poder de Dios en sus vidas, como si Dios dijera: Yo Jehová.</p>
<p>El Padre galardonador de aquellos que le aman y le creen y le obedecen recompensará con lo mejor del cielo en el 2024 aquellos que han oído su palabra y la han obedecido con temor reverente. El Señor dio una instrucción en el 2023 y su significado acerca de un tiempo límite. Y cuando el Señor nos habló de los limites no fue para amenazarnos, sino porque Dios sabía lo que venía en el 24 y por eso dijo: «Apresúrense, trabajen, tienen hasta que termine el año para hacer lo que deben hacer, porque ustedes no pueden andar con grietas, con debilidad para lo que viene, porque lo que vamos a administrar es la pura y exuberante gloria de Dios».</p>
<p>En el otro significado acerca de la combinación del ocho y el tres, podemos decir que el número ocho está asociado con reinicio, resurrección, regeneración y comienzo de algo. Pero también el número tres significa resurrección. Jesús resucitó en el día tercero, o sea tres días en la semana que es el octavo día, ¿por qué? Porque el domingo es el día que sigue después del séptimo, el séptimo día es el sábado, y el domingo es el primer día de la semana que viene siendo ocho, así que tanto el ocho como el tres representan resurrección. Mira lo que dice en Oseas: <em>“</em><em>Nos dará vida después de dos días; en el tercer día nos resucitará, y viviremos delante de él”</em> (Oseas 6:2). ¿Crees que es una casualidad que el ocho que es reinicio y resurrección se junte con el tres que también es resurrección? Esto es resurrección al cuadrado. Aplicando proféticamente, el 2024 también será un año de resurrección, regeneración y reinicio. El Señor impartirá vida a su pueblo; los desalentados, desfallecidos y moribundos recibirán el aliento de la vida del Espíritu Santo de Dios, el poder que operó en Cristo (Colosenses 2:12) levantándolo de entre los muertos, se manifestará para vivificar y activar las indolentes energías del pueblo de Dios. Todo lo que es desfallecimiento, desaliento, desánimo, doble ánimo (que significa debilidad espiritual o muerte espiritual) todo eso será superado si le creemos a Dios.</p>
<p>Muchos que durmieron espiritualmente por años se levantarán y despertarán con ánimo, vida, poder, de tal manera que no los vamos a reconocer. Ellos que por años necesitaron ser animados, ahora ministraran ánimo a los otros. Este año está preñado de palabra, es un embarazo de Dios; por todos los ángulos que analizamos el veinticuatro hay plenitud de todo en Dios. El Señor levantará la cabeza a muchos que vivían cabizbajos por sus vergüenzas y su fracaso, y así como dijo el salmista: <em>“</em><em>Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí; Mi gloria, y el que levanta mi cabeza”</em> (Salmos 3:3), Jehová va a levantar las cabezas de muchos. Ya tú no vas a andar mirando al piso, escondido, sino que vas a andar erguido, resucitado, porque resurrección significa vida de levantamiento, así anuncia el Espíritu del Señor. El 2024 será un año de energía, victoria, levantamiento para todos aquellos que creen a la palabra de Dios y se disponen para su obra poderosa, porque esto hay que creerlo, esto no se va a cumplir si tú no lo crees, como dijo el Señor Jesucristo: <em>“</em><em>¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?”</em> (Juan 11:40).</p>
<p>Dios está hablando aquí de sus planes, de lo que él quiere hacer; como pasó en el libro de los Hechos de los apóstoles, que ellos preguntaron: “Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo?” (Hechos1:6), y el Señor les contestó: <em>“</em><em>No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”</em> (Hechos 1:7-8). Si ustedes analizan el libro de los Hechos veremos que el Espíritu les estaba diciendo: «Este es el camino: primeramente Jerusalén, después pasarán a Samaria (ahí mandó a Felipe), y después a toda Judea (ahí mandó a Pedro donde Dorcas (Hechos 9:36-42), donde Eneas (vv. 32-35), y finalmente a la casa de Cornelio, un gentil (Hechos 10); lo que luego completó el apóstol Pablo con todos sus viajes, hasta lo último de la tierra (Hechos 13). En otras palabras: «Estos son mis planes, síganme; si ustedes me siguen llegaremos a Roma que en ese tiempo era el fin para ellos, y allá termina el libro de los Hechos con Pablo en Roma (Hechos 28:16, 30-31). Y Dios ahora nos está diciendo: «Esto es lo que yo quiero hacer en el año que viene, ¿me siguen? ¿Me creen?  ¿Van a andar conmigo o van a ser incrédulos? Yo les estoy diciendo cual es la ruta, caminen conmigo y verán mi gloria».</p>
<p>El 2024 será un año de restauración para muchos que se habían apartado del camino, pero que este año regresaran al redil del Señor. Los pródigos vendrán a la casa, no solamente a esta casa, estoy profetizando para las iglesias de Cristo en las naciones. Los caídos se levantarán, los tristes serán consolados, los apartados se acercarán y los apagados se encenderán con el fuego poderoso del Espíritu Santo. Habrá consolación, se acercarán, se encenderán. El Dios de la restauración les dará otra oportunidad a todos los fracasados y estos tendrán un reinicio en sus vidas, la restauración será tal que olvidarán las derrotas y la condición pasada y vivirán como cristianos victoriosos e invictos.</p>
<p>La palabra ocho es la palabra hebrea <em>shemoneh </em>que significa “uno que abunda en fuerza”, y como sustantivo significa fertilidad. Este significado combinado con el significado del 3 que es solidez de lo que está entero, lo fructífero, lo fértil junto con lo completo Dios me reveló que dará fuerza y poder a los que por alguna debilidad no han podido ser fructíferos. Nos conviene este año. Algunas mujeres que no han tenido fuerzas para parir, este año Dios anuncia que recibirán la fuerza para concebir, retener el embarazo y ser fructíferas. Las Saras, la Rebecas, las Raquel, las Ana y las Elizabet parirán; y esto se aplica a las iglesias que no han sido fructíferas. En el año 2024 Dios termina con la infertilidad en muchos y en muchas en el aspecto físico, material y espiritual (el que tenga oído, oiga lo que espíritu dice a la iglesia).</p>
<ul>
<li><strong>Ahora llegamos al número 24 que es 12+12. </strong>El doce es uno de los números perfectos, su significado es gobierno o la perfección del gobierno, por ejemplo, las doce tribus de Israel, los doce apóstoles; Jesús dijo: <em>“</em><em>¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles?”</em> (Mateo 26:53). Toda la Biblia nos dice que el doce representa gobierno, y siendo que el veinticuatro es doce más doce quiere decir que el significado se expresa de una manera más elevada, y hace doblemente intensivo y concentrado al número doce; gobierno al cuadrado. Cuando apliqué proféticamente el significado del veinticuatro en la combinación seis por cuatro, hablé del aumento de las actividades del gobierno de los hombres y de Satanás en contra del Reino de Dios, ahora voy a hablar del Gobierno de Dios, y esto es lo que Dios anuncia:</li>
</ul>
<p>El Señor en su autoridad soberana le permitirá al diablo, como príncipe de este mundo humano y pecador, que se mueva con cierta libertad para que se manifieste su iniquidad y se revele su maldad, pero simultáneamente esto le permitirá al Señor cumplir lo profetizado en su Palabra acerca de los días finales, además le concederá la oportunidad de realizar (o sea al Señor) los planes de su Reino y su voluntad. Les voy a decir algo que he dicho en otras ocasiones pero que no muchos han oído: el diablo es un siervo de Dios, solamente que él no quiere que Dios lo use, pero Dios lo usa, y por eso le llamo un siervo involuntario en las manos de Dios, porque él no quiere servir a Dios y él no sabe que Dios usa todo lo que él hace para luego glorificarse.     Como lo vieron en el libro de Job, él acabó con Job, hizo de todo, pero al final vino Dios y acabó con el diablo, reveló el corazón de Job, de los amigos de Job y el que triunfó fue Dios. Dios estaba oculto mientras todos hablaban y discutían, pero al final apareció Dios y puso las cosas en el orden suyo, así va a pasar con el diablo, él lo deja actuar, porque dice que Dios tiene al diablo para un día, y cuando quiere disciplinar y lo usa. Cuando el Señor anunció todas las cosas de los últimos días eran las obras del hombre y de Satanás, y como el mal se iba a multiplicar en todas sus formas, pues está anunciando las obras de Satanás, pero Dios aprovecha para lograr su propósito.</p>
<p>La obra de Satanás es la oportunidad de Dios para manifestar su sabiduría, su poder y Salvación. Mientras le da la oportunidad al diablo de que manifieste su maldad e iniquidad para que se revele quién es él y las consecuencias de sus hechos, entonces simultáneamente Dios usa al diablo y es una oportunidad para manifestar todo lo que es su Reino (sabiduría, poder, salvación, santidad, bondad, amor, etc.). Como el 2024 significa doblemente gobierno así será la operación e intervención de Dios con autoridad suprema en los asuntos humanos. En otras palabras, si Dios actuó de cierta manera en años anteriores, esta vez Dios va a multiplicar su actividad suprema, soberana en este mundo en el próximo año. El Dios todo Poderoso y Soberano no solo trabajará en el 2024 para combatir y neutralizar las obras y actividades satánicas, sino que obrará para cumplir lo que de antemano había determinado hacer en estos trescientos sesenta y cinco días de este año. Dios no puede ser vencido de lo malo así que este año será evidente que su autoridad es soberana, es suprema y que los designios de su voluntad se realizarán con eficacia y perfección, sin impedimentos, porque nadie puede obstruir los caminos rectos del Señor.</p>
<p>El año 2024 es un año donde <strong>prevalecerá</strong> el dominio y el poder del Dios del Evangelio. Todo hijo de Dios y todo ministro suyo que se someta este año al dominio del Gobierno de Dios recibirá una poderosa unción de autoridad. Tiene autoridad el que vive a Dios y el que se somete a Dios. Veía en mi espíritu, mientras escribía, una impartición de una unción de autoridad y poder en los ministros que se sometan al régimen del Espíritu Santo. (Les dije que Dios me ha mostrado en diferentes momentos: unción, unción, unción en este año próximo). La palabra será predicada con unción, no solamente con revelación, sino que va a haber unción. Va a haber tanta unción que muchos van a ser compungidos de corazón, y dirán como aquellos que le dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: <em>“Varones hermanos, ¿qué haremos?” </em>(Hechos 2:37). O como aquel carcelero que se tiró a los pies de Pablo y Silas y temblando les dijo: <em>“Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?”</em> (Hechos16:30). Otros dirán como los discípulos camino a Emaús que se decían el uno al otro: <em>“¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?”</em> (Lucas 24:32). Cuando hablemos la palabra van a arder los corazones de las gentes y serán compungidos de corazón y dirán: «Hermanos ¿qué hay que hacer para ser salvos?» De lo que la iglesia ha carecido por años, por descuidos y por la decadencia espiritual es posible que se haga este año si nos sometemos a Dios y seguimos a Dios en sus caminos y en sus propósitos.</p>
<p>La palabra será predicada con unción de autoridad, las almas se convertirán constreñidas por el poder del Evangelio, los demonios no solamente serán echados fuera, sino que nos obedecerán como lo hicieron en el ministerio de Jesucristo; correrán los demonios. La fe se impondrá a la duda, el amor tomará dominio sobre el odio y el resentimiento; la debilidad será subyugada por la fuerza del Poder de Cristo; lo divino prevalecerá y vencerá las obras infructuosas de las tinieblas; el reino de Satanás se tambaleará, el infierno será estremecido por la autoridad ungida de los siervos que vivan al vida del Reino. Esto es lo que el Espíritu anuncia a la iglesia.        La luz disipará las tinieblas, la muerte se ahuyentará para ceder lugar a la vida, la enfermedad será sustituida por la salud. ¿Lo creen? Verán la gloria de Dios. Los débiles serán fuertes, los caídos se levantarán y la iglesia volverá a vivir la victoria de Cristo. Esa es la intención del Padre con nosotros en el 2024 si lo creemos y lo seguimos.</p>
<p>El Señor comunica a su amada iglesia sus deseos y sus planes para el 2024, todo el que cree a esta palabra la verá cumplida en su vida. El Señor Jesucristo se levanta de su trono, y vuelve a decir a la iglesia: <em>“</em><em>Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; […] Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” </em>(Mateo 28:18-19; Marcos 16:15). Si recibimos con fe esta palabra y la atesoramos en nuestros corazones y la vivimos en el espíritu se cumplirá este año 2024 en nuestras vidas las palabras del apóstol Juan en Apocalipsis cuando dijo: <em>“</em><em>El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos”</em> (Apocalipsis 11:15). Unción, unción, unción, poder, unción de autoridad sobre la iglesia; ¡levántate tú que duermes, levántate tú que duermes, levántate de entre los muertos y te alumbrará Cristo! Esta es la victoria que vence al mundo, nuestra fe. Tiempo de gloria, tiempo de la presencia del Señor. Eso es lo que anuncia el Espíritu de Dios. El fuego del Pentecostés, las lenguas de fuego caerán sobre nuestras cabezas y volveremos al celo, a la pasión, nada va a sustituir a Dios, nada va a competir con el amor de Dios en nuestras vidas.</p>
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<li><strong>El número 24 es la suma de 20+4. </strong>Veinte es el doble de diez; el diez es el número de la perfección del orden divino, implica lo que está completo, donde nada falta y donde nada está de más; nos habla de totalidad (p. ej. los diez mandamientos, los diezmos, las diez plagas, las diez vírgenes, etc.). Entonces, el número veinte es el doble del diez lo cual lo hace más intenso, lo hace más concentrado y se aumenta el significado doblemente. Esto significa que el orden divino, lo completo, lo total se duplica en su significado, connotación y trascendencia. Eso es el número veinte. Pero cuando en el 2020 (atención) estudiamos el significado del número veinte, vimos que la Biblia lo usa para revelar un tiempo de liberación, o sea donde se completa el proceso disciplinario de Dios para liberarnos. Puse el ejemplo de cómo veinte años esperó Jacob para conseguir la posesión de sus mujeres y sus propiedades en casa de su suegro Labán, ¿recuerdan? Lo afligió Labán, trabajó catorce años por las dos mujeres, y el resto para completar veinte años por su ganado, y Jacob le dijo: <em>“</em><em>Así he estado veinte años en tu casa; catorce años te serví por tus dos hijas, y seis años por tu ganado, y has cambiado mi salario diez veces”</em> (Génesis 31:41). Duró veinte años, pero en esos veinte años Dios lo estaba procesando, y al cabo de los veinte años Dios completó la disciplina con él. Veinte años esperó Israel un libertador que pusiese fin a la opresión de Jabín (Jueces 4:3, 22). Veinte años esperó Israel su liberación por medio de Sansón (Jueces 16:1,30). Veinte años esperó el Arca del Pacto en Quiriat-jearim antes de que David la llevara al lugar de su reposo (1 Samuel 7:2). Veinte años esperó Salomón para construir las dos casas, la de Dios y la suya (1 Reyes 9:10). En el año veinte de Artajerjes, Nehemías se levantó a reconstruir los muros (Nehemías 5:14). Estoy citando todos estos ejemplos que ya vimos el año 2020 solamente para decir que en veinte años Dios completó el proceso, lo terminó.</li>
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<p>Ya dijimos que el cuatro es el número de la creación del hombre en su relación con el mundo como creado; es el número de las cosas que tienen un comienzo, y de las que son hechas y de las cosas materiales, y de la misma materia, representa la plenitud material. Atención a este paréntesis (el Espíritu revela que el Señor no ha concluido la obra que comenzó en el 2020, sino que esa obra o proceso se extenderá del 20 al 29; eso lo estoy repitiendo, lo dije en el 20, 21, 22 y lo dije el año pasado hablando del veinte, en otras palabras, aplicamos lo de Jacob, lo de Jabín, el Arca, etc., que se terminó. Mas, lo que yo veo proféticamente es que en el veinte Dios terminó algo, en el veintiuno terminó otra cosa, en el veintidós terminó otra cosa, en el veintitrés terminó y quitó las grietas, en el veinticuatro va a hacer todo lo que está diciendo, en el veinticinco hará lo que determine, así sucesivamente, y cuando llegue al veintinueve, antes de llegar al treinta, Dios habrá completado todas las cosas que se ha propuesto en tu vida y en la mía). Esto lo estoy repitiendo y lo voy a repetir el año que viene para que me entiendan; es que esta aplicación del veinte no terminó en el veinte, sigue hasta el veintinueve porque es algo que Dios está completando, es un proceso; él completa una cosa primero y pasa a la otra, e irá completando hasta llegar a la culminación total, por eso iremos de gloria en gloria y de poder en poder hasta llevarnos a la plenitud. ¡Aleluya!!</p>
<p>El veinte representa lo doblemente completo, pero también es el número de la liberación. Diez representa una década, así que en el veinte sigue Dios completando, y por diez años va a completar. Cuando llegue el treinta, tres veces diez, Dios seguirá completando y perfeccionando. Esta es la década de la completación y de la totalidad, del veinte al veintinueve. De acuerdo con el significado del número veinte, en los diez años de esta década (del veinte al veintinueve) el Señor irá completando tanto en las diferentes áreas de nuestras vidas (personales, familiares) como en lo ministerial, pero sobre todo en nuestro sacerdocio. En este punto es preciso explicar lo que significa sacerdocio, porque nosotros hemos limitado el sacerdocio a la adoración y estamos equivocados. La adoración, el canto, es solo un aspecto de lo tanto que implica el sacerdocio. El sacerdocio —lo voy a describir más adelante— rige todo lo que es atender a Dios, la relación con Dios, etc., así que sacerdocio es el cántico, la oración, la obediencia, el servicio, la relación con los hermanos, la santificación, todo lo que rige el agradar a Dios.</p>
<p>Esta es la década del perfeccionamiento y la consumación. En el 2024 (ahora viene la aplicación a este año) él se ha propuesto completar su obra en ciertas áreas sobre todo en nuestro sacerdocio. Van a ver que esto no es una aplicación arbitraria mía, sino que la Biblia lo dice. El número veinte significa lo que está doblemente terminado o concluido, pusimos diferentes ejemplos, pero además el número cuatro es el número de la plenitud. La palabra plenitud significa cualidad de pleno, implica totalidad, integridad, apogeo, lo culminante. De manera que el 2024 será un año de suma totalidad, no totalidad, suma totalidad, de plenitud de totalidad, de plenitud de culminación, de apogeo y de logros. Fíjense el significado de este número, amados, en cualquier ángulo que lo vemos representa lo grandioso, estamos en tiempos de Dios; de manera que el 2024 será un año de suma totalidad, de plenitud de totalidad, de plenitud de culminación, de plenitud de apogeo y de plenitud de logros consumados. Los que crean esta palabra profética y la reciban como palabra y promesa de Dios al verla cumplida en ciertas áreas de sus vidas se sentirán tan realizados en Dios que clamarán triunfantes como el salmista David: <em>“… </em><em>Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando”</em> (Salmos 23:5), porque eso es lo que significa lo pleno. El veinte significa lo completo, lo pleno y el cuatro plenitud, lo mismo. Entonces este año mi copa va a estar rebosando ¿cómo va a estar la copa mía? Rebosando, ¿por qué? Porque el bien y la misericordia me seguirán este año (Salmos 23:6). ¿Cómo estará nuestra copa en el 2024? Rebosando. Mi copa en este año estará rebosando ¿sabes por qué? Porque Jesús es aquel que lo llena todo. Jesús es la plenitud de aquel que lo llena todo (Colosenses 2:10). ¿Cómo estamos en Cristo? En Cristo somos el 10, en Cristo somos el 20 y en Cristo somos el 24. ¿Por qué? Porque en él estamos completos, no nos falta nada, él es que nos llena y nos rebosa.</p>
<p>[Yo no sé si ustedes todavía tienen apetito, porque acuérdense que el número veinticuatro habla de lo sustancioso, de lo jugoso, así que trata de digerir todo esto]. Dije que en el área donde el Señor más trabajará para completar su obra y su propósito en nosotros es en nuestro sacerdocio. El sacerdocio incluye todo lo que abarca nuestro servicio a Dios: adoración, koinonía, diaconía, mayordomía, enseñanza, proclamación del Evangelio, gobierno de Dios, dominio propio, todo lo que demanda la santidad, amar a Dios con todo nuestro corazón, con toda la mente, toda el alma. Incluye toda nuestra relación con Dios, cómo le agradamos y todo lo que hacemos para agradarlo. Sacerdocio es toda mi relación con Dios.</p>
<p>El número cuatro está muy relacionado con nuestro sacerdocio. Dice en el libro de Éxodo: <em>“</em><em>Harán también un arca de madera de acacia, cuya longitud será de dos codos y medio, su anchura de codo y medio, y su altura de codo y medio.</em> […] <em>Fundirás para ella cuatro anillos de oro, que pondrás en sus cuatro esquinas; dos anillos a un lado de ella, y dos anillos al otro lado”</em> (Éxodo 25:10,12). El arca era donde se manifestaba la gloria de Dios, y ahí está el cuatro en los anillos del arca. <em>“</em><em>Harás asimismo una mesa de madera de acacia; su longitud será de dos codos, y de un codo su anchura, y su altura de codo y medio. […] Y le harás cuatro anillos de oro, los cuales pondrás en las cuatro esquinas que corresponden a sus cuatro patas”</em> (vv. 23,26). Ahí está el cuatro en la mesa de los panes. <em>“… </em><em>y en la caña central del candelero cuatro copas en forma de flor de almendro, sus manzanas y sus flores”</em> (v. 34), ahí está el cuatro en el candelero. <em>“</em><em>La longitud de una cortina de veintiocho codos, y la anchura de la misma cortina de cuatro codos; todas las cortinas tendrán una misma medida. […] La longitud de cada cortina será de treinta codos, y la anchura de cada cortina de cuatro codos; una misma medida tendrán las once cortinas”</em> (Éxodo 26:2,8). Tambien el cuatro estaba en los velos: <em>“… y lo pondrás sobre cuatro columnas de madera de acacia cubiertas de oro; sus capiteles de oro, sobre basas de plata”</em> (v. 32) Tambien en el altar de bronce: <em>“Y le harás cuernos en sus cuatro esquinas; los cuernos serán parte del mismo; y lo cubrirás de bronce. […] Y le harás un enrejado de bronce de obra de rejilla, y sobre la rejilla harás cuatro anillos de bronce a sus cuatro esquinas”</em> (Éxodo 27:2, 4). Estoy hablando cómo también el cuatro está relacionado con sacerdocio, ya lo vimos en el velo, mírelo también en el atrio cuando estuvo terminado: <em>“</em><em>Sus columnas eran cuatro, con sus cuatro basas de bronce y sus capiteles de plata; y las cubiertas de los capiteles de ellas, y sus molduras, de plata”</em> (Éxodo 38:19). Igualmente en el pectoral del sumo sacerdote: <em>“</em><em>Y engastaron en él cuatro hileras de piedras. La primera hilera era un sardio, un topacio y un carbunclo; ésta era la primera hilera…” </em>(Éxodo 39:10), y así sucesivamente prevalece el cuatro.</p>
<p><strong>Lo que la Biblia revela acerca del 24</strong></p>
<p>Ahora entramos a donde Dios va a definir lo más importante de este año. Ya hemos hablado de las combinaciones, de los números que son múltiplos del veinticuatro, ahora vamos a ver lo que la Biblia revela en cuanto al número veinticuatro, no en cuanto a las combinaciones numéricas, sino la revelación que envuelve la Palabra cada vez que menciona el número veinticuatro. De todos los textos de la Biblia que yo leí que hablan del veinticuatro y del veinticuatro mil que tiene que ver con el veinticuatro, todos, todos con excepción de uno hablan de sacerdocio, y ese también se puede concluir que tiene que ver con gobierno. Veremos que el número veinticuatro está relacionado con sacerdocio y gobierno en la Biblia. Por ejemplo, en 1 Crónicas dice <em>“</em><em>Y de los hijos de Eleazar había más varones principales que de los hijos de Itamar; y los repartieron así: De los hijos de Eleazar, dieciséis cabezas de casas paternas; y de los hijos de Itamar, por sus casas paternas, ocho”</em> (1 Crónicas. 24:4). ¿Cuánto son 16 + 8? Veinticuatro. Quiere decir que quedaban dos generaciones de los hijos de Aarón, Eleazar e Itamar, pues los otros dos (Nadab y Abiú) murieron cuando introdujeron fuego extraño en el altar (Levítico 10:1-2). Hecho así, los turnos de los sacerdotes en tiempos de David y Salomón estaban divididos en veinticuatro turnos, dieciséis de Eleazar y ocho de Itamar.</p>
<p>Otro ejemplo está en el libro de Números en donde todo un capítulo habla de las ofrendas que los príncipes de Israel, uno de cada tribu, trajo a Dios en la dedicación del altar: <em>“</em><em>Ésta fue la ofrenda que los príncipes de Israel ofrecieron para la dedicación del altar, el día en que fue ungido: doce platos de plata, doce jarros de plata, doce cucharas de oro. Cada plato de ciento treinta siclos, y cada jarro de setenta; toda la plata de la vajilla, dos mil cuatrocientos siclos, al siclo del santuario. Las doce cucharas de oro llenas de incienso, de diez siclos cada cuchara, al siclo del santuario; todo el oro de las cucharas, ciento veinte siclos. Todos los bueyes para holocausto, doce becerros; doce los carneros, doce los corderos de un año, con su ofrenda, y doce los machos cabríos para expiación. Y todos los bueyes de la ofrenda de paz, veinticuatro novillos, sesenta los carneros, sesenta los machos cabríos, y sesenta los corderos de un año. Ésta fue la ofrenda para la dedicación del altar, después que fue ungido”</em> (Números 7:84-88). Nota como prevalece el doce y el 24, y aun el sesenta, pues si sumas los sesenta carneros, con sesenta machos cabríos y los sesenta corderos de un año, hacen un total de 180 que son 12&#215;15. En conclusión, aquí se nos habla de la dedicación del altar, las ofrendas de los doce príncipes que representan el gobierno de Israel, el sacerdocio de los que gobernaron, y ahí se juntan las dos varas “La vara del Sacerdocio y la vara del Gobierno”, porque son los príncipes dándole su ofrenda a Dios como sacerdotes.</p>
<p>Otro texto, 1 Reyes 15:33: <em>“</em><em>En el tercer año de Asa rey de Judá, comenzó a reinar Baasa hijo de Ahías sobre todo Israel en Tirsa; y reinó veinticuatro años”,</em> ahí dice que reinó Baasa veinticuatro año, eso nos habla de gobierno. En Nehemías 9:1: <em>“</em><em>El día veinticuatro del mismo mes se reunieron los hijos de Israel en ayuno, y con cilicio y tierra sobre sí”,</em> o sea se humillaron delante de Dios desde el día 24, pero todo el capítulo habla de la humillación del pueblo delante del Señor, por lo que se destaca la relación del veinticuatro y el doce con gobierno y sacerdocio. También vemos en el libro de Daniel que dice: <em>“</em><em>Y el día veinticuatro del mes primero estaba yo a la orilla del gran río Hidekel”</em> (Daniel 10:4). Ese fue el día en que Daniel tuvo la visión, y que el ángel de Jehová se le apareció para fortalecerle (v. 12).  Es decir, que desde el día en que Daniel comenzó a orar (porque estaba en ayuno y oración) mientras él ministraba al Señor en su sacerdocio, había una batalla en el cielo donde los ángeles de Dios, Miguel y Gabriel estuvieron luchando contra la oposición del príncipe de Persia y del príncipe de Grecia (v. 13). Quiere decir que había gobierno ahí, la batalla del gobierno del cielo con el gobierno del reino de Satanás; pero Daniel estaba en su sacerdocio, orando y ayunando delante del Señor, en el día veinticuatro.</p>
<p>Ahora veamos el libro de Hageo que dice<em>: “</em><em>Y despertó Jehová el espíritu de Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y el espíritu de Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y el espíritu de todo el resto del pueblo; y vinieron y trabajaron en la casa de Jehová de los ejércitos, su Dios, en el día veinticuatro del mes sexto, en el segundo año del rey Darío”</em> (Hageo 1:14-15), cuando Jehová envió al profeta a alentar a los sacerdotes a continuar la reedificación del templo; y lo hizo el veinticuatro. Tambien dice más adelante hablándoles a los sacerdotes sobre las ofrendas e interrogándoles acerca de la ley: <em>“A los veinticuatro días del noveno mes, en el segundo año de Darío, vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo, diciendo: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Pregunta ahora a los sacerdotes acerca de la ley, diciendo: Si alguno llevare carne santificada en la falda de su ropa, y con el vuelo de ella tocare pan, o vianda, o vino, o aceite, o cualquier otra comida, ¿será santificada? Y respondieron los sacerdotes y dijeron: No” </em>(Hageo 2:10-12), y así sucesivamente los fue confrontando cuando ellos traían a la casa de Jehová cosa inmunda y por eso Jehová no bendijo sus graneros y fueron arruinados. Pero ahora dice Jehová: <em>“Meditad, pues, en vuestro corazón, desde este día en adelante, desde el día veinticuatro del noveno mes, desde el día que se echó el cimiento del templo de Jehová; meditad, pues, en vuestro corazón. ¿No está aún la simiente en el granero? Ni la vid, ni la higuera, ni el granado, ni el árbol de olivo ha florecido todavía; mas desde este día os bendeciré” </em>(Hageo 2:18-19). En otras palabras, ustedes han sembrado no han cosechado, todo se ha reducido, vuestro sacerdocio ha estado mal, pero cuenten desde este día veinticuatro en adelante, desde que echaron el cimiento del templo y comenzaron a hacer mi obra, lo que va a suceder.</p>
<p>Luego el profeta se dirige a Zorobabel: <em>“</em><em>Vino por segunda vez palabra de Jehová a Hageo, a los veinticuatro días del mismo mes, diciendo: Habla a Zorobabel gobernador de Judá, diciendo: Yo haré temblar los cielos y la tierra, y trastornaré el trono de los reinos, y destruiré la fuerza de los reinos de las naciones; trastornaré los carros y los que en ellos suben, y vendrán abajo los caballos y sus jinetes, cada cual por la espada de su hermano” </em>(Hageo 2:20-22). ¿Quién era Zorobabel?  El gobernador de Judá. Es decir, ya Dios habló a los sacerdotes el día veinticuatro, ahora ese mismo día le habló al gobierno, a Zorobabel. Dios habla a los sacerdotes y habla a su gobierno en el veinticuatro, y el pueblo respondió al llamado profético en ese día. Y aplicando esta palabra proféticamente digo: en el año 2024 el Señor despertará el espíritu de los líderes o gobierno de la iglesia, como despertó el espíritu de Zorobabel; también el espíritu de los sacerdotes, o sea los adoradores, juntará las dos varas (la vara del sacerdocio y la vara del gobierno) y viviremos un tiempo de gloria, el cumplimiento del propósito con la ofrenda agradable de los sacerdotes del Señor. El Señor complacido levantará su poder y eficacia con la vara de su gobierno, habrá dirección, resultados en los ministerios de la iglesia y del Señor.</p>
<p><strong>Dios este año va a juntar las dos varas: la vara del gobierno y la vara del sacerdocio.</strong> Con la vara del sacerdocio se agrada a Dios, y Dios agradado envía la unción de autoridad como ya hemos profetizado. Si no hay sacerdocio no hay autoridad. Cuando Dios está agradado con el sacerdocio, con nuestra manera de vivir, es que Dios envía su autoridad, su bendición y vida eterna. No andaremos cojeando ni dando traspiés como Israel en el desierto, que vagaba en sus propios caminos, sino que nuestros pies estarán firmes sobre la roca y andaremos por sendas derechas y por caminos rectos. ¿Qué le dice Dios a Zorobabel después de aquel día?  Que por medio de Zorobabel, su gobierno, hará temblar los cielos, la tierra, trastornará los tronos de los reinos, destruirá las fuerzas de los reinos, de las naciones, trastornará los carros y los que en ellos suben y vendrán abajo los caballos con sus jinetes como profetizó. ¿Y saben ustedes como termina ese capítulo de Hageo? <em>“</em><em>En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, te tomaré, oh Zorobabel hijo de Salatiel, siervo mío, dice Jehová, y te pondré como anillo de sellar; porque yo te escogí, dice Jehová de los ejércitos”</em> (Hageo 2:23). ¡Oigan ancianos, pastores, líderes! En Zorobabel Dios nos está hablando a nosotros, a él en el día veinticuatro y a nosotros en el año 2024 y dice que desde ahora en adelante no va a haber cosecha escasa y los enemigos no nos van a gobernar, algo va a suceder en el día veinticuatro, en el año veinticuatro. Dios este año va a honrar su gobierno dándole honra, poder y autoridad. Como mostró Jehová al profeta Zacarías que a los enemigos que habían acosado a Jerusalén, Dios levantó cuatro carpinteros que representaban a cuatro cuernos que vinieron a derribar el poder de las naciones que se levantaron contra su pueblo (Zacarías 1:7-21).</p>
<p>Asimismo, vemos el 24, el gobierno en el Nuevo Testamento<em>: “</em><em>Y alrededor del trono había veinticuatro tronos; y vi sentados en los tronos a veinticuatro ancianos, vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas”</em> (Apocalipsis 4:4). Nota: veinticuatro tronos, gobierno. Los veinticuatro ancianos, cumple lo que Dios promete en Apocalipsis 1:6, donde dice que Dios nos hizo reyes y sacerdotes para Dios su Padre. Ellos eran reyes y sacerdotes, y noten sus vestiduras, estaban vestidos de blanco (efod), representando la pureza. Y estos veinticuatro ancianos con coronas y tronos reinaban (gobierno). Continuemos leyendo: <em>“</em><em>Y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete espíritus de Dios. Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y junto al trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás”</em> (Apocalipsis 4:5-6). ¿Cuántos seres vivientes? Cuatro, un numero simbólico que ya hemos visto en los muebles del tabernáculo, en el arca, en la mesa, también en el pectoral de los sacerdotes, etc.  (leer Ezequiel 1 y10 donde habla de los cuatro seres vivientes).</p>
<p>Continuemos: <em>“</em><em>Y los cuatro seres vivientes tenían cada uno seis alas, y alrededor y por dentro estaban llenos de ojos; y no cesaban día y noche de decir: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir. Y siempre que aquellos seres vivientes dan gloria y honra y acción de gracias al que está sentado en el trono, al que vive por los siglos de los siglos, los veinticuatro ancianos se postran delante del que está sentado en el trono, y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y echan sus coronas delante del trono…</em>” (Apocalipsis 4:8-10). Más adelante vemos tambien: <em>“Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos; […] Los cuatro seres vivientes decían: Amén; y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos” </em>(Apocalipsis 5:8,14).  El veinticuatro está representando por ancianos que a su vez representan al gobierno y al sacerdocio, pues vemos que tenían tronos y coronas, pero al mismo tiempo se postraban adorando al Señor, porque también eran sacerdotes. En el veinticuatro se une el gobierno y el sacerdocio; con la vara del sacerdocio se agrada a Dios y con la vara del gobierno Dios responde para hacer poderosamente lo que se ha propuesto. Y veo aquí que todos los que gobiernan tiran sus coronas y adoran al Señor. La autoridad no es para yo jactarme, engrandecerme, destacarme, sino que todo lo que Dios me da, toda corona de gloria, me paro del trono del gobierno, me quito la corona de mi gobierno y la tiro a los pies del Rey reyes y Señor de señores. Como el fondo y la forma usted no puede separar gobierno de sacerdocio.</p>
<p>El número veinticuatro mil al igual que el veinticuatro siempre está relacionado con sacerdocio y gobierno. Por ejemplo, en la rebelión de Baal-peor, donde hubo mortandad en el pueblo de Dios por causa de haber dejado vivas a la mujeres de Moab, quienes por consejo de Balaam indujeron al pueblo a prevaricar contra Jehová (Números 25:9; 31:16), ahí Dios mató a veinticuatro mil del pueblo. En 1 Crónicas 23:1-4 leemos: <em>“</em><em>Siendo, pues, David ya viejo y lleno de días, hizo a Salomón su hijo rey sobre Israel. Y juntando a todos los principales de Israel, y a los sacerdotes y levitas, fueron contados los levitas de treinta años arriba; y fue el número de ellos por sus cabezas, contados uno por uno, treinta y ocho mil. De éstos, veinticuatro mil para dirigir la obra de la casa de Jehová, y seis mil para gobernadores y jueces”.</em> Nota como David llama a los príncipes y a los sacerdotes a unirse para dirigir el nuevo tiempo. Más adelante dice: <em>“</em><em>Éstos son los principales de los hijos de Israel, jefes de familias, jefes de millares y de centenas, y oficiales que servían al rey en todos los negocios de las divisiones que entraban y salían cada mes durante todo el año, siendo cada división de veinticuatro mil”</em> (1 Crónicas 27:1). David dividió su reino en doce divisiones de veinticuatro mil, siendo doce jefes que entraban y salían una vez por mes, resultando doce líderes por doce meses; y eran veinticuatro mil en cada grupo, doce grupos, en todo ciento cuarenta y cuatro mil (poderosísimo eso). Quiere decir que tanto los sacerdotes como los príncipes de Israel estaban divididos en veinticuatro ¿una casualidad? No creo, gobierno y sacerdocio.</p>
<p>Cada vez que en Israel había sacerdocio había gobierno, y cuando se juntaban las dos varas había prosperidad y bendición en el pueblo. Dios le dio a Moisés la vara que hizo tantos milagros (Éxodo 7:15), la vara del gobierno, y a Aarón la vara que reverdeció, la vara del sacerdocio (Números 17:23), y unió las varas en esos dos hermanos. En el tiempo de Josué, mientras vivió Josué, Josué era gobierno y Eliazar que vivía en ese tiempo era el sacerdote, y entre los dos conquistaron a Canaán, las dos varas juntas (Josué 14:1). Pasó el tiempo, vino una generación que no conoció al Señor, que fue el tiempo de los jueces (Jueces 2:10). Los jueces no buscaban a Dios, el gobierno estaba desbandado, tampoco había sacerdocio, por lo cual fueron trescientos años de ruinas porque no estaban juntas las varas. En tiempo de Samuel, Samuel era juez (gobierno) y también era sacerdote y profeta, así que él tenía las dos varas (1 Samuel 3:20). Saúl, por su parte, como rey de Israel fue un fracaso, pues a pesar de ser un tremendo líder, no tuvo sacerdocio y no le obedeció a Dios. Aunque Samuel lo quiso ayudar como sacerdote, pero él no se dejó y no obedeció (1 Samuel 15:28). Luego vino David, y con él todo cambió. David aunque no tenía el título de sacerdote, tenía el afecto en la casa de Dios; él cambió el culto en Israel, y Dios lo usó para muchas disposiciones dice la Biblia. David tenía una tremenda relación con Natán que era profeta (1 Crónicas 17:2), y también con Samuel. Aun cuando lo perseguían se iba donde el sacerdote a consultar a Jehová antes de tomar cualquier decisión (1 Samuel 16:13). El tiempo de David fue de gloria, porque tanto él como gobierno se llevaba bien con Sadoc el sumo sacerdote, y también con Natán el profeta, había gloria en Israel (1 Reyes 1:32).</p>
<p>Después Salomón es elegido rey para sustituir a su padre David. Salomón continuó la relación que tuvo su padre con Sadoc y al principio le fue muy bien (1 Crónicas 29:22), pero después se prostituyó cuando se apartó de Dios y ya no había sacerdocio, y en consecuencia fracasó su gobierno (1 Reyes 11:6). Cuando Salomón muere se divide Israel en dos reinos, reino del norte (Israel) y reino del sur (Judá) (1 Reyes 11:31). El reino del norte o Israel le fue dado a Jeroboam e inmediatamente este hizo dos altares, por miedo a perder el trono, prostituyendo así el sacerdocio y separando al pueblo de Dios (1 Reyes 12:26-30). Por 209 años ninguno de los reyes del reino del norte le sirvió al Señor. Eso significa que la vara del gobierno estuvo divorciada de la vara del sacerdocio, y aunque Dios mandó a Elías, a Eliseo y a muchos otros profetas, nunca escucharon a Dios, hasta que Jehová los envió a las naciones, y los dispersó. El reino del sur o Judá, por su parte (los hijos de David) tuvo algunos reyes que fueron fieles, pero no todos hicieron lo recto ante los ojos de Jehová, como David su padre (1 Reyes 15:3; 2 Reyes 14:3; 16:2; 2 Crónicas 28:1). Entre los hijos de David hubo algunos que se destacaron, como Asa, Ezequías entre otros. Este último hizo una reforma religiosa tremenda, y volvió el pueblo a Dios, y ahí se juntaron las dos varas. Josías hizo lo mismo juntó las dos varas, y hubo prosperidad (2 Reyes 22, 23). Luego, en el tiempo que terminó la cautividad, también Esdras y Zorobabel, sacerdote y gobernador respectivamente, unieron las dos varas. Luego se añade Josué, el sumo sacerdote. Y vemos que cuando había gobierno y sacerdocio unidos, cuando las dos varas se juntaban había prosperidad y bendición en el pueblo.</p>
<p>En el Nuevo Testamento vemos lo mismo. El día de Pentecostés estaban juntos ministrándole al Señor, y de repente vino del cielo una explosión y muchas almas fueron salvadas. Y si seguimos leyendo en el libro de los Hechos vamos a ver que todo se hizo con oración. En el capítulo 10, estaba Pedro orando en la azotea, y Cornelio estaba ministrándole al Señor en su casa, y Dios los juntó a los dos, y ahí comenzó el Evangelio a favor de los gentiles. Pedro estaba preso en la cárcel, pero la iglesia hacía oración sin cesar por él, capítulo 12. En el capítulo 13 leemos que estaban los apóstoles, maestros y profetas orando y ministrando al Señor, y el Espíritu Santo dijo: <em>“</em><em>Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado”</em> (Hechos 13:2). Cada vez que la iglesia tiene sacerdocio viene el poder, porque Dios extiende la vara de su autoridad.</p>
<p><strong>Aplicación profética del 2024</strong></p>
<p>Finalmente, quiero compartirles algo muy tierno, y con esto termino. De la manera que el número veinticuatro es muy rico en significados, así será el cumplimiento profético del 2024. El año 2024 será un año glorioso en acontecimientos y cumplimiento profético. El Espíritu anuncia que excederá en gloria a todos los años anteriores que hemos vivido hasta ahora. 2024 va a exceder a todos los años anteriores. En mi visión profética puedo ver el corazón del Padre (y Dios me reveló su corazón) y él desea manifestar su buena voluntad como lo hizo en el anuncio de los pastores de Belén: <em>“</em><em>¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!”</em> (Lucas 2:14) ¿Sabes lo que es buena voluntad? Cuando usted hace algo con agrado, con satisfacción, voluntariamente; y Dios con gran satisfacción obrará a favor de su iglesia y su propósito este año.</p>
<p>El Señor dice: «Mi corazón está lleno de gracia y misericordia. Deseo bendecir y honrar a mis hijos como nunca. Mi buena voluntad en mi Hijo Jesucristo se dispone a favor de mi pueblo». Ahora nota las preguntas de Dios: «¿Dónde está el pueblo que me anhela? ¿Dónde están los santos que me buscan? ¿Dónde están las ovejas que me reclaman y me necesitan? ¿Dónde están los hijos que tienen hambre y tienen sed del Padre? ¿Dónde están los que aman la verdad, celan la justicia y prefieren más mi gloria que los placeres temporales y mundanales? ¿Dónde están?, pregunta Dios. ¿Dónde están los siervos que desean ver el Reino de su Señor? ¿Dónde se encuentran los que apetecen lo eterno y no se conforman con este siglo? ¿Dónde están?, pregunta el Padre. ¿Dónde moran los que cansados de los deseos y las vanidades ilusorias del mundo claman con desesperación la manifestación de la gloria eterna, los que no se sacian con nada material ni temporal, sino que buscan los celestial y lo perenne? ¿Dónde están?, pregunta el Padre, ¿dónde están?</p>
<p>¿Saben tú por qué pregunta? El Padre celestial responde antes que tú respondas: «Yo el Padre los llamo, y salgo en vuestra búsqueda en el 2024. ¿Dónde están? Yo los voy a buscar y los voy a llamar en el 2024. [Pongan atención a cada palabra, porque a mí me enterneció esto; nunca he profetizado algo tan tierno como esto]. Llamo <em>“</em><em>A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche”</em> (Isaías 55:1). Grande y divino es mi deseo de bendecir a mi pueblo; es más que un anhelo, es una necesidad urgente y apremiante, se me estremecen las entrañas», dice el Padre. «Tiembla mi corazón, mi buena voluntad está servida como un banquete delicioso y suculento para vosotros. Venid y comed son dinero y sin precio». ¡Aleluya!</p>
<p>En el 2024 nos favorece la buena voluntad de Dios. Es más que un anhelo, es un impulso glorioso, le tiemblan las entrañas de tanto amor, como sucedió con Efraín cuando dijo: <em>“</em><em>¿No es Efraín hijo precioso para mí? ¿no es niño en quien me deleito? pues desde que hablé de él, me he acordado de él constantemente. Por eso mis entrañas se conmovieron por él; ciertamente tendré de él misericordia, dice Jehová”</em> (Jeremías 31:20). Escuchen, porque estas son palabras mayores: «Yo siento lo mismo en el 2024 que sentí cuando llamé a mi Hijo, y le dije después de su victoria en la cruz: “Siéntate a mi diestra…” (Salmos 110:1). Siento lo mismo que ese momento. ¡Qué placer fue volver a ver mi Hijo después de nuestra separación! ¡Cuán grande fue mi gozo al volverlo a ver y sentirlo a mi lado, cerca de mi divino pecho. En otras palabras, lo mismo que yo sentí cuando le dije a mi Hijo, ven siéntate a mi diestra, y se sentó que yo lo sentí tan cerca; es lo mismo que siento por vosotros en el 2024». Estas palabras son demasiado sublimes para mí no las entiendo.</p>
<p>Y miren lo que sigue diciendo: «¿Lo pueden comprender? Eso es lo que estoy sintiendo en mi Hijo a favor de vosotros; aprovechen el tiempo de vuestra visitación en el 2024, aprovechen el movimiento del agua, la manifestación de la gracia divina y los tiempos de refrigerio en la presencia de Dios». Aprovechemos que Dios quiere, aprovechemos que Dios lo desea, aprovechemos que Dios siente urgencia de hacerlo. ¡Dios mío! Esto es demasiado, y miren lo que dice Dios: «Los reto y les digo, prepárenme el camino en el 2024 y les aseguro por mi Santidad como juré a David, que se manifestará mi gloria y miles y miles lo verán, porque mi boca lo ha hablado. Este es el año de mi sacerdocio y de mi gobierno, me he propuesto en mi Santo Hijo juntar en el 2024 las dos varas: la vara del sacerdocio y la vara de mi gobierno, y de mi autoridad. Si me agradan con vuestro sacerdocio, yo complacido obraré poderosamente con la vara de mi poder y dominio. Con vuestro sacerdocio me preparan el camino, y yo con mi autoridad y Señorío paso para manifestar mi gloria y mi poder». Dios nos reta, prepárenme el camino con nuestro sacerdocio y yo pasaré con mi gloria haciendo milagros, señales, prodigios y voy a hacer temblar el reino de Satanás y de los hombres.</p>
<p>Escuchen, Dios dice: «Le quité mi gobierno y autoridad a Adán, porque perdió su sacerdocio, pero concedí a mi Hijo Jesucristo toda autoridad y señorío en los cielos y en la tierra, porque él me honró y complació perfectamente por medio de su vida sacerdotal. Por eso, lo hice sumo sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec, en él y por él los he hecho a vosotros reyes y sacerdotes para siempre. En otras palabras, la vida de Cristo fue una vida de sacerdocio, en la manera que le honró a Dios y le sirvió a Dios. Y ¿qué hizo Dios después? Le dijo, ven siéntate a mi diestra y vamos a poner a los enemigos por estrado de los pies (gobierno). Escuchen bien y con atención, dice Dios: «No hay gobierno y autoridad si el sacerdocio no es digno de mí. El sacerdocio es lo que mueve mi corazón para que entonces se mueva mi mano toda poderosa a vuestro favor y a favor de mi propósito». En otras palabras, el sacerdocio mueve el corazón y se mueve entonces la mano de Dios para imponer su autoridad en la tierra. «Si quieren mover mi mano para que yo obre con poder a favor vuestro y de mi propósito, entonces ejerzan con santidad, verdad e integridad vuestro sacerdocio». ¿Quieren ver el poder y la autoridad de Dios manifestarse en vuestras vidas, en la iglesia, el mundo y en Israel? Amados, siempre ha sido con la adoración que nos hemos reconciliado con Dios en toda la historia del pueblo de Dios.</p>
<p>La vara del sacerdocio es la que mueve la vara del gobierno, la vara de la autoridad y del poder. La autoridad no radica en nuestra posición (soy anciano, soy profeta, soy super intendente, etc.), y nombramiento, sino en una vida semejante a la de Cristo.  En otras palabras, tiene autoridad el que vive a Dios. Hay personas aquí en la iglesia que no son ministros en el sentido de ser un anciano, pero son personas que tienen una autoridad espiritual, porque pasan noches y días en la presencia de Dios y viven de tal manera que el diablo tiembla, y Dios se acerca a ellos. La autoridad no radica en nuestra posición o nombramiento sino en una vida semejante a la de Cristo, el que vive conforme a Dios obrara conforme a Dios, en otras palabras, va a tener poder como Dios. La vida de Dios en nuestro sacerdocio es lo que hace manifiesta la autoridad de Dios en nuestra vida.     Sin sacerdocio solo hay debilidad, con sacerdocio habrá poder, vida, honra y autoridad. Dios dice que este es el año del Sacerdocio y del Gobierno.</p>
<p>Cada vez que la Biblia habla del 24 habla de sacerdocio y de gobierno, y ente tantas maravillas que Dios nos dijo con todas las combinaciones numéricas, Dios quiere resumir todo en lo dicho anteriormente: lo que Él va a hacer depende si hay un sacerdocio fiel. Dios dijo cuando la casa de Elí le deshonró, dijo: <em>“</em><em>Y yo me suscitaré un sacerdote fiel, que haga conforme a mi corazón y a mi alma; y yo le edificaré casa firme, y andará delante de mi ungido todos los días”</em> (1 Samuel 2:35). Eso es lo que Dios quiere hacer este año, quiere hacer un sacerdocio conforme a su corazón para él mover su corazón, como lo dijo, a favor de nosotros. Falta un minuto para que veamos el año de la buena voluntad de Jehová, el año donde se juntan las dos varas. Ahí está la gloria, ahí está la primicia. Miren todos, faltan segundos y mirarán el año de la gloria de Dios, el año del sacerdocio. ¡Aleluya! ¡Aleluya! ¿Saben ustedes? Desde agosto para acá entramos en el año treinta, después que cruzamos el Jordán, el año del sacerdocio, y estamos terminando el libro que hemos titulado: “El Real Sacerdocio &#8211; la adoración según Dios” y está casi terminado.</p>
<p>Mientras yo corría, hace un momento, con las dos varas, Dios me reveló algo. Esta vara me la dio un joven, el hijo de Bernarda. Él la preparó hace unos años para que fuera la vara del poder, de la autoridad; y con esta vara, como un símbolo, el pastor Hugo anduvo por muchos países del mundo llevando la autoridad de Dios. Pero Dios me dijo, vamos a hacer una vara más representativa, porque esto de las dos varas me lo dijo el viernes. Entonces, llamé a Hugo y le dije: ¿Tú tienes una vara por ahí? Sí —me contestó—, yo tengo una chiquita. Y esta es la que ahora sostengo en mis manos, pero vamos a hacer una semejante a esta, bonita, igual a la vara del sacerdocio. Por muchos años el pastor Hugo anduvo viajando con esta, extrañamente en un avión, haciendo el trabajo espiritual. Y este año Dios lo mandó al centro de la tierra, y al norte, a diferentes lugares con la vara llevando un altar a Jehová. Y me dijo Dios: «Él en el lugar de Dios y de nosotros llevó las dos varas, llevó una y luego llevó la otra; ahora las llevaremos las dos, juntas son las gemelas de Dios. ¡Iglesia! Sacerdocio para que haya Gobierno. Preparen el camino con el sacerdocio y manifestaré mi gloria y toda carne la verá, dijo el Señor. Por eso nos mandó a reparar las grietas para que no haya impedimento, eso es sacerdocio.</p>
<p>«Padre, en el nombre bendito de Jesucristo. ¡Ay, Padre! Qué bueno es decir en nombre de todos, sino gracias, gracias por esta palabra. ¡Cómo tú nos hablas Señor! Esto no puede venir de hombre alguno, es la revelación de las Escrituras; este lenguaje no es extraño, este es lenguaje bíblico, es el lenguaje de tu corazón, conocemos este lenguaje Señor. Perdónanos, la iglesia por veinte siglos se ha divorciado del Sacerdocio y ha prevalecido la carnalidad y la humanidad, y por eso nos ha faltado el poder y hemos sido avergonzados delante de las naciones.      La primera iglesia tenía sacerdocio, tenía gobierno, tenía autoridad; el ministerio de Cristo fue de sacerdocio y de autoridad, y tú hiciste milagros extraordinarios y Satanás temblaba, así pasó en el tiempo de los apóstoles. Después la iglesia perdió su sacerdocio y se prostituyó el sacerdocio y caímos en religión y en formalismo religioso, ¡ay, Señor, hasta el día de hoy! Y ahora tú abres nuestros ojos para ver que por toda la Biblia cuando hubo sacerdocio tu corazón se complacía entonces venía la gloria tuya a favor de su pueblo, Señor y también a favor de tu propósito santo.</p>
<p>»Gracias por todas las cosas que tú has anunciado para el próximo año, Señor queremos vivir contigo esas cosas. Por eso tú preguntaste ¿dónde están?  Y nosotros decimos: henos aquí, habla que tus siervos oyen, habla que tus hijos oyen. Si preguntas ¿quiénes son esos que están dispuestos a dejarlo todo por ti? Aquí estamos, habla que tus hijos oyen, henos aquí, tómanos como enteramente tuyos, úsanos en tu servicio, tómanos, Señor, y danos el sacerdocio de Cristo para que tengamos la autoridad de Cristo. Cristo es el sumo sacerdote, pero es el Rey de reyes y Señor de señores, y en él se juntan las dos varas. Como dice en el salmo 110: <em>“</em><em>Juró Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre Según el orden de Melquisedec”</em> (Salmos 110:4). Y después dice que tu pueblo se va a someter a ti en el día de tu poder, y le entrega el Reino hasta que todos tus enemigos sean puestos por estrado de sus pies.</p>
<p>»Señor Dios, gracias por hablarnos, te damos el corazón para que tú hagas lo que tú te has propuesto. Hoy dejamos nuestras actitudes carnales en el altar, nuestras debilidades, nuestras torpezas, y nuestra dureza de corazón, altivez, orgullo, arrogancia, todo lo que sea un impedimento. Hoy Señor lo traemos al altar y te decimos: Señor obra en nosotros; Señor queremos vivir en el Espíritu; Señor queremos vivir en el hombre nuevo que nos diste, en el corazón nuevo que nos distes, en el espíritu nuevo que nos diste. Queremos ser hombres y mujeres espirituales; queremos ser lo que tú quieres que seamos en este tiempo. Señor si tú quieres no te avergonzaremos más, queremos honrarte como nunca. Henos aquí, Dios, termina ya con esto, por favor no lo haremos con nuestra debilidad, lo haremos con tu fortaleza, no lo haremos con nuestros recursos, lo haremos con la gloria de Cristo. Señor danos ese sacerdocio y pon en nosotros la vara del poder de Cristo. Declaramos el 2024 el año de la buena voluntad del Señor, el año del Sacerdocio y del Gobierno de Dios. Gracias por hablarnos».</p>
<p>¡Feliz Año Nuevo en la Palabra de Dios!</div></div>
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		<title>Mensaje Profético 2013: Año del Gobierno y Sacerdocio de Dios</title>
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		<dc:creator><![CDATA[El Amanecer de la Esperanza - RD]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 Jan 2015 15:17:58 +0000</pubDate>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="row "><div class="wpv-grid grid-1-1  wpv-first-level first unextended" style="padding-top:0px;padding-bottom:0px" id="wpv-column-3983e59829495455b313ed8a515c6038" ><p>2013 es el año del gobierno y sacerdocio de Dios. En el año 2000, el Señor nos habló proféticamente a esta casa, y nos dijo que los primeros años de este milenio iban a ser años proféticos. Al arribar el año 2012, el Señor nos dijo que el 12 era el año de su gobierno y de la autoridad de su Palabra. Pero también nos dijo que el 2012 no sería un año cronológico, circunscripto a 365 días, sino que era el principio de un tiempo donde Dios iba a restaurar su gobierno en la tierra.</p>
<p>Sabemos que Dios reina soberanamente, y que Él hace lo que quiere en los cielos y en la tierra. Mas, como dijo el apóstol Pablo en Atenas Dios ha pasado por alto, y no ha tomado en cuenta por milenios la ignorancia de los hombres, pero en estos días anuncia a todos los hombres, en todo lugar, que se arrepientan, por cuanto Él ha establecido un día el cual juzgará al mundo (Hechos 17:30-31). Jesucristo es el Señor, pero dice el libro de Hebreos que todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas a Él (Hebreos 2:8), pero sí sabemos que Él está reinando y reinará por toda la eternidad. Aunque el mal, simultáneamente está rigiendo en todas las áreas, aparentemente, Dios sigue obrando, sigue salvando, creando nuevas criaturas y cumpliendo su propósito. En la iglesia, a pesar de su estado, Dios ha hecho que quede un remanente fiel, un pueblo consciente que no dobla rodillas a los baales; un pueblo que tiene su corazón en Dios y que espera en Él, que no se desanima, que no se desalienta, que es guiado por el Espíritu, que no se enreda en los afanes de este mundo, en los engaños de las riquezas, sino que es un pueblo que espera en Dios. Ese pueblo no será chasqueado ni será avergonzado ni confundido. El que ha de venir vendrá y no tardara. “Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre” (Isa 40:8).<br />
Entrando al año 13, queremos develar el significado numérico del mismo. Y esto no es cávala, ni superstición, ni astrología, o alguna práctica adivinatoria esotérica o del ocultismo, sino una revelación bíblica para entender lo que Dios nos quiere decir a través de los números. Es importante connotar que las 22 letras del alfabeto hebreo tienen asignadas tanto un fonema, como un número por letra. Hecho así, su significado esconde simbolismos que expresan simultáneamente una realidad espiritual o física. Por ejemplo, es muy notable cómo los nombres de los hombres que Dios ha usado para cumplir sus propósitos, al sumar el valor de las letras, el resultado numérico siempre tiene relación con el 8 cuyo significado nos habla de equidad, justicia, reinicio. Pero cuando tiene que ver con nombres de algún rebelde o impío, la suma siempre da 13 cuyo significado está relacionado con rebelión, pecado, decadencia y apostasía. Los descendientes de Set, si sumas el valor numérico de esos nombres, siempre el resultado da 8, pero cuando se añaden las descendientes de Cam y de Saúl la suma total tiene relación con el 13. Por tanto, el Espíritu Santo usa los números para descifrar la naturaleza y carácter de las cosas, y con alegorías y figuras nos hace entender verdades espirituales escondidas en los mismos, abriendo la sabiduría de Dios en misterio, esa sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, para que ahora sea dada a conocer por medio de la iglesia (1Co 2:7; Efesios 3:9-10).</p>
<p>En Génesis 14:4 se hace la primera mención del número trece en la Biblia. El texto se refiere que varios reyes sirvieron a Quedorlaomer, rey de Elam por doce años, pero en el decimotercero se rebelaron. O sea, este rey tuvo gobierno, autoridad por doce años, pero en el año trece los reyes sometidos hicieron una insurrección. Desde aquí en adelante, cada vez que se habla del número trece, en la Palabra, se relaciona con rebelión, apostasía, deslealtad, corrupción, desintegración, revolución y/o alguna idea relacionada con estas cosas.</p>
<p>En Génesis 17:24-25, encontramos que Abraham se circuncido a la edad de 99 años, pero Ismael, su hijo, fue circuncido a la edad de 13 años. Sabemos que el nacimiento de Ismael fue un plan en contra de los designios de Dios, orquestado por Sara y Abram, cuando dudaron de la palabra de Dios en cuanto a darle descendencia. Ismael es el fruto de la voluntad humana, y una manifestación de rebeldía a lo que Dios ya había determinado. Este muchacho nació en rebelión y para rebelión. Ismael al circuncidarse entra en el pacto, pero era ajeno al pacto; tenía la señal externa, pero no el corazón del pacto. Representa a todos aquellos que reclaman el pacto según la carne, pero no en el espíritu. Tenía la señal del pacto en la carne, pero no así en el corazón, pues nació como una rebelión al gobierno de Dios. En Génesis 16:12 vemos el carácter de Ismael: hombre fiero y su mano será contra todo, y la mano de todos contra él. Este nació en rebelión y era rebelde, y luego se apartó, porque no tuvo parte con Abraham. En el 25:12-17 se habla de las doce tribus de Ismael, pero cuando se toman los múltiples de los doce nombres, da trece. Concluimos entonces que sin lugar a dudas que el carácter de Ismael era rebelde, su nacimiento representa rebeldía y su genealogía también. Por eso, cuando el apóstol Pablo nos habla de la alegoría que representan Sara y Agar, dos pactos, el de la carne y el de la promesa, también dice que la Escritura afirma: “Echa fuera a la esclava y a su hijo, porque no heredará el hijo de la esclava con el hijo de la libre” (Gal 4:30).</p>
<p>En este año 13, el cual es una continuación del año 12, donde -a través de la iglesia y la predicación del evangelio- Dios irá tomando su lugar e imponiendo su vara de autoridad en la iglesia. Él hará separación entre los hijos según la carne (Ismael) y los hijos de la promesa (Isaac). Dios va a hacer una demarcación, comenzando este año, entre los hijos de la esclava y los hijos de la libre. Como se dijo: «Echa a esta sierva y a su hijo, porque el hijo de esta sierva no ha de heredar con Isaac mi hijo” (Gen 21:10), así te dice el Señor hoy: «Echa la rebelión, saca todo plan humano de tu casa, y toda obra que no hizo Dios, aunque la haya aceptado y bendecido temporalmente, como hizo con Ismael». Todo lo que es concebido en un vientre donde Dios no fue el que engendró, el resultado es Ismael, rebelión contra Dios. Todo lo que se gesta sin Dios es rebelión. Solo lo que Dios engendra da como fruto: gobierno de Dios, sabiduría de Dios y propósito de Dios. Por los siglos se han mezclado las dos cosas, y hubo un tiempo cuando Ismael e Isaac moraban cerca, pero cuando murió Abraham se relacionaron por un tiempo, pero al final se separaron (Génesis 25:11). Y Dios en éste tiempo, especialmente en el año 13 va a comenzar a separar toda obra que no se hizo en el plan de Dios, pues “Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada. (Mat 15:13), así como será separado el trigo de la cizaña, porque todo aquel que es Ismael o como Ismael entorpecen el propósito de Dios. Por eso Dios te dice: «Saca a Ismael, mándalo lejos, porque estando en la casa se comportarán como enemigos de los hijos del propósito. Cuando Agar vio que había concebido, miraba con desprecio a Sara, su señora (Gen 16:4), e Ismael cuando creció se burlaba de Isaac (Gen 21:9). Eso mismo nos pasa con aquellos que han nacido con el espíritu de Grecia, que llaman a los piadosos ignorantes, y se burlan de nuestra fe, porque ellos están basados en la razón, en el intelecto, en filosofía y teología humanas. Mas, no importa que se rían de nosotros, o el concepto que tengan de nosotros, lo importante que hemos nacido de Dios, que somos de Dios y nos vamos con Dios.</p>
<p>Dios se va a meter en el medio, como se refiere a la Palabra, la espada de dos filos; que penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. (Heb 4:12 R60), así Dios va a separar lo que no es suyo, que no esté de acuerdo con su plan. El tiempo ya llegó, estamos todos en la misma casa de Abraham, los ismaelitas, y la descendencia de Isaac, juntos aunque no revueltos, pero Dios los va a separar, porque no quiere traer confusión, a Dios no le gustan las mezclas, Dios es definido, Dios tiene un solo pensamiento, no hay relación entre las tinieblas y la luz, entre Cristo y Belial. Nuestro Dios uno es, y uno es su propósito, por lo que profetizo que parte del propósito de Dios en este tiempo de gobierno es empezar a separar lo que no es de él, echarlo fuera, para que se vea con claridad lo que no es suyo.</p>
<p>Sabemos que los hijos de Israel provienen de cuatro mujeres, dos de ellas siervas de Lea y Raquel cuando ellas, que eran las esposas, no pudieron darle más hijos a Jacob. El caso de Raquel era que, aunque era la amada de Jacob, era estéril, pero al final la Palabra dice que Jehová se acordó de ella y tuvo su primer hijo al que llamó José, el hijo undécimo de Jacob, cuyo nombre significa “Jehová añade”, anunciando con esperanza que Dios le iba añadirle más hijos. Y así mismo fue, después de un tiempo nace Benjamín, el hijo doce. Pero cuando este muchacho iba nacer se complica el parto y Raquel pensó que el niño iba a morir, pero nació y se completó el número de gobierno. El doce casi se muere, por eso la madre, le nombra “Benoni” que significa “hijo de mi dolor”, pero el padre con su autoridad dice no, y le llama Benjamín que significa “hijo de mi diestra”. Nota todo lo que sucedió para que llegara el doce, y para que se completara el número de gobierno. Siempre en el mundo de las tinieblas habrá oposición para que se establezca el gobierno, Benjamín nació para que haya gobierno. El número doce no representa solo un número, sino una verdad espiritual y es que Jehová gobierna, que Dios reina, y que suyo es el cetro, suya la corona y suya la autoridad.</p>
<p>Hubo muerte en el parto, pues aunque no murió el hijo doce, Benjamín, murió Raquel su madre, porque muchas veces para que haya gobierno debe haber muerte. Cuando Israel va a Egipto a reencontrarse con su hijo José, conoce a sus nietos, y le dijo: “ahora tus dos hijos Efraín y Manasés, que te nacieron en la tierra de Egipto, antes que viniese a ti a la tierra de Egipto, míos son; como Rubén y Simeón, serán míos” (Gen 48:5 R60). En otras palabras, Jacob se apropia de los dos hijos de José, descompletando el doce, pues ahora son trece, pues con esa acción ya José no se menciona. No hay tal cosa como la tribu de José per se, pues para José poder tener dos partes en la heredad de Jacob, tuvo que desaparecer. Así pasa con los que desean dar hijos en el reino tienen que desaparecer. Cristo habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, tuvo que morir, por eso dijo: De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto” (Juan 12:24 R60). Cristo tuvo que morir que nosotros fuésemos contados en él.</p>
<p>Volviendo al significado de los números, vemos que hubo problemas para que se formara el doce, y luego que estaba formado, se descuadra, aumentando a trece. Pero lo que vemos en la conducta de Dios es que para completar su número doce, se omite uno para que no haya trece. En apocalipsis se omite a Dan; cuando Moisés bendice a las tribus, se omite a Simeón (Deuteronomio 33); cuando se eligieron los nombres de los príncipes de cada tribu para reconocer la tierra prometida, se omite a (Números En conclusión, para que haya doce, siempre se omite uno para que no sean trece, porque no puede ver rebelión, sino gobierno, pues Jehová reina en Israel. Ahora, como había trece, Dios dice: “… enteramente me son dedicados a mí los levitas de entre los hijos de Israel, en lugar de todo primer nacido; los he tomado para mí en lugar de los primogénitos de todos los hijos de Israel” (Núm. 8:16). Desde entonces Levi ya no se cuenta, porque Jehová lo toma para el sacerdocio volviendo a completar el doce, entonces ahora hay gobierno y hay sacerdocio en Israel. Para romper la rebelión saco uno para el sacerdocio, por lo que veremos que Dios destruye la rebelión con el sacerdocio, lo cual es su antídoto.</p>
<p>En génesis 49. Vemos a Israel bendiciendo a las tribus, pero de Simeón y Leví maldice su furor y dice que “En su consejo no entre mi alma, Ni mi espíritu se junte en su compañía (Gen 49:6), debido a la venganza que hicieron estos a los de Siquem, por la violación de Dina (Génesis 34:25-26).Sin embargo, cuando Moisés estuvo por cuarenta días en el monte, y el pueblo se hizo un becerro de fundición y le adoraron, Leví se levantó a la voz de Moisés que dijo: “¿Quién está por Jehová? Júntese conmigo. (…) Así ha dicho Jehová, el Dios de Israel: Poned cada uno su espada sobre su muslo; pasad y volved de puerta a puerta por el campamento, y matad cada uno a su hermano, y a su amigo, y a su pariente” (Éxodo 32:26, 27). Y dice que los hijos de Leví se levantaron y mataron como tres mil hombres ese día, con lo cual se consagró delante de Jehová. Cada vez que hay desobediencia, hay pecado contra el gobierno de Dios. Esa es la causa por la que Dios fue tan severo con Saúl y no así con David. El pecado de David fue un pecado contra la santidad de Jehová (adulterio y homicidio), por lo cual fue castigado (2 Samuel 12:9-13); pero el pecado de Saúl fue desobediencia al gobierno de Dios, y fue desechado (1 Samuel 15:18-23). Cada vez que honramos celando el nombre de Jehová, nos ponemos de lado de su gobierno. Al vindicarse Leví delante de Jehová con su celo a favor del gobierno de Dios, lo eligió Dios más adelante para el sacerdocio. Aquel día Dios terminó con la maldición y la rebelión de Levi para hacerlo su sacerdote.</p>
<p>El antídoto contra toda rebelión es un sacerdocio fiel a Dios. El sacerdocio de Samuel, por ejemplo, salvó a Israel de la rebelión de la casa de Elí; el sacerdocio de David, en cierto sentido, salvó a Israel, porque mientras Saúl mató a los sacerdotes, David los defendía (1 Samuel 22:18, 23). La rebelión de Coré, Datán Abiram, quienes ambicionaban el sacerdocio casi hace que Jehová en su ira consuma a las tribus de Israel, pero Moisés en la intercesión y a Aarón con el incensario hicieron que cesara la mortandad (Números 16:48). Vemos en Baal-peor, como siguiendo el consejo de Balaam, el rey de Moab introdujo mujeres en el campamento de Israel, empezando los hijos de Israel a pecar con mujeres extranjeras, no solo con pecados sexuales, sino de idolatría y fornicación (Números 25:1-2), rebelándose contra Jehová, por lo que empezó la mortandad, pero la detuvo Finees cuando alanceó a dos por su vientre, cesando la mortandad de los hijos de Israel (Núm. 25:7-8). Por tanto, podemos decir que el sacerdocio salvó la congregación de Israel y restableció el gobierno de Dios. Siempre un sacerdocio fiel salva el gobierno de Dios.</p>
<p>En conclusión, cada vez que hubo rebelión contra el gobierno de Dios, lo que aplacaba la ira y restablecía su gobierno, era una ofrenda, una mediación del sacerdocio con la cual se agradaba a Dios. El sacrificio de Jesucristo en la cruz del calvario aplacó la ira de Dios contra el hombre, causada por la rebelión de Adán. Sabemos que Adán desobedeció al gobierno de Dios cuando le creyó más a un animal que a Dios (Génesis 3:1-19). Pero dice el libro de Hebreos que un sacerdote es constituido a favor de los hombres en lo que a Dios se refiere, para que presente ofrendas y sacrificios por los pecados a Dios (Heb 5:1), por lo que el sacerdote Cristo, en la cruz del calvario, él se hizo ofrenda siendo a la vez el sacerdote, y constituido sumo sacerdote, con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados (Heb 10:14) y destruyo la rebelión contra el gobierno de Dios que cometió Adán nuestro padre, y el sacerdocio de Cristo es que nos salva, como ofrenda, como sacerdote y como sumo sacerdote. El antídoto contra la rebelión y el pecado en contra del gobierno de Dios es un sacerdocio que agrade a Dios. Ese es el trabajo de los intercesores, que como sacerdotes interceden para que Dios perdone el pecado del gobierno y la voluntad de Dios.</p>
<p>En aquella enseñanza que compartimos con ustedes, que titulamos “El Manto Menospreciado”, estuvimos estudiando acerca del sacerdocio, cuyo manto, el efod de lino, es menospreciado por aquellos que gustan ser vistos por los hombres. Uno de los usos del efod era consultar a Jehová (1 Samuel 23:9; 30:7), en otras palabras, sin sacerdocio no hay gobierno. El sacerdocio no es solo el antídoto contra el pecado contra el gobierno que es la rebelión, pero tampoco puede haber gobierno si no hay sacerdocio. La medicina para inmunizarnos contra el pecado de rebelión es el sacerdocio. La iglesia que desea tener gobierno eficiente y eficaz debe realizar un sacerdocio fiel para Dios. La esperanza de que el gobierno de Dios se reestablezca o se restaure en los hogares es que se realice un sacerdocio fiel que agrade a Dios. Nunca habrá gobierno de Dios donde no hay sacerdocio que agrade a Dios.</p>
<p>Dios para deshacer el trece, que representa rebelión, y restablecer la representación de gobierno -que es el doce- tomó la tribu de Leví y la constituyó en su sacerdocio. Entonces hubo sacerdocio y gobierno de Dios. Pero estas dos cosas funcionaban separadas. Judá (David) tenía el gobierno y Levi el sacerdocio. Generalmente siempre que en Israel hubo armonía con Dios era porque el rey y el sacerdote estaban juntos y unidos (2 Crónicas 29;30).Ahora, David fue el prototipo de que representa la unidad entre el sacerdocio y el gobierno. David era rey, pero también se ponía el efod de lino delante de Jehová (2 Samuel 6:14). De hecho, fue el único rey que menciona la Biblia que vistió el atuendo de los sacerdotes, un efod de lino, y que agradó a Dios (1 Crónicas 15:27). David tenía sus afectos en la casa de Jehová, y aunque pertenecía a la tribu de Judá y no a la de Leví, podemos afirmar que también era un sacerdote, un levita de corazón, no por elección, sino por llamamiento santo. Hay quienes adoran porque tienen un cargo, porque están en el altar, pero hay quienes adoran y ni siquiera entonan, pero adoran porque tienen el corazón en la adoración a Dios. David era un adorador y también era un sacerdote, aunque no era de la casa de Aarón, porque era un tipo de Cristo en el cual se fusionan los dos ministerios. Dice el libro de Hebreos que nadie que no fuera de la tribu de Leví podía ser sacerdote, pero cuando hay un cambio de pacto hay un cambio de sacerdote, de manera que en Cristo un descendiente de la tribu de Judá fue llamado sumo sacerdote, inaugurando una nueva orden sacerdotal no constituido conforme a la ley del mandamiento acerca de la descendencia, sino según el poder de una vida indestructible (Hebreos 7:11-16).</p>
<p>Dios en Cristo cambió el pacto y también el sacerdocio interponiendo dos decretos. El primer decreto lo encontramos en el salmo segundo, cuando dice: “Pero yo he puesto mi rey Sobre Sion, mi santo monte. Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy. Pídeme, y te daré por herencia las naciones, Y como posesión tuya los confines de la tierra. (Salmos 2:6-8). Jehová establece su gobierno en el Hijo, entregándole autoridad y declarándolo rey de todas las naciones y los confines de la tierra. Con el segundo decreto, Jehová le entrega al Hijo el sacerdocio en el Salmo 110, cuando dice: “Juró Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre Según el orden de Melquisedec” (Salmos 110:4). Es decir que el gobierno y el sacerdocio eran dos ministerios que se ejercían en Israel, por dos tribus, independientemente: Judá en el gobierno, y Leví en el sacerdocio. Mas, en Cristo se unieron estos dos ministerios porque a Jehová le agradó. Él es rey y sacerdote y a nosotros nos hizo reyes y sacerdotes para reinar con él y para ministrarle al Padre con él (Apocalipsis 1:6). El gobierno y el sacerdocio son dos varas: la vara de Moisés, gobierno, autoridad; y la vara de Aarón, sacerdocio. Jesús se sentó a la diestra de la majestad en las alturas –gobierno-; y desde allí intercede por nosotros, -sacerdocio- (Hebreos 1:3; Romanos 8:34).</p>
<p>En la iglesia por siglos y milenios los dos ministerios han estado divorciados hasta el día de hoy. El gobierno de la iglesia, tristemente, en general, ya no es el gobierno de Dios, sino de los hombres, porque la iglesia no está dejando reinar a Cristo ni al Espíritu Santo. Una vez el Señor me dijo: «El pecado de Israel fue contra el Hijo, pero el pecado de la iglesia es contra el Espíritu Santo». Jesús, el rey de la iglesia, envió al Espíritu Santo para guiar a la iglesia, y ésta se someta a Él, pero la iglesia ha quitado al Espíritu del gobierno y se ha sentado a reinar sin Él. La iglesia se sienta en juntas, pero que nada juntan; gobiernan a través de comités, deliberaciones y asambleas, como órganos políticos de una organización que toma decisiones con todos los poderes posibles y se constituye en el órgano máximo de decisión. Hoy no se guían por el Espíritu, como la primera iglesia, pero Dios está restaurando su reino, y hay un pueblo que está buscando a Dios, y dice, contrario al pueblo judío, “¡Queremos que Él reine entre nosotros!”. Eso es lo que nosotros llamamos el mensaje del reino: que Él reine; que se busque su gloria; que no se busque lo nuestro, sino lo que es de Cristo; que tomemos la cruz y sigamos a Cristo; que no busquemos nuestras conveniencias; que no andemos con nuestras agendas; que no estemos monopolizando y manipulando el consejo, para hacer nuestra voluntad, sino que nos arrodillemos y pidamos al Espíritu Santo que nos revele lo que el Padre quiere hacer, porque la iglesia pertenece a Cristo y Cristo es el Señor de la iglesia. Por tanto, primero Jesucristo tiene que reinar en la iglesia, para que después reine en el mundo.</p>
<p>En el salmo 110, que representa el corazón de este mensaje profético, dice que su pueblo se le ofrecerá a Él voluntariamente (v. 3), pero también dice: “El Señor está a tu diestra; Quebrantará a los reyes en el día de su ira. Juzgará entre las naciones, Las llenará de cadáveres; Quebrantará las cabezas en muchas tierras. Del arroyo beberá en el camino, Por lo cual levantará la cabeza” (Sal 110:5-7). En otras palabras, el pueblo que le sirva voluntariamente reinará con Él, pero el que se resista, Él lo quebrantará como vasija de barro. En el año 12 comenzó un tiempo donde el Señor irá tomando el control y la autoridad en la iglesia, y el que se le opone lo quebrantará como vasija, pero nadie impedirá que Cristo reine en la iglesia. Y yo vengo a decirte iglesia que aunque esto ha comenzado hace un tiempo, que hay iglesias que se han ido sometiendo a Dios, aunque no sean muchas, el Señor va a intervenir con su poder con el Espíritu Santo, como lo hizo en el tiempo del pentecostés, en el primer siglo, y entrará a la iglesia y muchos se someterán a su gobierno. Pero el gobierno de Dios entrará a través el sacerdocio, dice el Señor, porque primeramente hay que ministrarle al Señor para que en su presencia, como en el libro de los Hechos, Dios revele su voluntad. Y así como los antiguos consultaban con el efod a Jehová, así tendremos que consultar a Jehová con el sacerdocio. No hay gobierno si no hay sacerdocio. El año 13 no es un año de 365 días, la rebelión comenzó en el Edén, y todavía estamos en el 13. Cristo en la cruz destruyó la rebelión, y comenzando en este tiempo desde el 12, Dios va a comenzar como un conquistador a enseñorearse y a quitar del medio toda rebelión y a crear conciencia, y a través del sacerdocio será la restauración del gobierno.</p>
<p>Jesús eligió doce apóstoles, pero Judas el Iscariote traicionó al Señor, y quedaron once, y se rompió el gobierno de Dios en cuanto a número. En el libro de los hechos Pedro toma a José llamado Barsabás y a Matías, y ora para el Señor, que conoce los corazones de todos, muestre cuál, de esos dos, Dios ha escogido, para que tome el lugar del ministerio y apostolado que cayó Judas por rebelión (Hechos 1:24-25). Entonces echan suerte y la misma cae sobre Matías que fue contado con los once, completando el doce. Mas, como Israel, más adelante viene el Señor y elige a un rebelde, Saulo de Tarso, añadiendo uno al apostolado, que ahora se cuenta 13. El elegido fue un enemigo, rebelde, que estaba contra Cristo, llamado Saulo cuyo nombre significa “pedido”, como Saúl, pero a diferencia de éste último que fue pedido por el pueblo, Pablo fue pedido por Dios. Él salió a perseguir a Cristo, pero entonces fue encontrado por Dios (Hechos 9). Elegido Saulo, el número de los apóstoles se desintegra, y de doce se cuentan trece, pero entonces narra Lucas, Herodes desató una sangrienta persecución contra los cristianos, entre los cuales mató a Jacobo (Hechos 12:2), y el gobierno volvió a constituirse en doce. Los misterios de Dios. Entendemos que cuando habían trece en las tribus de Israel, con Efraín y Manasés, Dios restó sacando a Leví, y aquí Dios suma a los doce apóstoles a Saulo, y se cuentan trece, pero luego resta uno, llamando a su presencia a Jacobo, y quedaron de nuevo doce, gobierno de Dios. Eso lo hizo ayer, y lo seguirá haciendo hoy, sumando y restando, para completar su propósito. En otras palabras, donde haya rebelión va a sacar, y donde falte para ver gobierno va a añadir, por la Palabra de Dios, pues ya lo hizo dos veces, y lo hará tres veces, dice el Señor.</p>
<p>Aquí en nuestra iglesia hay un misterio también, y éramos doce, luego diecisiete, y ahora quedamos doce. Hemos visto como Dios quita y pone, suma y resta para completar su propósito, el número de los suyos. Lo ha hecho y lo va a hacer, es la soberanía de Dios a la cual decimos amén. Ahora, ¿por qué Jehová sacó? Porque hubo infidelidad en el sacerdocio, pues en último análisis se pierde el gobierno cuando se pierde el sacerdocio. La gente que usted ve que está en autoridad y se extravía, se desliza cuando comienza a descuidar el sacerdocio, la relación con Dios. Cuando se desatiende a Dios se dejan los asuntos de Dios. Nunca va a ver buen gobierno si no hay una buena relación con Dios, porque Dios es en el secreto que revela su voluntad. “En los íntegros es hermosa la alabanza. (…) La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, Y a ellos hará conocer su pacto. (…) ¿Quién es el hombre que teme a Jehová? Él le enseñará el camino que ha de escoger” (Salmos 33:1; 25:14,12). Los que le temen tienen sacerdocio, por eso tienen dirección, tienen instrucción y tienen gobierno.</p>
<p>La toma de Jericó, nos revela en esta enseñanza, una estrategia espiritual de nuestro Dios. La palabra Jericó su múltiplo da 13, rebelión; y la suma de todos los nombres de los pueblos que la habitaban, da múltiples de 13, rebelión. Esta ciudad estaba cerrada, bien cerrada, pero era la puerta a la tierra prometida y Dios sus muros los derribó. El Señor hizo caer sus muros con trece vueltas, número de rebelión. Podemos decir entonces que Dios acabó la rebelión con rebelión. Pablo era el apóstol 13, el rebelde, pero Dios lo tomó y lo hizo el campeón del cristianismo, en cuanto al ministerio se refiere. El Señor convirtió al rebelde, se impuso sobre el rebelde y toma el trece como instrumento de cumplir su propósito y destruir la rebelión.</p>
<p>Dios siempre ha usado esa estrategia. Lo vemos cuando Israel se revelo contra Dios en el desierto y Él les envió serpientes ardientes que mordían al pueblo (Núm. 21:6). Cuando estos vieron que mucho pueblo de Israel estaba muriendo, reconocieron que habían pecado rebelándose contra Dios y contra Moisés, y rogaron que les sea quitada esa plaga. Entonces Jehová dijo a Moisés que se hiciera una serpiente ardiente, y la pusiera sobre una asta, para que cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, no muera, sino que viviera (Núm. 21:8). Luego Jesús usa ese incidente, hablando con Nicodemo y le dice; “Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:14-15). De igual manera vemos cómo David cunado estaba huyendo de Saúl, llegó a Nob a la ciudad de los sacerdotes, y se encontró con uno de los siervos de Saúl, Doeg, edomita, por lo que le dijo a Ahimelec: “¿No tienes aquí a mano lanza o espada? Porque no tomé en mi mano mi espada ni mis armas…” (1Sa 21:8 R60). Y el sacerdote respondió a David: La espada de Goliat el filisteo, al que tú venciste en el valle de Ela, está aquí envuelta en un velo detrás del efod; si quieres tomarla, tómala; porque aquí no hay otra sino ésa”. A lo que David respondió: “Ninguna como ella; dámela” (1Sa 21:9). Esa espada era la de Goliat, pues David lo que usaba era una honda y cinco piedras, pero con esa misma espada David le cortó a Goliat la cabeza (1 Samuel 17:51). Por eso no hay mejor espada que esa, porque con la misma espada que el gigante te quiere matar, con esa misma espada lo vencerás.</p>
<p>La Palabra dice que en la cruz del calvario, Aquel que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él (2Co 5:21). En otras palabras, ¿de qué manera Cristo destruyó el pecado? Haciéndose pecado. ¿Y cómo destruyó a la muerte? Muriendo para resucitar. Por eso, dijo el escritor inspirado: “De la mano del Seol los redimiré, los libraré de la muerte. Oh muerte, yo seré tu muerte; y seré tu destrucción, oh Seol” (Oseas 13:14). Jesucristo muriendo quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio, sorbiendo la muerte en victoria (2Ti 1:10; 1 Co 15:54). Y Dios ahora va a tomar la misma arma de la rebelión para destruir la rebelión. Con la misma arma que el diablo usó para destruir vidas, esa misma arma usará Dios para rescatar vidas. Muchos de los ministerios de restauración y de rehabilitación son dirigidos por aquellos que padecieron y casi murieron al sufrir violaciones, ataduras y abusos de sustancias, pero ahora usan sus experiencias para llevar vida y rescatar a muchos que el diablo está destruyendo. Desde este año el Señor va a tomar la misma arma del diablo para derrotar al diablo. Es más derrota cuando te derrotan con tus propias armas, y de esa manera es que Dios se impondrá contra el mal y contra toda rebelión.</p>
<p>El libro de Ester nos trae la última ilustración del arma de nuestra milicia que Dios nos está revelando hoy. Sabemos que Amán se constituyó en enemigo de Dios cuando su odio por Mardoqueo lo llevó a orquestar el plan de acabar con el pueblo judío. El relato bíblico dice que por un año fue echada Pur, o sea, la suerte, delante de Amán, para cada día y cada mes del año; y salió el mes duodécimo, o sea, el 12, que es el mes de Adar el día en que él se presentó delante del rey Asuero para pedirle que extendiera un decreto en contra del pueblo judío (Ester 3:7,9). Hecho así, el día trece del primer mes fueron convocados los secretarios del rey y se escribió exactamente, según las órdenes de Amán, a los sátrapas del rey, a los gobernadores de cada provincia y a los grandes de cada pueblo, a cada provincia según su escritura, y a cada pueblo según su lengua, para destruir, matar y exterminar a todos los judíos, jóvenes y ancianos, niños y mujeres, en un mismo día, el trece del mes duodécimo, es decir al año siguiente en que se expidió el decreto (Ester 3:12,13). Pero dice en Ester 8:12, que el rey Asuero, después de muerto Amán, dio un nuevo decreto donde se le daba facultad a los judíos de defenderse de cualquier ataque, por lo que llegado el día señalado, el mismo día en que los judíos serian exterminados, sucedió todo lo contrario. Ellos se defendieron de todos los que le aborrecían, y nadie los pudo resistir porque un gran temor cayó sobre todos los pueblo (Ester 9:2).</p>
<p>Nota que el horóscopo señaló el día 13 del mes 13 como el día de la venganza, sin embargo sucedió todo lo contrario. De la misma manera Balaán no pudo maldecir a Israel, porque cada vez que abría su boca los bendecía, “porque contra Jacob no hay agüero, Ni adivinación contra Israel” (Núm. 23:23). El mundo, lleno de superstición, se estremece porque llegamos al año 13, número que representa para la tradición la mala suerte, un mal augurio. A tal punto es la triscadeicafobia que incluso los aviones no tienen líneas de asiento número trece porque nadie compraría esos boletos. Pero que la iglesia le tema al trece o a la brujería, no es posible, porque la brujería debería tenernos miedo a los cristianos. El Señor dijo: “Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán” (Mar 16:17-18). Nada nos dañará, ni brujería, ni hechicería, ni horóscopos, ni maldiciones, ni supersticiones, ni agüeros, ni vudú, ni nada. Si el diablo entra a tu vida es por tu miedo, porque el miedo pone lazo, y el miedo es para el diablo lo mismo que es la fe para Dios. Por la fe entra la gracia, y por el miedo entra el diablo. La fe es el canal por donde pasa la gracia. Nuestro Dios vence la superstición, la rebelión y todo lo que se levante en contra de su gobierno y su propósito.</p>
<p>Por todo lo antes dicho, se verán muchas cosas extraordinarias en este año, cosas muy parecidas a estas porque Dios sustrae este mensaje de las mismas Escrituras el mensaje para que tengamos fe. Dijo Calvino, teme a dios y no tendrás que temerle a los hombres; y yo te digo: teme a Dios y no tendrás que temerle al diablo.</p>
<p>Este año habrá muchas actividades anticristo en el contexto de Juan, no en el escatológico, del hijo de perdición, sino el de muchos anticristos que surgen como señal de los últimos tiempos (1 Juan 2:18). Desde ahora se van a desatar cosas contra Cristo que el que no esté firme sobre la roca va a temblar, y dios en su soberanía lo va permitir para ver si echamos mano de la palabra, si hemos aprovechado lo que hemos escuchado, para ver dónde está nuestra fe. Vienen muchas actividades contra cristo, contra el evangelio. Contra la verdad, contra la iglesia.</p>
<p>Habrá muchas manifestaciones de rebelión en el mundo político y social, y también en la iglesia. Se revelara los pensamientos de muchos corazones. Dios va hacer mucha podredumbre del corazón, muchas cosas que estaban ocultas, intenciones ocultas por anos, pero dios lo va a limpiar y veo a Jesús cabalgando en su caballo blanco con la insignia de Fiel y el Verdadero, viene a hoyar serpientes y escorpiones, viene a someter pueblos, viene con la vara de su poder, viene a arrasar con la rebelión, viene a establecer su gobierno en la tierra.</p>
<p>La autoridad del gobierno de dios en este año se impondrá sobre la rebelión y ser visible y manifiesto. Este será el ano de la victoria del gobierno de Dios contra la rebelión.</p>
<p>Se fusionaran el gobierno de Dios y el sacerdocio en la iglesia, así como en Cristo Dios unió las dos varas así se unirán los dos ministerios, el gobierno-sacerdocio,<br />
La rebelión, la corrupción, la deslealtad, y la apostasía, todo lo que representa el 13, serán desenmascaradas este año y a partir de este año.<br />
El cielo va a estar cerrado para los que tienen el corazón y la rebelión de la casa de Acab y Jezabel, pero abiertos para los que tienen el corazón de Elías, de Eliseo y de los hijos de los profetas.<br />
A partir de este año Dios sumará para completar su gobierno, y restará para perfeccionarlo. Añadirá y quitará. Lo que esté en contra lo quitará, y lo que falte lo añadirá para que haya perfección en su gobierno y en su propósito. No solo se refiere a personas, sino a toda cosa que se levante en contra de lo que Él ha establecido. Donde quiera que falte lo pondrá, y lo que está de más –que no es de Él- lo quitará, para que haya perfección en su propósito y en su gobierno. Él completará lo que falta para que haya gobierno y quitará lo que impide que haya gobierno en la iglesia. Parece lo mismo pero no es igual.<br />
Este año es el año del gobierno y el sacerdocio de Dios. El 12 es el año del gobierno, pero también representa un tiempo no circunscrito a 365 días. Y en el tiempo de mi gobierno que es el 12 en adelante yo paso por el trece destruyendo la rebelión a través de mi sacerdocio, entonces voy a juntas los dos ministerios. Gobierno que comienza en el 12 con el sacerdocio que destruye rebelión y es la manera como Dios se impondrá contra el mal. Generalmente los profetas eran sacerdotes, y vemos como el profeta lleva el mensaje de Dios, pero también lleva el pueblo a Dios.<br />
Dios junta el gobierno y el sacerdocio como la primera arma estratégica para establecer e imponer su gobierno para destruir la rebelión. El que es de Dios la palabra de Dios oye.<br />
Cosas abruptas acontecerán este año, que nunca fueron desde que hubo gentes sobre la tierra. Acontecimientos que van a sacudir al planeta y a los hombres. Tiempos de angustias, las virtudes de los cielos serán conmovidas. El mundo político, social y económico será sacudido de ahora en adelante. El cielo se cerrará.<br />
Espíritus de demonios saldrán de sus guaridas a engañar a los hijos de los hombres. El diablo tiene preparado su estrategia final, con el arma más poderosa, pero Dios también está preparado para ponerle fin. Por eso Dios quiere un pueblo apercibido que no se deje engañar. Un pueblo que esté velando y orando.<br />
Lo imposible se hace posible.<br />
Dios hará una coordinación con sus ministros, gente que nunca se conocieron haciendo lo mismo; participarán juntas coordinadamente, participando armoniosamente en un mismo propósito para llenar la tierra de su gloria.<br />
Dios toca los corazones de los intercesores. Aumentará los intercesores, subirá la llama del evangelismo, y brujos, rabinos, ateos, judíos convirtiéndose al Señor; muchos rebeldes volverán al camino.<br />
Veo que Dios enciende el oriente, que habrá trascendencia en Siria, y el conflicto pasará a otras naciones, y habrá problemas serios. Israel pronto estará en guerra. Veo tiempos de angustias para Jacob para tener misericordia como la tuvo en Peniel. Israel verá el rostro de Dios como lo vio Jacob y verá al que traspasaron y verán a Jesús, al Cristo de Dios.<br />
Muchos judíos serán convertidos como Saulo de Tarso, y el nombre de Dios será glorificado.<br />
India, China, países árabes el señor se impondrá como lo hizo en Berlín derrumbando el muro.<br />
Obra extraña, milagros y prodigios hará a personas de otras religiones para que crean<br />
Tiempos apostólicos, proféticos y de restauración de todas las cosas. Hoyará a la serpiente.<br />
No es tiempo para minucias, no te dejes engañar por el diablo, es tiempo de buscar al Señor. Habrá terremotos y maremotos en algunos lugares, pues los hombres cosecharan lo que han sembrado, se fueron a las fabulas y a las estadísticas, pero yo soy dios.<br />
Unción profética, unción de cánticos proféticos, tiempos apostólicos. Dios se glorificará en estos días.<br />
Viene luz de Dios, y se disiparán las tinieblas, levantad justos, ciñe tu lomo oh valiente que Jehová viene como torbellino y rugirá como león<br />
Tiempo de vencer con la espada del espíritu. Toma la palabra, lee la palabra, escudriña la palabra, medita en la palabra, cree a la palabra. Dios se revelará a los que le buscan.<br />
Impartiré celos por la palabra, celos por la oración, celos para buscarme, celos para defender la verdad, celos por lo correcto, celo por la rectitud. Espíritu de hermandad, de amor los unos por los otros, amarán a los que te hacen mal. Transformaré el corazón, une tu corazón al mío dice Dios.</p>
<p>Bienaventurados todos aquellos que escuchan esta palabra y la obedecen y la guardan en sus corazones y se mantienen en guardia, alerta, bienaventurados lo que se mantienen despiertos y mantienen sus lámparas encendidas y guardan el aceite como las vírgenes prudentes, porque pronto se escuchará el clamor. Glorifica tu nombre oh Dios. Amén</p>
<p>Mensaje profético dado a nuestra congregación el 31 de diciembre de 2013, por el pastor Juan Radhamés Fernández. Para Ver este mensaje haga clic aquí.</div></div>
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		<title>Mensaje Profético 2012: Año del Gobierno de Dios y la Autoridad de Su Palabra</title>
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		<dc:creator><![CDATA[El Amanecer de la Esperanza - RD]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 Jan 2015 15:14:12 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Palabra Profética]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="row "><div class="wpv-grid grid-1-1  wpv-first-level first unextended" style="padding-top:0px;padding-bottom:0px" id="wpv-column-84b867c929964de890da28ea5ca1b712" ><p>Desde finales del año pasado hemos visto un orden en las naciones y lugares que han estado por décadas cerrados al Santo Evangelio, las que ahora, en este tiempo, serán puertas abiertas para que entre la salvación. En el año once reinó la desorganización e inestabilidad en las naciones, tal como Dios lo anunció, para ahora Él establecer su orden.</p>
<p>Detengámonos un momento y hagamos una valoración cualitativa del número 12, a través de lo que revela la Santa Biblia. El número doce es parte de los cuatro números llamados perfectos, los cuales muestran la perfección de divina es cuatro aspectos fundamentales, como son: Su persona, Su ser, Su orden y su reino. El primero de estos números es el 3, el cual revela la perfección divina: Padre, Hijo y Espíritu Santo, pacto eterno. El número 7 es la perfección espiritual. El número 10 habla de la perfección del orden divino; y el número 12 muestra la perfección del reino de Dios o perfección gubernamental.</p>
<p>Cuando la Biblia habla del doce casi siempre hace alusión a gobierno, a reino, a régimen. Por ejemplo, Dios cuando constituyó a su pueblo Israel lo hizo con doce tribus que representan a los hijos de Israel.  Y aun cuando Israel adoptó a los hijos de José, no se perdió el doce, porque entonces se hablaba de las medias tribus de Manasés y de Efraín, y a José no se menciona. Todo lo referente a los hijos de Israel se representa con el doce. Por ejemplo doce espías; doce columnas del templo; doce piedras, doce varas conforme a las casas de las tribus de Israel; Salomón dividió el reino en doce provincias y sobre ellas puso doce gobernadores. La misma simbología la encontramos en el Nuevo Pacto, cuando el Señor Jesús se refirió doce legiones de ángeles que representan al gobierno perfecto de los ángeles, el ejército perfecto de Dios, en el caso que quisiera ser librado de la muerte. También, Él eligió doce discípulos que luego fueron constituidos en doce apóstoles, quienes también se sentarán en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. Es decir que el Nuevo Pacto va a reinar sobre el Antiguo pacto, los doce apóstoles sobre las doce tribus de Israel.</p>
<p>El año pasado vimos que uno de los significados del 11 es que representa lo incompleto. Los hijos de Israel se descompletaron con la desaparición de José, y se completaron cuando este apareció, integrando nuevamente el 12. Así que José representa al 11 y al 12. De los doce apóstoles, Judas traicionó al Señor y descompletó el gobierno apostólico. Sin embargo, José desapareció cuando fue traicionado, mas Judas desapareció porque traicionó. Jose fue incluido en los doce cuando apareció, pero Judas perdió su obispado y otro lo sustituyó. Este año va a pasar lo mismo proféticamente. Dios va a quitar a personas en el contexto de la iglesia en general. La casa de Dios está edificada sobre doce columnas, por lo que aquellas columnas que se han debilitado y que están dañando el edificio de Dios serán removidas. No puede haber debilidad en el gobierno de Dios, y así como Judas se hizo indigno y perdió su obispado y otro tomó su lugar.</p>
<p>Hemos visto que en el gobierno secular,  regímenes de muchos años han sido derrocados, el Dios que quita y pone reyes anuncia que seguirá destituyendo, y así como en el mundo administraciones han sido removidas, también en la iglesia será quitado todo aquel que traicione el propósito divino. A muchos ministros se les romperá el manto, pero a otros le sucederá como a José, que aparentemente habían desparecidos, y ya no estaban en el panorama; estaban eclipsados, no se veían, pero estaban floreciendo en lo oculto, y nadie sabía de ellos. De momento estos hombres y mujeres de Dios que muchos ya hacían “muertos”, que muchos pensaban que nunca más tendrían ministerios, aparecerán en el panorama como José, para ser preservadores de pueblos y de propósitos. El Dios que quitó en el 11 va a completar en el 12. Y de la forma como apareció José, vara fructífera que fructificó en tierra ajena, aparecerán ellos. Esos siervos de Dios que como José, fueron calumniados, traicionados por sus propios hermanos, aparecerán como la estrella de Belén que alegró el corazón de los magos al rencontrarla, o como se alegraron los hermanos de José al ver que su hermano vivía, y de la misma manera nos alegraremos nosotros al ver a esos ministros floreciendo, preservando y siendo respaldados por Dios.</p>
<p>De igual forma, el doce aparece como gobierno en la naturaleza. Vemos que en el Principio creó Dios el sol para que se enseñoreara de día, y a la luna para que enseñorease de noche. El año está dividido en doce meses. El día tiene doce horas y la noche doce. En el día es el sol que determina el tiempo para nosotros, y la luna en el caso de la noche. Dios gobierna cada día y cada noche y cada año y cada siglo, pues Él habita la eternidad y su dominio es sempiterno y su reino por todas las edades. <i>“</i><i>Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos. <sup>2</sup> Un día emite palabra a otro día, Y una noche a otra noche declara sabiduría. <sup>3</sup> No hay lenguaje, ni palabras, Ni es oída su voz. <sup>4</sup> Por toda la tierra salió su voz, Y hasta el extremo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol; <sup>5</sup> Y éste, como esposo que sale de su tálamo, Se alegra cual gigante para correr el camino. <sup>6</sup> De un extremo de los cielos es su salida, Y su curso hasta el término de ellos; Y nada hay que se esconda de su calor”</i> (Salmos 19:1-6). Así lo hizo Dios, todo con entendimiento, todo con sabiduría. Cristo es el sol de justicia y es la luz que alumbra a todo hombre que viene a este mundo. Él es el sol de justicia que trae en sus alas salvación. Y si Cristo es el sol, la iglesia es la luna. Como la luna no tiene luz propia, sino que la recibe del sol, y la proyecta a la tierra en la parte oscura del día. Así la iglesia recibe luz de Cristo para alumbrar a este mundo que está en tinieblas. De día alumbra Cristo, de noche alumbra la iglesia, para eso nos hizo luz del mundo. La gloria de Dios ilumina la iglesia, y el Cordero es su lumbrera (Apocalipsis 21:23). La iglesia reina porque Cristo reina. Jesucristo es el Señor del tiempo. ¡Hoy es el día de Jehová!</p>
<p>Estos son los días de retribución, días donde las potencias de los cielos serán conmovidas y muy pronto veremos al Hijo del Hombre venir en una nube con poder y gran gloria (Lucas 21). Por lo cual, la primera instrucción que como casa espiritual recibimos en este año es que cada día, cuando salgamos de nuestros hogares, levantemos nuestras cabezas y miremos hacia arriba, al cielo, con expectación, para que se cumpla la palabra del Señor: <i>“</i><i>Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca”</i> (Lucas 21:28). ¡Aleluya! ¡El Dios del tiempo gobierna! ¡Hoy es el día de Jehová, y el año que empieza es el año de la buena voluntad de Jehová y el día de venganza del Dios nuestro! (Isaías 61:2).</p>
<p>En el año 2012, Dios cumple los versos que dieron vida a este ministerio de “El Amanecer de la Esperanza”: <i>“</i><i>Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti. <sup>2</sup> Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria”</i> (Isaías 60:1-2). También en el mundo se cumplirá la palabra profética que Jehová habló por su siervo Isaías: <i>“</i><i>El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos”</i> (Isaías 9:2), porque el sol de justicia lo iluminará cada día; cada día de este año será visto el gobierno de Dios en la tierra.</p>
<p>Volviendo a la simbología numérica del 12, miremos un momento el reino de Salomón donde abundaba el doce. Tenía Salomón doce gobernadores que administraban sobre doce provincias; También hizo Salomón un mar de fundición para que los sacerdotes se lavaran en él, el cual estaba asentado sobre doce bueyes, tres de los cuales miraban al norte, tres al occidente, tres al sur, y tres al oriente (1 Reyes 7:25-26; 2 Crónicas 4:6). También hizo Salomón un gran trono de marfil cubierto de oro el cual estaba en lo alto de seis gradas, y en cada una de ellas había dos leones, uno a cada lado, los cuales sumaban doce (1 Reyes 10:18-20). Podemos afirmar que el reino de Salomón era un reino de gloria, y donde hay gloria reina el gobierno de Dios.</p>
<p>Solo el gobierno de Cristo, donde también prevalece el doce, sobrepasa al de Salomón, en la tierra y en el cielo. Por ejemplo, la gran ciudad santa de Jerusalén, que vio Juan descendiendo del cielo, de Dios, tenía un muro grande y alto con doce puertas; y en las puertas, doce ángeles, y nombres inscritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel; el muro de la ciudad tenía doce cimientos, y sobre ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero. La ciudad se halla establecida en cuadro, y su longitud es igual a su anchura; y él midió la ciudad con la caña, doce mil estadios; la longitud, la altura y la anchura de ella son iguales, totalizan doce (Apocalipsis 21:9-27). También los 144 mil sellados, representan a doce mil sellados de cada tribu de Israel (Apocalipsis 7:4). En el reino de Salomón, todo era de oro finísimo, lo cual representaba la excelencia de este reino, en el cual Dios había dado riquezas y sabiduría en exceso, pero en el reino de nuestro Señor Jesucristo, todo fue hecho, no de oro finísimo, sino de oro puro. El templo de Salomón  tuvo gloria, pero en la ciudad del Gran Rey la gloria de Dios habita en ella y es la que ilumina y brilla en ella. El reino de Salomón fue un reino de gloria y prevalecía el doce, o sea el gobierno; el reino de Cristo es un reino de gloria y prevalece el doce. Donde hay reino hay gloria y donde hay gloria debe haber reino, el reino está relacionado con la justicia y la justicia es obediencia a la voluntad de Dios. Nunca habrá gobierno si no se vive el reino de Dios. El reino de Cristo es un reino perfecto porque abunda la gloria de Dios.</p>
<p>Nota que donde abunda la gloria del reino de Dios, abunda el doce, y eso es una gran enseñanza espiritual para nosotros. Hoy en la iglesia se habla mucho de gloria, predican la gloria, oran por la gloria, proclaman la gloria, confiesan la gloria, pero nunca habrá gloria Dios si Dios no reina. Cuando Jesús dijo: <i>“… he aquí el reino de Dios está entre vosotros”</i> (Lucas 17:21), es el gobierno de Cristo, cuyo cetro es el cetro de justicia (Salmos 45:6). Justicia es obediencia a los mandamientos de Dios; justicia es todo aquello que está en armonía y de acuerdo a la voluntad de Dios. Cuando Juan rehusaba bautizar a Cristo, Él le dijo: <i>“Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia</i>” (Mateo 3:15). El reino de Cristo es un reino de obediencia. <i>“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.</i> <i>Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? <sup>23</sup> Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”</i>  (Mateo 7:21-23). Donde gobierna Dios, está su reino, y por tanto es vista su gloria. Cuando prevalece el gobierno de Dios hay gloria de Dios, por tanto, si queremos gloria digamos: ¡Venga tu reino!</p>
<p>Este es el año del Reino de Dios, porque es el año del gobierno de Dios. En este año el conocimiento del reino se va a propagar y la tierra será llena del evangelio del reino de Cristo. Donde hay gloria hay gobierno, y donde hay gobierno de Dios hay gloria. Por eso la iglesia está en deplorables condiciones, porque no hay gobierno de Dios, sino que reina el hombre que es el espíritu de Saúl, quien siempre busca agradar al pueblo, y tiene en poco el obedecer a Dios. Donde reina el hombre no reina Dios. Solamente Dios reina donde se le obedece. La obediencia le facilita a Dios hacer con la iglesia lo que Él se ha propuesto hacer.</p>
<p>El Espíritu declara que este es el año del gobierno de Dios, donde Él va a reinar y va a imponer la vara de su poder a naciones y a la iglesia. Pero Él tendrá que doblegar e imponer su voluntad, pues muchos no quieren servirle voluntariamente, ¡Pero el Señor va gobernar! Una iglesia saludable es una iglesia vestida de sol, vestida de gloria, pero para esa iglesia ser una iglesia sana y gloriosa tiene que obedecer a Cristo. La desposada del Cordero tiene por doquier en su vestidura el doce, lo que significa que Jehová reina en la iglesia, en el pueblo que se ha sometido a Él voluntariamente en el día de su poder.  Una iglesia jamás será gloriosa si no prevalece en ella el gobierno de Dios. Si a Dios no se le obedece, y no nos sometemos a Él, y en nuestra vida personal, en nuestras familias y en nuestras iglesias, tomamos nuestras decisiones basados en nuestros criterios o en la filosofía que reina en el mundo y no según la Palabra o según Cristo. Entonces, si el Señor Jesucristo no reina, y si Él no reina no hay gloria. Es interesante esta enseñanza para nosotros porque Dios nos ha hablado, proféticamente, como casa de Dios, que el próximo edificio que vamos a construir va a representar la gloria de Salomón, y que será el tiempo más peligroso para nosotros porque Salomón tropezó con la gloria. <i>Selah</i></p>
<p>En 1 Reyes 11:29-35, vemos el relato cuando el profeta Ahías silonita fue enviado por Dios a Jeroboam, pues Jehová había determinado dividir el reino de Israel, porque Salomón se había apartado de Dios y desvió su corazón a otros dioses. El profeta, al momento de profetizar, tomó la capa nueva que tenia sobre sí, y la rompió en 12 pedazos, diciendo: <i>“… </i><i>así dijo Jehová Dios de Israel: He aquí que yo rompo el reino de la mano de Salomón, y a ti te daré diez tribus…”</i> (1 Reyes 11:31). Ese reino donde había autoridad de Dios y donde todos los reyes de la tierra estaban maravillados de su fama. Pero Salomón empezó glorificando a Dios, pero terminó adorando baales. Salomón se salió del gobierno de Dios, y Dios lo sacó de su reino. Y el Espíritu Santo insiste en que aplique esta Palabra diciendo que Dios hará lo mismo en el gobierno de la iglesia en general, en las naciones. El Señor confrontará a ministros que obedecieron por un tiempo, pero luego se deslizaron y volvieron al gobierno de los hombres, descaminando sus pasos, se han desviado, y así el Señor tomará los mantos de ellos y los romperá, por cuanto no reinaron en el temor de Dios ni le dieron gloria. Así como hizo con Salomón de la misma forma hará Dios con muchos ministros e iglesias por cuanto éstos han dejado a Dios, para seguir  la corriente de este siglo, la cultura eclesiástica evangélica que no necesariamente es la de Dios. Ministros que profesan ser de Dios y no lo son, aquellos que se dicen ser apóstoles y no lo son, Dios los va a desenmascarar. Jehová va a descubrir a congregaciones de los que se dicen ser judíos, y no lo son, sino sinagoga de Satanás, los va destituir, y dividirá sus mantos.</p>
<p>Nota que Salomón tuvo el respaldo de Dios hasta que se desvió, así muchos que tenían la autoridad de Dios, pero jugaron con su honra, y la tomaron para sí, serán deshonrados, y sus mantos divididos, y en su lugar estarán los verdaderos siervos de Dios. Ya veremos muchos nombres de famosos siendo avergonzados, destruidos, y derrumbados sus imperios. Hay quienes usan la autoridad de Dios para lucrarse, y hacen esclavos a los siervos de Dios, para engrandecer sus ministerios. Por eso vemos cómo la doctrina de la prosperidad ha traído muchos males al evangelio de Cristo, pero Dios aparecerá en un torbellino, con ira, con indignación, como hizo con Job, para pedir cuentas, y romperá muchos mantos y tronos humanos. Algunos como Saúl tratarán de asirse del manto, y lo rasgarán, porque ya fue determinado por Dios rasgar el “reino” de sus manos para dárselo a uno mejor que ellos (1 Samuel 15:28). Sí, grandes ministerios serán humillados, deshonrados, y sus iglesias divididas porque no dejaron gobernar al Rey de reyes y Señor de señores.  Todos esos que andan pomposamente serán vueltos atrás, y en extremo serán avergonzados y confundidos, pues toda planta que no plantó nuestro Padre Celestial será desarraigada. A muchos que Dios ha honrado poniéndolos en autoridad y gloria los juzgará, y sus mantos serán cortados y el Señor los va a destituir para sustituirlo. Será un año donde los centinelas que se hayan dormido en el muro serán relevados. Las vigías serán quitadas. Dios reina en obediencia.</p>
<p>El Señor viene con celo a establecer el orden en su iglesia. Dios va a imponer su voluntad en el año 2012 y cumplirá el salmo 110 y el Salmo 2, porque pondrá a su Rey en su Santo Monte, que es la iglesia, y le dirá a Jesús: Reina sobre las naciones. Pedirá cuentas el Señor tanto en lo que gobiernan en su iglesia como en el gobierno civil.</p>
<p>En este año 2012 se va a cumplir la experiencia de Nabucodonosor que se narra en el libro de Daniel, capítulo 2. Nabucodonosor hizo una estatua para que representara su reino, como un reino sin fin, rebelándose a Dios, quien ya le había revelado lo que vendrían después de él. Sin embargo, Dios le dio doce meses de gracia (como le da doce meses de gracia en el 2012 a la iglesia y a las naciones), pero cumplido el tiempo, en el momento en que se engrandeció, en ese mismo instante Nabucodonosor enloqueció. Luego Daniel describe que una gran piedra fue cortada, no con mano, la cual hirió a la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó, de tal manera que se los llevó el viento sin que quedara rastro alguno. Pero la piedra que hirió a la imagen fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra, (Daniel 2:34-35), y esa piedra es Cristo, la roca inconmovible. De la misma manera, en este año Dios estará derribando y golpeando sistemas y administraciones. Este año se morirán unos cuantos hombres de renombres también, y no se lo atribuyan a la Agencia Central de Inteligencia ni el cáncer o al SIDA, sino al Dios de toda carne que se ha levantado de su trono a enjuiciar a las naciones y humillando a los pueblos.</p>
<p>En este año Dios va a golpear hasta destruir al dios de las riquezas, Mammon, y luego arremeterá contra la tecnología, contra Hollywood y todos los dioses de este siglo, con una obra extraña, bien extraña. Él va a llamar a las aves del cielo que vengan a Megido, a comer en Armagedón carne de reyes, porque va a derribar tronos y en la iglesia va a romper mantos y en el mundo va a derribar dioses y se los convertirá en plagas, hasta que sepan que Jehová es Dios. Y cuando el Señor  esté castigando a las naciones, el Espíritu te advierte iglesia: « ¡No te metas; échate a un lado!, porque se lo merecen, pues me dejaron a mí para irse en pos de sus dioses; y adoraron al lujo, a la pompa, a la vanidad, al placer, al sexo. Me dejaron a mí, para irse detrás de las ciencias, por tanto turbare al mundo científico y traerá confusión en los medios internacionales.</p>
<p>El año pasado, Dios me hizo mirar algo que había escrito en el año 1996, en medio de una gran tribulación que padecí por 120 días. Y en esa inspiración profética, empecé a escribir sobre México, lo que Dios me decía y que pensaba se cumpliría en ese año o el siguiente. El Señor me dijo: «Yo voy a castigar a México por su idolatría, y se volverá una nación ingobernable, va a ver violencia de todo tipo»&gt;. Iglesia, no lo dudes, hay un Dios que reina y que tiene a los demonios para el día malo. Dios usa al diablo para castigar e incluso para probar como hizo con Job (Job 2:6). Él suelta los demonios de los abismos (Apocalipsis 20:3). Él usó un demonio para confundir a Acab con profetas mentirosos  (1 Reyes 22:20-23). Muchos tratarán de hacer alianzas, pero todo fracasará. El año 12 no solo va a ser el año de Jehová, sino el día Jehová. El tiempo de Dios no es un día de 24 horas, sino un periodo determinado en el cual sucederán cosas trascendentales en este planeta nunca antes vistas.</p>
<p>Dios, también, habla hoy a los piadosos, a aquellos que han tomado la cruz de Cristo y le siguen, a través de la alegoría de dos mujeres que representan a dos iglesias. Lucas 8:41 en adelante, nos muestra, primeramente, a una niña, como de doce años, que se estaba muriendo; y a una mujer que padecía de flujo de sangre por doce años, la cual había gastado en médicos todos lo que tenía, y por ninguno había podido ser curada. En la espera de la intervención divina, la joven moribunda muere, y la mujer que se está desangrando, llena de fe toca el borde del manto de Jesús, en medio de una multitud aplastante, y al instante sana.  El Maestro luego de interrogarla y ver que su fe la había salvado, entra en la casa de Jairo, y va donde la niña muerta y exclamó: “Muchacha, levántate”. Entonces, su espíritu volvió e inmediatamente se levantó. Esta es la aplicación:</p>
<p>Hay una iglesia joven, que tiene doce años, que está moribunda y murió; y una iglesia, mayor, que padece por doce años de una enfermedad, y sanó.  Así la iglesia ha buscado tanta ayuda y no la ha encontrado, pero en el año doce, logrará tocar el manto de Jesús, y virtud saldrá de él y ella sanará. La otra iglesia que está muerta a la que el Espíritu volverá a darle vida. El manto sanó a la iglesia enferma, y la Palabra resucitó a la iglesia muerta.</p>
<p>En este año 2012, el salmo 33 se cumplirá proféticamente: <i>“Porque él dijo, y fue hecho; Él mandó, y existió. <sup>10</sup> Jehová hace nulo el consejo de las naciones, Y frustra las maquinaciones de los pueblos”</i> (Salmos 33:9-10). El manto representa la autoridad divina, su poder. La Palabra simboliza al Espíritu que trae vida. Cuando Jesús habló por primera vez, a los doce años de edad, dijo: <i>“… en los negocios de mi Padre me es necesario estar”</i> (Lucas 2:49). Cuando estoy en los negocios de mi padre, la palabra  de Dios se cumple en mi vida. Este es el año de la Palabra, llenémonos de la palabra, estudiemos la Palabra,  meditemos en la Palabra, porque vamos a depender de toda palabra que salga de la boca de Jehová. Este es el año en que tendremos que confesar la Palabra y que necesitaremos fortalecernos en la Palabra. En los negocios de nuestro Padre nos conviene estar, porque al mirar al cielo, como Elías, veremos la nubecita que ahora no traerá agua, sino la gloria de Jehová. Levantemos nuestra cabeza, porque que nuestra redención está cerca. Amén.</div></div>
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