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Mira Nuestro Nuevo Libro: "La honra del Ministerio" |
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La Honra del Ministerio - El llamamiento según Dios |
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"Y nadie toma para sí esta honra, sino el que es llamado por Dios, como lo fue Aarón" -Hebreos 5:4
No hay sobre la tierra una honra más grande que ser un ministro de Dios. La honra del ministerio excede a cualquier otra, porque el que nos llamó a servirle, supera en honor, prestigio y distinción a todo lo creado. Nadie puede estimar el ministerio si no estima a Dios. Si alguien no aprecia el ministerio es porque nunca ha valorado a Dios.
Escrito para aquel cuyo llamamiento lo lleva como "el pectoral del juicio" sobre su corazón, siendo su ministerio un memorial de honra delante de Aquel que lo llamó. En este libro encontrará una fuente de inspiración y la dirección hacia el Camino más excelente, cuyo autor, Juan Radhamés Fernández, ha recorrido y seguirá recorriendo hasta alcanzar el premio del supremo llamamiento.
El que subestima el llamamiento es porque menosprecia o desconoce al que llama. La honra del ministerio recibe la insignia distintiva de la elección divina. Todo aquel que reconozca a Dios como la persona más importante del universo, considerará su llamamiento como lo más honroso que ha recibido.
La honra del insigne nos hace ilustres; la honra del noble nos da prestigio; la honra del célebre nos proporciona renombre. Lo que distinguió a Ester de las demás doncellas fue ser preferida por el rey, así como la preferencia de Dios sobre la vida de un ministro es lo que le da honra y distinción a su existencia.
La dignidad del ministerio radica en lo que hacemos, pero sobre todo para quién lo hacemos. Lo que nos hace honorables es la honorabilidad del que nos llamo a su servicio. Por tanto, el oficio más honroso y digno al cual puede dedicarse una persona es servirle a Dios. Sin embargo, en la actualidad, el ministerio cristiano ha caído en descrédito, deshonra y menosprecio. El propósito de este libro es enseñarnos y estimularnos a retornar al camino de la honra, realizando un ministerio de acuerdo al corazón de Dios, y en conformidad a la vida de Su Reino.
El Señor dio la gracia al autor, Juan Radhamés Fernández, de sacar del "torrente de Sus delicias" (Salmos 36:8), una dosis balanceada de los tres elementos del ministerio profético: edificación, exhortación y consolación (1 Corintios 14:3). Por tanto, la palabra revelada brota con autoridad apostólica y unción profética, de tal manera, que somos retados por la verdad y, a la vez, inspirados por la gracia del llamamiento. Este libro posee la señal inequívoca que identifica un mensaje cuando este procede del cielo, y es que te conducirá al corazón de Dios.
¡Solicítalo ya!
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